Capítulo IV
Una pequeña revelación para Kuroko
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—Hehehe basta UIharu, me haces cosquillas… —Susurró con una expresión de picardía —Uiharu… ¿Dónde… me estás tocando… no, no podemos…. Aquí no…
Abrió los ojos. Se encontraba recostada sobre una cama mullida en una habitación muy bien iluminada. Se sonrojó al recordar lo que estaba soñando, un sueño bastante agradable que, aunque le costara aceptarlo, sería propio de Kuroko. Y aún sentía las sensaciones, como si no estuviera del todo despierta.
—Ya basta… —volvió a susurrar, dándose cuenta de que estaba ya del todo consciente y las sensaciones no desaparecían. —Imouto… ¿eres tú? Esto ya no es divertido –Saten alzó de inmediato su sábana, y de inmediato soltó un grito que fue audible en todos los dormitorios.
Al otro lado de la habitación, la puerta de la ducha se abrió, y una Kongou Mitsuko asustada apareció cubierta únicamente con una toalla.
— ¡Saten-san! ¡Qué sucede…! ¡Ekaterina-chan! —Mitsuko corrió a socorrer a su compañera de habitación, comenzando a forcejear con su exótica mascota que estaba enroscada alrededor del muslo y pecho de Saten.
Cuando despertó, Kuroko se encontró cubierta con la sábana de su cama. Aún no amanecía, y podía escuchar la suave respiración de Mikoto que duerme plácidamente. Normalmente despertar antes que su amada hubiera provocado en ella un deseo semi-sexual por meterse en la cama de la princesa eléctrica, pero no era así esta ocasión. Tenía muchas cosas en su cabeza, y las primeras de ellas fueron aquellas visiones que tuvo entre sueños, que fueron las mismas que había tenido durante el día anterior: Ella misma a los siete años, curioseando en antiquísimos documentos guardados por su familia; estudiando aquellos textos que hablaban sobre espiritismo y magia, el trazo de aquellos arcanos conjuros en hojas de papel suelto, la oscuridad y la presencia sobrenatural que casi la mata, la hoja de papel que apareció en medio de otra hoja con el símbolo partiéndolo en dos; ella en cama, observando a sus padres preocupados y a la vez disgustados después de haberla regañado por revisar en donde no debía; después la presencia de personas que de alguna manera sabía que son de la familia.
—Olvida todo lo que has visto, todo lo que has sentido —Había escuchado decir a aquella persona, un hombre que tenía las manos cubiertas de una extraña aura color naranja listo para hacer su deber.
Había sentido un gran peso en su cabeza cuando el hombre colocó sus manos sobre las sienes. Abrió los ojos, y sus pupilas e dilataron cuando una a una, sus memorias eran selladas dentro de su subconsciente de una manera tal que el ejecutor estaba completamente seguro que un shamán experimentado no percibiría la falta de memorias de la niña, ni que el telépata más poderoso de Ciudad Academia (en ese entonces el más fuerte solo era de nivel 3) podría indagar de ninguna manera en su mente. Pero ese hombre llamado Shirai Mukashi no conocía lo que acontecería siete años después en la ciudad de la ciencia.
— Olvidar… —Susurró — ¿Por qué debía de olvidar? —Se sobrecogió, recordando esa escena en la habitación de su casa, donde todo era oscuridad y solo la presencia de ese ser la acompañaba. Había visto la muerte tan cerca. En aquel entonces con solo 7 años de edad, Kuroko no era capaz de comprender la bastedad de lo que se desvelaba ante ella; ahora, a sus 13 años, no era capaz de aceptar que algo como eso le hubiera sucedido alguna vez.
—Y sin embargo, sucedió… —Hundió su cabeza en la almohada —Pero como puedo estar completamente segura… —De nuevo, la palabra vino a su cabeza "olvida" —Olvidar… telepatía… —De pronto recordó un nombre — ¡Shokuhou Misaki!, si, eso debe de ser, esto debe de ser algo tramado por Shokuhou, es natural pensar en eso porque ella es la rival de onee-sama. Sí, eso debe de ser. ¿No acaso ya lo ha hecho antes, durante el Daihaseisai? —Respiró profundamente —Verdad o no, aún no puedo creer que hubiera admitido ante Saten-san que algo como esto me haya pasado… —Susurró una vez más —Pero, estoy segura que lo que vi la noche anterior no fue una ilusión, además, Saten-san me dio a entender sutilmente que todo fue real… ¡Momento! ¿Cómo puedo estar segura que Shokuhou nos hizo algo durante el festival? ¡Que de todo esto es real! —Se sintió completamente confundida. De acuerdo a sus memorias, durante el fesival hubo una clase de atentado terrorista pero sus recuerdos sobre eso eran algo confusos, y entre esa confusión, aparece Misaki. A su parecer, había más cosas en su subconsciente de lo que creyó en un principio.
