Décimo Sexto Día:
"Los días pasan pero mi corazón sigue intacto porque tu le has brindado el amor que necesita…"
Con una sonrisa tonta dibujada en los labios deja caer el rotulador lo más lejos posible de la escena del crimen, tapándose la boca se cae de la cama, la risa le es superior a ella misma, ¿o tal vez es el amor? No sabe cómo explicarlo pero no puede dejar de hacer tonterías en su honor. Damon se quedó en la noche, y en mitad de esta se desprendió de su camiseta pues hacía un calor típico de verano y no de pleno invierno, pero así era el tiempo en la costa, a veces bien otras veces mal. La chica no había podido conciliar el sueño desde que vio su cuerpo-o torso-en todo su esplendor, por lo que se había pasado el tiempo maquinando estrategias para entretenerse aunque estas fueran perjudiciales para el muchacho que reposaba a su lado, el cual no se había enterado de nada.
Miró el reloj de su móvil, era temprano, pero pronto su tía se despertaría y no era plan de que viera a Damon en ese estado, acurrucandose a su lado posó pequeños besos por su espalda, la misma que había sido su lienzo hacía menos de unos minutos, el chico se removió inquieto pero con una sonrisa tonta en los labios, su sonrisa de medio lado, a horcajadas le removió el pelo, cabreando del todo a su novio.
-Hey-la agarró de las muñecas, tirando de la chica hasta él-no tiene gracia…¿no puedes despertarme a base de besos como cualquier novia normal?
-Es que no soy una novia normal-imitó su puchero o por lo menos lo intentó-ni tu un novio cualquiera, eres Damon Salvatore…
-Borra ese nombre y ese apellido y conocerás a mi corazón…-la besó.
-¿a quién has citado?
-A nadie-frunció el ceño-que yo sepa-ambos rieron, cómplices de una broma privada, sumergidos en su propia burbuja donde solo una mirada bastaba para ver lo que sentían y necesitaban.
-No te restriegues-le apartó unos cojines, el chico no comprendió a qué venía ese asco, hasta que vió la mancha de tinta en la sábana, apartándose de la chica se puso delante del espejo, casi le da un ataque cuando ve algo borroso en su espalda-Eso...ehm...puedo explicarlo…
-¿¡Qué puedes explicarlo!?-le iba a dar algo, no conseguía distinguir bien lo que era pero tampoco es que eso fuera realmente importante para él, tenía la espalda manchada de tinta-¡No tiene ni una puta gracia!
-Baja el volumen-le regaña temiendo que su tía pudiera oírles y pensara lo peor, unos ruidos de una cisterna le confirmaron lo evidente: los habían pillado, el silencio reinó en mitad de la pareja, la puerta del baño se abrió dejando ver a un Stefan con auriculares y pasta de dientes en los labios, a Elena casi le da algo.
-Gritad más que váis a conseguir lo imposible-les sonrió con desgana-que Jenna estando en la otra punta del pueblo se entere-cerró la puerta de un portazo, Elena estaba boquiabierta, y Damon en cambio imitaba a Stefan a su espalda, sin que la chica viera claramente lo que estaba haciendo.
La chica se giró cabreada hasta Damon, viendo como el chico ponía los ojos en blanco, Elena negó con la cabeza era inútil hablar con Damon en esa situación y por más que lo intentara no iba a conseguir nada solo acabar más enfadada. Recogió su ropa para ir directa a la ducha.
-¡Hey!-la frenó con su típica sonrisa-¿a dónde crees que vas?
-A ducharme, y si no te ha quedado claro: sola-se soltó de su agarre-y para que te enteres no te he hecho nada malo, solo quise expresar lo que sentía-esto último lo dijo justo al cerrar la puerta, no quería ver las burlas de Damon, y mucho menos que él viera su estado tan lamentable.
La ducha le vino bien para relajarse y dejar caer así todos sus problemas por lo menos durante unos segundos, al salir se encontró la habitación tal y como lo había dejado ella con la excepción de que Damon no estaba en ella, con la desilusión dibujada en el rostro dejó la toalla al lado de la ventana y se fue a desayunar: era demasiado bonito para ser real.
