Capítulo VI: El jodido museo de mierda [Semana 1 - Día 1]

Kyle's P.O.V

—Haces trampa, por eso ganaste —Me acusó Stan, la mañana siguiente.

Yo solo rodé los ojos, pero sonreía. Stan Marsh no sabía aceptar las derrotas.

— ¿Podrías olvidarlo? —Pedí, yendo hacia el baño que estaba dentro del cuatro. —Gané, superalo.

— ¡No! —Exclamó, sentándose en mi cama, mirando como me cepillaba los dientes.

Faro fe fi —Intenté decir, pero sabía que él me entendía. Stan se cruzó de brazos ante eso, como si nada de lo que dijera le haría cambiar de opinión.

—No, "faro fe fi" nada, hiciste trampa.

Le lancé algo de agua del lavamanos.

— ¡Hey! —Se quejó, secándose la camisa con su muñeca. — ¡Me mojaste!

—Cállate Elizabeth —Dije, justo después de que había terminado de cepillarme, y antes de que pudiese responder cerré la puerta para poder bañarme.

Me quité la ropa y la tiré en el lavamanos, y después de mirarme en el espejo durante un segundo entré a la ducha, no sin antes colocar música de mi teléfono a todo volumen y luego abrir la regadera. Creo que escuché a Stan decir algo, pero no pude saber qué.

Sonreí involuntariamente; estaba tan aliviado de que hubiese gente que me agradara en esta competencia, además de Bebe, creo que había tomado una buena decisión al aplicar.

Creo. Aún estoy indeciso acerca del tener que soportar a Cartman y no tener la mejor habitación, pero bueno, no todo puede ser perfecto.

Al menos Stan estaba ahí. Me sorprendía como alguien al que apenas conozco me podría agradar tanto, quizás era porque teníamos varias cosas en común, no lo sé, pero esperaba que esta amistad durara... aunque sea hasta el final de la competencia.

Fruncí las cejas, dejando que ese pensamiento se quedara en mi cabeza. ¿Cómo sería el final? ¿Habría un último reto? Realmente debí haber estudiado más acerca de Reality Park, pero bueno, ya no podía hacer más que no fuese esforzarme para ganar.

Porque iba a hacerlo. Ganaría esto, por seguro.

¿Y Stan?

El pelinegro volvió a mis pensamientos rápidamente. ¿Qué pasaría si nosotros dos fuéramos los últimos en la competencia? ¿Quién ganaría? Sabía que sería yo, pero aún así, me pregunto que sucederá después de eso. ¿Me guardará rencor? Espero que no, no lo quisiera perder.

Pestañeé varias veces. —¿Qué? —Me pregunté en voz baja, quitándome agua del rostro. —No quisiera perder —Me corregí, para luego negar con la cabeza. Voy un poco rápido... Bebe debería ser la que me preocupe.

Debo ganar esto, por ella. Así me amará otra vez.

Sé que dice que lo hace, pero no le creo.

Me ha dejado tantas veces...

Por eso ganaré, para que se quede conmigo. Sé que se suponía que teníamos un acuerdo, que solo éramos amigos, pero no podía mantener esa promesa por mucho tiempo.

Suspiré, enfocandome en eso mientras me terminaba de bañar.

Salí del baño después de unos segundos y vi a Stan tirado en mi cama, dormido.

Sonreí, negando con la cabeza. Stan tenía su gorro como antifaz, un brazo detrás de su cabeza y otro encima de su estómago, parecía que se había quedado dormido mientras me esperaba.

Era gracioso porque solo tarde unos once minutos.

Puse mi mano sobre su rostro, mi intención era despertarlo, pero la puerta abriéndose de repente hizo que volteara. Wendy estaba allí, al parecer iba a decir algo pero al verme cerró la boca y solo me miró, cuestionante.

Quité mi mano.

—Es... hora de desayunar —Me avisó con un tono algo ¿distante? No lo sé, sonaba como si estuviese pensando que mis intenciones eran diferentes.

—Sí- uh... enseguida vamos —Dije, ella nos observó durante un momento más y luego se fué. Fruncí las cejas ante lo que acababa de suceder.

¿Qué mierda fue eso?

Negué con la cabeza, tratando de olvidarlo.

—Stan, despierta, comida —Le quité el gorro de la cara. —Vamos, muévete.

