Décimo Quinto Día:
El tiempo no había cambiado en esos meses, Caroline se pasó la mano por el cabello ya húmedo, tenía unas ganas increíbles de que el chofer la dejara en ese pueblecito de la costa que tanto anhelaba, su hermano, Klaus, bufaba a cada cinco minutos, seguiría a su hermana al mismo Infierno y en esta ocasión-sabiendo que le podía destruir-más aún. Había intentado por todos los medios posibles calmar las locuras de su hermanita pero lo único que había conseguido era empeorar las cosas por lo que hacía rato que la había dejado como cosa perdida.
El coche frenó en la entrada del pueblo, el olor a mar inundó las cavidades nasales de ambos, el olor a viejo mezclado con un poco de nostalgia hacía que ambos se sintieran en casa, lo que no sabían era cuanto había cambiado la que una vez fue su hogar.
Klaus tardó más en salir del coche, pagó al taxista y recogió las dos maletas de su hermana, ¿solo dos? Claro que no, las demás llegarían esa misma tarde, eran demasiadas para cargar con ellas. Klaus en cambio había dejado sus cosas en Nueva Orleans, no por gusto, sino porque la chica se negaba a que su hermano se llevase nada que pudiera contagiarle más todavía. Una sonora estupidez.
-Tardas demasiado-se quejó al ver la mirada que le lanzaba al taxista-no puedes dar muestras de tu enfermedad-bufó más enfadada si cabía.
Klaus lo dejó estar y se encaminó junto a ella por esas calles tan conocidas, su primera parada fue el Grill, era temprano pero no tanto, por lo que había gente allí bebiendo o desayunando, muy pocos jóvenes teniendo en cuenta que estaban de vacaciones, Klaus bufó y se dejó caer junto a la barra, Vicky, la cual estaba allí le puso una copa y le sonrió con sensualidad, Caroline la odiaba, desde muy chicas se habían llevado mal, pero era una mujer, era lo que necesitaba Klaus por lo que lo dejó estar y se sentó en una mesa, unos brazos la rodearon, la chica se sobresaltó pero al ver a Stefan se dejó abrazar.
-¡Cuanto tiempo!-dijeron al unísono, Klaus se acercó, ninguno de los dos pareció darse cuenta, Stefan levantó unos centímetros a la rubia para poder abrazarla con más fuerza, cuando la soltó se quedó quieto, paralizado al ver a un sonriente Klaus-Hola-dijo tímido, Caroline se dio la vuelta para encararse con su hermano, que ya estaba haciendo lo mismo otra vez.
-Nos tenemos que ir-dijo cortante, mirando fijamente a su hermano, para después girarse con un tono más dulce a su amigo-Stef dile a Elena que ya me pasaré…
-Claro-sonrió a Klaus-nos vemos pronto, chicos-se despidió de ambos, tenía una sonrisa tonta dibujada en los labios cuando alguien le abrazó por detrás, pegó un bote al reconocerla-¡Joder Kath!
-Ay pillín, que acabo de verte-le acusó divertida-hacía tiempo que no se te veía sonreir así.
-¿Sonreír cómo? Kath es el juicio, ¿te lo recuerdo?
-Se supone que no hay nada, ¿te lo recuerdo?-le dio un golpe divertido en la sien, sentándose en su regazo, miró a los dos rubios, la primera sonreía y el otro, el chico tenía muy mala cara-y tienes a un chico loquito por tus huesos…
-¡Kath!-la empujó, las risas de ambos inundaron la estancia, Klaus salió con muy mala cara, y Caroline, bueno ella odiaba a esa chica pero le encantaba haberse cruzado con ella, así su hermano se daría cuenta de la realidad…
~Damon & Elena~
A Damon le dieron el alta por la mañana, llevaba de morros y en silencio desde ayer, Verónica hablaba con fluidez con los abogados, seguramente calmando a la prensa y demás, nadie debía saber lo que había sucedido. Damon se dejó caer en la sala de espera, estaba aturdido, todo le superaba y en especial la conversación con Rose de la noche anterior. En otra ocasión le fuera dado igual sus amenazas, que las fuera cumplido o no, no le afectaba en absoluto pero algo en su interior se negaba a dejar todo pasar, se negaba a que Elena sufriera las consecuencias. Cerró los ojos para canalizar todo, sus emociones, sentimientos y sufrimientos. Unas manos, que tanto conocía le devolvieron a la realidad, una sonrisa vacía se dibujó en su rostro: su imaginación le estaba jugando una mala pasada.