—Si es necesario, llegaré al fondo de todo, empezando con Saten-san y su extraña habilidad…
Ladeó ligeramente la cabeza para ver la silueta de Mikoto aun profundamente dormida.
Y entonces la vio.
La silueta etérea de una chica exactamente igual a Mikoto. Vestía el uniforme de verano de Tokiwadai, llevaba en la cabeza unos lentes militares y colgando de su suéter un broche de gekota. Parecía estar cuidando del sueño de Mikoto, y se le notaba melancólica.
—Onee-sama… —Kuroko escuchó decir a lo que por un momento pensó que era una ilusión.
Entonces escucharon un grito bastante familiar a la distancia. Kuroko se levantó rápidamente; Imouto por su parte ladeó la cabeza —Saten-sama —Dijo con un poco de preocupación, desapareciendo en el instante.
—¿Saten… sama? —Mencionó extrañada Kuroko. No lo pensó mucho, así que se teletransportó para averiguar lo que pasaba.
Pero algo falló.
Debió de haber aparecido frente a la puerta de su dormitorio y sin embargo, apareció de lado a escasos centímetros de su cama y a un metro de altura. Por supuesto que la gravedad hizo su trabajo, escuchándose un fuerte golpe contra el suelo. Mikoto se despertó rápido al escuchar el alboroto, y vio a su Kouhai tirada.
—"Seguró se cayó mientras dormía" —Pensó, mientras daba un largo bostezo.
—Ne, Kuroko, ¿Estás bien? —Mikoto le tendió la mano a su compañera, mientras esta última se quejaba. —Me pareció haber escuchado gritar a alguien
—Eso me dolió… —Finalmente se levantó, y aprovechó la oportunidad para abrazar a Mikoto y hundir su cara en el pecho de esta. Las consecuencias, una descarga eléctrica que la volvió a dejar en el suelo.
En definitiva, esa fue una descarga eléctrica de su onee-sama, nada comparada con la que Saten hizo el día anterior. Y de nueva cuenta, recordó a Saten dándole una descarga eléctrica, mientras que creyó haber visto a Mikoto en su lugar.
Sintió la necesidad de preguntarle a su onee-sama si sabía algo al respecto, pero decidió preguntarlo después de tener una conversación a fondo con Ruiko.
Se levantó — El grito… eso es lo que quería ir a investigar… Escuché a Saten-san gritar
— ¡Vamos! —Le dijo Mikoto sin dudarlo, tomando del hombro a Kuroko, esperando a que se teletransportara. y así fue, pero una vez más, no se movieron más que un metro de altura y aparecieron de cabeza, cayendo inevitablemente
— Pero que me pasa… —Se miró ambas manos sintiéndose temblorosa y aturdida, incluso regresaba el sudor frío con el que despertó.
—Kuroko, ¿segura que estás bien? —Mikoto se sobó la cabeza, mirando a su pervertida amiga
—Sí, eso creo —Comenzaba a preocuparse. Había hecho esa acción miles de veces que los cálculos necesarios para la teletransportación ya los tenía automatizados, no debería haber ninguna clase de problema, pero en ese momento, era como si ella fuera apenas una nivel 2.
Decidida a mejor no intentar usar su poder hasta más tarde, Kuroko y Mikoto fueron corriendo a la habitación de Saten, y lo que vieron una vez abierta la puerta las dejó sin habla.
Emi Asakura se encontraba sentada en el borde de la azotea de un edificio comercial cercano a Tokiwadai dentro del School Garden. Aquella era la primera vez que temía por la vida de Saten, ya que los viejos habían tomado una decisión irrevocable.
Escuchó el grito proveniente de la habitación de su discípula, reaccionando con rapidez, preparándose para ir a averiguar lo que sucedía, sin embargo, su espíritu apareció a su lado, tranquilizándola.