Stan abrió los ojos a velocidad tortuga. Podría haber sido adorable si no estuviese algo impaciente.

Lo miré. Él me miró de vuelta, y volvió a cerrar los ojos.

Reí, golpeándolo en el hombro. — ¡Despierta ya, coño! —Demandé, sacudiendolo como maraca.

— ¡Está bien, ya para! —Pidió, riendo. Me detuve y esperé unos segundos para que se levantara, pero en su lugar él me extendió su mano, la cual miré por un segundo para luego levantar una ceja.

— ¿En serio? —Stan asintió, —Eres un niño ¿sabes? —Él asintió otra vez; suspiré. —Bien.

Tomé su mano; no estaba usando guantes y aún así estaban cálidas, se sentía... bien.

Casi familiar.

Kyle... basta.

Me aclaré la garganta, tratando de desviar mis pensamientos y lo ayudé a levantarse. Sabía que Stan me estaba observando, pero no quería verle.

Salí del cuarto y rápidamente bajé, entrando en pánico en silencio.

Stan's P.O.V

Pestañeé, confundido.

Parecía que Kyle había huido de mi.

¿Por qué? ¿Qué hice? Suspiré, mirando la puerta con una mezcla de confusión y molestia. Oh, bueno... no me afecta. Claro que no.

—Mierda —Maldecí, cerrando los ojos con fuerza para luego abrirlos. Sólo lo conozco durante un día, menos que eso, contrólate; me repetí esa frase mentalmente una y otra vez. No entendía porque me sentía así, no debía hacerlo.

Salí de la habitación no sin antes tomar mi gorro y guantes, yendo hacia abajo por las escaleras. Traté de mantener mi mente en blanco, de no sobre-pensar las cosas, ya que sabía que no quería averiguar lo que sea que estuviese pasándome.

Lo primero que noté al entrar a la sala fueron los adornos navideños que, obviamente, no estaban ayer. Había un árbol gigante lleno de adornos y bellas luces que estaban apagadas; había una alfombra de Santa en la puerta principal, y en la chimenea también habían luces.

Pero lo que más me llamó la atención fue un cuadro de Santa junto con Cristo y un rabino bebiendo y jugando póker. Se veía bastante interesante.

— ¡Stan! ¡Ven, tu desayuno se enfría!

La voz de Wendy me despertó, sacándome de Imaginaciónlandia. Oh, sí, por eso bajé.

Fui hacia la cocina y me senté al lado de ella. Wendy me sonrió y me dio un beso, fue por un segundo y apenas me dio tiempo para responder.

—Buenos días —Me dijo.

—Buenos días —Le devolví la sonrisa y luego dirigí mi atención hacia la comida. Eran waffles con sirope de chocolate y una malteada, también de chocolate.

Mierda, era hermoso.

Antes de comer observé la mesa. Craig era el único que faltaba.

—Él llegó antes y terminó primero, ahora está hablando con alguien en el celular, está afuera —Bebe me informó como si hubiese leído mi mente de alguna forma. Asentí, algo extrañado y solo volví a comer.

Unos minutos después, todos terminamos de desayunar y fuimos a la sala; Kenny prendió la pantalla y puso el canal Comedy Central, viendo La Niñera junto con Butters. Huh, nunca pensé que le gustara algo parecido. Me refiero a Kenny, de Butters ya lo veía venir.

Cartman, Bebe y Wendy estaban hablando sobre Dios sabe qué, mientras que Craig estaba afuera y Kyle estaba totalmente concentrado en el suelo. A veces me daba unas miradas, pero decidía ignorarlas porque me ponían algo... incómodo.

Vi la puerta y como si algo me controlara, fui hacia allá y salí.

Extrañamente no estaba tan frío, pero aún así salía humo de mi boca y había la misma cantidad de nieve que antes. Quizás eran sólo mis ideas.

De repente noté a Craig sentado en el parque donde Kyle y yo estábamos ayer, junto con una camarógrafa. Él parecía estar súper concentrado en su celular, como si nada más existiera.

Hm, la chica debe ser hermosa.

Me acerqué hacia donde él estaba y me senté a su lado. —Hey —Le dije, causando que él dirigiera su mirada hacia mi por un segundo, para luego volver a la pantalla.

—Hey —Dijo en voz baja, como si con eso ya me pudiese ir en paz. Suspiré; no era fácil hablar con él.

