Décimo Séptimo Día:
El día de la vuelta a clase fue agotador y estresante para Elena, ni siquiera se había pasado por el comedor o directamente, para generalizar, a los pasillos y patio, había estado encerrada en el departamento de orientación todo el santo día, ¿por qué? Pues por "nada" los profesores habían elegido ese día para darle la charla universitaria y para preguntarle cómo le iba al año a causa de sus problemas familiares, es decir, la muerte de sus padres y hermano; Elena se había visto obligada a contestar al test psicológico y a sonreír tímidamente, porque ¿qué se hace cuando te recuerdan que has perdido a tus padres? Elena en ese momento solo podía, eso, sonreír y asentir, mientras que en su interior se estaba retorciendo por el dolor, ¿por qué se lo recordaban?
-Gracias Elena-le dijo con ternura Sage, era una mujer muy ruda pero tenía su vena sensible que a veces te sorprendía-puedes irte no te preocupes por las clases, ya sabes que todos están con la vena del mono.
La chica sonrió y volvió a asentir como una autómata, tras recoger sus cosas y sin esperar ni una despedida más cruzó el umbral, los pasillos estaban desiertos, las dos últimas clases se habían cancelado, normal en esa época. Cruzó los pasillos en silencio, dando sonoros pasos como quien no quiere la cosa, coge su móvil, tiene varias llamadas perdidas de Damon, solo abrió un mensaje de voz anoche, y le supera con tan solo escuchar el principio…
¿Damon tenía miedo? Eso era lo que ponía en el mensaje, o por lo menos era parte de él, entonces, ¿por qué no iba a superar ese miedo con él? Porque era una cobarde, se había acercado a Damon para ayudarle a confiar en la gente y para que ella misma aprendiese a divertirse, entonces, ¿cómo había acabado en esa situación? Suspiró resignada, y salió por la puerta principal cruzándose con Trevor y otro chico que no conocía de nada, tragó saliva ruidosamente y agachando la mirada se dirigió al parking rezando para que esos dos no la siguieran. Pero fue imposible, eso fue exactamente lo que hicieron.
-Elena espera…-la voz de Trevor le recorrió la columna vertebral, quiso ignorarlo pero sus manos se lo impidieron-por favor solo queremos hablar-le rogó, apartándose un poco para darle confianza.
-Pues no es lo que parece-le costó hablar, sujetando con fuerza las llaves del coche de su tía-tengo prisa y no quiero escucharos-miró de reojo al otro chico no le sonaba de nada, o casi nada, pero le daba igual, sus teléfono sonó, era Damon-Como véis tengo que irme-le señaló el aparato.
-Claro-musitó indignado Trevor, dejando paso a Silas para que este fuera el que la convenciera-es lo que haz querido-le recordó.
La chica les dio la espalda, iba a contestar, tenía que hablar con Damon aunque prefería hacerlo en persona pues no quería más confusiones, pero unas manos le impidieron hacer cualquiera de sus opciones, la chica empezó a patalear al aire, pero la confusión reinó en su mente, se dejó hacer pues no tenía fuerzas para nada.
-Joder, la chica es peleona…-bufó Silas, dejando caer el bote de cloroformo, la risa de Trevor fue lo único que captó con claridad Elena.
~Damon & Elena~
Damon dejó caer el teléfono en su cama, frotándose la sien recapacitó: había metido la pata hasta el fondo, no sólo había perdido a Elena, sino también la oportunidad de explicarse, ¿Katherine y Mason habrían abierto la boca? ¿o sería Rose? todo era posible, y ni siquiera Ric le cogía el teléfono, tras pensarlo varias veces optó por lo más sencillo: ir a buscarla, y que sucediera lo que tuviera que suceder.
Llegó a la casa de los Gilbert en cinco minutos, llamó varias veces pero nadie le contestó, tras bufar rodeó la zona, las ventanas estaban abiertas, eso era señal de que alguien había, fue a la zona trasera, la puerta del patio estaba abierta, con pasos graciles atravesó el jardín hasta la entrada a la cocina, con cuidado entró, no quería asustar a nadie pero tampoco podía perder más tiempo, el sonido de la música le sobresaltó.