-Damon-le susurró en el oído, el chico se deleitó por su subconsciente, ya tendría tiempo de sufrir ahora le tocaba sentirla aunque fuera irreal-Damon-con más fuerza-¡Damon no me asustes!-la chica cayó a su lado, Damon se vio obligado a abrir los ojos, encontrándose con ese dulce y perfecto rostro, ¿cómo podía ser tan tonto? Claro que era ella, claro que esa perfecta muchacha estaba allí, él no se merecía que le mirara-dios Damon me habías asustado...cuando llamé y Ric me dijo donde estabas...yo casi me muero…-le abrazó-no tendría que haber salido corriendo...no sé en qué pensaba…
La chica le acarició el rostro, las mejillas, los párpados, la frente, todo; necesitaba sentirle, cuando le habían dicho que estaba en el hospital quiso salir en ese mismo instante pero al ver el estado de su tía, el de Stefan supo que si se iba todo iba a ir a mal.
-Shh-susurró Damon con trabajo-todo está bien, me la jugaron, me crees, ¿verdad?-Damon tenía su historial delictivo, y entre tantas páginas constaba la de yonqui, por eso temía que la chica pensase lo peor de él.
-Claro que te creo-sonrió-si tu me dices que no, te creeré…
-Me engañaron, Rose...John...todos, te lo juro…
-Damon no me des más explicaciones, hablé con Ric anoche, lo sé-le dio un casto beso en los labios, ambos querían más pero no había tiempo para ello-tengo que irme, aunque no vaya a ver juicio debo presentarme…
-Elena no…
-No hay tiempo, después hablamos-le animó-y podrás enseñarme a nadar...o por lo menos a no ahogarme a la primera…
El chico se dejó arrastrar unos cuantos pasos más, si quería que Elena saliese inmune de todo tenía que hacer justo lo que Rose le dijo: alejarse aunque eso significase perder la apuesta.
-¡He dicho que no!-tiró de ella, hasta tenerla justo al lado, sin soltarla de la mano, porque si lo hacía perdería todas sus fuerzas, se separó un poco-Elena han intentado matarme por tu culpa-remarcó esas últimas palabras con asco-no puedo seguir así, me va a salir caro…
-Yo…-la chica se soltó-Damon, esto va a acabar.
-Tal vez lo de tu tío, pero no lo de mi familia, no te voy a atar a esto-se mordió el labio-Elena, esto no es definitivo, espera a que termine este mes, y estaremos juntos…
-Un mes…-razonó, le sonaba demasiado esa fecha, Damon vio la duda en sus ojos, e intentó explicarse lo más claro posible.
-Es el tiempo que estará Rose-la agarró de los hombros-no es tanto tiempo, son quince días más…-la chica le suplicó con la mirada, le necesitaba ahora, con ella, acompañándole-Rose hará cualquier cosa por separarnos es mejor que crea que lo ha conseguido, a fin de cuentas se me da muy bien hacer de capullo-bromeó, la chica le sonrió con desgana, eso era cierto, se le daba muy bien actuar, lo que no entendía es porque en su fuero interno una vocecita le decía que con quien actuaba era con ella-¿me esperarás?
-Te llevo esperando toda una vida…-ambos se hundieron en un abrazo-intentaré aguantar tus gilipolleces, pero no me lo hagas muy difícil.