Tras el desayuno el sonido del timbre despertó la curiosidad en ambos, Elena no se movió de su sitio no esperaba visita y tampoco tenía ganas de saciar la curiosidad de esas que decían ser sus vecinas, por lo que Stefan arrastró sus pies hasta el rellano, sorprendiéndose al instante al ver a los dos rubios hay plantados, quiso abrazarlos, pero la mirada de Caroline se lo dejó todo claro, y tampoco es que las cosas estuviesen muy bien entre Klaus y él.
-Hola chicos-les saludó con una sonrisa, o un intento de esta-Elena desayuna, pasad
-Gracias-la chica le dio dos sonoros besos, muy cerca de la comisura de sus labios, Stefan ni se inmutó, estaba más que acostumbrado al comportamiento tan excesivo de Caroline, pero le extrañó bastante que Klaus pasara sin saludar.
Elena dejó de remover el café al ver a la pareja entrar en la cocina, la chica se lanzó a los brazos de su amiga y empezó a relatarle como un robot su viaje de vuelta al pueblo, Klaus se quedó retirado en el umbral hasta que llegó Stefan.
-Anda vamos para el salón que esto es torturador-bromeó Stefan, Klaus asintió un tanto nervioso, pero le siguió sin pestañear, no le quitó el ojo de encima en ni un solo momento-¿no te sientas?-le extrañó al verle parado al lado del sofá-Que mal te ha sentado llevarte a tu hermana…
-Que va es solo que hace mucho que no nos vemos, se me hace raro estar a tu lado-le confesó tímido, agachando la cabeza como un niño pequeño-estás muy bien.
-¿Gracias?-se extrañó dejándose caer en el sofá mientras buscaba algo interesante en la televisión, pero ni rastro de nada bueno solo una recopilación de los mejores momentos de la semana, donde muestran con todo detalle los errores garrafales de la televisión-Anda hablame de Nueva Orleans…
-Bien, una ciudad como otra cualquiera…-Klaus siempre había sido de la clase de personas que no tenían nada de modestas y ahora estaba siendo eso: modesto, demasiado, Stefan le escuchó atentamente, palabra por palabra, gesto por gesto, casi no pudo apartar los ojos de su amigo-y eso es todo…¿Stef?
-Eh...oh, perdón-se apartó un poco de su amigo-no quería molestarte…
-Que va-se acercó a él, posando una mano en su rodilla, fue un acto reflejo pero ahora no podía echarse atrás, Stefan observó esa mano que quemaba toda su piel, alzó la boca para hablar pero todas sus palabras murieron al ver el brillo en los ojos de Klaus-Stef…
-Nik…
-Stefan…-el aludido agarró la mano que se escapaba de su contacto, unidos sus miradas se cruzaron, el verde con el azul, uniéndose en un solo tono, fue Klaus quien rompió el contacto, casi sintiéndose aliviado por ello-veo que te va de lujo con Kath…
Stefan tardó en procesar dicha información, ¿Kath? ¿hablaba de Katherine? ¿es qué no sabía nada sobre su orientación sexual? ¿tan mal informado estaba? Se despejó esas ideas locas de la cabeza, claro que sabía de lo que hablaba lo que estaba dejando claro es que no quería saber nada de él, gruñendo una disculpa fue a la cocina a tomar algo para bajar ese calentón.
Elena dejó de reir cuando vio a su hermano bebiéndose media botella de leche, solo lo hacía cuando estaba mal o había sido rechazado, y seguro que era lo segundo, disculpándose de Caroline fue al salón para así matar dos pájaros de un tiro, Klaus observaba un marco digital donde solo había fotos de ellos cuatro o a veces de los cinco incluyendo a Bonnie.
-Hecho de menos a "Los locos"-le confesó la chica, sin sorprender para nada al rubio-Nik lo siento, no sabía a que se refería Caro con "enfermo"...
-Ya claro…-susurró-¿¡y qué si es lo que siento!? Soy tan libre como tú o como Stefan, tengo derecho a estar con quien quiero, ¿no?
