Décimo Octavo Día:

Las lágrimas caían sin cesar por sus mejillas, es como si alguien fuera abierto un grifo y lo fuera cerrado malamente, daba igual las explicaciones que se diera a sí misma, o las palabras de consuelo que su mente le otorgara, nada podía compararse con la sensación de traición en su cuerpo. No se creía, no quería creerse las palabras de esa mujer, pero es que todo tenía un sentido en su cabeza, y desde hacía mucho tiempo había estado atando cabos, entonces, ¿por qué reaccionaba así? ¿por qué había dejado que todo llegase tan lejos? Ni ella misma sabía la respuesta, restregándose por el suelo llegó a alcanzar la frialdad de la pared, por lo menos allí tendría un muro donde resguardarse de sus miedos.

-Veo que despertastes-dijo tiernamente una voz que ella conocía perfectamente, ni siquiera le miró siguió con la mirada perdida en un punto en la oscuridad-sé que es duro Elena, pero es verdad, de todos modos no creo que Rose se conforme con decirtelo, te lo mostrará…

Elena ni le miró, las palabras de la chica le habían dado con que pensar y ya tenía bastante con eso como para aguantar las falsas conversaciones con en ese chico que en el pasado le resultó mono, una mueca de asco se dibujó en su rostro, Trevor suspiró y se dejó caer cerca de la puerta, confirmando que de ahí no se movería, que era su turno el de vigilarla.

Pasaron los minutos, y hasta puede que una hora o dos, para Elena el tiempo era algo sin importancia, y para Trevor, bueno él tenía que quedarse ahí, vigilando.

-¿Por qué me hacéis esto?-se sorprendió así misma realizando la pregunta en voz alta, quiso callarse pero no podía-no tengo nada que ver con vosotros…

-Estas con Damon-como si esas tres palabras fueran un bálsamo para sus heridas, no entendía la obsesión de la chica.

-Sigo sin entenderlo…-ya no le escocía la garganta pero aún así sentía la pesadez en su cuerpo, tuvo curiosidad por saber que clase de droga le habían inyectado, estaba claro que no era la misma que a Damon.

-No tienes que entenderlo Lena…-se encogió de hombros-vas a salir pronto, no puedo meter la pata-esas últimas palabras se le incrustaron en el cerebro, ¿la iban a liberar? ¿así de fácil? No tenía sentido.

La chica dejó las cosas estar, no sabía el tiempo que tenía que pasar en ese agujero pero sí sabía que debía aprovecharlo para sacar la máximo información posible, a fin de cuentas ella era Elena Gilbert y pecaba de inoportuna y cabezota.

~Damon & Elena~

Katherine y Bonnie llegaron a casa de los Gilbert justo al salir de clases, tenían que hablar con Elena ya que no habían podido charlar ni en la noche y mucho menos en la mañana, la puerta estaba abierta, entraron sin avisar, encontrándose a Caroline y Klaus sentados en el sofá, la primera tenía gesto de asco, y el segundo de enfado, lo dejaron como cosa perdida.

-¿¡Elena!?-gritaron al unísono, alertando a los dos rubios del suelo, la cara de Caroline se transformó al ver a Katherine-Hola chicos-saludó Bonnie con dos besos, dejando que Katherine fuera a buscar a Stefan, Klaus la siguió con la mirada una oleada de celos le recorrieron la espina dorsal, Bonnie pareció percatarse, pero Caroline fue más rápida…

-No sabes que alegría me da…-dio unos saltitos en el asiento, sorprendiendo a la morena y al rubio que les acompañaba-¿no son monos? Después de tanto tiempo siguen juntos…

Klaus se tensó ante sus palabras, y Bonnie no pudo hacer otra cosa que reir a carcajadas, sosteniéndose la barriga se levantó.

-Por dios Caro hace mucho que lo dejaron…-le soltó de golpe, sorprendiendo a la rubia por completo-Stefan le gustan los chicos…-como si tal cosa, la pareja de la cocina salió con muy mala cara.

-Elena no ha dormido en casa-les confesó, mirando a cada uno-¿se puede saber qué os pasa?

-¿¡Eres gay!?-se levantó de golpe Caroline, arrollando a la morena por el camino-¿¡cuándo coño pensabas decirme!?-le agarró de la camisa, Katherine saltó a su ayuda-¡Sueltame zorra!

