Vigésimo Sexto Día:
Stefan salió con el tiempo justo para llegar a su casa antes que el mismo Damon, tenía tiempo hasta para pararse en el Grill a saludar, pero aún así siguió con su camino a casa. Ya llevaba un buen cacho cuando oyó que alguien le silbaba desde la espalda, quiso ignorarlo porque eran muchos los recuerdos dolorosos que estaban relacionados con esos pequeños e inocentes gestos, lo único que hizo fue aumentar el paso, hasta que oyó una voz familiar llamándole, fue en ese momento cuando se dio cuenta que había aguantado la respiración y que estaba sudando, se pasó una mano por los cabellos humedecidos, y respiró varias veces antes de enfrentarse a Ric. El cual parecía tener aún peor aspecto.
-¡Joder! ¿vas al gimnasio?
-¿Ha pasado algo? Es que llevo prisa…-se señaló el reloj con un gesto de circunstancias.
-No-cogió aire-voy a necesitar una botella de oxígeno, ¿crees que habrá alguna en la tienda de souvenirs?
-¡Ric!-le riñó.
-Que era broma, chaval que poco espíritu tienes…
-No tengo todo el día que es diferente.
-Pero por lo menos sentémonos, porque esto va para largo-le señaló uno de los bancos del parque, cerca había una pareja dándose el lote, pero no le prestaron mucha atención-tengo una idea para abrirle los ojos a Damon y que rectifique.
-No se yo…-Stefan se ahorró decirle que ya había tenido una conversación con él y que tenía otra en unos minutos, era mejor ir al grano cuanto antes-Elena no lo va a perdonar…
-Ya, me lo imaginaba, es lo normal-sonrió con timidez-por eso quiero que hagamos de Celestina.
-No es mi obra favorita…
-Ni la mía-los dos sonrieron-pero no nos han dejado otra opción, me han dicho que tienes unos buenos informáticos en la universidad.
-Sí, salí con uno, que pesado era…-Ric soltó una carcajada-no le veo el chiste, el chaval quería casarse, casi me secuestra para llevarme a las Vegas…
-¿En serio?
-No es broma…
-Entonces…
-Pero eso no significa que no me pueda ayudar, si no quiere que le cuente a todos que ha hackeado sus notas tendrá que hacerme lo que le pida.
-¿Cómo coño no he visto que eres un tipo de puta madre?
-Porque Damon se entretenía destruyendo a cualquier persona-se encogió de hombros-pero, ¿para qué lo quieres?
Ric sonrió y sacó su móvil para mostrarle cuál era su plan, Stefan tardó unos segundos en darse cuenta de cuáles eran sus intenciones, pero estaba de su lado, Elena, su hermana, necesitaba un respiro y si esto no funcionaba tocaría meses y meses de recuperación.
-No sé…me gusta, pero odio pensar que Damon nos puede estar mintiendo de nuevo…
-Te digo que no-se levantó-lo conozco no estaría a sí por una cualquiera, por nadie, ¿vas a ayudarme?
-Si, pásame la conversación, toma mi número-se lo tendió y Ric cambió los datos que necesitaba-¿para cuando?
-No sé, cuanto antes mejor…
-Ok, pues entonces esperaré a dentro de-miró su móvil-¡mierda llego tarde! ¡te dejo!
Damon & Elena
Elena abrió la puerta recién levantada, sus amigas se lanzaron al interior como moscas a la luz, la chica no les dijo nada, ella misma le había pedido que viniesen cuanto antes después de enterarse de la locura de Ric, que más que locura sonaba a encerrona.
-Buenos días chicas…-se sentó con ellas en la cocina-¿queréis tomar algo?
No lo necesito, Katherine le metió el periódico casi en la boca, Elena esperaba esa reacción pero no de su amiga del alma, sino de Bonnie o de Caroline que eran mucho más exageradas para estas cosas, y tenían más motivos.
-¿Te has vuelto loca? ¿¡sabes que nos queda un semestre!?
