DecimoCuarto Día:

-No podremos contar con mis abogados-dijo Damon avergonzado, pasándose una mano por el cabello nervioso-lo siento, pero mi padre no va a ceder…

-Tampoco es que lo intentes-se quejó Stefan, el cual seguía molesto por la paliza de antes, sabía que en parte había sido culpa suya, Elena le explicó su relación con sus padres y una parte de él se sintió mal por eso estaba ahí mismo, en la habitación de Damon, apoyado en la puerta.

-Vale ya de discutir-los calló Jenna, apoyada en el escritorio-lo único que he podido, hemos podido-rectificó-conseguir es esto-sacó la grabadora-como véis a John le preocupa más el sexo que su sobrina…

Elena se tensó al oír eso, debería estar feliz porque eso era un punto a favor a la hora de conceder la custodia pero una parte de ella le decía que nada era tan fácil, que lo que había hecho Ric y Jenna no era legal y que seguramente no funcionará en un juicio.

-Es perfecto-comentó Damon, manejando la grabadora-pero tengo la corazonada de que esto no es muy legal-frunció el ceño-ni siquiera sé a quién voy a preguntarle.

-No nos desanimemos colega, tenemos algo, digo yo que para parar a John será suficiente, lo de Rose ya es lo de menos.

-¿Estáis seguros?

-No soy abogado pero, ¿qué es lo peor que puede pasar? ¿que tengas que pagarle una indemnización?-se encogió de hombros-mejor eso a que te quiten la custodia.

-¿Cuando es la presentación?-preguntó Damon, el cual dio unas palmaditas en su regazo para que la chica se sentara, ya que estaba quieta en una esquina, la abrazó con fuerza.

-Dentro de dos días-suspiró-si consigo frenar a John el no presentará cargos y nos enfrentaremos solo a Rose.

-Vale, tenemos dos días para "convencer" a ese tío-sonrió Damon-no veo el problema-Ric le miró interrogante, conocía los métodos de su amigo para conseguir lo que planease, pero le sorprendía que estuviese dispuesto a utilizarlo para ayudar a la chica.

-Yo si, que os estáis arriesgando demasiado-habló por primera vez Elena, la cual se agarró de las manos de Damon para coger fuerzas-dejadme que mañana hable con John.

-¿¡Qué!? ¡Ni muerta!-negó nerviosa-¡No vas a hablar con ese depravado que lo único que quiere es la herencia de los Gilbert! ¡No, ni loca!

-¡Deja que lo intente! No quiero que tengas que enfrentarte también a él, ya es bastante que tengamos que buscar un abogado de la nada…

-Lo del abogado es lo de menos-les aclaró Damon-no vais a libraros de pagar a Rose, mis abogados son buenos, tenemos las de perder…-se tensó-pagaré lo que pidan.

-No-negó Elena, todo le estaba superando-hablaré mañana con John, tiene que venir a Virginia para el juicio, le dejaré las cosas claras.

-No creo que consigas nada Elena, Jenna tiene razón es una pérdida de tiempo…-Ric se frotó la sien-aunque tampoco es que perdamos mucho porque lo intentes, mientras Damon y yo buscaremos un abogado…

-Llamaré a John y quedaremos en una cafetería…

-Si es del pueblo mejor-dijo fría Jenna-así os tendré vigilados.

-No tía Jenna, eso es lo que quiere, ponernos nerviosas, quedaré en la del aeropuerto-se levantó, soltándose del agarre de Damon-iré sola.

Damon soltó una carcajada, limpiándose las lágrimas que le habían saltado empezó a negar con la cabeza.

-Ric puede ir solo a buscar al abogado, llama a Mason te ayudará, te llevaré al aeropuerto, estaré cerca, no me conoce, no puede sospechar de mi…

-Pero…

-Pero nada Elena, no voy a dejarte sola con un tío que me habéis pintado muy mal-miró a los presentes buscando su aprobación.

-Solo no vas a ir-habló Stefan-pero a mi me conoce-frunció el ceño más de lo normal-llamaremos a Katherine o a Bonnie, ellas estarán dispuestas a acompañar a Damon para ayudar, iré con Ric para mantenerme ocupado…

-¿Y yo qué?-dijo nerviosa-no puede estar con los brazos cruzados-se quejó.

-Ve a hablar con Verónica-empezó Ric, alzando una mano para calmar a su amigo-llegad a un acuerdo, sin decirle nada de tus problemas familiares, tan mala gente no puede ser-miró a los ojos a Damon.

