Después Del Mañana - Cap. 2
Futuro Incierto
Los personajes mencionados pertenecen al manga Shingeki No Kyojin de Hajime Isayama, la historia es mia.
Era una tarde tranquila, el sol poniente pintaba el cielo de un tono naranja cálido, los campos de la milicia rebosaban en soldados divirtiéndose, muchos de ellos reclutados desde hace cuatro años después de la gran perdida al recuperar la muralla Maria. Las brisas generaban una danza suave y lenta en los cabellos de todos, mas solo una mujer se tomaba la molestia de sentirlo hasta el fondo de sus pesares desde la ventana en su oficina, una soga inexistente ahorcaba su cuello y le dificultaba el respirar o tragar saliva, sabe que el futuro que deseaba para si misma cuando terminase la cruel y fría guerra, se apagó junto a la vida de aquel hombre que apoyaba sus locuras, que la acompaño desde que era solo una simple recluta y que ahora deja los maravillosos planes en simples ideas de lo que pudo ser pero jamás ocurrirá. Una casi imperceptible gota de agua recorre sus sonrojadas mejillas por la leve exposición al sol, se sorprende al tocarla y analizarla como a una sustancia extraña, pensó que las lágrimas se habían perdido por completo luego de encerrarse en su estudio, llorar y gritarle al silencio, reclamar la vida de aquellos que no debían morir, de aquellos que necesitaba para vivir, la vida de él. Irónicamente ahora ocupa su lugar, usa su escritorio, su oficina, y abandonar su vida no era algo que Erwin aceptaría como excusa para volverlo a ver, "Cumple las misiones y tareas para hacer de este un mundo mejor como él lo hizo hasta el final". Sin notar los suaves golpes en la puerta, suspiró secando todo rastro de humedad en su rostro descuidado.
— Regresé... Me enviaron esto para ti...— Levi entro en aquel espacio que compartían varias personas y ahora solo ellos dos, el abandono aun dolía, pero el tiempo lo hizo llevadero.
— El único que tiene un pequeño paraíso en este absurdo infierno eres tú, ¿No te molesta tener que dejarlo para venir a cumplir como soldado?— Responde sonriente la mujer de cabellos cafés.
— ¿Paraíso? Cada vez hablas mas incoherencias... Mikasa envía esto para ti.— Toma asiento frente al escritorio colocando un paquete envuelto en papeles delgados y blancos.
— ¡¿Mikasa?! ¡Ahora ya ni tratas de ocultarlo! — Ríe a carcajadas. — ¿Qué es esto? — Desenvuelve el paquete con sumo cuidado.— ¡Oh! ¡Vaya! ¡Es pastel de primera calidad! ¡De las manos de Mikasa!— Ríe y aplaude desenfrenadamente.— Pero aquí faltan algunos trozos...
— Tus gritos alertarán a todos Comandante... Tomé algunos en el camino...
— ¿Cómo está ella? Me gustaría que algún día nos visitara.
— Esta bien, contra todo pronóstico médico sus piernas están mejorando...— Dice con la seriedad pasiva de siempre.
— No preguntaré como es que sabes del mejoramiento de sus piernas... — Sonríe y lanza una mirada sugestiva al capitán.
Levi se reinstala en la habitación calurosa de madera gruesa en los campos militares, omitió su cena sin sabor para degustar algunos bocados de pastel con un poco de su te preferido mientras piensa en el significado exacto del "Paraíso". Un lugar sin sufrimiento en el que uno puede dormir sin temor alguno, tomando la suave mano de alguien que estimas, sentir su calor al lado, cerrar los ojos lleno de confianza y ansias de verla al despertar. ¿Era correcto? Lo que describía se asemejaba mas a sus fines de semanas con ella. Camina de un lado al otro, girando cuan soldado en marcha con pasos fuertes y firmes, ¿Su paraíso podría ser ella?
