Vigésimo Noveno Día:

[Final Primera Parte]

Caroline y Damon permanecieron unos segundos en completo silencio, Damon pegó a la rubia contra la pared, quedando esta atrapada entre su cuerpo, y el muro: sin salida. Nerviosa, sin poder hacer nada sin que su cuerpo hablase por ella, le mordió, literalmente le mordió la mano.

-¡Ah!-rabió, apartándose de ella-¿¡estás loca!?

-No grites.

-¿¡Que no grite!? ¿¡en serio!? ¿¡quién era la loca que gritaba antes!? ¿¡yo!?-se señaló exageradamente, cansado de aguantar las locuras de una desquiciada-No bonita, no…

-Nos van a oir…¡ostia!-se llevó las manos a la boca, dando saltitos nerviosa, Damon rodó los ojos mirándose el contorno de las manos, tenía las huellas del mordisco-Estaba...estaba...estaba...estaba… muerto…

-¿Quién?-se alertó, agarrandola de los hombros-¿de qué estás hablando?

-Arriba-señaló el techo, sus piernas le temblaban como si se tratase de un flan, Damon dudo hasta de la veracidad de sus palabras, era más bipolar que él mismo, miró a su alrededor, por lo menos la señora Flowers estaba medio sorda.

-Tranquila-la acercó-voy arriba, no hagas nada.

-Hay que llamar a la poliiiiciiiaa…-extendió la "i" y la "a" exageradamente, Damon la zarandeo para traerla consigo una vez más.

-¡Que te calmes cojones que estoy aquí!

-Por eso no me calmo…

"Zorra" le fuese gustado añadir, pero la dejó allí, sentada en una de las sillas mientras el subía las escaleras, antes de tocar el primer escalón ya la tenía abrazada a su cintura, sollozando y pronunciando palabras sin sentido, Damon bufó pero lo dejó estar, con cuidado de no caerse subió a la segunda planta.

-Caro...Caro-se giró, encontrándola murmurando contra su espalda-Caroline, ¿qué cuarto?-miró el pasillo esperando una respuesta que no llegaba, la chica seguía balbuceando, apretando los puños miró a su alrededor, la única puerta abierta era la tercera a mano derecha, tentando a la suerte se dirigió hasta ella, pero las manos de la rubia le hicieron tropezar.

-¡No vayas…!

-Si está muerto.

-¡No lo digas!-se tapó los oídos, dando vueltas en círculo, negándose a escuchar.

-Si lo está lo menos que no puede hacer es algo-tiró de ella-¡vamos que más hago solo que contigo!

La soltó de mala gana, y con cuidado se dirigió a la habitación, se asomó encontrándose con todo destrozado y desparramado, con signos de pelea o de robo, asomando la cabeza no vio a nadie por lo que decidió entrar justo cuando Caroline tiró de él para atrás.

-¿¡Qué te he dicho!?-su réplica murió en el aire, una mujer uniformada le tenía retenido con una mano, mientras Liz le observaba desde la puerta con su hija abrazada, "definitivo" pensó, "Caroline es gilipollas"

-Esto es allanamiento de morada, Damon y encima con mi hija, muy mal chaval…

-Pero…-señaló a su espalda-allí…

-Allí no hay nada-sentenció la agente-se han metido en un buen lío.

-Dejamelos a mi-le señaló la salida-no informes a nadie, ya me encargo.

-Pero…

-Los conozco, es mi hija…

La agente no muy convencida salió de allí con pies de plomo, Damon forzó una sonrisa por no saltar a la yugular de la rubia.

-Me vais a tener que explicar qué es eso de un muerto…

-Liz…

-No, Damon no, sherif…

-Sherif, puedo explicarlo…

-Esto no será por Elena, ¿verdad?-les miró a ambos, centrándose más en Damon que en su hija-Damon no me hagas que te detenga.

-No estoy haciendo nada malo..

-No si te parece, esto está bien-señaló la habitación.

-¡No he hecho esto!-se justificó-¡Y no tengo toda la tarde, está anocheciendo me queda muy poco tiempo!

-¿¡De qué estás hablando!?

-¡Elena no tiene tiempo!-le falló la voz, bajó la mirada para evitar ser descubierto pues desde hacía mucho tiempo tenía ganas de liberarse, de gritar, y de llorar-es mi culpa…¡y pienso remendarlo!

Salió disparado, empujando a las dos rubias a su paso, Liz gritó para que frenase, pero Damon solo tenía oídos para una cosa: el tic tac de Elena, Rose la estaba condenando.

Bajó las escaleras corriendo, encontrándose con la agente de antes, dándose la vuelta decidió atajar por una de las ventanas, sin importarle la altura saltó, dándose un nuevo golpe.

-¡Damon! ¡Quieto o doy un aviso de busca! ¡Damon…!

El chico ya no podía oírla, había cogido el coche de Caroline, ¿qué más daba otro documento más en la denuncia? no sabía a donde ir, Trevor no estaba en el apartamento pero sí sus cosas, por lo que sólo tenía una opción: iba en busca de venganza.