-Ya sabes que se me va la lengua…
-Si, demasiado diría…
Elena se despidió con un abrazo, iba a ser una quincena muy larga, pero todo el tiempo valía la pena con poder pasar el resto con Damon.
~Damon & Elena~
Trevor se reía a carcajadas desde la puerta, Rose estaba atacada, Damon había sabido jugar sus cartas pero ella era la reina del ajedrez, no jugaban por diversión, jugaban para ganar, y Rose no iba a conformarse con una batalla, no quería ganar la guerra, y no iba a parar hasta conseguirlo, agarró de la camisa a Trevor y lo arrastró hasta el interior de la sala, sorprendiendo a su madre y a uno de los abogados.
-Será mejor que salgamos fuera-le recomendó Verónica, lanzando una mirada acusatoria a su hija, Rose la ignoró por completo no soltó su agarre, sino que lo estrelló contra la camilla que Damon había ocupado horas antes.
Nerviosa se paseó de un lado para otro, aclarando así sus ideas, ¿cómo se le había podido descontrolar todo tanto? Claro, ella no tenía la culpa, la tenía esa niñata.
-Trevor-dijo furiosa-necesito urgentemente que utilices tus dotes de investigación para buscar sus trapos sucios.
-¿De Elena?
-No, hemos ido a por la persona equivocada-sonrió-busca todo con referencia a Damon en este último mes, no llevan mucho juntos, y me es extraño que se haya vuelto tan dócil, necesito algo para destruirlo...me da igual como lo consigas, pero hazlo, ya.
-Pero…
-Pero nada-le miró con asco-Damon es mío, y lo será siempre-cerró la puerta de un portazo, dejando a Trevor en estado de shock.
~Damon & Elena~
El juicio continuó sin ningún inconveniente, no solo John lo dejó estar, sino que también Rose no intervino, lo dejó todo fácil para que todo continuara con normalidad. Elena, al salir lo primero que hizo fue abrazarse a los dos hombres que la esperaban, Ric la alzó por los aires, y Stefan la estranguló contra su cuerpo, todos eran risas, e ilusiones. Jenna tardó un poco más en salir, ya que tenía que firmar un parte por su tutela, documentos sin importancia a estas alturas. Ilusionada, la chica cogió el móvil para avisar a Damon.
De: Elena
Para: Cuervo
¡Lo conseguimos! ¡Te quiero!
La chica sonriente, guardó el teléfono en el bolso, y se dejó guiar por Ric hasta el Grill, ya que Stefan esperaría a su tía. Elena no había podido comer nada en la noche por lo que lo primero que hizo fue tragarse todo lo que le pusieron en la mesa, Ric se reía de su comportamiento, pero en cierto modo la comprendía, él tampoco fuera sido capaz de comer nada.
-Vale, que vas a arruinarme-le enseñó la cartera, completamente vacía-y a mi que me habían dicho que comías poco-bromeó-¡madre mía!
-¡No seas malo!-su teléfono vibró-Un momento…
De: Cuervo
Para: Elena
Quiero abrazarte :) me alegra que haya ido todo bien. Nos vemos
Su sonrisa desapareció, le fuera gustado recibir algo más, un simple "te quiero", suspiró, ¿qué más daba? Había salido ilesa, era lo único que importaba, pero ¿por qué dudaba? Sonrió a Ric, el cual hablaba con la dueña del Grill, eran conocidos por lo que seguramente le estaría pidiendo un favor. Unos brazos rodearon a la chica, ilusionada se giró encontrándose a Klaus, la ilusión aumentó, lanzándose directamente a sus brazos.
-¡Nik!-casi tropieza por el cambio de peso-¡Oh dios mío!