-¡Pero bueno!-la agarró pero esta vez por los pelos, la rubia empezó a gritar-¡No tengo la culpa de que seas una homófoba descerebrada!-tiró de ella lo máximo posible, pero Klaus y Stefan las separaron, Katherine pataleo en los brazos del rubio mientras alzaba las manos contra la rubia que era sujetada con asco por Stefan-¡¿eres de lo peor que he conocido!?

-¡Sois mis amigas!-saltó Bonnie desde la otra habitación-¿¡es que no podéis llevaros bien, joder!? ¡Que Elena no está en casa! ¿¡eso no os preocupa!?

Klaus soltó con cuidado a Katherine, previniendo de antemano si podía surgir otra discusión sin sentido como esa, pero ni su hermana ni ella hicieron nada, solo alejarse y posicionarse para escuchar y atender a cualquier sugerencia.

-No estamos poniendo en lo peor-pensó Klaus-tal vez se haya pasado la noche con Damon.

-¿¡Qué dices!?-saltó Caroline conocedora del odio mutuo de esos dos-¿¡se te va la olla hermanito!?

-Damon no tenía ni idea de donde estaba Elena ayer, y con lo del periódico me quedo sin palabras-Stefan ignoró por completo la inocencia de Caroline sobre ese tema-He intentado llamarla pero me salta el contestador, y la señal de gps está desconectada…

-¿Has llamado a Jenna?

-No, no quiero preocuparla.

-Pero podemos contar con Ric, ¿no?-Katherine puso mala cara, Caroline no comprendía nada solo podía pensar en el odio de esos dos y en los actos de Damon de anoche-Que Damon sea un cerdo no significa que Ric también lo sea.

-Es su mejor amigo me juego la cabeza que está tan metido como Mason y el mismísimo Damon…

Los tres siguieron con su discusión sin contar con ninguno de los dos rubios, a Klaus no le importaba mucho ese tema ya que su prioridad era contarle a su hermana que estaba saliendo con Stefan.

-¡Hey!-gritó Caroline al oído de Stefan, sobresaltando a esto-¿¡qué es eso de Damon y Elena!?

-¿No lo sabes?-preguntó Bonnie-¡Oh dios…!

-"Oh dios" ¡no! ¡Hablad!

-Elena y Damon llevan unos días saliendo pero hemos descubierto que todo es una apuesta por parte de Damon, pero este a su vez se las ha apañado para ponerlo todo a su favor, y ahora no sabemos donde esta Elena.

-¿Y por qué no llamamos a la policía?-todos dirigieron su mirada a la perfecta rubia-Es que de verdad y luego me llaman a mi exagerada-bufó, cogiendo su móvil marcó el número de la sheriff, Stefan dudó, acabarían enterandose tanto Ric como Jenna.

-¡No espera!-la agarró de la muñeca-no quiero que Jen se entere…

-De esto no pero ¿sabe lo que haces…?

-Basta-le riñe su hermano-somos tan normales como tú y como los demás, y encima estamos juntos-Katherine soltó un grito y se abrazó a Stefan y a Klaus, Bonnie les sonrió, pero Caroline no fue capaz de reaccionar, colgó la llamada y salió por la puerta pero no sin antes explotar.

-¿Sabéis una cosa? Damon es un cerdo intentó acostarse conmigo ayer...y como es Elena estoy dispuesta a castrarlo yo también.

~Damon & Elena~

-¿Cuánto tiempo vas a tener a Elena allí encerrada?-le interrogó Trevor-ayer ya lo pasó bastante mal, ¿cuánto más?

-Solo unas horas-le aclaró bastante enfadada, odiaba que su juguete tuviese interés por Elena-ayer le dije lo que tenía que hacer para saber la verdad solo es cuestión de tiempo, déjame a mí, ve a ver como va todo en el pueblo.

-Pero…

-¡Pero nada! ¡Ve y calla!

Trevor desapareció por la puerta, la paciencia no era su mayor virtud pero tampoco iba a pecar de inoportuna, tenía que esperar al momento indicado, cuando la chica ya no pudiese más y accediera a su demanda, todo era mental, cogió su móvil, si quería que saliese todo bien tenía que ultimar sus detalles finales, los más relevantes.

-¿Damon?-sonrió maliciosa-No me cuelgues, te interesa…

-Vete al Infierno-dijo cansado-no tengo porque aguantarte ahora, tengo mejores cosas que hacer, y si no prefiero perder el tiempo.