Damon & Elena

Trevor salió de su escondite, en cuanto oyó como la señora Flowers se despedía del último agente, se había escondido aposta cuando la rubia le despertó gritando el nombre de "Damon" supo quien era antes de abrir los ojos, si una cosa había aprendido de la zorra de Rose era de saber moverse en el momento oportuno, y ese era el momento, oportuno o no, le vino así y actuó de tal manera.

Salió de la casa por la parte trasera, estaba todo controlado por la policía del pueblo, Damon se había metido en un buen lío, y no solo él, Rose caería con su misma suerte en breve. Sin coger ningún transporte se adentró en la carretera, ya alcanzaría a alguien para que le llevase, era de noche, y la oscuridad le servirá de tapadera.

Haciendo auto stop consiguió frenar una camioneta, con una sonrisa ya instalada en su rostro le dio las gracias al conductor y se montó, encontrándose con Mason Lockwood.

-¡Tu!

-Hola guapo, ¿te llevo algún lado?

De un salto salió al exterior, no pensaba dejarse atrapar por nadie empezó a correr campo a través, sin darse cuenta que una moto le seguía de cerca, teniéndose lo peor, intentó esconderse entre la mugre y el barro, alcanzando así un agujero en la tierra, casi sin pensarlo se lanzó al vacío, para librarse de sus buscadores.

Estuvo unos segundos más sin moverse hasta que dejó de oír ruidos en el exterior, se asomó con cuidado, encontrándose con una morena vestida completamente de oscuro.

-Hola guapetón, no huyas más es inútil…-sonrió, Trevor con las pocas fuerzas que tenía salió de su escondite, con ayuda de la morena, a la cual tiró con fuerza contra el suyo-¡capullo!-gritó.

Recorrió unos metros cuando alguien le golpeó en la cabeza.

Damon & Elena

Damon llegó hasta la casa del lago de Elena, aparcó allí sin mirar si alguien le perseguía, miró el cielo, estaba amaneciendo, y su móvil sonó, como cada día desde que hizo la apuesta.

Miró la pantalla sin buscar nada en concreto, ya había amanecido, era el vigésimo noveno día de su asquerosa apuesta, ¿por qué narices no había borrado esa alarma? Pues ahí estaba, y no pensaba quitarla, ¿de qué iba a servirle? Quitándose esos pensamientos de la cabeza se instaló en la casa desde una de las ventanas que recordaba haber visto abiertas, encendió la televisión local en busca de alguna novedad, pero lo único que encontró fueron malas noticias: el accidente de Silas, la inculpación de Elena y su ataque a la pensión, de Caroline no salía nada, "favoritismos", sonrió con desgana, cortando la televisión con un golpe seco. Ya había hablado con Ric, le había contado su plan y el trato que había hecho con Bonnie, todo estaba perfecto solo por un detalle fallaba todo: que el estaba en busca por allanamiento, bufó al sentirse totalmente inútil.

Mientras mantenía la cabeza recostada en el sofá un móvil sonó, sobresaltado, Damon miró quien le llamaba, era Mason.

-¿Diga?-dudó.

-Damon, Kath y yo tenemos a Trevor, hablamos con Klaus, y nos lo contó…

-¿Estás de nuestro lado?

-¿Y de qué lado quieres que este? Hace mucho tiempo que me cansé de Rose, y esta vez se le ha ido la pinza del todo, dime ¿dónde estás? y te llevo al psicópata…

-Pff…-se pasó la mano por el cabello nervioso, no es que no se fiara es que lo que estaba en juego era la cabeza de Elena-pásame a Katherine.

-¿Para…?

-Que me la pases…

Se oyeron unos ruidos antes de que la morena se coloca en el auricular.

-Damon, ¿qué quieres?

-¿Te fías de Mason?

-Eso debería preguntarlo yo…

-¿Cómo habéis coincidido?

-¿En serio vamos a perder el tiempo en eso?

-Por favor…

-Me levantó el sonido de la puerta, fue a abrir y me encontré al subnormal, le cerré la puerta en las narices y mientras preparaba una olla de agua ardiente…

-¿¡Para qué cojones quieres eso!? ¿tan necesitada estás?-bromeó sin ganas.

-Vete a tomar…-respiró hondo-se la iba a lanzar de advertencia por la ventana justo cuando sonó el teléfono, Elena estaba hospitalizada y Damon tenía un plan bajo la manga, y que Klaus había llamado a Mason…

-Vale…-recapituló-Katherine, si ves algo raro parale…

-Claro-dudó-¿dónde lo llevamos?

-¿Conoces la casa del lago?

-¿Cual? ¿la de Elena?