-Hola amor…-le dio un tierno beso en la mejilla muy cerca de la comisura de sus labios, la chica se sonrojó, ya estaba acostumbrada a esas muestras de cariño por parte de su amigo, pero era demasiado tiempo sin recibirlas-algo bueno tiene que tener volver obligado…
-Es cierto, ¿¡qué es lo que te pasa!?-se alteró, recordando las palabras de su amiga, el chico bufó enfadado, al reconocer quien acompañaba a su amiga se sorprendió.
-¿En serio? ¿tu también? Elena eso no es una enfermedad…-se enfadó, sorprendiendo esta vez a Elena, ¿de qué hablaba?-No me puedo creer que estés tan ciega…
-Klaus…-le llamó, agarrándole de la camiseta-ni siquiera sé lo que te pasa-le aclaró-Caroline se puso histérica, no me explicó nada…
-Ya, claro…
-Creeme…
-Elena soy gay-se soltó, la chica abrió mucho la boca, y Nick malinterpretó la situación, bufando salió del bar cruzándose por el camino con Stefan-¡No me toques capullo!-Jenna le miró extrañado, y Stefan lo dejó estar, seguramente habría discutido con su hermana.
Nadie pronunció lo sucedido con Klaus pues todos estaban más pendientes de celebrar la victoria de la familia Gilbert, entre risas y comida la tarde se pasó volando para todos, la semana de vacaciones terminaba ese día, ninguno había podido disfrutarla, pero bueno, lo importante era que lo habían conseguido. Elena y Stefan volvieron a casa temprano, en cambio Ric y Jenna tuvieron un momento de pareja normal, habían crecido en muy poco tiempo y necesitaban paz.
-¿Has hablado con Nik?-Stefan negó con la cabeza, encogiéndose de hombros-yo si, ya sé cual es su problema.
-Su problema es que lo tiene todo muy subido-escupió-¿no has visto lo que me ha hecho? Se ha comportado como un capullo.
-No digas eso…
-Es la verdad, sé que no hemos hablado mucho pero bueno no puede despreciarme por ser homosexual.
-El no te desprecia-le corrigió.
-Si que lo hace, le daba asco que le tocara, ¿no lo has visto?
-Déjalo ya a veces pienso que eres más cerrado que otros-se adelantó un poco, cambió de parecer-¿Sabes? Tendría que decirtelo él, pero como eres tan gilipollas como Caroline te lo aclararo yo: es gay.
-¿Qué?
-¡Lo que has oído!-le escupió-¿ahora quién es el capullo?-una sonrisa tonta se dibujó en los labios de Stefan, extrañando a Elena por unos segundos-No me jodas, ¿te gusta?
-¿Qué dices?-negó-Anda, largate que estás mal…
-Oh dios mío-exageró-¡Que voy a tener un cuñadito!-empezó a dar saltitos de alegría-¡Y encima un chaval que me cae fenomenal!
-¿¡Puedes callarte o bajar el volumen!?-no había mucha gente por esa zona, ya que su mayoría estarían disfrutando de la playa o preparando las cosas para el nuevo día.
-¡No, no, no! ¡Soy feliz! ¡Muy feliz!-se pasó gran parte del camino dando saltitos y planeando las citas, la boda, la luna de miel, todo para picar a su hermano.
~Damon & Elena~
Katherine salió del agua, recogiéndose el pelo en una coleta alta, se dejó caer en su toalla, era la última noche antes de comenzar con la rutina, necesitaba relajarse, su amiga había salido ilesa, pero eso no significaba que todo estuviese bien, todavía estaba el problema de Damon. Cogió su móvil.
-Kath…-una voz a su espalda le asustó-No quería…
-Tu nunca quieres nada-atajó la chica, guardando el móvil entre sus cosas-pero bueno ya que estás aquí me vas a aclarar una cosa.
-Lo que sea-le confesó Mason.
-No creo-sonrió ella-pero lo intentaré, si de verdad me quieres vas a ayudarme a que mi amiga abra los ojos, total tu no pierdes nada…
-Kath…
-¡Kath no, estoy harta, dices que es real pero eliges la apuesta! ¡No pienso perder a mi amiga, y tampoco voy a dejar que pierda su dignidad! ¡Creced de una puta vez!