-Entonces está todo dicho, ¿no?

Elena se apoyó en la encimera de la cocina, estaba nerviosa, y no dejaba de sudar, ya era la tercera vez en una hora que se duchaba, cogió con rapidez la toalla, chocándose con Damon.

-Hey, ¿a dónde vas?-le preguntó, acariciando su mejilla, bastante húmeda-no estés nerviosa, voy a estar a tu lado, en menos de dos metros…

-No sé como te lo voy a agradecer-sonrió-eres lo mejor que me ha pasado.

-Soy yo el que debe agradecerte que dejaras que entrara en tu vida, eres hermosa en todos los sentidos-la pegó con más fuerza a su cuerpo, sus labios estaban a escasos centímetros, un carraspeó los obligó a separarse, Bonnie y Katherine estaban en el umbral de la cocina, la primera con una sonrisa resplandeciente, la segunda seria y fría.

-¡Chicas!-las tres se fundieron en un abrazo de oso-gracias por venir…

-Ya sabes que para esto estamos pegados como lapas-bromeó Bonnie-tendrías que habernoslo dicho antes, has tardado demasiado…

-Fue todo demasiado rápido…-volvieron a abrazarse-no tenéis que hacer nada que no queráis-les advirtió, ya que Katherine estaba bastante tensa por la presencia de Mason.

-Si no quisiéramos no estaríamos aquí-se acercó una sonriente Katherine-iré contigo al Infierno, hicistes lo mismo por mi…

-Kath-la llamó Stefan-tu te vienes con nosotros ¿no?-Katherine miró con mala cara al "nosotros" pues en eso entraba Mason, Bonnie que presenciaba la escena hizo su acto de presencia.

-No, mejor voy yo, que después he quedado con Caleb a la noche y prefiero estar en el pueblo-le guiñó un ojo a Katherine-que Kath vaya con Damon…

-¿¡Qué!?-saltaron los dos a la vez, Mason se aguantó la risa, pues quería recuperar a su chica y no perderla más-Ni muerto/a

-¿Es qué no puedo tener a mi mejor amiga y a mi novio ayudandome?-las dos chicas se quedaron boquiabiertas al oir la palabra "novio" salir de la boca de Elena, a diferencia de Katherine, Bonnie se lanzó a sus brazos, atrapando también a Damon por el camino, el chico parecía confuso, pero Elena se dejó abrazar sin problemas, devolviéndoselo-Muchas gracias Bon…

-Sed felices, lo que dure-miró a Damon de reojo, no se fiaba del todo de él, pero si su amiga quería intentarlo que así fuera, ya estarían luego ellas para matar al chaval si metía la pata.

-Bien, ¿tenéis claro el plan?-todos miraron a Ric y asintieron-¿Seguro?

-¿Qué pasa Ric se te ha olvidado algo y no sabes como decirlo?-le toreó Damon, los demás rieron al darse cuenta del significado de la cara de Ric, que así era-será mejor que lo repitamos por si acaso, mi pido "primer"-empezó a dar saltitos…

Repasaron el plan trocito a trocito para que no hubiese errores: Jenna iría a hablar con Verónica, la cual se encontraba sola en casa según había comprobado Damon, Stefan, Ric y Bonnie contactarian con varios abogados para informarse, y mientras Damon y Kath se harían pasar por pareja y escucharía, protegerían a Elena de John, todo estaba listo.

Damon se tumbó en la cama de Elena de un salto, estaba aplastando algo por lo que rebuscó entre las sábanas para descubrir de qué se trataba, era un pelucho, sonrió, le recordaba mucho al que tenía cuando era pequeño: Teddy, empezó a jugar con él mientras observaba a Elena mirar el teléfono con ojos de cachorrito…

-Elena no es por nada…-empezó-pero el teléfono no llama por telepatía-se rió de ella, la chica le puso mala cara y empezó a pulsar las teclas, habían cogido el fijo para que John no se quedara con su número, la chica estaba temblando-pareces un pulpo…

-¡Vale ya!-le regañó, alejándose lo máximo posible de él, los pitidos de espera la estaban matando, demasiado, iba a colgar cuando oyó una voz familiar del otro lado-Soy yo, tío John-quiso sonar lo más familiar posible pero fue imposible.

-Elena-se sorprendió, unos ruidos de fondo la desconcertaron, parecía estar en un sitio cerrado con música, o ¿eran bolos?-¿qué te hace llamarme?