—Mi señora, no es necesario que vaya hacia allá.
— ¿Sabes que es lo que sucede? —Exigió saber Emi.
—Cómo explicarlo… —el espíritu del caballero se mostró dubitativo y a la vez con un ligero rubor por haber sido testigo de la experiencia que sufrió Saten — Digamos que tuvo un crudo despertar, había algo que incluso a usted le haría gritar.
—¿Cómo qué?
—Una pitón
Emi se ruborizó y estuvo a punto de caerse, pensando en cosas clasificación +18. Era una malpensada
—La exótica mascota de su compañera de habitación —agregó el caballero, mirando hacia el horizonte.
—Por un momento creí que era víctima de alguien… —Recobró el semblante —La situación no es buena. Si ponemos a la Mesa Directiva de Ciudad Academia por un lado y la Asamblea por el otro… —suspiró —Ruiko-chan no tiene muchas posibilidades, sobre todo por la cantidad de su furyoku que no excede los 735, sin contar que es una Aero Hand nivel 0, por otro lado, el reiryoku de Imouto es una interrogante, pero por lo que Aleister me hizo saber, tiene más de 9000 y es una Electromaster nivel 2 lo que le da una gran ventaja a Ruiko cuando trabajan juntas. Como habíamos de suponer, tanto el maestro de la Asamblea como el Director General de Ciudad Academia saben esto y van a tratar de usarlo a su favor. Por el momento, esta ciudad ya tomó la delantera al inscribirla en esta escuela llamada Tokiwadai, en donde estará bien vigilada y además, rodeada de sus amigas que son poderosas espers, incluso es amiga de la tercera nivel 5… aunque saber eso no me tranquiliza ya que la numero 3 es la base de la cual nació Imouto y tengo entendido que ya estuvieron involucradas en peligrosos experimentos… —Guardó silencio por un momento, levantando ligeramente la mano derecha hacia su espíritu, pidiéndole que le diera su mano —Te voy a hacer saber lo que sucedió en la asamblea.
Pasaron un par de segundos, en los cuales cerraron los ojos ambos, mirando en los pensamientos de Emi. Al final, el espíritu del caballero retiró gentilmente su mano de las de su señora, preguntándole con todo respeto
—¿Por qué arriesgarse tanto por Lady Riuko? No quiero sonar grosero, pero la vida de usted vale demasiado para que la ponga en peligro al proteger a esa chica.
—Cuida tus palabras —Mencionó con suavidad Emi, sin mostrarse molesta por el atrevimiento de su espíritu —Todo en esta vida tiene una razón de ser que solo los grandes espíritus conocen.
Emi se incorporó una vez que estuvo segura de que no había ningún peligro alrededor de Tokiwadai. Avanzó un poco, siendo seguida por su espíritu. Se detuvo, y lo miró. No había olvidado su pregunta.
—¿Por qué la estoy ayudando? Eso es fácil, solamente quiero saber hasta dónde puede llegar Ruiko-chan… eso fue lo que les dije a los viejos, aunque en realidad tengo mis propios motivos, tengo una deuda con el abuelo de Ruiko.
El espíritu de Emi comprendió lo que escuchó. Deudas de honor. Su vida siempre la trató de llevar con honor, tanto así que fue lo que le costó la vida en su tiempo
—Sólo ten cuidado —Le dijo el espíritu antes de desaparecer.
—Siempre lo tengo en cuenta —Emi llevó su mano derecha hacia su cintura, en donde cuelgan sus dos espadas.
De una manera u otra, Saten Ruiko había logrado sobrevivir a su segundo día en Tokiwadai. Había comenzado descubriendo a Ekaterina-chan, la pitón de Kongou, enroscada en su cuerpo de una manera peligrosa… en lugares privados de su anatomía. La dueña intentó quitársela sin mucho éxito y no fue hasta que llegó Kuroko y Mikoto que pudieron controlar al exótico animal al usar sus habilidades. Saten se sintió aliviada, y después de una buena tanda de disculpas por parte de Kongou, comenzó a prepararse para ir a la primera clase.