-Me he enterado de que Elena anda un pelín desaparecida-dijo casual, pero dando por completo en el punto flaco, Damon se tensó.

-Estoy ocupada con mis proyectos no me interesa lo que le suceda a esa niñata-le dijo seco, frotándose la sien-a ver si te enteras que nada de lo que puedas hacer me va a afectar.

-¿En serio?-dijo curiosa-¿ni siquiera que tenga una charla intensa y constructiva con esa supuesta niñata?

El silencio reinó la línea, Damon se estaba jugando mucho con sus siguientes palabras, no quería que Rose se acercara a Elena pero tampoco le importaba nada en absoluto la chica en si, ¿o si? en sus ojos se podía ver reflejado su guerra interior.

-Pudrete, tu y todas las mujeres del mundo-le colgó, era la mejor opción tanto para él como para Rose, la chica sonrió victoriosa, si Elena dudaba estas palabras le servirían de apoyo.

~Damon & Elena~

Jenna se dejó caer en la arena de la playa, había llamado a Stefan y este le había dicho que todo había ido sobre ruedas, cosa que le vino de perlas porque significaba pasar más tiempo a solas con su novio, que ya tenía bastante abandonado.

Una persona le tapó el Sol, con una sonrisa pícara esperó que la besara, pero el gruñido de una voz conocida le devolvió a la realidad, con asco se apartó y se tapó al reconocerle.

-¿¡John!?-escupió.

-¿Podrías fingir que no te doy el asco que te doy?-preguntó, arrodillándose a su lado-He visto que Ric ha ido a por algo de comer, o beber y he decidido hablar…

-No tenemos nada que hablar, te engañé, ¿y qué?

-Eso no me preocupa, Elena me ha otorgado la parte de su herencia-Jenna abrió la boca sorprendida-y tampoco debería preocuparte a ti-le tranquilizó-ya que me he dado cuenta que hay una cláusula que impide a Elena entregar su herencia sin el permiso de su tutor…¡que estupidez!

-No, que sensatez, menos mal que Grayson te conocía-ahora se sentía mucho mejor, no solo habían ganado a John una vez, sino que le habían manipulado, victoriosa se dejó caer en la arena aunque los nervios la delataban-¿¡qué coño quieres!?

-¿Dónde anda mi sobrina favorita?

-¿¡Y a ti qué coño te importa!? Habrá llegado de las clases-se confirmó así misma, eso era lo que le había dicho Stefan.

-Entonces no la has visto en todo el día, ¿verdad?-a Jenna empezaba a afectar tanto misterio, John se limpió la arena antes de despedirse-una cosa más, tengo derecho a una visita...con asuntos sociales, te veré mañana por la mañana…

A Jenna se le cayó el mundo encima, empezó a recoger todo como una condenada, se fiaba de sus sobrinos pero en cierto modo ella también estaba preocupada por la seriedad de Stefan antes por teléfono, y las palabras de John lo menos que habían hecho era tranquilizarla. Ric llegó con las bebidas y se sorprendió al verla con el vestido sobre el bañador.

-¿Qué he hecho?-Jenna negó con la cabeza, y tras agarrarle tiró de él camino arriba, sin darle ni una sola explicación.

~Damon & Elena~

Jenna y Ric atravesaron la puerta principal con una exhalación, Stefan y Klaus se levantaron sobresaltados, eran los únicos presentes allí y se veía a una legua lo que había sucedido tiempo atrás. Klaus estaba sin camiseta, y Stefan, bueno el se tapo con el cojín, Ric esquivo mirarlos pero la risa se le dibujó en el rostro.

-¿¡Dónde está Elena!?-ninguno se sorprendió, pero sí Ric que no esperaba para nada esa pregunta-¡No me toquéis la moral!

-Ha salido con Bon…

-¡No cuela!

-No sabemos donde esta-intervino Klaus colocándose la camiseta, y saludando a Ric con una mano-desde anoche no tenemos noticias.

-Desde antes, pero no te preocupes-saltó-ya aparecerá, discutió con Damon…

-¿Qué?-se enfrentó a Ric-¿tu tenías idea?

-Yo…-se sintió mal, no solo por Jenna sino por todos, ninguno tenía idea de la verdad y él, él temía perderlo todo por la bravuconería de su amigo, Stefan pareció percatarse de su debate interno.