-Claro-se acercó-es que no me dejas explicarme, te acepto tal y como eres…
-Ja-rió sarcástico-no tienes que aceptarme, tu no aceptas a un hetero, lo ves normal, solo se acepta a lo que creemos diferente, la homosexualidad no es algo diferente, es parte de la vida…
-Bueno si claro, no vuelvas esto contra mi, es tu hermana quien debe abrir los ojos…
-Tu no, ¿verdad?-ironizó.
-Claro que no, ¿cómo lo descubristes?
-Fue en una fiesta, un chico me entró y ni me enteré, me besó y me gustó, pasa que no me dio tiempo a procesarlo porque Caroline nos pilló justo cuando él me iba a meter mano…
-Wow-fue superior a ella, con una sonrisa tonta en los labios se sentó en el regazo de Klaus-y que la peña pensaba que íbamos a terminar juntos, que equivocados que estaban-ambos soltaron una carcajada-a ti por lo menos no te lo dijo el tío más cabrón del pueblo por medio de un directo-la chica rió de su propio problema, Klaus la observó sin comprender-fue después que os fueráis del pueblo...lo pasé mal, pero me ayudó que Kath y yo fueramos amigas…
-Un momento, un momento…-se levantó deshaciéndose del agarre de Elena-¿de quién estamos hablando?
-De Stefan-le extrañó-¿No lo sabías?-se llevó una mano a la cabeza al comprender y atar todos los cabos, sus amigos creían que Stefan seguía con Katherine, eso era gracioso y problemático a partes iguales, a Caroline le iba a dar algo cuando se enterase…
-No me jodas-Klaus estaba tan nervioso y extrañado como la chica-acabo de rechazarle…
-Ya me he dado cuenta, pero eso es lo menos preocupante-señaló la cocina-si Caro se entera va a montar una de mil demonios…
-Ni que lo digas…
~Damon & Elena~
El agua caía por el cuerpo desnudo de Alaric, ni siquiera una ducha fría podía calmar el calor que nacía desde su interior, se había pasado toda la noche junto a esa chica de caramelo, ambos sabían que no podían permitirse el lujo de disfrutar de esa paz durante mucho tiempo, pero lo necesitaban, ya todo estaba solucionado, o casi todo, porque uno de los problemas que rondaban la cabecita de Alaric era la apuesta, ya no estaba tan seguro de si seguía en pie o no, conocía a Damon, a todas sus versiones pero la versión que lleva mostrando desde hace dieciséis días era totalmente desconocido y cuanto menos compleja, por eso llevaba toda la noche comiéndose la cabeza, si todo salía a la luz perdería a Jenna. Unas manos le sacaron de sus pensamientos, de esas manos surgió una figura completamente desnuda.
-Jenna…-la llamó dulcemente, girándola para poder contemplarla mejor, exacto Jenna era lo único que le ataba a temer que lo perdería todo por los juegos de Mason y Damon, lo tenía claro hablaría con sus amigos urgentemente-te amo…
-Suena bien…-sonrió tímida, rodeándole con los brazos, el agua caía salpicando todo su cuerpo-y es la primera vez que no suena raro en mi boca…
-No recuerdo haberlo oído decir…-la picó, sabiendo de antemano lo complicada que era la mujer para esas cosas, la chica soltó una risotada.
-Te amo, te amo, te amo…-ambos rompieron en una carcajada, cierto, era patético oir lo más evidente en ellos, así eran, una pareja real donde lo que más importaba era que estuvieran bien, ya no eran unos crios, y mucho menos unos adolescentes que temían al futuro, tal vez sonara tonto, pero no necesitaban ninguna palabra para que confirmarse lo que sentían-pero tengo que volver a casa-hizo un mohín-recuerda soy la adulta responsable…
-Ya, ya, la adulta que iba a perder a sus sobrinos-la picó en broma, la chica se hizo la ofendida y le dio al botón de agua fría, en unos segundos Ric se arrastraba completamente desnudo fuera de la ducha-Ah…
-Que pequeña…-se mordió el labio inferior-y no me vengas que es por el agua-rió, el chico se lanzó en su búsqueda, las risas y los gritos se oían por todo el piso, y tal vez por todo el edificio pero no le importaba eran felices.