-¿¡Hola!?-la música estaba demasiado alta para que alguien pudiese oírle, maldiciendo fue a dar señales de vida a otra habitación, no tuvo que andar mucho para ver quien era el que estaba en casa, se quedó pálido al ver a Klaus y a Stefan enrollándose en el sofá medio desnudos, con torpeza se ocultó tras una columna, la risa era superior a él, dejándose caer se tapó la boca-Increíble…-musitó más para sí que para cualquiera, cogió el teléfono para ver si había recibido una llamada aún con la sonrisa en los labios comprobó que el registro seguía igual y que la cobertura también, bufó.
-¡No me jodas!-Damon pegó un bote de narices, dejando caer el teléfono al suelo, el cual se desmontó en la caída, el chico no prestó atención a Stefan ni a Klaus, fue directo a su móvil. Klaus se adelantó pisándole uno de los pies.
-¡Ah! ¿¡de qué coño vais!?-se sobó la mano dolorida, después miró con odio y sin comprender lo que pasaba a Stefan.
-No cambias nunca Damon-Stefan le hizo una seña a Klaus el cual rompió la tarjeta del móvil con el pie, Damon se quedó pálido al ver lo que estaban haciendo, con torpeza se lanzó contra el rubio, pero eran dos contra uno-¡No sabes las ganas que te tenía!-le pegó una patada en el estómago, Klaus le sujetó con ambos brazos, Damon forcejeó pero le resultó imposible situarse, su mente vagaba a años luz de allí, sin su móvil no podía recibir llamadas, si Elena decidía darle una oportunidad para explicarse no podría contactar con ella.
Stefan y Klaus arrastraron a Damon hasta el salón, el chico forcejeó al darse cuenta de la situación y consiguió apartarse a tiempo, tras comprobar que no tenía nada roto cogió uno de los cuadros.
-¿¡Se os va la pinza!?-los miró de hito en hito, Klaus agarró la mano de Stefan-¡No tenéis ningún derecho…!
-¿No podemos querernos?
-¿También vas a joderme a mi?
-¿¡De qué narices habláis?-los miró a ambos-He venido a ver a Elena, nadie me abría, me colé, y cuando os vi no quise molestar e intenté llamarla…-remarcó sus últimas palabras-¡no he matado a nadie!
-¿No nos habías grabado?
-Eso tendría que haber hecho pero no, ni me interesa siquiera lo que hagáis-sonrió-seguro lo estropeáis vosotros solos.
La vena burlona de Damon siempre salía a la luz en los peores momentos, pero ninguno le dio importancia Klaus cogió su móvil y se lo pasó ante la atenta mirada de los otros dos.
-¿Qué crees que estás haciendo?-intervino Stefan, acercándose a Klaus-Si mi hermana no se lo coje será por algo.
-Me parece genial pero me siento mal…-se explicó-llámala, si te cuelga pues vale pero por lo menos me sentiré mejor-se explica, apartándose un poco de los dos chicos, se siente en tensión, acaba de besar por primera vez a Stefan y ni siquiera ha tenido tiempo para asimilarlo, lo mismo le sucede al otro. Damon observa el Iphone, tras dudar busca en el registro, demasiados números, por lo que decide escribirlo directamente, se sorprende ante su memoria, es la primera vez que recuerda un número de una chica.
Un tono, dos tonos, está en línea, pero la chica no contesta, van siete tonos y salta el contestador, está claro que no le coge el móvil a nadie eso le tranquiliza un poco más.
-Gracias-le devolvió el teléfono tras ver que los destrozos de su teléfono estaba bien decidió irse, pero antes de cruzar el umbral se frenó en seco, con una sonrisa pícara los observó a ambos-hacéis muy buena pareja, lo siento Stef….si quieres avísame cuando Elena aparezca…
Stefan no dijo nada solo asintió y esperó que el imbécil de Damon desapareciera por la puerta, en ese momento ambos chicos quisieron morirse allí mismo.
-¿Y…?-el silencio los inundó a ambos, pero Klaus estaba dispuesto a hacer cualquier locura por hacer real ese momento, se acercó con cuidado como si cada paso fuera de vida y muerta, Stefan no se inmutó solo lo observó-¿y nosotros?