-Sí, venid rápido, no perdamos el tiempo…

Damon & Elena

Mason con la ayuda de Katherine y con la intervención tardía de Damon arrastraron el cuerpo al interior de la casa, comprobaron que su pulso fuera constante antes de encerrarlo en el sótano, no le ataron ni nada para que no pudiese decir que estaba allí en contra de su voluntad, cosa que era cierta.
Katherine estaba nerviosa, quería salir de allí y no tener nada que ver, pero no podía hacer tal cosa, estaba allí por su amiga, por la libertad de Elena.
-Bien chicos-dijo Mason, cerca de ambos para que Trevor no pudiese escuchar nada si estaba medio consciente-¿qué hacemos ahora?
Damon dibujó una mueca de desagradado con los labios, no tenía nada planeado no sin antes averiguar el paradero de Rose, y eso tampoco sabía como hacerlo, ¿o si? Miró a su amigo atentamente.
-Creo que se me ocurre algo…
Katherine se puso en medio mirándolos a los dos alternativamente, Mason estaba neutral y Damon, bueno él solo tenía la mirada fija en Mason, buscando algo que le hiciese reaccionar.
-Llama a Rose.
-¡Ni loco!-negó rotundamente-no quiero que me involucren con esa zorra.
-Lo vas a estar si ella sale a la luz así que será mejor que sea de nuestro lado.
-¿y cual es el lado suicida Damon?
-Ya lo sabes-sonrió pícaro-el mío.
Katherine rodó los ojos, era como hablar con un par de críos, sin prestarle más de la atención necesaria se centró en Trevor, en cada movimiento y en sus constantes.
Damon y Mason seguían discutiendo a base de susurros, cuando un movimiento brusco les hizo reaccionar, Mason aceptando a regañadientes salió de allí como alma que lleva el diablo, Damon no estaba muy conforme pero sabía que era la única forma de contactar con esa zorra. Se acercó al desorientado Trevor con el bate de béisbol en la mano, seguramente sería de Jeremy o Stefan. Katherine no puso ningún reparo, se quedó apartada en la puerta, por si intentaba huir.
-Buenos días dormilón, pues si que tenemos sueño hoy, ¿eh?-le agarró del pelo-¡que me mires sordo!
-No voy a decir nada-le escupió en la cara, Katherine abrió la boca para reírse pero se calló al ver las intenciones de Damon.
-Gracias...pero ya me había duchado..-sonrió, empujándolo contra la pared, después se apartó un poco para pensar exactamente las palabras más adecuadas para la situación-en serio, ¿te gusta estar así?
-He estado en mejores situaciones, pero si, me gusta esto, sólo con ver tu cara de desesperado todo vale la pena.
Rió, Damon soltó una sonora carcajada mientras se sentaba en el suelo con las piernas cruzadas, Katherine siguió inmóvil en su sitio.
-Pobre alma perdida…-musitó entre risas-que no se da cuenta de con quien está tratando…
Trevor cerró los ojos y cuando los abrió se encontró elevado unos palmos del suelo, Damon le tenía agarrado de la camisa, y empotrado contra la pared.
-¡Mira pedazo de hijo de puta!-sonrió cínico-¡te has metido con la persona equivocada!
Lo tiró contra el suelo, dándole un par de patadas en los costados, mientras gritaba insultos sin sentido, Katherine quiso frenarle, colocarse en medio y decirle que todo era una locura, que iba a acabar entre rejas el solo.
-¡Damon lo vas a matar!-se atrevió a articular, por primera vez pronunció una queja, Damon frenó unos segundos solo para mirarla directamente a los ojos, y ahí, Katherine pudo ver la alma destrozada de Damon.
-No me importa, ya la he perdido…-y volvió a ensañarse con el cuerpo de Trevor, el cual ya no sabía que golpe frenar primero, si el que le iba a la cabeza o el que se dirigía directamente a su estómago, retorciéndose alcanzó el bate dándole un revés a Damon con él, pudo incorporarse, Katherine dudó, pero al final se dirigió a ayudar a Damon, el cual se había golpeado la cabeza contra los ladrillos que descansaba en el suelo, en ese momento Trevor con torpeza les encerró.
-¡No!-gritó Damon, empujando a Katherine-¿¡por qué cojones abandonas tu puesto!?
-¿¡y a ti que coño te pasa!? ¡Te estaba ayudando subnormal!
-¡No necesito que me ayuden vieja loca!-agarró el pomo de la puerta haciendo fuerza para poder abrirla-¿¡o es que no ves que estamos encerrados!?-cuando se giró para enfrentarse a Katherine esta ya se había lanzado hacia su espalda, enradando las piernas en su cintura y las manos sobre su cuello.
-¡A mi nadie me llama loca y mucho menos vieja!
-¡Su-Suelta…!-le faltaba el aire, y estaba perdiendo el equilibrio, ya no podía escuchar ni con claridad los desvaríos de Katherine-¡Sueltame…!
-¡Retira lo de vieja, lo de inútil, lo de…!-y así siguió durante unos segundos más, hasta que el rostro de Damon cambió de color, la chica se soltó de un salto, pegándole una patada en la espalda-¡Solo he ido a ayudarte! que quede claro…
-Me has ayudado a mi…-tosió con fuerza-pero has condenado a Elena…-volvió a toser, esta vez con más fuerza-y no se de que te ha servido, ¡porque casi me ahogas!
-Hay que salir de aquí, abre ya…
-¿Estás de broma?-la chica le sacó la lengua-¡la puerta está cerrada con llave!
-No está cerrada…
-¡No claro que no! Me gusta perder el tiempo contigo…-se cruzó de brazos y se apartó para que ella misma viese lo evidente.
-No lo está-agarró el pomo comprobando que si, que estaba completamente cerrada, musitó un pequeño "oh" dándose cuenta de la realidad, Damon le pegó una patada a la pared sintiéndose completamente idiota.
-Ojalá tenga más suerte Mason…
-Si es que no nos traiciona…
-Positiva, si lo tuyo es ser positiva-se dejó caer en el suelo-y encima me he dejado el teléfono fuera ¡maldita sea!