~Damon & Elena~
Mason llegó temprano al punto de encuentro con Katherine, estaba nervioso, y era de esperar estarlo, estaba a punto de traicionar a sus amigos-mejor dicho ya lo había hecho-por una chica, pero es que valía la pena romper cualquier lazo por esa mujer, era su droga, sonrió ante su ocurrencia, la gente decía que las drogas había que mantenerlas a distancia y lo primero que estaba haciendo él era entregarse a dicha droga hasta la médula aún sabiendo que una pareja no dure eternamente pero sí una amistad, y el abandonaba lo eterno. Pero ¿había algo eterno? Cuando su mirada se cruzó con el revuelto de rizos castaños y de mirada felina lo tuvo claro: lo que sentía era eterno.
-¿Kath…?-casi no le salió la voz, ¿desde cuando estaba así? Tal vez desde siempre, si existía la media naranja la tenía enfrente, la chica le complementa.
-Hey-le sonrió-¿has sabido algo?
-¿De qué?
-De la apuesta-se enfadó-Mason estamos aquí para eso, olvídate de mí por el momento-se cruzó de brazos, ¿quién dijo que amar era fácil? Mason asintió y le animó a caminar, la chica bufó pero le siguió con paso ligero.
Llevaban un buen rato andando sin comentar nada, solo monosílabos sin sentido y alguna referencia por la apuesta por parte de Katherine, ninguno estaba a la labor de complacer al otro, sus miradas se cruzaban pero la chica la apartaba rápidamente lo mismo sucedía con los roces casuales, Mason estaba cansado, ¿desde cuando era tan gilipollas? Cuando iba a encararlas unas risitas provocaron que ambos se giraran, Hailey y April estaban situadas al lado de una de las columnas comentando algo sin importancia para el chico pero si para Katherine que estaba tensa, las chicas y su sentido de dañar a las de su especie, Mason bufó, y agarró a Katherine.
-Vamos no vale la pena…-tiró de ella pero fue inútil la chica se había convertido en un busto de hierro puro-¿en serio?-preguntó-¿vamos a perder el tiempo con ellas?
-Por mi las mandaba al Infierno pero mira…-en la mano tenían un folleto del periódico de cotilleo del instituto, se veía que era nuevo pues tenía un color diferente, al igual que la universidad el instituto, tenía un periódico propio pero menos especializado que el de la facultad-ese folleto es nuevo y no me gusta nada…
-Joder, es solo un periódico de niñatos Kathy, no perdamos el tiempo…
-Nos miran y se ríen, ¿uno más uno?-con esa expresión se soltó de Mason y fue directa a esas chicas, preparada para lo que viniese, aunque eso la perjudicara a ella…
Mason la siguió de cerca, se olía los problemas desde la distancia….
-Hola zorras-sonrió irónica Katherine-¿qué tenéis ahí?-se hizo la inocente, pero sus palabras y sus ganas de devolverla murieron con la foto de portada, la morena le arrebató el periódico-¿qué mierda…?
-Te lo regalamos, es la segunda vez que sales en un periódico, la primera-se hizo la pensativa-fue ¿cuando todo el mundo descubrió que por tu culpa Stef se hizo gay? ¿o era cuando todos descubrieron que fuistes utilizada como tapadera para la homosexualidad de Stefan…?-las chicas rieron a carcajadas, en ese momento Mason agarró a Hailey del brazo-¡Auh!
-¿¡De qué coño va esto!?
-¡Me haces daño!
-¡Me la suda!-tiró con más fuerza-¡Te he hecho una pregunta capulla!
-¡Yo solo informo...ay...no tengo nada que ver...con el instituto…!
Katherine apretó los puños, April, era compañera suya, si alguien tenía que ver sería ella, respiró con dificultad, si Elena veía el periódico malinterpretaría todo, las clases comenzaban al día siguiente y casi no tenía tiempo para parar eso o directamente para demostrar que la culpable no era ella…
-¡Sois unas cerdas!-gritó con asco-¿¡cuántos hay!?