-Si intervengo Damon no pagará su parte…-intentó frenarla-escuchame, si Damon pierde estará sin sexo lo que queda de año, sin ninguna relación posible, el curso que viene se nos va a Europa con su padre, va a tener menos tiempo, Damon pagará por todo lo que ha hecho..
-Si, a costa de mi amiga…-le apartó-no veo el beneficio en ningún lado…
-Bueno si, claro tu no…-bufó-Dios Kath no sé qué hacer…
-Ayúdame a destruir a Damon de una vez por todas, nada le hace sufrir, dime tu, ¿qué le puede hacer daño?
-Ni idea-le confesó-Damon es una persona fría y calculadora, nunca se ha preocupado por nadie, nunca ha amado a nadie, nunca ha dado ni ha defendido a nadie...es un témpano de hielo-Katherine abrió la boca, sorprendida, Damon nunca haría nada por nadie, pero se había arriesgado por Elena, en sonoras ocasiones, ¿y solo por una mierda apuesta?
Katherine sonrió.
-Creo que sé cómo hacerle daño-le miró con suficiencia-pero necesitamos a Elena para eso-Mason puso mala cara, no comprendía para qué necesitaban a esa chica pero le daba igual lo único que quería era recuperar a Katherine.
~Damon & Elena~
Trevor se dejó caer en el bar, llevaba toda la tarde interrogando a todo el pueblo, para ser tan poca gente le había costado la misma vida zafarse de algunos o que otros le contaran lo que quería saber, había sido realmente agotador, y aún así sólo sabía lo que todos decían: que Damon era el Rey de las Fiestas, del Desenfreno, etc, etc… Nada lo suficientemente bueno para sacar jugo de ello, se bebió de un trago su vaso de whisky francés.
Un chico rubio, acompañado de una chica castaña y de cabellos rizados entró al bar,el chico bufó, con esos no había hablado, con aires de grandeza se sentó con ellos.
-¿Os puedo invitar?-el rubio le miró con mala cara, la chica le sonrió-¡De nos tres de esto! Me llamo Trevor, soy periodista, y me interesa mucho este mundo…
-¿Un pueblucho te interesa?
-Si preciosa, un "pueblucho" lleno de fiestas y desenfreno, quiero saber como subsiste-se acercó más a ellos-y no me digáis que por el trabajo como cualquier otro pueblo, no cuela.
-Subsiste por los Fundadores, bueno o por lo menos los que pagan; los Mikaelson, los Forbes, los Gilbert, estos dos últimos menos, y los Salvatore.
-Ah…
-Y luego están las ramas, como los Loockwood, los Donovan y demás-le explicó la chica sonriente, le había caído bien el muchacho.
-Interesante-escribió un par de líneas en su tablet-habladme del Rey de las Fiestas, como me lo ha denominado mucha gente.
-¿Damon Salvatore?-preguntó con asco, apartándose un poco-No hay mucho que decir, seguro ya sabrás todo lo que tengas que saber.
-Eso es cierto, me han comido la cabeza de diferentes modos-se puso a imitar a la gente-"el chico del sexo" "el troglodita" "etc"-ambos rieron-pero eso no es nada, necesito algo jugoso…
-Será mejor que nos vayamos Katherine-la cogió del brazo, se acercó a ella-vámonos bocazas. La chica refunfuñó pero se dejó arrastrar hasta el exterior, Trevor no estaba dispuesto a dejar escapar esa oportunidad por lo que dejó un billete y salió a la carrera, tropezó con una pareja pero eso le dio mejor acceso a ver a la pareja que buscaba, aunque solo pudo escuchar palabras sueltas-...todo el mundo sabría lo de la apuesta…
-Lo sé, no me he dado cuenta...no quiero que Elena sufra de esa manera…
Trevor se mordió la lengua, no había entendido nada pero si lo suficiente para que fuera Rose la que descubriera el pastel, con cuidado, y sin ser visto se quitó del medio.