—Bebe me contó que estabas aquí, ¿por qué no estás adentro?

—Quería algo de privacidad, estaba hablando con alguien —Explicó, sin dejar de observar la pantalla. Yo solté un "Oh" y asentí, teniendo otra pregunta en mente.

— ¿Tu novia o -

—Novio.

Parpadeé, sorprendido. No esperaba aquella información que fue prácticamente arrojada en mi cara.

— ¿Qué? —Pregunté, esta vez haciendo que Craig me prestara atención. —O sea que eres...

—Uh-huh —Dijo, asintiendo, como si le hicieran esa pregunta demasiadas veces. — ¿Algún problema con eso? —Preguntó, su tono monótono cambiando a molesto.

Negué rápidamente. —No, yo-

—Porque si lo tienes, primero me importa una mierda, y segundo, pobre de ti, que compartes piso con Kyle —Me interrumpió, para luego volver a ver la pantalla. Fruncí las cejas, molesto de que me estuviese ignorando cuando dice cosas como esa.

— ¿A qué te refieres? —Pregunté, pero ésta vez Craig no me miró y solo rió sarcásticamente. —Él tiene novia, creo que es jodidamente obvio —Comenté, pero al parecer Craig había perdido interés en la conversación ya que no me decía nada.

Bufé, molesto.

Bien, no digas nada —Dije, metiendo las manos en los bolsillos de mi abrigo, dirigiéndome hacia la casa nuevamente.

¿Qué mierda fue eso?

Negué con la cabeza, tratando de olvidarlo, pero se me dificulta. No soy estúpido, sé lo que él quería decir, pero no le creía en lo absoluto; quizás solo era la misma mierda que Cartman decía, no tenía que tomarle en serio. No tenía porque sentirme así de molesto.

Quería golpearme mentalmente. No debería importarme, no es mi maldito asunto, ya basta.

Abrí la puerta y entré, lo primero que me recibió fue Consuela y su cámara. —Hola Consu —Saludé, y ella me asintió en reconocimiento pero no dijo nada, como era de esperarse.

No me concentré demasiado en ella porque algo extraño llamó mi atención. Era Wendy, estaba hablando con Cartman... y se estaba riendo. Por su cuenta.

No entiendo qué clase de brujería maligna Cartman estaba utilizando para que esto pasara, pero lo estaba haciendo; se veía como si ella en verdad lo soportara y nadie la estuviese obligando.

¿Qué mierda?

— ¿De qué hablan? —Pregunté, sentándome al lado de Wendy, colocando mi brazo alrededor de ella.

—Nada —Contestó Wendy, sonriendo.

—Ah, allí estás —Dijo Kyle, acercándose hacia donde yo estaba. — ¿Por qué te fuiste? —Preguntó, sentándose en el otro sofá junto con Butters y Kenny, a pesar de que tenía espacio para sentarse a mi lado.

Y, a decir verdad, estaba algo aliviado de que hiciera eso. Realmente no lo quería tener tan cerca y no tenía idea del porqué.

Mentira.

Tragué saliva y desvié la mirada, dándome cuenta de que no había respondido aún. —Salí a tomar aire.

¡Oh, mira! Otra mentira.

Kyle frunció las cejas; él sabía que no estaba diciéndole la verdad, pero no me discutió y solo asintió, para luego seguir ignorando mi presencia.

No sabía si podía seguir más tiempo así.


Kyle's P.O.V

No sé qué mierda le habrá dicho Craig pero Stan me estaba tratando de forma extraña.

Me estaba evitando por completo y era horrible disimulandolo, supe casi al instante que algo estaba mal. No me miraba, ni me hablaba, ni nada, era como si no existiera y sabía que así no era como él actuaba usualmente ya que él era bastante amigable conmigo, porque le agradaba.

O al menos eso creía.

Habían pasado casi nueve horas y todos estábamos ansiosos por saber cómo serían las simulaciones de la competencia. Decidí concentrarme en esto para no pensar más en Stan.

Porque, para eso estaba ahí, ¿no? Por la competencia, no por andar preocupandome de alguien que apenas conozco.

Estábamos en la sala, compartiendo teorías de los retos y del juego, ya que realmente no sabíamos cómo iba a ser todo esto ni de cuánto tiempo iba a durar, y los "uniformes" que nos dieron no servían de mucha ayuda, solo traían más preguntas.

