CAPÍTULO 4

-Katherine, esto es un asco... y no puedo creer que te hayas acostumbrado a vivir así.

-Lo mismo digo, Seeley, no puedo creer que una antropóloga sensacionalista te haya domado...

-¡A mí nadie me domó! ¡Yo amo a Bones! ¡Cambié por ella!

-Y me lo corroboras a voz de cuello.

-¿En dónde está la profesora escéptica que conocí? Oh sí, ya recordé que ahora se convirtió en una fanática del culto de los Expedientes X.

-Estamos faltos de personal, y esto no es un culto,Señor Vampiro.

-¿Y eso qué?

-Siempre hemos logrado sobrepasar las adversidades que se nos presentan...

-John, ¿escuchaste eso? - pregunta una mujer detrás de la puerta de entrada a la oficina.

-¿Que esos dos tienen un historial juntos? Eso no me lo creo, Monica...

-Piénsalo, John, tiene sentido... Ambas tienen las mismas características, trabajos y personalidades...

-¿Estás bien, Monica? - dice el hombre preocupado al ver el rostro sudado de su compañera...

-Creo que me va a dar algo... - dice la mujer llevándose una mano al pecho.

-Monica, si esto es una broma...

-¡Ve por el... maldito... equipo de... emergencias!

-Mira bendito murciélago de fruta, aquí las cosas son de la siguiente manera... - dice Dana acercándose a Seeley que sigue sentado en la silla giratoria, y poniendo su rostro a menos de diez centímetros de el del otro agente - yo soy la jefa del departamento. Puedo hacer y deshacer aquí en el sótano. Tú estás solo de paso.

-Antes no decías eso...

-¡Ponme las paletas en el pecho, rápido!

-Antes no estabas casado.

-Tú tampoco.

-Yo era tu profesora.

-Y me enseñaste demasiado bien...

-¡Carga al máximo! ¡Despejen!- dice el agente a nadie en particular, el sótano está vacío a estas horas de la mañana.

-¡¿Qué demonios acaba de pasar?! - pregunta Scully preocupada al ver (o mejor dicho, al no ver) que la energía eléctrica se cortó.

-Debieron ser tus engendros jugando con la electricidad, supongo, los escuché hace rato murmurando detrás de la puerta.

-Mira, mis engendros están en clases, al menos yo sé en donde están... en cambio los tuyos...

-Están en clases también.

-No hablo de tus hijos, Seeley. Para ser un pésimo jefe de departamento, tienes pésimo control sobre tu equipo.

-Tu marido tiene la misma errónea opinión. Y ahora veo que se confluyen. Mi equipo cohesiona, yo solo delego. Confío en ellos. Y sacamos resultados. La mejor tasa de resolución de homicidios.

-Eso es porque ustedes trabajan oficialmente. Extraoficialmente, el nuestro supera al suyo con creces. Pero nuestro trabajo es reducir el daño colateral. Dana.

-El daño colateral lo provoca Fox con sus comentarios.

MIENTRAS TANTO, EN EL LABORATORIO.

Brennan ya está viendo doble, no ha almorzad y y sus explicaciones racionales caen en sato roto.

Fox es peor que Jack. Ve conspiraciones en todas partes. Y ahora necesita su dosis diara de hemoglobina.

-Agente Mulder, me retiro, tengo que ir a comer algo y retomamos esto mañana. Vea usted que puede avanzar.

-Dra. Brennan, este proyecto fue solo por un día.

-Lo sé, y por eso mismo iré a almorzar. Ya no sé ni que estoy diciendo, necesito glucosa.

-Mis conclusiones ya las he sacado.

-Bien, déjelo en su informe, ya lo revisaré yo después.

Brennan saca su teléfono mientras baja la plataforma, intenta llamar a su esposo, pero fue directo a la casilla de voz.

-Eso es raro... - piensa Brennan al ver que su teléfono funciona correctamente - de seguro no hay mucha señal en el sótano.

-Genial - dice Booth golpeando la pared del sótano - sin señal de teléfono, sin electricidad y ahora la puerta está atorada. Ya solo faltan las antorchas y las máquinas de tortura...

-Oh, no me tientes, Seeley... Y deja de ser tan exagerado. Tarde o temprano se darán cuenta de que la puerta está bloqueada.