Los finos y débiles rayos de sol se filtraban por la ventana, cayendo directamente a sus párpados, el olor a café y leche lo sacaban delicadamente de sus sueños, su ser se sentía relajado, quería dormir un poco más y a la vez abrir sus ojos para, como nunca lo había hecho en su vida, apreciar detalladamente lo primero que viese. Buscó instintivamente con su brazo derecho a su compañera, pero la frialdad de las sabanas acompañadas de la sobra de espacio le dejaron en claro que ella ya no estaba. Con disgusto se levantó, frunció el ceño naturalmente, unas finas arrugas se habían asentado entre sus cejas y otras aún más imperceptibles hacían de su rostro maduro y apuesto, por debajo de sus ojos. Se percató que no llevaba camisa y sin nada con que cubrirse bajo al encuentro de los ojos grises que tanta seguridad le daba.— Mi ropa...— Buen día.— Respondió sin girar para verlo.— Lave tu camisa, debe secar para mediodía.— ¿Estaré desnudo hasta mediodía?— Estuviste así toda la noche, no creo que halla problema.— Mikasa...— Últimamente te mueves mucho en la cama tendré que atarte a ella si me sigues despertando...— Oye mocosa cuida tus palabras. — Dice casi gritando el superior.Los hermosos iris grises de aquella mujer de finas facciones, recaen sobre los olivos del contrario, provocando un pequeño sobresalto.— ¿Estoy mintiendo capitán? Solo tome tu mano, pero por alguna razón espantaste mi sueño en plena madrugada para quitarte la camisa y mirarme como a un titan al que estabas a punto de matar.— A pesar de ser reclamos, Mikasa mantiene la calma en su voz y la inexpresividad en su rostro.
— Realmente... ¿Qué estaba haciendo? — Se preguntaba, los recuerdos de algunas preguntas bochornosas lo incomodaban, sentirse avergonzado consigo mismo era algo que le recordaba su infancia en la ciudad subterránea. Los recuerdos son grandes explosiones en cadenas, uno conduce a otro y así sucesivamente hasta detenernos en alguno que genere insoportable nostalgia. La ciudad subterránea inevitablemente le devolvería el trago amargo de haber perdido a Farlan e Isabel, Levi siente la ausencia de aquellas personas que pudo salvar y solo se fueron al descanso eterno.
Recuerda cuando fueron felices y despreocupados antes de verlos sufrir, esa es la mejor manera de vivir.
— Claro... eso es lo mejor para todos. — Levi nunca estuvo solo aunque aparentase ser solitario, Farlan, Isabel, Erwin, el equipo de elite, todos fueron moldeadores del actual ser que ahora es él, y si alguna vez pensó que su futuro sería el barco sin rumbo en las aguas del destino, hoy quería contruir uno para aquella persona que le enseño demasiado a pesar de ser más joven y poco experimentada.
— ¿Mi deseo para el futuro? — Preguntó extrañada por el inesperado interés del hombre de cabellos oscuros, quien la miraba con suma atención. — ...Mi curiosidad por el mundo exterior a las murallas es tanta como el de todos, pero si existen las montañas allá afuera, me gustaría vivir en ellas, llevar la vida tranquila que mis padres no pudieron... Explorar hasta encontrar mi hogar en ese mundo desconocido.— Planear tu destino como si fuese a llevarse a cabo... ¿No sería mejor echarlo a la suerte?— Es parte del ser humano pensar sobre su futuro, la muerte, la enfermedad, el nacimiento de un nuevo ser querido, todo hace de esta vida única, cuando llegue a vieja quiero estar satisfecha con lo que hice de mi. ¿A caso no te es molesto y aburrido caminar sin rumbo?
— Muchas veces supongo... — Vivir sin motivos y compañía es mejor que ver como tus planes se van junto con las vidas de la personas que estimas. Hange no es capaz de exhibir su dolor, nunca lo hará pero aún así abandonaría poco a poco sus ganas de vivir si no fuese por el legado que dejó Erwin.
Levi se acomoda en la silla frente a la ventana, con la habitación a oscuras, sus olivas iris aprecian la luz de luna alumbrando la sombría vista de los campos militares, ¿Cuántos soldados llegarán a retirarse por vejez?, ¿Cuántos lograrán formar una familia? Con un suspiró dejo salir sus últimas palabras antes de cerrar los ojos y entregarse a la imaginación inconsciente de los sueños.
— ¿Te molestaría compartir tu destino conmigo?
...Riva-sama...
Lo siento, no puedo actualizar tan rápido, pero es porque me robaron el cel y estoy con uno que apenas escribe bien... Espero que les haya gustado el Cap. y quiero anunciar también que próximamente publicaré uno netamente Eremika.
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Se despide Rivalea -u-