~Damon & Elena~
Elena soltó la tablet en su mesilla de noche al lado de su vaso de agua, lo miró largo rato, recordando como su madre se lo dejaba ahí todas las noches con la misma excusa de siempre "lo necesitarás" y nunca se equivocaba, sonrió con desgana y se dejó arrastrar por la pesadez de la semana, del día, del momento. Tenía los ojos cerrados cuando oyó un ruido de fuera, moviéndose inquieta afinó el oído, eran unos golpecitos en su ventana, tirando de la sábana la abrió, encontrándose a un Damon vestido de negro por completo moviendo las manos exageradamente, con una sonrisa tonta se quedó observándole.
-¿Vas a estar mucho rato así?-le preguntó curioso-¡Es que me duelen los brazos!
-Oh, que pena-vocalizó-siempre puedes irte a casa…
-¿eso quieres?-lo intentó de otra forma, un puchero adornó su súplica, la chica no podía resistirse a él, era demasiada tentación-Anda vamos...por favor…
-Eres…-se quitó de la ventana, no pensaba en absoluto en bajar a abrirle la puerta, y mucho menos en dejarle pasar la noche con ella, las llevaba claras si pensaba en algún momento que una de esas cosas iba a suceder, se arrastró por las sábanas para poder conciliar el sueño.
Una sombra atravesó la habitación, una sonrisa se dibujó en el rostro del intruso, no era una sonrisa maléfica, era una sonrisa de deseo, de ternura, de un conjunto de sentimientos los cuales no tenían nombre, pues su dueño no era capaz de dejar claro lo que eso significaba, con calma se dejó arrastrar entre las sábanas, deleitándose de la figura que dormía bajo ellas. La chica se removió y al girarse se encontró con el dueño de esos ojos celestes que tan loca la volvía, casi pegó un bote, pero las manos de su cuervo le impidieron emitir ruido alguno.
-¿Creías que después de un día sin ti me iba a ir de rositas?-preguntó con una sonrisa pícara-que poco me conoces…
-¿Me quieres matar?-le acusó, tapándose lo máximo posible con las sábanas-dios Damon si alguien te ve…
-Sabrá lo especial que eres para mi…-le dio un tierno beso en la coronilla como a una niña chica-solo quería dormir entre tus brazos, estar en mi casa no me hace bien…
-Y que estés en mi cama no le hace bien a mi tía-le volvió a acusar-Joder Damon ¿no podemos quedar como una pareja normal?
-Creí que había quedado claro…-se entristeció, la chica negó con la cabeza y se acurrucó en su pecho, el chico con ternura le acarició el pelo, dejándole tiernos besos en la cabeza-eres demasiado para mi, aún no sé como me dejas estar en tu vida…
-¿Vamos a tener ese tema de conversación todos los días?-bromeó mirándole directamente a los ojos-va a ser un pelín aburrido escucharte…
-Vas a tener que escucharme ahora, mañana, pasado, al siguiente, y así hasta el infinito, ¿no me crees?-la chica tenía mala cara-pues vas a comprobarlo mañana, pasado, al siguiente…
-Vale, vale, lo he captado, será mejor que me vaya acostumbrando-le calló con las manos, el chico le dio un tierno beso-yo también quiero-dijo acariciando donde el chico había posado sus labios, con una sonrisa la atrapó en sus brazos, dejándose llevar por lo que su corazón le dictaba...
Hey!
Hoy vengo de muy malaleche, me dieron la nota de mi examen de historia, un 9'75 pero claro por dos tildes me quitaron un punto y esto que me subo por las paredes del mal cuerpo que tengo! uff...pero bueno, olvidando esto os dejo el episodio y ahora espero vuestras opiniones :D
Chao!