Pero antes, la voz seria de su amiga pervertida la hizo sentirse un poco mal emocionalmente. —Quiero hablar contigo —Le había dicho Kuroko antes de salir de la habitación, cuidando que Mikoto no la escuchara. Saten asintió al notar la preocupación salir de sus palabras, algo poco común en Kuroko. Mientras tanto, enfrentó el día. Estaba completamente confundida por el nivel de estudios de aquella institución. ¿Cómo era posible que Mikoto y Kuroko soportaran todo eso? Por suerte, tenía a su lado a #9982 que le podía ayudar con lo más difícil que tenía para ofrecer el primer grado de Tokiwadai.
Se sintió finalmente aliviada una vez que hubo terminado la última clase del día. Y ahora, libre de toda responsabilidad académica, se dirigió hacia el exterior, dispuesta a visitar a Uiharu al judgement, y de paso, afrontar a Kuroko. Caminó lo má rápido que pudo, aguantándose las ganas de levantarle la falda a su amiga cuando la viera. Al dar vuelta en un callejón que la arrojaría directo a su destino, se encontró con Kuroko que estaba recargada en la pared con los brazos cruzados y los ojos cerrados.
—Shirai-san… —El tono alegre de Ruiko se desvaneció al final de la palabra al ver el porte tan serio que tenía su amiga.
—Saten-san —Su voz fue baja, cuidando en no mostrar su estado de ánimo en su voz —Y la chica que se parece a onee-sama.
Imouto se sorprendió cuando se refirió a ella, volteando a ver a Saten que también se mostró confundida.
—¿Qué es lo que me está pasando? ¿Por qué puedo ver personas que no deberían estar ahí? ¿Qué significa que haya una chica idéntica a mi onee-sama contigo? Yo la vi esta mañana justo a lado de la cama de onee-sama antes de desaparecer y decir tu nombre —Kuroko estaba muy confundida. Días antes, todo era normal para ella, pero desde que comenzaron los recuerdos a brotar de su inconciente, encontraba cosas que no concordaban con su propia realidad.
—Primero tranquilízate, Shirai-san —Saten se acercó a su amiga, pensando en la manera tan tranquila en que se había tomado las cosas el día anterior —¿Qué te parece si vamos a un lugar más adecuado para hablar de esto, con tu poder eso debe de ser fácil
—Ese también es un problema. Desde esta mañana, no he sido capaz de utilizar correctamente mi habilidad. ¡No lo entiendo! ¡Todo comenzó desde que fuiste transferida a Tokiwadai! Las visiones, aquellas figuras etéreas que he visto esporádicamente a lo largo del día…
Saten retrocedió, al contrario de Imouto que se acercó a Kuroko.
—Misaka no lo entiende, y está segura que Saten-sama tampoco lo entiende, pero, puedo hacer una suposición de lo que te sucede, dice Misaka recordando lo que dijiste ayer. "Esto ya me ha pasado antes", cita Misaka para refrescarte la cabeza. Ya lo has experimentado, así que no culpes a Saten-sama de tu problema —Imouto se acercó lo suficiente a Kuroko para opder tocarle el pecho acusadoramente con el dedo; Kuroko pudo sentir el tacto frío de la sister muerta.
—Gracias Imouto-san —Saten se acercó a su amiga —A decir verdad, yo tampoco entiendo muy bien como sucedió ni la razón por la cual sucedió.
Saten se quedó pensando en las palabras de su amiga, ¿cómo puede ser posible? Recordó que la noche anterior, cuando fue poseída por el fantasma de Atsuki, utilizó un poder muy diferente al teleporter propio de Kuroko. De pronto llegaron las palabras de Emi a su memoria: "Un shaman puede usar las habilidades del espiritu, si fue un esper, seguro podrá usar su habilidad esper " ¿Entonces que sucedería si una esper de alto nivel como Shirai usa una habilidad diferente? Hasta donde sabe Saten, ningún esper puede usar dos habilidades distintas, y, si eso fuera posible, seguro debería de haber alguna repercusión a corto o largo plazo. Desvió la mirada, contemplando la forma etérea de Imouto, la misma apariencia de Misaka Mikoto, la víctima de un retorcido experimento en el cual tuvo que morir como lo hicieron las anteriores 9981 sisters, aquello no lo sabe Kuroko, así como no sAbe muchas otras cosas relacionadas con los espíritus, sino no actuaría como lo estableciendo.
— Si, tenemos que hablar de muchas cosas, también tengo algunas dudas — Se acercó a Kuroko colocándole la mano sobre el hombro — Pero antes prométeme que no te alterarás por lo que se refiere a Imouto, ni tampoco que le recrimines a Misaka-san por guardar sus propios secretos, no, no me contó ella nada, yo lo supe de la otra parte involucrada — señaló a #9982.