-Si, y me dijistes que hiciera algo, que no era de las tías que aguantaba guardar un secreto como este-señaló la portada-ni siquiera sabía que lo iban a poner en portada…
-¿Ni te lo imaginabas? ¿tu te has metido en la plataforma? ¡Es éxito total! Tontos son si no lo meten en portada-se ofuscó, estaba nerviosa.
-Vale, no hay peligro, no pone mi nombre…
-Cierto, pero si quieres que la denuncia tenga fundamentos tanto tu como Damon debéis firmar con vuestros nombres, pero eso es lo de menos-se pasó una mano por el pelo nerviosa-el problema está en que Rose no es tonta…
-Irá a por ti-intervino por fin Bonnie, Elena pudo fijarse en sus ojeras, cogió su mano para mostrarle su apoyo-y no parará, Damon tiene poder para frenarla pero tu no, ningún apoyo.
-Ella no tiene nada contra mi, estoy en mi derecho de expresarme libremente-se cruzó de brazos-ella es la que empezó la guerra, yo solo utilizo lo que mejor se me da, escribir.
Las tres chicas rieron, pero Caroline no estaba a la labor de continuar con esa riso terapia, había problemas mayores que una loca desquiciada, pegó un golpe en la mesa para acallarlas.
-No somos crías por favor-bufó-centrémonos en lo importante, Damon-sacó su móvil para enseñarle la conversación del grupo-¿o es que se os ha olvidado?
-No
-No, claro que no-se defendió Elena-es solo que esto me da igual, tengo algo peor que contaros…
-¿El qué?
-Que me voy a California durante unos días con Ric, Stefan…-cerró los ojos-y Damon.
-¿¡Qué!?
-Tiene que ser una broma, una de muy mal gusto…
-Decírselo a mi familia que está encantada con la idea-sonrió con pereza-y no sé qué hacer para impedirlo…¿ideas?
Las chicas se observaron dubitativas como si esperaran que fuera otro el que diera su opinión, Katherine fue la primera en levantarse, agotada de tantos problemas, se dirigió hacia la nevera en busca de algo más fuerte que un café para despejar las ideas.
-¿Queréis que os dé mi opinión?-todas asintieron en silencio, Katherine no necesitó girarse para continuar-ve, diviértete, y toma el control de la situación-cogió un botellín-no veo el problema.
-¿Quieres que me lo tome a cachondeo?-se imaginó-¿es eso?
-Si, si es una encerrona van a perder, y si es casualidad tú te habrás divertido, no tendrás otra oportunidad de descansar así, el año que vienes comienzas la universidad…
-Si-musitó-y si puedo lo haré lejos de Mystic Falls, esto me está matando-apretó los puños-bueno, chicas, ¿qué hago para vengarme? Ya mato dos pájaros de un tiro...
Damon & Elena
Damon se levantó temprano ese día, sabía lo que iba a suceder por lo que optó por recoger sus cosas e irse a correr un rato. Llevaba un buen tramo cuando oyó su móvil vibrar, sonrió pícaro, sabía quien era, tenía ese tono aposta para esa chica, le dio el botón para conectar el manos libres, respirando hondo, y dando un salto se preparó para lo peor.
-¡Sois unos cerdos de mierda! ¡Me la vais a pagar con sangre!
-Buenos días para ti también hermanita, ¿te has levantado de mal humor?
-No sabes quien soy Damon, ni tu ni Elena me conocéis…
-No sé de qué me hablas-sonrió victorioso, adentrándose en la arena de la playa para darse un chapuzón-¿me podrías refrescar la memoria?
-Claro-sonó tranquila-ahora mismo estoy con mi abogado, con unos papeles, y unas fotos, ¿creías que colocando esas palabras en un periódico de pueblo iban a destruirme? Que mal me conocéis…
-Rose guapa, estás acabada, nadie creerá tus palabras, ¿embarazada? No, ya no cuela…
-Tal vez no-silencio-pero si colara unas imágenes de la piscina, tu y yo, de hace un par de años, ¿qué me dices a eso?