-Él no sabe nada, ni siquiera Damon-se levantó Stefan ahora más calmado-siéntate Nik te lo explicará-el chico abrió la boca pero Stefan le calló-Ric ayúdame…

Ric le siguió sin vacilar, cuando entró en la cocina lo vio apoyado en la islita repleta de platos con trozos de pizza. Ric dudó.

-¿Lo sabes?-lo miró a los ojos-¿lo de la apuesta?-sonrió-claro que lo sabes, eres su mano derecha.

-Quiero a Jenna.

-Lo mismo que Mason-ironizó-¡que casualidad! ahora me vas a decir que Damon no ha actuado aún.

-No ha actuado, más que confirmado…-miró hacia atrás no quería entrar en una encerrona-no se donde está Elena…

-Lo único que sé, es que todo esto le está haciendo mucho mal, solo quiero que nos ayudes a parar a Damon-le confesó agarrándole de las manos-Ric confio en ti...o por lo menos en la elección de Jen...

~Damon & Elena~

Trevor, cansado de que la chica le ignorase optó por salir de allí con la mayor rapidez posible, coincidiendo con Silas por el camino le miró con mala cara, no recordaba que le tocase a él turno.

-Me quedo yo-le sonrió entregándole una cerveza bien fría, con la duda aún puesta Trevor salió sin quejas-por fin solos.

Elena ni le miró, no conocía su voz pero seguramente se trataría del otro hombre que la secuestró, al sentirlo tan cerca se estremeció, ¿qué pensaba hacer? esa pregunta quedó en el aire cuando notó su mano en su rodilla.

-Estamos solos-dijo delicadamente mostrando sus más sucias intenciones-me divertiré mientras pueda…-la chica se retorció lo más lejos posible, cosa que era un tanto imposible-no temas, no me permiten tocarte...pero eso no es excusa para no hacerme una "paja" en condiciones…

-No…-consiguió vocalizar, no entendía porque le fallaba la voz-¡cerdo!-le golpeó con la rodilla en sus partes, Silas tardó unos segundos en darse cuenta pero la chica había conseguido alcanzar la puerta, forcejeó para abrirla, pero las manos de Silas se lo impidieron, ahogó un grito-¡Argh!
-No te me escaparás…
La chica empezó a patalear, Silas le clavó con rudeza un calmante, y después con esa misma mano se adentró en sus bajos fondos para poder tocarse con ella encima. A Elena no le había afectado el calmante como esperaba su secuestrador por lo que solo tuvo que esperar a que el chico se pusiera a hacerse un trabajo, reprimiendo las ganas de llorar, le dio un cabezazo y le pegó una patada en su miembro erecto, esta vez sí pudo escapar.
Corrió lo máximo que su cuerpo le permitió, se le estaba nublando la vista a causa del calmante, se agarró a una columna, allí pudo escuchar unas voces no muy lejanas, se temió lo peor.
-...conseguiré acostarme con Damon y tendremos la herencia…
"¿herencia?" ella no era una Salvatore, ¿de qué le serviría acostarse con Damon?
-Ostia…-se llevó las manos a la boca, y la pesadez de ese gesto le hizo perder la conciencia.

~Damon & Elena~

Katherine colgó, Stefan le había llamado para contarle que también tenían el apoyo de Ric, Damon estaba solo en esto, con una sonrisa triunfante llamó a la puerta de la Mansión Salvatore dispuesta a darle la peor de las noticias a su dueño, pero quien abrió no fue otro que Giuseppe Salvatore, Katherine se quedó blanca sin saber que decir.
Bonnie tomó el relevo.
-Buenas señor Salvatore, veníamos a ver a Damon-le sonrió, el hombre, agotado, seguramente por el viaje las dejó pasar.
-Damon no está chicas, acabo de llegar y esto es lo que me he encontrado-les señaló la estancia-nada.
-Oh pues vendremos más tarde-miraron el reloj, era demasiado tarde ya-oh vendremos mañana, deje el aviso.
-No-intervino Katherine-no le diga nada, solo le preparamos una sorpresa, hoy hace dieciocho días que su hijo cambió-lo dijo con asco cosa que no pasó por alto Giuseppe y se temió que su hijo fuera hecho una de las suyas.
-¿Qué os ha hecho?
-Nada-
-Todo-
Bonnie agarró a Katherine y tras disculparse salió de la casa, casi arrastrando a su amiga, cuando estuvieron lo suficientemente lejos se enfrentó a ella.
-¿¡Se te ha ido la pinza!?
-¡Sólo la paciencia! ¿¡No íbamos a declararle la guerra!?
-¡Si! Pero no a su padre, ¿no has visto como estaba?-Katherine se relajó-Agotado, el pobre no tiene porque pagar por los hechos de su hijo…
-Ya lo sé…
-Menos mal.
-Pero me gustaría haberle dicho que teníamos algo contra él…
-En realidad no tenemos nada, vámonos tal vez sepan algo de Elena-las dos chicas se encaminaron hacia el pueblo.