Kuroko no alcanzaba a comprender la magnitud de lo que comenzaba a revelarse, pero ella trataría de comprender, como dijo que lo haría la noche anterior. Quizá ahí estuvieran las respuestas a sus propias inquietudes. Suspirando, asintió y comenzó a caminar. — Vayamos a la oficina, ahí tendremos algo de privacidad.
Pero Saten sabía que no tendrían una privacidad absoluta, no mientras que underline estuviera funcionando. — Tal vez no sea buena idea ir allá, que te parece mejor si vamos a mi dormitorio... — Recordó que ahora estaba en Tokiwadai y ya no tenía su viejo dormitorio en el cual se hubiera sentido más tranquila — Tal vez no
— ¿Y si vamos a donde comenzó todo? Sugiere Misaka pensando en un lugar de relevancia.
—¿Estas segura que quieres ir allá? —Saten miró comprensiva a Imouto; sabía que ese lugar no era uno de los preferidos de la sister.
—Si, dice Misaka segura de afrontar sus propios temores.
Comenzaron a caminar, indicándole a Kuroko que las siguiera. Ella no estaba segura de hacia donde se dirigían, pero podía notar que dejaban la zona de dormitorios para internarse en un área más industrial. Poco a poco fue reconociendo las formas de las locomotoras y los vagones de carga que estaban detenidos en aquel depósito de trenes. En ese momento había muchos vagones que prácticamente no dejaban que el sol del atardecer iluminara el suelo, proporcionando un ambiente de penumbra propicio para que se presenten fenómenos sobrenaturales.
—Recuerdo haber estado buscando algún indicio de una leyenda urbana en esta zona —Saten comenzó a hablar despacio, Kuroko la miró como si hubiera predicho que iniciaría con algo así —Una leyenda que habla sobre el Distrito de los números imaginarios que recientemente comenzó a circular por la internet, pero, por desgracia, me vi rodeada por unos skill-outs que intentaron aprovecharse de mí. Me acorralaron, y comenzaron a desvestirme. Estaba desesperada, e imploraba por una ayuda que sabía no llegaría. De verdad estaba aterrada, nunca había estado en esa situación antes, a punto de ser ultrajada.
—Entonces Misaka escuchó sus gritos, y se acercó para averiguar. Sin embargo, Misaka sabía que no sería capaz de ayudarla, expresa Misaka recordando la impotencia que crecía en su corazón. Estiré mi mano, intentando alcanzar a Saten-sama…
—En ese momento, pensé que se trataba de una ilusión. Estaba viendo a Misaka-san como lo que era, una ilusión, etérea, como si fuera algo que estuviera alucinando. Sabía que venía lo inminente cuando comenzaron a tocar mi pecho y mi entrepierna. Estaba al borde de las lágrimas, y desesperada, estiré mi mano, intentando alcanzar esa ilusión.
—Misaka experimento algo que no creyó posible hasta entonces, Misaka sintió el contacto humano. Fue como si nuestras mentes se conectaran, en ese momento le ofrecí ayudarla.
—Escuché sus pensamientos, y acepté su ayuda, aunque no sabía que ocurriría.
—Misaka tampoco sabía, pero tenía una vaga intuición sobre lo que haría.
—Fue la primera vez que nos fusionamos, y entonces sentí el poder de Imouto en mí.
—Dejamos inconcientes a todos lo que estaban cerca, y Misaka recuerda las palabras que dijeron los que aún no se acercaban a nosotras: "¿No dijeron que esta era una nivel 0? ¡Están locos, es una Electromaster!", cita Misaka. Despues los fulminamos a ellos también.
—Cuando todo peligro pasó, me sentí muy cansada, pero vi lo que pasó: todos ellos noqueados, y a Imouto a mi lado, cuidándome. Desde ese momento, he podido ver los espiritus de muchos estudiantes vagar en los callejones de la ciudad. Al principio me asuste pero pensé que finalmente tenía una habilidad esper despertada después de esa experiencia, aunque después me enteré que lo mío es un poder completamente diferente a las habilidades esper.