-Quería que llegáramos a un acuerdo…

-Te escucho, ya que eso es gratis-sonrió-pero no me vas a convencer, solo quiero lo mejor para ti, no te dejes manipular-la chica respiró hondo, Damon se retorció por dentro.

-Quería que quedaramos antes del juicio, sé que quieres lo mejor pero para mi lo mejor es quedarme en Mystic Falls con mis amigos y mi tía.

La conversación siguió sin éxito, Damon se estaba cansando de ver como Elena decaía en cada intento, estuvo a punto de arrancarle el teléfono para tener unas palabras no muy bonitas con ese tipo tan desgraciado.

-Por favor John, hablemos mañana…-lo volvió a intentar, alejándose una vez más de Damon-gracias…

Dejó caer el teléfono encima de la cama, al lado de Damon, el chico lo miró, y varias ideas cruzaron por su cabeza, todo despareció cuando Elena rompió las distancias para besarle, sus bocas se unieron con deseo, con pasión desenfrenada, con amor…

-Hey, hey…-el chico la separó un poco, no pensaba llegar hasta ese punto sin que la chica estuviese segura, y si seguían avanzando su miniDamon iba a dar señales de vida-¿qué ha pasado?

-Mañana a las nueve en el aeropuerto, quiere que vaya sola…

-Bueno eso lo sabíamos…

-Ya-se abrazó a él-¿te quedas conmigo?

Katherine y Damon, cogidos de la mano llegaron sonrientes hasta el bar más cercano del aeropuerto, iban con unas pequeñas maletas y gafas de sol, parecían completos extranjeros, ambos hablaban en italiano, en un perfecto tono italiano, para pasar desapercibidos. Pasaron por delante de Elena, la cual parecía un flan, la chica los vio sentarse enfrente, y se relajó al instante, aunque no le hacía ninguna gracia que hicieran "manitas" delante de ellos. Damon se estaba comiendo a Katherine de arriba a abajo, y la chica no dejaba de hacerle ojitos.

Puso mala cara.

Katherine cogió la carta para pedir una bebida refrescante, tenía que parecer extranjera, por eso hizo como si descifrara la carta, Damon echó un vistazo a Elena, la chica le sonrió, Damon le devolvió la sonrisa, cuando una figura vestida de uniforme pasó por su lado, sentándose delante de Elena, cubriéndola por completo. Damon le chistó a Kath.

-¿es él?-musitó, Katherine asintió, tapando a ambos con la carta-como le diga algo…

-Es interesante ver como finges hasta delante mía, ¿o es qué te estás enamorando?

-Más bien preparando para ser actor profesional-se mofó-esto es serio Katherine y me sirve para sumar puntos…

-¿Para qué?

-Para poder llevarla a la cama…-sonrió con malicia-miralo por el lado bueno Kath, después me tendrás solito para ti…

-Eres un cerdo-le gritó, alterando a media terraza, incluidos Elena y John, Damon le sonrió con suficiencia, al verse coronado-esta me la vas a pagar con creces, Elena va a saber de qué pasta estás hecho-se levantó con mala cara y se adentró en el bar, Damon se giró fingiendo preocupación por su supuesta novia, después cogió el móvil para comprobar que a los demás les iba bien…

-Madre mía con los extranjeros, y con los locales…-se aclaró la garganta John-pues bien, ¿de qué quieres hablar Elena?

-Quería llegar a un trato-se acercó más para que Damon no pudiera escucharlos del todo bien-te daré mi herencia, pero deja que me quede con Jenna.

-A mi no me preocupa el dinero de Grayson, Elena, solo quiero tu bienestar, y ahora mismo no veo que esto esté funcionando, te peleas…-fingió decepción.

-Por favor, sabemos que no te importo…-se enfadó-solo quieres la pasta, y yo te la voy a dar, si quieres que firmemos algo pues perfecto, renunciaré a mi parte…

John se estaba cansando del mismo discurso, no se fiaba, el móvil de la chica estaba encima de la mesa, y tanto Jenna como ella se adaptaba a los mismos planes e ideas, Elena vio a dónde se dirigía su mirada y comprendió al instante lo que le pasaba.

-Oh-cogió el móvil y sacó la tarjeta pin, el teléfono estaba apagado, también se vació los bolsillos, dejando su monedero y unos chicles sobre la mesa, llevaba unas mallas y la chaqueta se le entregó para que viera que no había nada-si quieres registra el bar-bromeó-no vas a encontrar ninguna grabadora ni nada por el estilo-en ese momento Katherine salió, escuchando sus últimas palabras, conectó la grabadora de su móvil y lo dejó caer junto a su bolso en el suelo, sólo recogió el bolso.