-Solo fue sexo-intentó sonar convincente.
-Y te recuerdo que es tu novia la que me ha denunciado, eso más las pruebas de Barcelona será suficiente para dejarte a ti en evidencia…
-No te cansas nunca, ¿no?
-La verdad es que estoy muy cansada...pero no me rindo con facilidad, y me da igual estar delirando, tendré la fortuna Salvatore en mis manos, pero…
-¿Qué?
-Me quedaré quieta, no sacaré más mierda si me dáis una cosa a cambio…
-No vas a sacarme nada…
-O si que lo haré.
-Destruye mi apellido, hazlo, inténtalo, estás manchada por todos lados, y haré la denuncia visible para el mundo, ¿quieres ver quién tiene los límites antes?-ya se estaba cansando de Rose, si algo había aprendido en esos días era que Rose no era superior a él, que nadie lo era-vamos Rose hazlo, te estaré esperando…
La chica soltó una carcajada detrás de la línea, y colgó, dejando totalmente sorprendido a Damon, no se esperaba esa reacción, podía tener cualquier cosa bajo la manga, o podía no tener nada.
Tras unos estiramientos se lanzó a nadar un rato, para despejarse, cuando volvió, vio a Ric tirado en la arena junto a sus cosas, se temió lo peor, demasiado relajado y feliz estaba.
-¿Qué me vas a hacer?
-Nada-sonó irónico, Damon se cruzó de brazos muy cerca de él por lo que le acabó salpicando parte del agua-Me estás mojando.
-Y mi me estás tocando los huevos, ¿qué has hecho?
-Nada-se encogió de hombros mientras se cruzaba las piernas, y le miraba de frente-¿no puedo estar, simplemente observando a un amigo que la ha cagado con la mujer a la que ama?
-No amo a nadie-cogió su toalla-no te confundas.
-¿A no?-soltó una risita contagiosa-¿no la amas ni un poco?
-Tu estás muy gracioso hoy, ¿qué me vas a hacer?
-Debería ahogarte y cortarte en mil pedazos por el numerito de Caleb, o simplemente darte una base de hostias por perder a Elena, pero no voy a hacerte nada doloroso, creo.
-Crees-asintió, lanzádole la toalla húmeda en la cabeza-pues "creo" que me largo bien lejos de ti, tengo pruebas que realizar…
-¡Damon!-le agarró del brazo, riéndose entre dientes-¿te vienes a California con "mi familia"?-Damon alzó la ceja suspicaz.
-Claro-dudó-¿por qué no?
-Ya, ¿vienes?-activó el móvil.
-Si, te digo que si…
-¿No tienes problema con que Jenna venga?
-No, por mi perfecto
-Gracias-salió de allí corriendo, como si temiera que Damon se diera cuenta del engaño, el chico observó su huida, justo cuando recogía sus cosas se dio cuenta de la mentira: Ric no tenía familia en América, todos estaban en Alemania, y no se llevaban nada bien, maldiciendo en voz en grito lanzó sus cosas al suelo, hablaba de los Gilbert.
Damon & Elena
Alaric llegó a su casa, y sin pensárselo cogió su teléfono para llamar a Stefan, el cual le había dicho que todo había ido que ni pintado, y que Elena lo había aceptado a regañadientes.
-La primera parte está cumplida, queda Damon-le dijo nada más descolgar-¿has hablado con él?
-¿a estas horas? Ni loco, espero a mañana que estará en su carrera matutina, lo pillaré medio dormido, o medio agotado…
-¿qué tienes planeado? mi hermana no se puede negar por mi tía, pero ¿y Damon?
-No voy a arriesgarme a que esté a favor o no del plan, quiera o no a Elena, se negará en rotundo-se frotó la sien-me inventaré algo para que no pueda negarse.