Damon & Elena

Mason estaba sentado en un parque con el teléfono en sus manos, no sabía que hacer, había estado muy seguro cuando habló con Damon pero no se atrevía a llamar a Rose y a revivir esos recuerdos tan dolorosos, conocía a la castaña y esta sería capaz de remover hasta su cerebro con tal de llevarlo a su terreno. Miró al aire en busca de respuestas y cuando volvió la vista al frente se encontró con Trevor, el cual hablaba en una cabina telefónica, o por lo menos lo intentaba.
Al principio dudó de que fuese él realmente, pero los parecidos eran indiscutibles, y no pensaba dejar que se escapase con tanta facilidad aunque fuese un error, corriendo se colocó en la puerta de la cabina.
-Mierda...mierda…
"Trevor" se dijo así mismo "el capullo se ha escapado" llamó a la puerta varias veces recibiendo como respuesta un "ya voy joder" en ningún momento se giró por lo que Mason abrió la puerta y le pegó un golpe a la máquina, recibiendo esta como respuesta un pitido.
-Gracias tío…-Trevor se quedó blanco al ver a Mason esperándole, cogió el auricular para golpearle.
-¡Hey chaval que estoy de tu lado!
-¡Si claro!-cerró la puerta de golpe, dejando al otro en el exterior, llamaría a Rose para avisarla y ya se largaría como pudiese.
Mason golpeó el cristal y le gritó para que abriese, estaba de su lado gritaba, que todo era un truco repetía, pero Trevor no escuchaba ninguna de sus réplicas. El teléfono pitó, la chica estaba fuera de cobertura.

-¡Maldición!-soltó el auricular de mala gana, y dejándose caer al suelo recapacitó todo lo que estaba haciendo-es una locura…

-¡Abreme capullo!-golpeó-¿¡es que quieres ir a la cárcel por cómplice!?

Esas palabras se le grabaron bien en la cabeza, ¿en qué estaba pensando? Claro que no quería ir a la cárcel por algo que no había hecho, y encima por la muerte de Silas, no, no quería cargar con eso toda su vida, y que todos le apunten con el dedo, pero temía, más que nada en este mundo que Rose tome represalias contra él, solo era un muerto de hambre.

-No puedo…-se levantó con torpeza y abrió la puerta-condenarme de esa manera, pero es que no sabes cómo de peligrosa es…

-Créeme sé lo peligrosa que puede ser-le pasó una mano por el hombro-tanto que me va a costar la vida ver como se pudre entre rejas…

-Yo no quería…-le tembló la voz-ella me ama…

-No, ni a ti ni a nadie...solo os utilizó, no le des el placer de huir y que tu te pudras por cómplice o lo que sea, ella no tiene conciencia tu si.

El chico asintió, aún tenía algunas dudas pero se dejó conducir hasta el coche del rubio, el chico iba rumbo a Mystic Falls cuando Trevor dejó caer lo de la encerrona.

-¿¡Qué has hecho que!?-dio un frenazo pero después la risa le inundó por completo-esto va ir mejor de lo que pensaba.

-¿No volvemos?

-¿Qué? No, déjalos que se maten tienen unas horitas para llevarse bien o para arrancarse la cabeza, después decimos que tarde en encontrarte.

-Te van a matar…

-Ya estoy muerto-sonrió cómplice-ahora toca llamar a Rose.

-No me lo ha cogido.

-A ti no-sacó su móvil-pero yo soy diferente…

Mason aparcó en la entrada del pueblo, mirando dubitativo el teléfono y sin mirar la agenda marcó ese número que tenía grabado en su memoria a fuego, dio tono, estaba disponible el problema era si la chica accedería a cogerle.

-Hola Mason…-sonó dulce, atrevida pero para los oídos de Mason fue veneno, el chico se había pasado todo el tiempo que la niña había estado en el pueblo para evitarla para hacerse el sueco y ahora, que por fin todos sabían la verdad él se sentía sucio.

-Hola Rose-sonó ronco-quería hablar contigo, espero que no sea un despedida.

-Pues si no te das prisa si lo será…

-¿Así que te vas?-improvisó-¿a donde?