-Lo siento-pronunció en tono inglés, ya que antes había hablado en perfecto americano, se sentó al lado de Damon ignorando a este último, centrándose en su copa-está me la vas a pagar.

~Damon & Elena~

Stefan y Alaric soltaron un bufido al cuarto bufete que le negó sus servicios, no comprendía cómo era posible que con solo pronunciar el nombre del cliente pusieran una excusa bastante estúpida. Alaric tenía una ligera idea de lo que pasaba pero no la pronunció en voz alta hasta las palabras de una de las representantes de un bufete de alto standing de Chicago.

-¿Es posible que nos ayuden en un caso de custodia legal?-la mujer asintió muy segura-¿y de una denuncia por supuesto acoso?

-Claro, no hay ningún problema, ¿puede decirme el nombre del demandante?-Stefan suspiró aliviado, pero Alaric no las tenía todas consigo.

-Damon, Damon Salvatore y Elena Gilbert.

-Disculpe pero no tenemos lo que nos piden, disculpen las molestias-colgó, Stefan abrió la boca para protestar pero Alaric no le dejó ni empezar.

-Ha sido Giuseppe-se levantó-Verónica le habrá comido la cabeza y nadie en todo Estados Unidos podrá ayudarnos, sabe perfectamente que Damon no tiene posibilidades de contratar nadie de fuera en tan poco tiempo, por eso se ha encargado de ponernos las cosas difíciles.

-No lo entiendo-se pasó la mano por el cabello-en serio lo intento, pero no comprendo porque esta tan ciego, ¿no ve el daño?

-Solo ve el daño que le puede provocar una noticia tan bomba como esa, no quiero saber como va a reaccionar Damon cuando sepa que no hemos conseguido nada.

Stefan frunció el ceño, si es que eso era posible, no comprendía porque Damon se preocupaba tanto de Elena, ¿se sentía culpable? ¿la quería de verdad? Era imposible, todo era un engaño, Katherine se lo contó, y él mismo tuvo la oportunidad de comprobarlo, pero no de cerciorarse, miró a Alaric de reojo, era ahora o nunca.

-¿Vas a explicarme lo de la apuesta?-Alaric puso mala cara, no entendía de que estaba hablando, Stefan se sentó a su lado-quieres a mi tía, eso se ve, y quieres ayudar a Elena, entonces, ¿me vas a explicar lo de la apuesta?

-No sé de qué me hablas-se levantó nervioso-deberíamos hablar con Jenna, han pasado dos horas y no tenemos noticias de nada, solo problemas…

~Damon & Elena~

-Para mi es todo un placer poder charlar contigo señorita Sommer-sirvió una nueva taza de café, Jenna por educación sonrió y la tomó, era la novena o décima taza que bebía, a ese ritmo iba a explotar de los nervios provocados por tanta cafeína-pero no tengo nada que ver con lo sucedido con su cuñado.

-No es mi cuñado-dudó-o bueno o si, la verdad es que estoy bastante cansada-bebió de un trago el culo de la taza, y sin darse cuenta ya tenía otra en la mano-solo quiero que lleguemos a un acuerdo, no quiero perder a mi sobrina.

-Creame la comprendo-se cruzó de brazos, apoyándose mejor en la silla-tuve que luchar por la custodia de Rose y nadie me ayudó, estoy dispuesta a ayudarte, pero es mi hija quien no quiere.

Jenna suspiró, tener a Verónica de su lado era una buena señal en lo que cabía, miró su reloj, llevaba en el Grill casi una hora y media, Elena tenía que llevar con su tío una media hora con el tiempo de ida incluido, y lo que tardase el mismo John.

-Entonces no la entiendo-se levantó-siempre he hecho lo que creía correcto aunque no lo fuera, pero ahora, desde que tengo a estos chicos a mi cargo hago lo correcto y lo que creo correcto se vuelve contra mi, por favor, lleguemos a un acuerdo, si tengo que pagaros algo, lo haré-suplicó, Verónica la observó durante unos segundos, dudó en salir de allí y darle con las puertas en las narices, pero ella había estado en una situación parecida, ahora mismo lo estaba, iba a perder a su hija si aceptaba ayudarla…

-Vale-accedió, sabiendo que se arrepentiría en cuanto pisase el exterior-hablaré con mi hija, todo quedará en un susto.