-Ese no es el problema, hay que ir por los chicos a la escuela, y me estoy muriendo de hambre. No dudo que Bones está en igualdad de condiciones... Oye, ¿tus esbirros no podrán hacer algo por la puerta?

Dana se le acerca al oído y le susurra.

-Pensé que el Angelus podía echar abajo una simple puerta sin dificultad alguna...

-¿Quieres que tire abajo la puerta frente a ellos? ¡Oh, que más da! Dirán que fue culpa de la adrenalina...

Brennan va avanzando por los pasillos del Hoover, y se encuentra a Mulder a medio camino.

-¿Sucede algo, Dra. Brennan? - dice Fox tomando un sorbo de su café.

-Sí, no encuentro a Seeley por ninguna parte, su celular está apagado y Sweets dice que no lo ha visto en todo el día... a eso agréguele el hecho de que no hay electricidad en más de la mitad del edificio.

-Creo que tengo una vaga idea de donde podrían estar...

5 minutos después, la pareja está parada frente a la entrada de la oficina subterránea.

-Está totalmente cerrada.

-Eso quiere decir que no hay nadie.

-No, escucho voces y susurros...

-Según Booth, eso es normal en ti.

-Dentro de la oficina, Temperance, no dentro de mi cabeza, como ese murciélago de pacotilla te ha hecho creer.

-Fox, ya basta, no voy a dejar que sigas insultando así a Seeley. Ya que dejamos la charada de que no nos conocemos, ¿podemos hablar como gente civilizada?

-¿Desde cuando eres vampiro?

-Hace unos años, cuando descubrí que estaba embarazada de Christine, los síntomas del vampirismo aparecieron en mí. Era solo por los nueve meses, el feto me prestaba su condición por protección de sí mismo...

-Fascinante, aunque ya lo sabía, nunca había escuchado un testimonio cercano... ¿pero entonces eso quiere decir que estás embarazada?

-¿Por qué lo dices?

-Cuando me acerqué a ti a la plataforma, para enojar a tu lobo chihuahua, volteaste con rabia a amenazarme. Te vi los colmillos y los ojos enrojecidospor una fracción de segundo.

-Maldito sótano... - dice Booth golpeando la pared nuevamente -este lugar está maldito...

-¿Acaso no lo sabías? Pensé que Fox ya te lo había dicho...

-¡Por Dios, es solo un decir! ¡Eres más literal que Bones!

-Tranquilízate, vampiro, igual vamos a salir de aquí.

-Al menos no hay payasos...

-Oh claro... había olvidado tu clourofobia... eso siempre me causó gracia...

-No les tengo miedo a los payasos.

-No, terror nada más. Pero vamos al grano. ¿Vas a botar la puerta o no?

-Ok, conste que tú lo pediste.

-Por dios, ni que hubiera un payaso detrás...

-¿Tu marido cuenta?

-Fox está en el Jeffersonian, pero esa fue una buena jugada...

Seeley toma vuelo y se pone en posición de tacleo. El agente se lanza con toda velocidad para arremeter contra la puerta con toda la fuerza que su cuerpo le permite...

Pero esta se abre de par en par antes de que este tan siquiera la toque. Booth siente el vacío por una fracción de segundo y luego siente como los huesos de alguien se rompen al ser impactados contra su cuerpo. Booth y la otra persona habían impactado contra la pared. Booth levanta la vista, a pesar de la poca iluminación, podría reconocer ese rostro en cualquier parte...

-Dana, creo que te quedaste viuda... - dice Booth tomando el pulso del agente en el suelo - mis condolencias, sigue vivo...

-Hierba mala nunca muere, Seeley...

-Touché...

-¿Cuál hierba?

-¿Bones? ¿Qué estás haciendo aquí?

-Estamos en un sótano, y no creo que tengan una maceta en la oficina...

-Vine a buscarte porque no contestabas el móvil. Y Fox decía que la puerta tenía un truco...

-¡Tú lo sabías! - dice Booth señalando a la otra agente que sigue viendo todo desde la puerta.

-Soy doctora, no cerrajera, Seeley.

-Tengo más doctorados que tú, Dana. Aunque sigo sin entender por que nunca regresaste a la escuela de medicina... en cambio te quedaste con este idiota...

Una cachetada resuena en el pasillo mientras Booth se pone una mano en la mejilla afectada.

-No tienes ni la más mínima idea de lo que estás hablando... no sabes por todo lo que hemos pasado...