-Por ahora ese-sonrió April, parecía más calmada-pero mañana habrá cientos...hasta puede que en la universidad...sino fuera porque tienes un contacto, huy nosotros tenemos a otro…
-Si "vuestro contacto" lo saca se ensuciará él-le contraatacó, sabía el poder que tenían Ric y Damon, pero si ellos sacaban eso los perjudicados serían ellos, aunque ella no se libraría de perder a una amiga-todo esto es mentira…
-¿Y…? Lo sea o no alguien nos dió el chivatazo…
-¡Es Damon el mentiroso!
-Damon no nos dio esto, pero ahí queda claro que eras tú la que inventaba cosas, y hay pruebas-como si eso fuera lo más evidente del mundo-nosotras tenemos que irnos…
Las dos arpías se fueron directamente al paseo marítimo, Katherine no tenía ganas de discutir con nadie pero eso no quedaría así estaba claro que Damon estaba involucrado, el mismo la amenazó con volver todo en su contra.
-¿y ahora?-dudó Mason…
-Iremos a hablar "amigablemente" con el cerdo de Damon-hizo una bola del periódico para poder guardarlo en el bolso, se secó las lágrimas-¡Vamos!
~Damon & Elena~
Damon bailaba sensual por las escaleras de su casa, llevaba una hora allí, y lo primero que había hecho era poner la casa patas arriba, coger los cascos y poner la música a todo volumen, tras una ducha relajante se contoneaba por todos los pasillos de la mansión semidesnudo sin importarle quien o quiénes pudieran verle. No estaba enfadado, no tenía motivos, era feliz ese era el problema, que esa misma mañana se había percatado de ello, ese mensaje, su reacción y las ganas de abrazar a la chica le habían abierto los ojos, cuando Elena se despistó su cabeza reaccionó sola: desaparecer, eso era lo que necesitaba largarse del pueblo, pero no podía ni quería hacer tal cosa, los estudios los terminaba en mayo, y mientras tanto tenía que disfrutar del año pues el curso siguiente era de prácticas con su padre, traduciendo: cero diversión. Pero antes de todo eso tenía que seguir con el plan original, la apuesta, entonces, ¿por qué le costaba tanto hacerse a la idea? Cogió su libro de notas, era el día dieciséis, le quedaba menos de la mitad y en realidad no había avanzado en nada.
-¡Puta Gilbert el daño que me estás haciendo!-escupió el bourbon por las escaleras, se limpió con parte de la camisa, y la lanzó junto a las otras, en el montón del suelo, unos tacones pasaron por al lado.
-¿Qué…?-Rose estaba arreglada con un elegante vestido de noche, cosa extraña para ser solo las once de la mañana-¿estás cambiando de ropero? ¿o qué?
Damon se lamió los labios sensualmente, bajó las escaleras con gracia hasta llegar al lado de la chica, la cual se tensó ante su cercanía. Damon acarició con ternura sus mejillas, posando su lengua sobre su piel, asqueroso, a partes iguales.
-Me das asco…-le confesó en el oído, como si se tratara de un secreto a voces, con una sonrisa de suficiencia dio un salto sobre la ropa y volvió a su juego de antes: el idiota, Rose parpadeó varias veces y enfadada se dirigió a la zona de la cocina, para no perder detalle.
Tumbado en el montón de ropa lanzó la botella de bourbon-la segunda que se bebía-a un lado, un errupto fue el único sonido perceptible, una sonrisa tonta se dibujó en su rostro. El sonido de las llaves alertó al moreno, alzó la cabeza lo suficiente para ver a Mason atravesando el salón, acompañado de una furiosa Katherine.
Damon puso los ojos en blanco y se dejó caer en ese montoncito de ropa con el cual no sabía ni que hacer.
-¡Asqueroso!
-Tu amplio vocabulario me asombrese Katherine-ironizó sin mirarla dando un trago de la botella, una mueca de asco se dibujó en su rostro al ver que no había ni una sola gota dentro.
-Y a mi tus putadas-se cruzó de brazos-esto es mentira y tu lo sabes-le lanzó el periódico, el chico le echó un rápido vistazo y lo dejó estar-¿no vas a decir nada?
-Mason…-musitó-¿estás de su lado?