-Gracias-se abrazó a la mujer-de veras, muchas gracias

~Damon & Elena~

La charla de Elena y John fue trascendental, sin nada nuevo, ni peculiar que contar, fue más una conversación de completos desconocidos que de dos personas que tienen algo importante que contarse, Elena cansada, pues sus amigos no se iban a ir cogió su móvil de encima de la mesa, sorprendiendo a John el cual empezaba a hartarse del comportamiento tan estúpido de su sobrina. La chica colocó, de nuevo, el móvil en la mesa, esta vez más cerca de John.

El aludido lo recogió.

"Mis amigos nos vigilan. Quiero llegar a un acuerdo, la herencia será tuya, mi parte ya lo es si es lo que deseas, solo tienes que dejarme vivir con mi tía"

Elena lo miró suplicante, John dudó, era demasiado bonito, la misma oferta de hacía un rato pero esta vez sin comprometerse.

-Está bien-se levantó-te traeré el contrato para que lo firmes-la chica no cabía de su gozo, su tío había accedido sin ningún reproche-pero no hagas que me arrepiente, tu seguridad es lo único que me importa.

Katherine y Damon se miraron extrañados, John los miró de reojo antes de marcharse hacia su coche, Elena empezó a dar saltos de alegría, recogió el móvil de su amiga y fue hasta ellos, echándose en los brazos de la morena que más que alegre estaba extrañada.

-¡Lo conseguimos!-dio palmaditas y saltitos.

-¿¡Me tomas por gilipollas!?-recogió su móvil-solo habéis estado hablando de estupideces, ¿y ha accedido tan fácil? ¿tan tonta te crees que soy?

-No eres tonta Kath-los miró a ambos-no lo sois, solo que no quería que quedara fichado-miró el Iphone de su amiga, estaba apagado-le entregaré lo que quiere: mi parte de la herencia.

-¿¡Qué!?-saltaron los dos chicos a la vez-¡es una locura Elena, es tuyo, te pertenece!-continuó Damon, agachándose a su lado-Elena da igual lo que quieras hacer con tu dinero, pero ¿no te gustaría utilizarlo para el proyecto de Mystic Falls?

-Oh-se sorprendió, pero no porque no se acordarse sino porque Damon supiese o se preocupase de su existencia.

-Sé que tu madre era una de las pocas que querían abrir el centro turístico, bueno, un centro de verdad y no lo que tenemos montado los "niñatos"-rió de su propia broma, pues no quería traer malos recuerdos a la chica.

-¿y qué querías que hiciera?-le rogó-tu no conoces a John, es capaz de todo por conseguir lo que se propone, y eso es mi herencia, y porque no puede con la de Stefan sino también iba a por él..

-Haría cualquier cosa y lo sabes-se levantó, tirando de Elena en el proceso-y eso es lo que voy hacer-las dos chicas le interrogaron con la mirada sin comprender nada-hablaré con Rose, solo tengo que llegar a un trato, tengo mis encantos-ronroneó, pero a Elena no le hizo ni una pizca de gracia eso, se soltó del agarre, y le abofeteó, sorprendiendo a todos por completo, no solo a Katherine o al mismo Damon sino también a todos los del bar, y a la misma Elena, Damon se llevó la mano a la mejilla sin comprender.

-¡No digas gilipolleces Damon sabes perfectamente lo que querrá Rose! ¡No te la juegues por mi!-cogió sus cosas y salió de allí con rapidez, Katherine fue tras ella, Damon iba a hacer lo mismo pero una mano le frenó, al girarse todo se volvió negro…

~Damon & Elena~

-¡Elena para!-a Katherine le costaba la misma vida correr con esos zapatos, ya lo había comprobado antes pero ahora lo tenía más que confirmado-¡Elena!

La chica aminoró el paso, dejando que su amiga se pusiese a su altura, la chica le iba a relatar pero al ver el estado de su amiga se quedó quieta, esperando una señal que no vino.

-¿a qué ha venido eso?-preguntó con cautela, pues llevaba un buen rato perdida con el tema de Damon y de su amiga-Damon solo intentaba ayudar, creo…

-No puede dejarse engañar por esa zorra ni una vez más, ¿tanto te cuesta entenderlo?

-No me cuesta, pero tampoco es que me dejéis nada claro…-se apresuró a añadir-cuentamelo, somos amigas, ¿no?

Elena asintió pero no estaba del todo segura en contarle una cosa que no tenía ningún derecho en decirlo, Damon era el que debía hablar de ello, no ella, no tenía intención de que su novio se enfadase por esa tontería.