-Lejos, muy lejos…

-¿Con lo puesto? Que bajo has caído…

-¿Y qué quieres que haga Mason? La he cagado, empezaré de cero…

-No tiene porque ser de cero-se mordió la uña del dedo índice, y miró por el retrovisor, estaba bastante nervioso.

-Mmm, suena muy tentador, ¿quieres venirte?

-No es eso Rose, no sé si sería capaz de volver a vivir lo mismo…

-¿y qué quieres que haga? No puedo robar un banco, ¿de dónde quieres que saque el dinero?-preguntó ofuscada, estaba nerviosa y se le notaba en la voz.

Mason recapacitó unos segundos, Trevor estaba a su lado mirando fijamente algún punto en la nada, pensando tal vez, en como se había metido en tantos líos por una mujer, y ahí obtuvo la respuesta.

-Los Gilbert-Trevor le miró interrogante, y Rose se quedó en silencio-sé que no es lo mismo que los Salvatore, pero Miranda tenía escrituras de algunos terrenos de la zona, ni más ni menos la casa del lago, gran parte de los alrededores están a su nombre, si los vendes...por el mercado negro ganarás un buen pico…

-Es muy arriesgado…

-Pero seguro que habrá algún suicida que se arriesgue, así tendremos todo lo que quisimos, y mucho más.

-¿Vendrás conmigo?-sonó esperanzada y tal vez inocente, pero no tenía nada de esto último, el chico tragó saliva antes de proseguir.

-Claro solo si no viviremos de la miseria…

-Vale, tengo contactos, llamaré a Trevor…

-¿Estás segura? Lo digo porque Damon fue a la pensión…

-Ese chaval está arriesgando demasiado su pellejo por alguien que no se lo merece-"¿y tu si no, zorra?" le hubiera gustado contestar-bueno, ¿dónde están las escrituras?

-La verdad es que no tengo ni la menor idea, sé que Miranda no se fiaba de los bancos y al ser agente de la ley, me imagino que tendría sus trucos…

-Lo dicho no tenemos nada.

-Pero...no creo que Jenna quisiese tener nada bajo llave, así que lo tendrán en algún lugar lejano pero cercano, no sé si me sigues…

-Si, con la seguridad justa para no llamar la atención, puede ser, ¿la casa del lago?

-Puede, ¿quedamos allí?

-Si, en una hora, te amo.

-Yo también-colgó después de que ella colgase, cualquier detalle era crucial, conectó el motor y buscó en la agenda de contactos el número de Damon, eran dos pájaros de un tiro, esperaba que esos dos siguieran con vida.

Damon & Elena

Damon empezó a darse unos cabezazos contra la pared, era la sexta vez que discutía con Katherine, había perdido la noción del tiempo en la primera pelea, y no tenía ni idea de que hora sería en el exterior pero sí tenía clara que hora era allí: la hora de atacar a Damon Salvatore. Katherine le observaba, el chico no se dejaba de golpear aunque tenía claro que no sé estaba haciendo ni el menor rasguño, le observó de perfil, era bastante guapo y sexy, pero al mismo tiempo era veneno, dinamita a punto de explotar, frunció el ceño.

-Ya sé porque todos caen rendidos a tus pies…-Damon ni se permitió el lujo de mirarla, le iba a servir de bien poco-porque cuando algo te entra en la cabeza no paras hasta conseguirlo.

No sabía cómo tomarse esas palabras, ni sabía qué esperaba conseguir con soltarlas, pero algo se activó en su cabeza, el no se rendía, y era lo primero que estaba haciendo, apartándose de la pared miró la puerta, la cual no iba a poder abrir aunque lo intentase, después se lanzó contra la pequeña ventana, podría gritar pero nadie les escucharía.

-Tienes razón nunca me rindo cuando algo me importa, y no me puedo creer que sea gracias a ti que me haya dado cuenta-sonrió, mirando el exterior como podía, un coche aparcó justo delante, no era el de Mason, puso mala cara-tenemos compañía…

-¿La policía?-dudó, no quería tener problemas con Jenna ni con nadie por culpa de Damon, se acercó y se colocó a su espalda para ver mejor.

-¿No estás muy cerca, amor?

-¡Vete al infierno…!-pero la maldición se quedó a medio camino cuando ambos reconocieron a Rose, ella estaba en la casa-¿qué hace ella aquí?

-Espero que sea parte del plan-dijo alejándose-porque si no…

-¿Qué plan Damon?-se señaló-estamos encerrados, ¿de qué nos sirve?

-No lo sé, no lo sé-se pasó una mano por el mentón-pero pronto lo sabré.

-Estás mal...muy mal…-negó ella, inútil como se sentía volvió a su anterior posición, pegada a la ventana-no la veo..

-Pronto la veremos-se afirmó así mismo, ya que solo fue un susurro, después se dirigió a la puerta y empezó a pegar golpes sin importarle las heridas que podría hacerse, Katherine intentó detenerle, pero fue un caso perdido, el chico estaba dispuesto a que esa zorra los descubriese encerrados, ¿en que los beneficiaba?