-La quiero-como si con eso lo dejara todo en claro-y nos estamos pasando la verdad…
-¿Te ha dicho tu machito que el ingenioso plan es de su propiedad?
-Estaba borracho y cegado por tus infantilerias-Damon rió, era sorprendente los cambios de Mason, lo que podía llegar a hacer por una chica-quiero cambiar lo que he hecho…
-¿¡Y qué es exactamente lo qué has hecho!?-saltó, dando un golpe seco con la botella en el suelo, la furia estaba dibujado en su rostro, y estaba cansado de tanta estupidez-¡me has lanzado a los brazos de la zorra más odiosa de mi existencia! ¡me has hecho estar cerca de mi enemiga por un puto capricho!
-¡Es solo tu culpa Damon! ¡Deja a Elena de buenas maneras…!
-¿¡Y la apuesta!?-sonrió con suficiencia-¿¡qué va a pasar!? ¿¡crees que te voy a dejar ganar con lo cerquita que estoy de mi victoria!?-ya no era Damon quien hablaba sino su orgullo, su maldad, su odio y sus sentimientos porque por primera vez estaba actuando según su cabeza y negando por completo los latidos de su corazón-¡Me la llevaré a la cama, la follaré y la dejaré al descubierto como buena zorra que es!
Damon se quedó pálido ante sus propias palabras, se llevó la mano a sus labios porque por un momento sintió que esa chica de ojos castaños que tanto le torturaba se estaba alejando de ellos, que la sonrisa que tanto le cautivaba le miraba con desprecio, sonrió, era así como tenía que ser, él estaba embrujado por ella, solo eso, se había metido demasiado en su papel…
Una risa le congeló el alma..
~Damon & Elena~
Caroline y Elena se había pasado el día de compras, la rubia le había renovado todo el vestuario a la morena, no se podía creer que su amiga fuese sobrevivido sin ella.
-¡Esto me supera!-sonrió Elena cansada, dejándose caer en los probadores-estoy desentrenada…-rió, cogió su móvil, no tenía ninguna señal de sus amigas, puso mala cara…
-No te supera Lena, es solo que tienes demasiados pájaros en la cabeza-le regaña lanzándole otro vestido pero esta vez en tono pastel-¡y deja el móvil!
-Es que Kath no me ha llamado…-se extrañó, la rubia puso mala cara al oír ese nombre, Elena pasó por alto ese gesto no tenía ganas de discutir y hablar de Katherine lo único que conseguiría es sacar el tema de su hermano, y eso sólo traería problemas-y Bonnie tampoco…
Tras un nuevo bufido por parte de la rubia, las chicas continuaron con su batalla campal en el centro comercial, poco después se reunieron con los chicos en el campo de fútbol que estaba justo al lado, entre risas e intentos fallidos de jugar se pasaron gran parte del día.
Elena con el despiste de su amiga se retiró a los vestuarios, a ser día festivo el lugar estaba repleto de gente pero Klaus le había conseguido, a ella y a todos una sala para cambiarse totalmente privada, la chica se cobijó entre las cosas de sus amigos. Nerviosa y aún con el miedo de haber enfadado a Damon le llamó, dieron varios tonos hasta que alguien descolgó…
-¿Me perdonas?-dijo en tono inocente-Anda Damon no seas malo…
-Leí lo que me pusistes…-le confesó, cambiando por completo de tema, la chica notó el cambio de tono en su voz por lo que presagia lo peor-siento exactamente lo mismo…
-¿Qué sientes Damon?-se atrevió a preguntar, apretando con fuerza su bolsa, no siente la humedad en sus ojos hasta que oye el pitido del teléfono, Damon le había colgado…
La chica tarda en reaccionar, el teléfono cae al suelo, y las lágrimas se derraman por sus mejillas, daba igual lo herido que estuviese el corazón de Damon, el chico no sentía ni por asomo lo que ella sentía, solo había estado por pena...
Subo hoy domingo porque no sé si mañana estaré disponible. Igualmente os agradezco vuestros reviews, han bajado un poco, me pregunto si tendrá que ver con el argumento o con la falta de tiempo, sea lo que sea lo comprendo, pero tengo curiosidad si os sigue o no gustando la historia.
Chao!