-Oh mierda-añadió-No me he disculpado…

Elena salió corriendo en dirección al bar, Katherine negó con la cabeza, literalmente a su amiga le faltaba un tornillo o más, no podía ser más bipolar llegado el caso.

~Damon & Elena~

Damon se zafó de su atacante, cayendo de espaldas contra el suelo, un sonido agudo le confirmó que estaba situado en una acera o en asfalto liso, se removió inquieto, oía pasos, pero hasta que no se quitó el pañuelo o lo que llevase puesto no reconoció el lugar, se encontraba en uno de los baños del bar, maldiciendo se levantó sin esfuerzo, encontrándose al mismo hombre que estaba charlando con Elena: John, quiso golpearlo, esa fue su primera impresión pero se mordió la lengua ya tenía bastantes problemas con los que lidiar y no quería añadirle uno más.

-¿¡Qué cojones…!?-se quejó al ver el líquido rojo que caía sobre su mejilla, estaba claro que eso lo podía utilizar contra John si no le uniera nada a Elena-¿¡quién se cree que es!?

-Y yo que pensaba que eras italiano o inglés, eres bastante americano, aunque tienes rasgos italianos no te lo niego-Damon le miró extrañado-digo, tu apellido-como quien no quiere la cosa-Mira chaval, es mi sobrina, y no pienso permitirme el lujo de perderla a ella y a la herencia-le agarró del cuello, el hombre era más bien pequeño pero tenía más fuerza que Damon, era eso o que el chico estaba más débil de lo que aparentaba-¡Y tampoco voy a perder la oportunidad de hacerme de oro con los Salvatore!-Damon puso mala, había dicho su apellido, ¿o se lo había imaginado? no estaba seguro, todo se estaba nublando a su paso, solo sintió como algo se clavaba en su cuello, como todo desaparecía ante esa muestra de dolor…

~Damon & Elena~

Damon abrió los ojos con torpeza, le ardía la cabeza, podía sentir un peso muerto sobre su cuerpo, quiso deshacerse de él pero sus músculos no recibían ninguna respuesta de su cerebro, casi gruñendo se removió inquieto, encontrándose en un lugar blanco y con luces del mismo tono.

-¿Mmm?-consiguió pronunciar, alguien se le lanzó al cuello, varias imágenes volvieron a su cabeza: el rostro de una castaña, su sonrisa, sus ojos, sus labios, su cuerpo, ¿un ángel? ¿una muchacha?-¿Elena…?-la chica se levantó con lentitud, mostrando una sonrisa de superioridad, no era esa chica, no era la chica en la que pensaba, era totalmente diferente, castaña de pelo corto, pequeñita y con mirada felina, casi dio un bote en ese camastro.

-No se mueva señor Salvatore-la voz ruda de un hombre de unos cincuenta o sesenta le devolvió la serenidad que estaba a punto de desaparecer-acaba de recibir un limpiado de estómago, le dejo con su hermana…

Estuvo a punto de relatarle, pero sus palabras murieron cuando escuchó "limpiado de estómago" hacía mucho tiempo que no escuchaba esas palabras, se llevó las manos al estómago, Rose le observaba.

-No puedes asustarnos de esa manera y más sabiendo tus antecedentes…-negó asustada, fingiendo muy bien su papel.

-¿De qué estas hablando?-midió sus palabras, intentando sacarse todas las cosas que tenía en los brazos, y antebrazos.

-De tus antecedentes, ¿cómo se te ocurre?

-¿¡Disculpa!?

-¡Te ha dado una sobredosis! Tu padre viene para casa…-sollozó, Damon no pudo razonar, todo le era superior, los recuerdos le perturbaron, él no se iba a drogar, nunca más lo haría, se llevó la mano al cuello, tenía una venda, no podía ser cierto-Ah, una cosa…-cambió de parecer-si te sigues acercando a Elena será ella la de la sobredosis…

No razonó, no pensó, solo actuó, tiró de todas las máquinas para atacar a Rose, en cuanto se levantó, todo le superó y cayó al suelo, el pitido de las alarmas inundó sus oídos.


Sé que llevo una semana sin dar señales pero estaba preparando el one-shot para un concurso-que veréis en mi perfil-y los exámenes de bachillerato por lo que no he tenido tiempo para nada con respecto TDTL y OMN, pero tranquilidad este viernes o sábado subo en OMN, y la semana que viene retomo la rutina de esta historia (TDTL)

Espero vuestros reviews!


Gracias por todo!