Damon & Elena

A Rose no le costó entrar en la casa, siguiendo las instrucciones de Mason llegó por la entrada de la cocina, que el mismo había dejado abierta, la casa estaba sumida en un completo silencio acogedor, que sacó de sus casillas a la morena. Con pasos firmes se dirigió a las escaleras para llegar hasta la parte de arriba que perteneció a Miranda y Grayson, justo cuando pisaba el primer escalón oyó unos golpes sordos, afinó el oído pensando que vendría del exterior pero no, el ruido venía de dentro de la casa, se asomó a las habitaciones de la planta baja, la de Elena, Jeremy y por último la de Stefan, donde encontró un móvil, lo revisó por encima, estaba bloqueado pero la portada le mostraba perfectamente quien era su dueño. Una chica risueña, natural sentada en la hierba, Elena, el móvil podría ser perfectamente de un Gilbert, pero esa sonrisa solo podía ser a causa de alguien, el teléfono era de Damon Salvatore. Con una sonrisa maléfica en los labios probó suerte con el teclado, varias contraseñas y sólo una correcta, tras desbloquearlo comprobó que había cuatro llamadas perdidas de la misma persona: Mason.

-Hijo de puta…-musitó-es una trampa.

Se levantó a la carrera, estaba a punto de salir por la casa cuando oyó un motor, había coches en el exterior se asomó por una de las ventanas, era un coche patrulla, varios aunque estos estaban a unos metros más apartados, alguien había llamado a la policía, y ella se hacía la idea de quién era. Tragando saliva se dirigió a la cocina, pero antes de asomarse unos ruidos le devolvieron a la realidad, había alguien en la casa, no perdía nada por intentar una locura.

Sin saber muy bien manejarse siguió el sonido de los golpes hasta que se dio con una pequeña puerta y unas escaleras que conducían seguramente al sótano, bajo con cuidado, sin cruzarse con nadie pero aumentando notablemente el sonido incesante.

Alguien estaba dentro del sótano. Rose sonrió triunfante al reconocer una llave puesta en la puerta, sin que nadie la viera giró la llave, abriendo la cerradura, después cogió uno de los botes de pintura en spray que había en el montón de cajas, no tardaría en darse cuenta el que estuviese dentro.

Katherine, cansada tiró de Damon empotrado su cuerpo contra la pared de al lado, el chico tenía dibujado en el rostro la mejor de sus sonrisas.

-Estás mal…-se acercó a la puerta, notándola totalmente diferente, casi sin pensarlo tiró del manillar, abriendo así la puerta, los dos se quedaron boquiabiertos-si…

Pero Damon no dejó que saliera con tanta rapidez, la frenó, y recogió del suelo el bate de béisbol, no podía olvidar que tenían en casa al enemigo, el silencio hizo mella en ellos, transportando así el sonido de gente en el exterior. Katherine retrocedió hasta la ventanita para ver quien perturbaba esa estancia, encontrándose con la policía.

-Tenemos problemas-susurró, corriendo hasta el exterior, y recibiendo en el rostro miles de gotitas de colores fuertes, la chica rabió, justo cuando alguien la golpeó, Damon apretó con fuerza el bate, había llegado la hora.

-Ha sido fácil-se escuchó mientras el cuerpo de Katherine desapareció de su vista-¿verdad? O eso creías-una figura delgada se asomó por la puerta-pero te has equivocado de guerra, no tendrías que haber ido en contra mío…

-¿a no? ¿y qué debería haber hecho según tú?-sonó cínico-¿huir o dejar las cosas estar?

-Las dos opciones son mejor que intervenir en mis planes-escupió-porque eso te va a costar la vida de tus amigos.

-Que bajo has caído, matar, engañar…¿por qué Elena?

-Porque me ha quitado lo más preciado…¡destrozarte!

-¡Eres veneno!

-¡Como tú!-esquivó la mano de Katherine,que aún reposaba cerca de la puerta-¡si algo he tenido claro en este mes es que te has convertido en mi viva imagen!-le acusó con un dedo-¡y eso me encanta! ¡Me pone a cien! Podríamos haber tenido un buen bebé y yo haber tenido todo lo que quisiese...pero no, tenías que hacerlo todo mal...muy mal…

Katherine se removió en el suelo, no quiso moverse más de la cuenta pues le estaba costando situarse, escuchó los gritos de Rose en el momento en que Damon gritaba, para apartarla de su lado, sin pensarlo salió de allí a rastras, en busca de algo con lo que poder grabar o llamar a la policía, sonrió, la policía ya estaba en la casa, mientras intentaba salir al exterior recordó que Rose no estaba en busca y captura, que era Damon el que había infringido las normas, cogió una tablet que reposaba en la habitación de Jeremy, pidió perdón pero la conectó y salió corriendo, lo que su cuerpo le permitió, hasta el sótano, y la conectó, tenía videocámara y de alta definición, intentó avisar a Damon pero fue inútil, el chico tenía casi encima a la zorra.