-Nik me gustas...quiero intentarlo...pero Caro…
-¡Caro no me importa!-atravesó las distancias que los separaban, agarrando su rostro para acercarlo más al suyo propio, Stefan no podía dejar de mirar esos labios carnosos que le pedían a gritos que los volviera a besar, era superior a él, Klaus le superaba, todo su cuerpo reaccionaba a él-solo me importas tú…-le sonrió, con un dedo delineó sus labios-tu boca...tu cuerpo...tu corazón…
Stefan dirigió su mirada de deseo hasta los ojos de ese hombre que le había cautivado desde ayer, solo había pasado un día en comparación con los años que se conocían, pero lo tenía claro, su corazón se lo gritaba…
-Bésame-fue lo único que dijo, y lo suficiente para que Klaus se lanzara a sus labios, solo fue un roce casual, donde la lengua de Stefan le pedía permiso, Klaus entreabrió la boca, y sus lenguas se fundieron en una, en una batalla campal donde no había ganadores ni perdedores, Stefan tiró de Klaus hacía él, cayendo ambos al sofá, donde minutos antes se habían amado, las manos de Klaus jugaron con la camisa de Stefan, todo en su cuerpo se intensificó con el roce de la piel del chico de ojos verdes, la ropa sobraba, todo en la sala sobraba, solo sus cuerpos.
Klaus quedó encima de él, agarrando con fuerza las muñecas del chico contra el sofá, sonrió con la respiración entrecortada, podía sentir la presión de sus pantalones tanto como la erección de Stefan, eso no le provoco asco ni nada por el estilo, todo lo contrario le excito de sobremanera, con deseo se lanzó a sus labios para volver a luchar a favor de lo carnal, Stefan se desabrochó los pantalones, dejando al descubierto tanto su erección como sus boxers azul celeste, la risa tonta de Klaus inundó la sala, provocando que Stefan se levantara agotado.
-¡Idiota!
-No te enfades…-le agarró del hombro-es que no me esperaba ese color… es tan…¿raro?-Stefan le apartó de un empujón-no te enfades-dijo juguetón acariciando su torso ahora desnudo, empezando por su cuello hasta el comienzo de sus calzoncillos, pegando su cuerpo a su espalda, Stefan ahogó una exclamación cuando notó las manos de Klaus rodeando su miembro erecto, acercó sus labios a su oído, intensificando el momento-es la primera vez que hago esto…
-Ah...uff…-las palabras sobraban en ese momento, Klaus sin dejar de masajear esa zona se puso delante para besarle con pasión, para sentir esa misma sensación que embriagaba a Stefan, las manos de ambos aumentaron la excitación de ambos, Stefan le paró-¿estás seguro?
-Tanto como tú…-su acento inglés fue superior a sus fuerzas de pensar, Stefan apartó a Klaus para sacarse sus boxers, Klaus estuvo a punto de hacer lo mismo pero Stefan no le dejó, fue él con su boca quien se lo quitó, rozando a posta el miembro de Klaus, provocando un gemido de sus labios-esto es…
-¿épico?
-Sí…-rió-un amor épico…-las carcajadas se unificaron en una nueva sensación, los brazos de Stefan rodearon a Klaus, sus miembros se rozaron con delicadeza, y sus labios ganaron la batalla…
Esa tarde, dos cuerpos humeantes de amor y de deseo se unieron en uno...
~Damon & Elena~
La oscuridad inundaba los ojos de Elena, la morena no sabía si era de día o si ya era bien entrada la tarde, no tenía claro ni siquiera cual era su nombre, el cuerpo le pesaba como si un muro la cubriese como una sábana, se retuerce sobre su cuerpo, buscando una migaja de libertad, pero lo único que consigue es que le duela mucho más la cabeza, se lleva una mano al pelo, lo tiene húmedo, esta completamente mojada, abre los ojos con fuerza pero no consigue vislumbrar nada solo destellos de pequeñas luces fosforito, cierra los ojos ante la fuerza que hacen sus pestañas.
Unos ruidos la sobresaltan pero no se mueve, se siente débil, tiene miedo pero le da igual es más fuerte la sensación de pesadez.
-Mi pequeña niña…-una voz, que le resulta familiar inunda sus cavidades auditivas quiere moverse para comprobar si sus sentidos no le fallan pero su sexto sentido le impide moverse, como si escuchar fuese más importante que ver-esto es innecesario…-dijo en tono de enfado, casi gritando, causando en Elena una gran jaqueca-¿qué crees que vas a conseguir?