—Nos vemos ridículos —Comentó Butters, observando su ropa. Eran unas camisetas negras con mangas cortas junto con unos pantalones que también eran negros con detalles que lo hacían parecido la piel de serpiente o caucho, pero no estaba hecho de eso.

Al menos eso creía.

—Yo creo que te ves bien —Kenny le murmuró en el oído, lo cual me hizo levantar una ceja. No pensaba que hubiese otro más a parte de mi y Craig, pero todavía no podía hacer conclusiones.

Pero ver a Butters sonrojarse ante eso casi confirmaba lo que creía. Huh, genial.

—Los shippeo tanto —Bebe le dijo a Wendy en voz baja, tanto que si no estuviese a su lado no la hubiese oído. Wendy rió.

—Tienes que ponerle un nombre a esto.

Ignorando su conversación de parejas, intenté recordar lo más que pude acerca del juego. Eres Ib, vas con tus padres a un jodido museo de mierda y luego caes en un cuadro...

La puerta principal se abrió, asustandome un poco ya que no esperaba aquél ruido de la nada.

Anne entró junto con sus ayudantes y Tyler, quien se veía igual de cabreado, al parecer él siempre era así, contrastando con ella, quien siempre estaba feliz, o actuaba como si lo estuviese.

—Buenas tardes, jóvenes —Saludó Anne, sonriendo. —En unos minutos comienza el primer de varios retos a cumplir, como ya deben saberlo —Dijo, para luego dirigirse hacia donde nosotros estábamos y señaló a Bebe, Wendy, y finalmente a mi. —Ustedes tres estarán en la Simulación A.

Al informar eso, Tyler señala a Butters, Craig y Kenny. —Y ustedes tres estarán en Simulación Z —Dijo, haciendo un ademán con la mano para que los levantasemos.

—Uh, no entiendo como esto funciona —Dije, sintiéndome bastante inútil, pero Anne solo me miró para solo decir:

—Pronto lo entenderás, ahora, acompáñenme.

—Hey, esperen ¿y que coño haré yo? —Preguntó Cartman, cruzándose de brazos. Anne solo le sonrió y extendió su mano, haciendo que una asistente le pasara unos audífonos.

—Tú objetivo es hacer que ganar se les dificulte —Dijo, y entonces Cartman rió. Oh, mierda.

—Vamos al ascensor —Recordó Tyler, quien estaba bastante impaciente. Anne asintió y luego todos entramos.

Sorpresivamente había espacio.

Espera... solo hay dos botones, el primer piso y los cuartos... ¿como-?

—Ascensor, tercer piso —Pidió Anne, y entonces el ascensor cobró vida y me putamente asombró.

— ¡¿Funciona solo con hablarle?! —Pregunté, sorprendido. Anne asintió. — ¡Vete a la mierda!

—Nos tomó años, pero finalmente logramos que respondiera a los comandos de voz.

—Impresionante —Comentó Craig, observando el ascensor con el rostro estoico, pero se notaba que estaba al menos un poco sorprendido.

La puerta se abrió y lo primero que vimos fue un pasillo casi idéntico al del segundo piso, pero solo habían dos puertas, la de la izquierda tenía un marco blanco que decía "Simulación A" en letras mientras que el que decía "Simulación Z" era lo opuesto, teniendo fondo negro y letras blancas.

—Uhm, ¿yo qué haré? —Preguntó Stan. Cierto, a él tampoco lo habían mencionado para estar en las simulaciones.

Entonces Anne le da los mismos audífonos a él.

—Tu objetivo es hacer que ganar se les facilite —Explicó, y no pude evitar soltar una risa ante aquella contradicción. —Ustedes dos verán todo lo que suceda en ambas simulaciones, solo que Eric utiliza sus audífonos para comunicarse conmigo mientras que Stan se comunica con los participantes.

De repente ahora todo era más claro.

—Eric, Stan, vengan conmigo —Al decir eso ambos lo siguieron y fueron al ascensor, asumo que al primer piso para vernos por la pantalla.

Vaya, esto era extraño.

— ¿Preparados? —Preguntó, todos contestaron con un "sí" menos yo, aunque Anne no pareció notarlo. —Excelente.

Y, como si estuviera calculando el momento perfecto, las puertas se abrieron.

—Qué comience la competencia.