-¡No tiene perdón! ¡vas a condenar a una inocente! ¿¡no te das cuenta!?

-¡Yo solo me doy cuenta que me voy a ir de aquí con el placer de ver a las dos personas más odiosas encerradas! ¡Socorro!-cogió la mano de Damon y se empujó así misma contra la pared, viendo a una Katherine con una tableta, casi sin pensarlo se agarró contra ella.

-¡Suéltame!-le pegó una patada y salió corriendo con la prueba en la mano, Rose fue tras ella, pero Damon la agarró del pelo, para darle ventaja a Katherine.

-¿Ahora ya no ves las cosas tan bonitas?

-Eres un cabrón…

-Aprendí de la mejor-la empujó, la chica aprovechó el despiste para lanzarle el spray en la cara e ir tras la morena.

La alcanzó antes de que saliese al exterior, sin importarle ser vista la empotró contra el suelo, sentándose a horcajadas empezó a golpearla con el bote de spray, la chica intentó frenar los golpes pero era casi imposible. Damon llegó justo a tiempo para lanzarse contra la morena, y proteger así a Katherine, la cual no sabía qué hacer.

-¡No volverás a hacer daño a nadie hija de perra!-la chica le pegó un rodillazo en su entrepierna, pero Katherine no permitió que escapase con tanta facilidad y la agarró del tobillo para que dejara de arrastrarse hasta el exterior.

-¡Esto por mi amiga!-la empujó hasta tenerla en la misma altura-¡y esto por Damon y por mi!-le pegó un cabezazo, Katherine notó como se mareaba pero no le importó, volvió a agarrarla, justo cuando Damon la frenó.

-No lo hagas-la abrazó-te vas a condenar tu…

Rose se rió a carcajadas, tenía la nariz hecha polvo, y restos de pintura por todo el cuerpo pero peor estado tenían la pareja de enfrente, unas voces del exterior les avisó a los tres, de que la policía estaba ya en el interior de la casa y que no tomaron represalias contra nadie.

Liz fue la primera en aparecer con su reglamentaria apuntando a la que fue amiga de su hija y a Damon Salvatore, por no hablar de una muchacha de pelo castaño que conocía bastante bien.

-¿Qué ha pasado…?

-¡Ella!-saltó Katherine-¡es una asesina!-sollozó, Damon la abrazó con más fuerza-ella...iba...ella...yo…

-Tranquila-susurró contra su oído, Katherine ya era consciente del peligro que habían corrido-ya ha pasado, estoy aquí contigo…

-Yo...ella...nosotros…

-Ya sabemos que te sabes los pronombres-intentó bromear-pero no tienes que seguir así…

-Ellos me atacaron-se levantó Rose-y todo por ser testigo-sonó patético o por lo menos para los oídos de Damon-será mejor que tome la decisión más coherente.

-Seguro señorita Salvatore, cálmese-hizo una señal al exterior-el agente Lance le tomará declaración, ¿quiere…?-sonrió-queda detenida por intento de asesinato a la señorita Pierce, y al señor Salvatore, por extorsión y por presunto asesinato de Silas…-Damon y Katherine dejaron de escuchar en ese momento, pues empezaron a gritar y dar saltos de alegría, se hundieron en un profundo abrazo repleto de lágrimas por parte de la chica y por ilusiones por parte de Damon.

Mason entró en la casa para comprobar que todo estuviese bien, encontrándose con la escena, Rose pidiendo explicaciones y los otros dos viviendo en una nube, la chica se separó de Damon y se lanzó a los brazos de Mason, perdiéndose en sus labios.

-Gracias…-musitó.

-No hay de que, ha sido todo por Trevor-esto último lo dijo mirando directamente a Rose, que se quedó pálida al escucharlo-él declarará contra Rose, y yo también.

-Todos lo haremos…

-Kath después me iré.

-¿Qué?

-No quiero estar en este pueblo ni un minuto más.

-Si es eso nos vamos…

-No-la apartó un poco-me he dado cuenta que aún amo a esa mujer, y que no es bueno para mi, mejor será que me pierda por Grecia o Portugal, o cualquier lugar…

-Pero, tu, yo…

-Nunca ha habido un nosotros-la chica soltó unas lágrimas, Mason no supo descifrar si era por la situación o por sus palabras, pero tampoco quiso indagar más en la herida, posó sus labios sobre los de ella, sin profundizar-te quiero muchísimo.

Damon posó una mano sobre el hombro de la chica, la cual se dejó caer en sus brazos, Damon vocalizó un simple "Gracias"

Damon & Elena

Katherine y Damon, cogidos de la mano llegaron hasta el hospital, todos estaban esperando en la sala de espera, y no se sorprendieron al ver a esos dos tan alegres y entusiastas, minutos antes Mason había pasado por allí para despedirse de Ric y contarles a todos lo sucedido. Todos se alegraron de ver a la pareja.