-Todo-la voz dulce y escalofriante de Rose la hace reaccionar, está encerrada por culpa de Trevor, y de Rose, y la voz anterior era la de…-John será mejor que salgas, o la tensión va a aumentar-señala con el mentón a Elena-si la chica despierta es mejor que se sienta segura…
-¿Y tú transmites seguridad?-bromeó, pero el sonido de una puerta cerrándose le confirmó a Elena que su tío había optado por irse sin discutir, no le tenía miedo a ninguno de ellos, eran personas, ella había decidido que el miedo solo se le tenía a lo inevitable, como en este caso no saber que hacer, no se movió, afinó mejor el oído pero solo pudo escuchar el tintineo de unas campanillas, ¿unas llaves?
-Elena no soy tu enemiga…-le confió, como si de un secreto se tratase-solo que te has interpuesto en mi camino.
-¿Tu camino?-le cuesta hablar, esta ronca, le falla la voz, sus manos inevitablemente se dirigen a su garganta la cual le está ardiendo como si fuera bebido ácido…
-Calma, es peor, la droga tiene esas cosas…-"¿¡droga!?"-antes pensaba que tendría que hacerte algo doloroso para alejarte de Damon pero ahora que sé la verdad solo necesito enseñartela personalmente...va a ser fácil pero no por eso menos dañino para tu corazoncito…
-¿De...qué…?-tragó saliva, era imposible pronunciar una palabra sin sentir ese martilleo en la cabeza o ese dolor infernal en todo su cuerpo, se retorció para poder verla a la cara, la oscuridad le impedía distinguir algo con claridad, pero podía ver una silueta no muy lejos de ella, sólo un esfuerzo y podría lanzarse contra su secuestradora.
-No lo intentes-le dijo seca, levantándose y ayudando a Elena a sentarse en el sitio que había ocupado ella anteriormente, la castaña no tenía fuerzas ni para atacarla, ni siquiera para intentarlo-solo quiero ayudarte, Damon apostó contra ti…
Elena abrió mucho los ojos, no era la primera vez que escuchaba esa estúpida acusación pero algo dentro de ella le hacía pensar que tal vez no era una falsa acusación...
~Damon & Elena~
-A ver si lo he entendido…-rememoró Bonnie que no acababa de captar todo el mensaje-¿me estáis diciendo que Damon y los demás han hecho una apuesta en contra de la interioridad de Elena, y que soy la última mona en enterarse? ¿¡qué clase de amiga eres!?
-¡Eso es lo de menos!-bufó Katherine, Caleb escuchaba estupefacto la información-necesito tu ayuda para abrirle los ojos a Elena...si ella ha visto el periódico…
Ambas chicas miraron a la mesa, tenían cuatro periódicos, era la noticia más nombrada en el día, y su amiga no cogía el móvil, era obvio que lo había leído, y si no era así las arpías de la corte se encargarán de hacérselo llegar.
-Vale, iré a hablar con ella, pero esto no va a solucionar nada-les aclaro levantándose del sofá para poder recoger los cubiertos y demás-mis padres están a punto de llegar no os pueden ver aquí.
-Pero llámala…
-No me lo va a coger, sabrá que me lo has pedido…
-¿y qué hacemos?-se cansó-no puedo ir hasta lo de Damon y atarlo en corto, eso si que es una locura…
-Y tanto, lo único que harás es favorecerle-la abrazó-¿has llamado a Stefan?
-Ese es otro que no me lo coje, a saber lo que estará haciendo…
-He quedado con Caro para un videochat, ¿te apuntas?-Katherine la miró con cara de pocos amigos, la rubia era una estirada y odiaba a su persona-Vale, vale, lo he captado...
~Damon & Elena~
-No sé nada de Elena me estoy empezando a poner nervioso…-le confió a Ric por teléfono mientras recorría el paseo marítimo en busca de una señal de la morena-ya no sé donde mirar.
-¿No has pensado que por casualidad la chica no quiere verte?-bufó-O tal vez este muy ocupada con algún trabajo te diría que llamaras a su mejor amiga pero ¡tu mismo te has encargado de que te odie!
-Ric-le preguntó-¿lo estás haciendo aposta?
-No, yo no apuesto con fuego-bromeó para romper el hielo y para dejarle claro que había tomado la peor de las decisiones, Damon estaba cansado de oir siempre lo mismo.