~Damon & Elena~

La cabeza le daba vueltas, al alzarla se encontró de lleno con Rose y Trevor, ni rastro del chico que intentó forzarla, se tocó la cabeza tenía un buen golpe.
-Veo que ya estás mejor-sonrió con asco la morena-ahora vamos a hablar en mi idioma.
-Que pena que no pueda entenderte-bromeó apoyándose en la pared, no era el mismo sitio pues este estaba más iluminado, reconoció las columnas-no pienso ayudarte en nada que quede claro...sé lo que planeas…
La cara de Rose era un poema, Trevor se quedó blanco al entender de lo que hablaba, Elena no tenía muy claro lo que acababa de decir, en realidad no sabía nada pero algo sí tenía claro: Rose no lo sabía.
-Me encanta que creas que tienes el toro cogido…¿no se dice así?
-Mi español no es muy bueno-le confesó-quieres tener la herencia, no permitiré que sigas con eso…
-Después de descubrir la verdad de Damon, ¿aún quieres ayudarle?
-Es tu palabra contra la suya-sabía que esa respuesta no era muy buena pero no le quedaba otra-necesito pruebas para creerte.
-¿Quieres pruebas?-deliberó su siguiente respuesta-Vale, dame unas veinticuatro horas o un poco más, y las tendrás.
-¿y qué va a ser de mi?
-Eso depende de lo dispuesta que estes de demostrar quien es Damon Salvatore…
La chica dudo.
-No me fío de ti…
-Pero si de lo que veas y oigas, te lo mostraré, pero para eso quiero que te acerques a Damon que vuelva a creer que lo tiene todo bajo control, yo te enseñaré las respuestas solo no te separes de Damon…-sonrió-contestame mañana…

Elena llevaba allí casi un día, sin contacto con el exterior, sabía perfectamente que todo esto iba a acabar con su respuesta pero aún así no quería creerse las palabras de esa zorra, unos ruidos le delataron que ya había llegado el momento de confesar la verdad.
-Buenas noches Elena-le soltó un plato de comida caliente-quiero que pases todo el día con Damon, te mostraré tarde o temprano la verdad pero para que veas que no es mentira…
Elena tomó el plato, era puré de patatas, no tenía ganas de comer, no le entraba nada.
-No quiero gracias…
-Llevas concretamente dieciocho días.
-¿"dieciocho" de qué?
-Creo que ya te lo dije, hace dieciocho días que comenzó la apuesta, y la apuesta termina cuando Damon te destruya, nosotras la destruiremos antes.
-Eso será cuando vea que es verdad-le escupió.
-Claro-sonrió-no pensaba obligarte a nada querida, solo aguanta un poco más con él, será duro pero él se lo merece, mi querida Elena.
-Vale, accedo-la mujer le miró incrédula-accedo a destruir a Damon Salvatore, siempre y cuando sea verdad tus acusaciones.
Rose sonrió divertida, sabía perfectamente de lo que era capaz la menor de los Gilbert y más cuando le hacían daño iba a ser una divertida y apasionante guerra, donde solo ganaría uno: ella.


¿¡110 reviews!? Os adoro! ya falta menos para que esta historia firme su final, y no tardaré mucho en subir los episodios restantes, siempre que vosotros queráis claro. Espero con ansias vuestras opiniones, veremos quien gana, si Elena o si Damon en esta apuesta, ¿quién se cansará antes? ¿O Rose se encargará de destruir a ambos?

Todo en el siguiente...

Besos!

PD: OMN subiré este viernes o jueves según como esté de humor con las notas que me tienen que dar ;D