-Vale, espero que cuele tu idea…-se oían ruidos de fondo-mi tía me está llamando para cocinar, espero no vomitar después…
-Que gracioso…-rió-el otro día me cocinó, a mi váter le encantó el pisto.
-Tu dame más ánimos aún, espero que algún día aprenda a cocinar algo comestible, te dejo, no quiero más sospechas.
-Adiós, avisa si Elena se huele algo.
-Vale, y tu llamame cuando Damon lo sepa.
Ambos colgaron.
Stefan releyó el whatssapp de Ric, todo iba según lo planeado, el teléfono fijo sonó, con pasos agigantados llegó hasta la entrada para cogerlo, no conocía el número pero seguramente se trataría de algún familiar o de un tema profesional.
-Familia Gilbert-Sommer, dígame.
-Hola, debes ser el hermano de Elena-la voz sonó angelical, Stefan no la reconoció-dile a Elena que quiero hablar con ella en el Grill dentro de diez minutos.
-Pero, ¿de parte de quién?-siguió concentrando en su móvil.
-De Rose Salvatore, ¿tengo que darte más datos?
-Si tienes algún problema puedes hablar conmigo perfectamente
-Oh, nos has salido protector-rió nerviosa-tu dile lo de la cita, si no se presenta haré lo que me venga en gana con su vídeo privado.
-¿De qué coño estás hablando?
-De mi salvoconducto, anda no seas tan hipócrita como Damon, y dale el recado, va a ser divertido hablar con ella.
-Dejanos de una puta vez…-y colgó, respiró varias veces antes de girarse y volver con sus cosas, pero justo al girarse se dio de bruces con Elena, la cual le miraba suspicaz.
-¿Quien era? ¿y qué quería?
-Propaganda, cambiar nuestro ADSL
-Oh, interesante...y por eso les has mandado a la mierda, no peor, les has insultado, si suena creíble-le frenó-dime quien era o le doy rellamada, ¿me das el disgusto?
-Era Rose, quiere hablar.
-¿Ves como no era tan difícil? ¿cuándo y dónde?
-Es hacerte daño tontamente.
-Pues déjame a mi con mis masoquismos entonces.
Stefan bufó, estaba cansado de ver como su hermana se destruía sin ayuda de nadie, y porque estaba a punto de explotar por lo que decidió dejarlo estar, que ella aprendiera de sus errores, que volviese a caerse, a fin de cuentas, ¿se puede caer más bajo?
-Quiere hablar en el Grill-dijo bajito, la chica frunció el ceño-dentro de-miró el reloj-ocho minutos, siete…
Iba a darle las gracias pero ya había desaparecido, ajena a que lo que su cabeza estuviese pensando decidió coger las llaves de su coche, tampoco le importaba como llegaba no le podía importar que cogiera su coche.
Llegó allí en cinco minutos, era la suerte de vivir en un pueblo tan pequeño y en una época donde casi no había turismo, pues las fiestas nacionales habían terminado, y las locales también solo quedaban las estudiantiles y esas eran las de menos para los extranjeros. Entró sin prisa, con la cabeza bien alta, y observando cada detalle del lugar, ahora todo era territorio enemigo, la última vez no acabó muy bien por no prevenir.
-Buenas Elena-se sobresaltó, estaba detrás suya-siento asustarte.
-No me has asustado-reaccionó-es que no te esperaba, ¿no te sientas?
-Claro.
Las chicas se sentaron en una mesa central, la camarera no tardó en servirles un vaso de agua y la carta, era hora de comer por lo que naturalmente tendrían que pedir alguna tapa o alguna especialidad de la casa, Rose se decantó por unos pequeños dulces pero su acompañante se negó a comer nada, ya lo haría cuando su cuerpo le permitiese meter algún condimento en su garganta.
-Vayamos al grano.
-Sé que eres la escritora anónima del periódico.
-He dicho vayamos al grano.
-Pensé…
-No pienses, habla-le estaba costando la misma vida no salir huyendo, nunca se hubiera imaginado estar en una situación así en la vida, y mucho menos que fuese a reaccionar de esa forma.