-¡Claro vosotros no hicisteis nada! ¿¡tengo que recordarte quiénes me insistieron!? ¡Pues colega tu eras uno de ellos! ¡Tu me dijistes que necesitaba "motivación"!
-Con una copa de más nada de lo que diga es coherente y tu lo sabes…
-¡Ya claro ya! ¡Te sientes mal porque te estás tirando a la tía! ¿¡Pues sabes qué!? ¡Me la suda pienso probarla y después tirarla como un papel! ¿¡entendido!?
-Damon piensa lo que dices…-esta vez tomó conciencia de su tono de voz y de sus palabras se jugaba mucho-si le haces todo eso a Elena me joderás a mi y a Mason…
-¿¡Crees que eso me importa!? ¡Vosotros me habéis jodido a mi!
-Nadie te obligó a punta de pistola, Damon tu eres mayorcito para tomar tus decisiones, ahora tienes que cargar con ellas.
-Créeme lo sé, y es lo que pienso hacer, me reiré de ella...lo haré-lo repitió varias veces para autoconvencerse de sus palabras pues una vocecita en su interior le decía que eso no estaba bien que le iba a salir muy caro su juego-lo haré como siempre he hecho pero esta vez ella acabará echa pedazos no la reconocerá nadie…
-Antes de nada-lo intentó de otra forma-¿de verdad, todo este tiempo que has estado con ella, no has sentido nada? ¿ni siquiera piedad?
Damon abrió la boca para contestar pero su orgullo fue superior a él, él no sentía nada, solo odio y desprecio por esa chiquita que siempre había sido un incordio, aún lo era.
-¿Cuántos días me quedan?
-Joder Damon…
-¿¡He dicho que cuantos días me quedan!? No me digas que está sordo ahora…
-¿Hablas en serio?-se golpeó con la mano-me vas a perder a mi también, trece días mal contados…
-Pues ya estoy perdiendo el tiempo, me la follaré esta noche y no tendré que esperar al treinta para destruirla-se lo pensó mejor-¡que coño necesito buen material!-sonrió, y se relamió los labios-me la follaré varias veces para catarla y después la dejaré como una puta, como siempre he hecho…
-Ya no existe ese "siempre…"-pero Damon no pudo escucharlo, ya había colgado para enfatizar mejor sus palabras no estaba dispuesto que nada le hiciese cambiar de opinión, miró al cielo, estaba oscuro, negro como su alma, como sus ojos bajo la oscuridad sonrió de medio lado, al sentir esa colonia tan fuerte, al girarse pudo comprobar con sus propios ojos de quien se trataba…
-Damon-le dijo con tono de pito, su tono característico, contoneándose a su alrededor le dio dos sonoros besos muy cerca de sus labios-¿cómo andas?
-Ahora fenomenal-le dijo con tono de depredador, pensaba aprovechar esa oportunidad, llevaba, concretamente diecisiete días sin sexo salvaje, bueno, lo tuvo con Andie pero eso no era nada, la agarró del cuello y le comió la boca, devorándola en mitad de la arena, sin preocupaciones, tras desnudarla la penetró, esperando esa sensación de relajación miró el cielo, y por un momento sintió que estaba en su lugar, donde siempre perteneció pero, ni el placer vino y mucho menos las sensaciones pasadas. Se quitó de encima, subiéndose los pantalones se miró las manos como un acto reflejo: era la primera vez que se sentía así, tenía asco pero de sí mismo, miró a la rubia con desgana…-lo siento-negó con asco-deberías preocuparte más por quienes de verdad te quieren...como tu hermano, no le pierdas por tus principios sin fundamentos.
-¡Eres un cabrón Salvatore!-se colocó el vestido de la mejor manera posible, se alejó de allí lanzando insultos y palabras sin sentido, Damon las recibió con asco, le estaba afectando demasiado eso de estar alejado de su rutina, se miró de arriba a abajo, seguía siendo él pero con trastornos a causa de una sola mujer: Elena Gilbert.
¡¿100 comentarios?! estoy que no me lo creo ¡OMG! Thanks you! en serio, es gracias a vuestros reviews por lo que sigo en pie-eso y mi imaginación que no me deja tregua jajaja-en serio, gracias por todo, ojalá pueda vivir esta experiencia otra vez!
Os dejo con este episodio, queda menos de la mitad de la historia, ¿qué creéis que va a pasar? Acepto ideas...