Kuroko escuchó toda la historia que contaron ambas, tratando de hacer una pequeña contraposición con su propia situación. Pero aún así, no lo comprendía, y eso lo demostró en su rostro. Imouto se dio cuenta mucho antes que Saten, así que comenzó a hablar despacio.
—Misaka cree que en el momento en el que el fantasma de Atsuki te poseyó, pudiste despertar esa habilidad dormida que tenías, por esa razón, puedes ver a esta Misaka, teoriza Misaka recordando la noche anterior.
—¿Atsuki? —Pregunto confundida Kuroko. Recordaba la figura de una chica justo antes de perder la noción de su ser.
—El espíritu de la chica al que nos enfrentamos ayer, ella poseyó tu cuerpo y lo utilizó para atacarme usando una habilidad extraña… tenía que ver con la manipulación de la fuerza de gravedad, tal vez a eso se deba que no puedas usar bien tu habilidad.
—Los espers no podemos tener más de una habilidad, eso lo se muy bien, pero suena extraño y ridículo que digas que de mi cuerpo surgió un poder diferente al teleporter.
—No lo diría si no lo hubiera sentido, además, si quieres una prueba de que esto es real, mira a imouto con más detenimiento. Ella ya está muerta, murió en este lugar, y lo que ves es su espíritu.
—Hablando de eso, me intriga saber la razón por la que tienes la misma apariencia que onee-sama y te llamas a ti misma Misaka —Kuroko señaló a la fantasma.
—Eso es simple, esta Misaka fue una clon de onee-sama, programada con el Testament con lo más básico que una Misaka debe de conocer, creada y preparada para el proyecto Level 6 Shift en el cual el esper más fuerte, Accelerator, debía de matar a cada una de las 20000 sister que fuimos creadas.
—Veo que ya no tienes ningún impedimento para decir esos detalles. —Saten le comentó a la sister, sonriendo en señal de aprobación
—Eso es porque Misaka está muerta y ya está liberada de las ataduras que tenía la vida artificial de Misaka.
Sin duda a Kuroko le daba escalofríos la forma en la que ambas hablaban.
—ok, creo entender lo que estás diciendo, supongamos que es cierto que existen los fantasmas, entonces, ¿eso que tiene que ver conmigo?
—Eso es algo que quisiéramos saber, Kuroko. Dijiste que ya habías vivido algo similar antes, ¿a qué te referías? Para mi esto es algo nuevo y en realidad desconozco muchas cosas, sólo te puedo decir lo que he descubierto y lo que me han dicho.
Ante la respuesta, Kuroko se mostró perturbada. Creyó que Saten tenía las respuestas que necesitaba pero no es así. A pesar de eso, decidió contarle todo lo que era capaz de recordar: los libros de su casa que contenían los conceptos de "shamán" "espíritus", las figuras arcanas que dibujó en el papel, el oscurecimiento de su cuarto y la aparición de ese ser, y el repentino despertar de su habilidad esper que la salvó de una muerte segura, la aparición de aquella persona que le dijo que olvidara todo, y finalmente, su inscripción en Ciudad Academia. Saten estaba sorprendida por ese relato.
—Tal vez deberías de hablarles a tus padres, al parecer ellos saben a la perfección lo que pasó —Concluyó Saten —Yo no te puedo decir nada más de lo que se, sin embargo, si de verdad quieres aceptar que esto es real, conozco a la persona que te podría guiar o por lo menos, responder tus inquietudes mucho mejor que yo. —Le guiñó el ojo, haciendo una señal de aprobación con la mano.
Notas finales:
Me disculpo por el atraso tan grave que he tenido con este fic. La verdad es que mi trabajo ya me exige más de lo que al principio y bueno, también me deja sin mucha inspiración y solo llego a dormir. Pero este fic es una idea que no se me va del todo de la cabeza.
Un capítulo bastante corto ha sido este y quizá algo flojo pero necesario para continuar adelante, originalmente iba a ser el doble de largo pero mejor me decidí en meter el resto de este capítulo como flashback en los siguientes, y de hecho en el siguiente se va a ver un salto notorio gracias a esto, sobretodo en la actitud que va a tomar Kuroko, digamos que al final de este capítulo aún es escéptica y en la parte que estoy omitiendo se va a convencer (ya llevo la mitad del otro escrito)
¿Qué dicen acerca de adelantar un capítulo sobre Hao y Othinus?
Muchas gracias por su paciencia, los comentarios son bienvenidos.