-Quita la denuncia, di que lo hicistes para alejarme de Damon, y que si queréis pagar mi silencio que me de una pensión de por vida de 70000$ mensuales con todos los caprichos incluidos, los que quiera.
Elena no pudo resistirse y soltó una sonora carcajada, la gente se giró para mirarlas divisando a la curiosidad del día, la estafadora, Rose se sentía cada vez más incómoda por lo que optó por agarrar de la muñeca a Elena.
-Querida, créeme cuando te digo que esto es lo mínimo que me darías por lo que yo puedo mostrar en la televisión.
-¿De qué estás hablando?-intentó soltarse pero era imposible la fuerza que ejercía Rose era superior a la suya.
-De esto-le mostró su móvil-¿tienes whatsapp?
La chica tragó saliva y le recitó su número de teléfono como una autómata, Rose sonreía mientras la añadía y le enviaba el archivo, la castaña no se atrevió a abrir el móvil cuando oyó el sonido de unas burbujas.
-Ya sabes que si no tengo lo que quiero a final de este mes tendrá ese vídeo el mundo entero, es Damon Salvatore a fin de cuentas-se levantó-¿me pagas los dulces? Que amable.
Rose se fue sin pestañear, dejando a una atónita Elena con los pies sobre la tierra, Vicky se acercó a ella con una sonrisita tonta dibujada en el rostro.
-Todos los cerdos tienen su San Fermín, tópico español, creo-sonrió-son tres con ochenta
Elena ni le contestó fue directa a la barra para pagarle lo que le debía directamente al dueño, no estaba dispuesta a aguantar a esa zorra ni mucho menos dejarle propina a ella.
-Quédate con el cambio…
-Muchas gracias Elena, vuelve pronto.
La chica salió al exterior, y conectó el teléfono con las pocas fuerzas que tenía sacó los auriculares y se puso a ver el vídeo.
Damon: Hola a todos, soy Damon pero eso ya lo sabéis, hoy es...1 de Marzo, el primer día del mes, y con este día comienza mi nuevo juego: ·Enamorar a Elena Gilbert· lo sé, lo sé, será complicado, pero ¿quién se resiste a mis encantos?
Mason: ¡Payaso!
Kol: ¡Vamos, vamos!
Damon: ¡Callaos ya! Bien, hoy hasta el día 30 la apuesta está en marcha, si gano tendré el placer de destruir por fin a una zorra, pero si pierdo, me quedo sin sexo durante todo el año ¡Y dejad de silbar!
El silencio se hizo en la línea.
Damon: a partir de ahora dependerá de mi, y cuando consiga acostarme con ella, mostraré quien es Elena Gilbert en realidad..
Las imágenes se fueron pasando, distintas escenas, momentos y recuerdos, todo era real, era la excusa que siempre se había dado Elena, pues ahora estaba claro que no, Damon salía en cada parte mostrando sus avances con ella, los mismos avances que había leído en el diario, y como él cada vez estaba más cansado, la chica no tenía paciencia para seguir mirando, se estaba ahogando, sentía que la vista se le nublaba, y las palabras de consuelo no eran suficientes para seguir así, con el dedo pasó el vídeo hasta el final, donde ambos caían en el clímax juntos, o eso pensaba ella.
Ahogando el llanto cerró el móvil, quería que la tierra la comiese, y desaparecer para siempre, apretó los puños, ahora era su última oportunidad, el momento culmine para saber si los sentimientos de Damon eran reales.
Elena llegó vacilante a la casa de Damon, no dio ni dos pasos cuando se dio cuenta de que era un error, de que aunque el chico le dijese la verdad ella había sido muy cruel, cerró los ojos para tomar aire cuando escuchó una música de fondo y un grito, sin pensarlo salió corriendo en dirección al garaje, encontrándose a Damon totalmente manchado de una tinta negra, seguramente la gasolina, el aspecto era cómico y la chica no pudo evitar una carcajada.