-¡Kath!-se levantaron Bonnie y Caroline-¿cómo estás?

-Esas dos horas en la ducha me han venido de lujo, más la otra hora en la bañera-todos rieron, incluso Jenna, que era la más apagada de todos-¿alguna novedad?

-No-habló Stefan-ahora mismo solo sabemos que debemos esperar a lo que digan las pruebas.

-¿y eso que significa?

-Que si sale...positivo Elena tendrá a partir de ahora una vida de mierda-Jenna le fulminó con la mirada pero Stefan no se dejó intimidar-y si sale intermedio va a estar de pruebas toda su vida como Miranda, podrá tener una vida medio normal...y si sale negativo, ha sido una falsa alarma.

-Bueno-se sentó-una de tres, no tiene porqué salir mal …¿no?

Ninguno dijo nada, y Damon no se sentó, permaneció de pie, pensativo, lo de Rose había terminado, gracias a sus contactos mañana sería el juicio, Elena no estaría disponible pero no era necesario.

-¿Puedo entrar a verla?-sus ojos se cruzaron con los de los presentes y se quedaron firmes en Bonnie, la chica agachó la cabeza al oír la voz de Jenna.

-Claro, pero duerme…

-No importa…

El chico con la mirada gacha y las manos en los bolsillos de su chaqueta de cuero se arrastró hasta la habitación, todo estaba en completo silencio, y las constantes eran claras, la chica estaba estable pero solo era mera apariencia. Se dejó caer en el suelo, arrodillado junto a su cabecera, y reposó a su lado el rostro.

-Oh..lo siento muchísimo, por una vez en mi vida siento que he hecho mal en todo lo referido a ti-sonrió-pero no te pido disculpas por lo de Stefan o por lo de Matt, eso sigo sin sentirlo, y siento no poder disculparme por eso.

Esperó unos segundos, por si la chica mostraba la menor muestra de conciencia, que no hubo, claro está. El chico posó su mano delicadamente en su frente hasta su mejilla.

-Te quiero tanto...y a veces duele, ¿sabes?-tragó saliva, cada vez le costaba más hablar-me duele demasiado saber que he estado apunto de perderte, que en realidad ya te he perdido, aunque si te lo pido puede que me perdones...pero no quiero ni debo…-cerró los ojos con fuerza-dios como duele-susurró más para sí mismo que para nadie que pudiese escucharle-pero necesito decirlo, y tu necesitas escucharlo una vez: Elena soy malo, terrible, un monstruo, que hace daño por placer y que ha arriesgado la vida de tu mejor amiga por venganza, que se ha colado en una pensión que le ha pegado una paliza a Rose, que ha estado en la habitación de tu hermanito, que se ha adentrado en tu corazón para destruirlo, ¿sabes? mañana se acaba la apuesta, y he ganado, y me siento bien ¡me siento de puta madre!-tenía los ojos ojos rojos, le escocía-porque es así como se siente un monstruo, después de haber hecho su travesura se divierte en una piscina repleta de mujeres, ¿y sabes qué? que gracias a ti puedo estar con una mujer más veces, y que a partir de ahora lo voy a hacer, voy a disfrutar como nadie, ¡porque soy un puto monstruo!-rió irónico-porque soy un monstruo-se repitió-y no me jode decirlo, lo que me jode es que tu me aceptes tal y como si, que me quieras por encima de todo eso, y que te está destruyendo, ¡eso me jode! ¡Que encima sufro por tu culpa! ¡Que encima lo estoy pasando mal! ¡Porque encima soy tan egoísta que en vez de alejarte solo te ato más a mi! ¡Porque soy un puto egoísta! Porque suena egoísta-bajó el volumen de sus gritos-y es porque soy un egoísta que después de haberte dicho que odio y disfruto, que voy a seguir haciéndolo, te voy a decir que me estoy enamorando de ti! Que te quiero, más aún, que has alcanzado mi corazón, que has conseguido que este cuerpo sin vida suelta una lágrima-unas gotas cayeron por sus ojos, Damon se negó a darles nombre y a quitarlas de su rostro, pues le escocía como puro fuego-has conseguido que diga en voz alta, que te quiero, que estoy enamorado de ti, que te amo...más que a mi vida…-le acarició con ternura, y posó suavemente sus labios sobre los de ella-y es una pena que nunca sepas que hemos tenido esta conversación-unas lágrimas cayeron en las mejillas de la chica, procedente de sus ojos-te amo…

Damon salió de la habitación con pasos firmes, nadie se fijó en él menos Bonnie, que tenía claro que le iba a recordar su pequeña conversación y su trato.


Con esto comenzamos el final de este fic, es un final largo por lo que lo he divido en dos, el vigésimo noveno día y el trigésimo día; bueno y el epílogo que también es bastante largo, lo sé, me paso pero es que si no no termino bien :(

Gracias por leerme. Y especialmente gracias por los reviews ya saben que eso ayuda mucho ;)