-¡Por Dios, Dana, deja de justificarlo! ¡Tu marido es un desastre andante! ¡Es un peligro para sí mismo y para la sociedad!

-Tal vez, pero tú no tienes ninguna autoridad para decidir eso, Seeley... - dice la doctora poniéndose a la altura de su esposo para tomarle el pulso - tienes suerte de que solo esté inconsciente...

-Créeme, he querido dejarlo peor...

-Seeley, te lo voy a poner de esta forma... ¿Qué habría pasado si era tu esposa quien abría la puerta?

Booth estaba a punto de responderle que fue culpa de ella en primer lugar por darle la idea de aventarse contra la puerta de esa manera, pero luego de analizarlo un momento su rostro palidece ante lo que habría pasado, peor aún en su condición actual... Un sonido proveniente del suelo saca a todos de sus pensamientos.

-Ay, ¿Alguien anotó las placas del camión que me atropelló? - pregunta Mulder comenzando a recuperar la consciencia.

-Está peor de lo que pensaba, puede tener daño cerebral - dice Brennan finalmente mientras comienza a revisar el cuero cabelludo del agente en el suelo - ¿Qué más ve aparte de camiones en el sótano de un edificio?

-Seeley... dime de nuevo de donde la sacaste... - dice Mulder riendo, pero un dolor punzante en su costado se lo impide.

-Venía con el puesto, Spooky - dice su compañero con una sonrisa mientras ve como las doctoras revisan sus signos vitales - y Bones, no está hablando en serio, solo es una forma de hablar.

-Vas a estar bien, pero necesitas un hospital para que te revisen esas costillas... - dice la agente ayudando a su compañero a levantarse - Dogguet. ve a preparar el auto, por favor...

-Con gusto, Agente Scully - dice el agente tomando las llaves de la Doctora.

-Bones...

-Ahora no Seeley, tengo hambre y no estoy de humor para discutir las tonterías que has estado haciendo hoy... por cierto, hoy vas a dormir en el sofá... ya sé todo lo de la bendita apuesta que hicieron...

15 MINUTOS DESPUÉS, CAMINO AL HOSPITAL

-Scully, la salida para el hospital era aquella... - dice Mulder viendo como el ceño fruncido de su esposa le indica que no está de humor para discutir ahora - Dana, cariño... me duele... necesito en verdad ese hospital..

-Por Dios, Fox, deja de quejarte como una niñita. ¡Tienes regeneración espontánea gracias a ese bendito implante!

-Eso no significa que no duela cuando los huesos se... acomodan... ouch...

-Mira, solo digamos que tienes una tremenda suerte, porque de haber sido Temperance quien abría esa puerta...

-Lo sé, ya estaría en la mesa de disección del Jeffersonian esperando a que un grupo de vampiros adolescentes me den una muerte lenta y dolorosa...

-Oh no, Fox, la muerte sería una bendición para ti en esos momentos...

-Gracias por los ánimos, cariño, necesitaba que me recordaras eso también...

-No hay de que... - dice la mujer sarcásticamente sin apartar la vista del camino - ahora, en lo que respecta al caso. ¿Lograste averiguar algo o no?

-Dana, solo digamos que entre las acusaciones de adulterio y fingir que era un estudiante de antroología, no tuve mjucho tiempo a solas con tu querida hermanita...

-¿Acusaciones de adulterio? Dios... ¿Qué hiciste ahora, Fox?

-En palabras del lobo pigmeo, parecía un loro pirata en el hombro de Temperance...

-Eres un idiota...

-Oh, vamos, Dana, sabes que nunca te engañaría con nadie...

-Claro, eso lo dices porque de no ser por mí, ya estarías en la quiebra, en la cárcel o siendo perseguido por asesinato y espionaje...

-No es por eso, Dana... - dice el hombre con la mirada baja, recordando todo lo que pasó años atrás - nunca te engañaría, ni siquiera con un clon tuyo... sabes que te amo, sabes que no estoy contigo solo por los chicos.

-Claro... evoca mis argumentos tergiversando los míos...

-Dana...

-Tu plan no funcionó, Fox, es más, el tiro te salió por la culata... Es hora del plan B...

-¿Teníamos un plan B? - pregunta Spooky evidentemente contrariado por la sonrisa maléfica que su esposa le está dirigiendo en estos momentos...

-Oh sí, claro que tenemos un plan B...