-Te resulta gracioso, ¿eh?-bromeó, pero ambos captaron al instante con quien estaban, Damon cogió un trapo y se limpió lo máximo que puedo-¿qué haces aquí?-dijo asqueado.
-Tenemos, tengo, bueno, hay un problema-sacó su móvil, sintiéndose inútil por vez primera, Damon la observó detenidamente, y mordiéndose la lengua se quedó quieto en el sitio, aunque su corazón le sugería que rompiese la barrera que los separaba-Rose…
-¿Qué quiere esa zorra?-le devolvió la pregunta, la chica tanteó con el móvil, y un pitido le advirtió a Damon que tenía un nuevo mensaje, observando a Elena y dudando cogió su aparato, quedándose pálido al ver el archivo adjunto-Hija de perra-musitó sin ser consciente si Elena le podía escuchar o no.
-Quiere, siete mil dólares mensuales y todos los caprichos, tarifa de lujo, eso y que limpiemos su nombre, nos dejará en paz.
-¿Quiere que sea su cajero automático de por vida?-preguntó asqueado e irónico-¡Y una polla!
Quiso regañarle.
-Pero, ensucian nuestros nombres…
-¿Disculpa?-dibujó su típica sonrisa de medio lado, pero había algo diferente en su mirada, Elena podía notarlo, sus ojos reflejaban un día nublado-que yo sepa eso "no me afecta"
-Pero…
-Elena, hago esto todos los días, uno más no me va a matar, y no pienso aceptar las normas de una zorra, me he librado de ella, y ya está-se arrodilló para continuar con su trabajo, olvidando la presencia de esa chica, que solo sentirla le hacía temblar.
La chica tragó saliva y movió los dedos de las manos nerviosa, no esperaba esa reacción, aunque en su subconsciente si que la esperaba, porque ella misma se había dicho que Damon nunca había cambiado, y ahora, el mismo se lo estaba confirmando, entonces, ¿por qué sentía esa presión en el corazón? ¿por qué se le nublaba la vista? Se agarró el estómago, también sentía un dolor horrible, como el de los ovarios pero peor.
-¿No me vas a ayudar?
-No tendría que sonar a pregunta-sonrió sarcástico-no pienso hacerlo y punto, ¿no decías que era un monstruo sin sentimientos? ¿qué esto era una guerra?
-Pero yo te amo…
El chico apretó la esponja que sostenía, y los dientes, los cuales le hicieron polvo la boca, ¿cómo se podía ser tan cínica? Él le había plantado sus sentimientos en la cara y ella los había rechazado, en parte lo aceptó, porque se lo merecía, pero ella se pasó después, odiándole y destruyéndole por dentro, y ahora, ¿qué esperaba? ¿qué se volviese un cuento de hadas? Damon se levantó, acercándose a ella, la ternura se reflejaba en su rostro, la chica le miró sin decir nada, y dejó que su mano se posara en su mejilla, dios cuanto había necesitado Elena ese contacto.
-No existe los cuentos de hada-abrió los ojos, ni siquiera se había dado cuenta de que los había cerrado, los ojos de Damon eran como dos témpanos de hielo, el chico la cogió del cuello-¡y a mi nadie me rompe el corazón!-la empujó al suelo, arrepintiéndose al instante, queriendo agarrarla y besarla hasta el fin del mundo, pero no permitió esa muestra de perdición-¡Desaparece!
Elena no pudo reprimir las ganas de llorar, era superior a ella, lo único que veía era el odio de Damon, como ella misma le había roto el corazón, solo podía ver el egoísmo de ambos, de sus actos y sus deseos, todo había sido demasiado peligroso.
¡Nuevo capítulo! Comienzo la semana santa destrozando un poco más la relación "delena" pero es natural, ambos son igual de cabezotas y auto destructivos, ¿no esperaríais un cuento de hadas? ¿no? Subiré OMN la semana que viene, o esto, lo que queráis.
Besos
