Buenas noches, este capítulo se lo dedico a la cumpleañera Nylerac, felicidades otra vez
Una semana después de que por fin Castle recordase perfectamente lo que sucedió entre él y la detective Beckett, él recibió el alta. Durante aquella semana la detective no había vuelto a aparecer por el hospital, no así el resto de sus compañeros que cada día al finalizar su turno se daban una vuelta para comprobar cómo iba su recuperación.
Kate llegaba a la morgue, necesitaba hablar con alguien y como siempre la elegida era su amida la forense.
-Lanie, te necesito – dijo nada más traspasar la puerta de la sala de autopsias.
-Cariño, me siento alagada pero me van los tíos – Kate la miró entrecerrando los ojos- Vale, vale, te escucho – dijo alzando los brazos en son de paz.
-Hoy le dan el alta a Rick – decía estrujándose las manos.
-Lo sé, ayer fui a verle al salir de aquí y me lo comentó, que por cierto me dijo que dónde te habías metido que no te veía desde hacía días – le dijo alzando la ceja.
-Ya, no he tenido tiempo, entre el caso y Alex no he podido ir – se defendió.
-Ya, no has tenido tiempo, vale. Haré como que te creo. Pero ambas sabemos que eso no ha sido así, o no estarías ahora mismo aquí medio histérica. ¿Me lo cuentas?
-No sé ni por dónde empezar – dijo Kate sentándose en uno de los taburetes de la sala.
-¿Qué tal si empiezas por lo de que el médico de Rick quisiera ligar contigo? – Kate la miró sorprendida- Me lo contó Rick muerto de la risa, dijo que le diste calabazas- Kate asintió.
-Sí, pero me ha estado llamando cada día, que tío más pelma y mira que se lo dejé bien clarito, pero parece que no se quiere enterar. Bueno a lo que iba, dejemos al médico ese de las narices a un lado – Suspiró antes de continuar hablando- Creo que Rick sabe quien soy- dijo finalmente.
-¿En serio?
-Sí, el último día que estuve con él, comenzó a lanzarme puyas de Las Vegas, de ser su amuleto. Eso mismo es lo que me llamó cuando nos conocimos allí.
-Ya, pero puede ser casualidad –Kate asintió.
-Ya, pero sólo pensar que lo recuerde me puso de los nervios y por eso dejé de ir a visitarlo.
-Kate, creo que si estás en lo cierto, ha llegado la hora de que hables con él. Tiene derecho a saber que aquel fin de semana tuvo consecuencias.
-No se Lanie, no estoy segura de que deba saberlo – Lanie la miró alzando la ceja- Todo lo que está sucediendo en el caso que llevamos juntos es muy raro, no sé si es una persona de fiar.
-Pero sea o no sea una persona de fiar es el padre de tu hijo.
-Lo sé, durante años pensé que nunca me lo volvería a encontrar, y de repente aparece aquí, y es policía, y tenemos que trabajar juntos, y casi lo matan. Y cuando creía que él nunca me recordaría parece que sí que lo hace. Lanie, estoy hecha un lio.
-Relájate, lo primero es saber a ciencia cierta si él te recuerda, y después de eso tendrás que tomar decisiones.
Kate salió de la morgue con pocas cosas claras, tenía que reconocer que esa vez el hablar con la forense no la había ayudado en nada.
Sólo tenía claro que lo primero que debía hacer era descubrir si Rick la recordaba como ella suponía, y después de eso ya tomaría decisiones.
Regresó a la 12th, al llegar al piso de homicidios se encontró con la puerta del despacho de Gates cerrada, buscó a sus compañeros pero no los encontró.
Decidió sentarse en su mesa y continuar con su trabajo, de repente la puerta de Gates se abrió.
-Detective, la estábamos esperando – dijo la capitana asomando la cabeza.
Kate se puso en pie y se dirigió hacia aquel despacho, al entrar comprobó que sus compañeros estaban ya en la sala junto a Rick.
-El detective Rodgers se reincorporará a su puesto mañana mismo, le estábamos poniendo al día de los avances que tenemos en su caso – decía Gates sentándose en su sillón.
Kate miró a Rick - ¿No es demasiada prematura su vuelta? – dijo.
-Según los informes no, si no creyese que está en plenas facultades no le dejaría volver – contestó la capitana quitándose las gafas- Pueden volver a sus puestos.
Todos los detectives salieron del despacho, regresando a sus puestos de trabajo.
-Bueno creo que yo me iré para casa – Dijo Rick recogiendo su chaqueta de la silla.
-¿Te llevamos? – preguntó Ryan.
-No hace falta gracias, tomaré un taxi – contestó Rick sin quitar la vista de encima de Kate.
-Te llevamos – insistió el irlandés.
-Chicos, no seáis pesados ya os ha dicho que no hace falta – intervino Kate haciendo que Rick la mirase sorprendido.
-Detective, ¿acaso quiere llevarme usted? – le preguntó juguetón.
-Algunos tenemos trabajo – contestó ella en un tono bastante borde.
-Claro por eso no has ido a ver a tu compañero en la última semana – dijo Rick sentándose en la silla al lado de Kate.
-Efectivamente, tenía que intentar resolver un caso – se defendió ella.
-Ya, pues parece que no has hecho un muy buen trabajo- Kate le miró con un gesto duro- Lo siento, creo que me he pasado – intentó disculparse él.
-¿Sólo lo crees? Tal vez si contases lo que realmente pasó me sería más fácil.
-Ya te he contado mil veces lo que pasó, otra cosa es que no me quieras creer – dijo él poniéndose en pie y girándose para ir hacia el ascensor- Me gustaba más Sara, que carácter por dios – dijo en un tono bajo.
-¿Qué has dicho? – preguntó Kate tomándolo del brazo.
-Que no sé porque no quieres creerme – contestó él obviando la otra frase que había pronunciado.
-Tal vez porque las pruebas dicen otra cosa, pero me refería a qué habías dicho después de eso.
-Ah, perdona, que me iba a casa – contestó él.
-Ya, como quieras – dijo Kate regresando a su mesa.
Rick caminó hasta el ascensor y cuando iba a montarse sintió los pasos de alguien a su espalda.
-Te llevo – dijo Kate al llegar a su altura.
-No hace falta.
-Me da igual lo que digas, te llevo – dijo ella entrando en el ascensor.
-Está bien.
El trayecto en el coche de la detective lo hicieron en completo silencio, cada uno iba inmerso en sus pensamientos. Kate intentando descubrir cómo sacar el tema de Las Vegas, y Rick intentando pensar en lo que había sucedido en aquel portal el día que lo asaltaron.
-Hemos llegado – dijo Kate.
-Cierto, gracias por traerme. ¿Quieres subir? – preguntó él sin saber muy bien porque lo hacía.
-Gracias pero debo regresar a la 12th, tal vez otro día – contestó con una media sonrisa.
Rick caminaba hacía aquel portal por primera vez desde que le asaltaron volvió a poner los pies en su interior, fue incapaz de subir a su piso, se quedó observando aquel lugar, intentando descubrir cualquier cosa que se les hubiera pasado a los de la científica.
-Muchacho, subamos a casa – Rick se giró comprobando que Hunt estaba allí.
