Capítulo VIII: Reto. [Día 6 - Semana 1]
Stan's P.O.V
Mi mirada estaba fija en el techo.
Había pasado seis días desde la primera simulación, y aún no podía asimilar lo que había sucedido ahí dentro.
No estaba ahí, solo pude observar, pero de todas formas pude sentir la presión que ellos habían experimentado. Era extraño, no sólo la forma en la que se elaboró todo, pero también las acciones de los participantes. Algo andaba mal. No sabía qué, pero desde que vi la forma en la que reaccionaba a todo, noté que no era normal.
A menos, claro, que se hayan puesto de acuerdo para reaccionar así. Solo asumía cosas porque no confiaba del todo en la gente de Reality Park.
Quizá y era como los talkshows baratos y todo aquello fue solo una obra de teatro de la cual no estaba informado.
Suspiré, girandome en la cama; mis pensamientos alocados no me dejaban caer en sueño.
Todos estaban dormidos, menos yo.
Eran altas horas de la madrugada, pero todo seguía oscuro afuera. El silencio absorbió casi toda la habitación, con el único sonido siendo la suave respiración de Kyle.
Fruncí el ceño, recordando lo que había pasado con él en la simulación. Había actuado completamente diferente a lo normal, y aunque no lo conociera desde tanto tiempo, podía darme cuenta de que él no era como actuaba en esa sala.
Deja de crear teorías bobas, Stan. Pensé, fastidiado conmigo mismo.
Aún así no podía dejar de pensar en la prueba, y los resultados. El equipo de la simulación Z había perdido, y todo era mi culpa.
Se suponía que les ayudaría, pero estaba tan concentrado en Kyle y su equipo que me había olvidado de ellos por completo. Les fallé cuando me necesitaban, y era la primera semana.
—Ustedes tienen un pase a las eliminaciones —anunció Tyler aquél día, su mirada fría y seria. Prácticamente pude sentir a Butters entrando en pánico e irradiar nerviosismo cuando el mayor había dicho esto.
—Aunque, pueden salvarse si ganan el reto de la semana —repuso Anne, dándoles a los chicos algo de esperanza. —Aparte de la simulación, se harán retos semanales para ayudarles a pasar a la próxima semana en el juego. Sin embargo, si pierden el reto, se deberán retirar de la Casa.
Ese reto aún no había pasado.
Como ella había dicho "semanales", suponía que sería mañana aquél dichoso reto del cual no tenemos información alguna. Solo nos limitabamos a especular.
Un sonido interrumpió mis pensamientos.
Era Kyle, quien se había girado en la cama.
No pude evitar sonreír un poco ante el pelirrojo, quien estaba durmiendo plácidamente a unos cuantos metros de mi. En estos seis días he aprendido mucho más de él, y de los demás chicos.
No sé por qué, pero Kyle me parecía conocido, y mientras más tiempo pasaba con él, ese sentimiento de familiaridad aumentaba. Quizás lo había conocido antes y de alguna forma lo olvidé.
Ya había dejado de sentirme incómodo a su lado, me llevaba bastante bien con él.
Y con los demás. Kenny era una persona muy divertida, Butters era un chico muy dulce y Craig tiene sus buenos momentos. Todos eran geniales, con la excepción de Cartman y quizá Bebe, con quien no trataba mucho que digamos.
Solo me preguntaba cuánto tiempo duraría nuestra amistad mientras estuviésemos en este concurso.
—Hey, Stan, es hora de desayunar.
La voz de Kyle hizo que abriera los ojos, mi sueño más fuerte que mi habilidad para despertar. Lo que sea que eso quiera decir.
—Mañana... —murmuré, colocando mi brazo sobre mis ojos. Kyle solo rió un poco y me tiró mi gorro encima.
—Párate ya, coño —dijo, halándome del brazo, haciendo que me sentara involuntariamente. —Sabes perfectamente que Cartman se comerá tu comida si no bajas.
Tenía razón.
—Está bien, Rulitos, tú ganas —reí, levantándome de la cama para irme a cepillar.
— ¡Te dije que no me llames así, mierda! ¡Marshmallow! —exclamó Kyle, pero yo solo lo ignoré ya que no se me ocurría una mejor respuesta.
Una vez terminé de hacer eso salí, colocándome mi gorro azul, aunque aún tenía la pijama puesta. Kyle solo me miró como si estuviese juzgando mi vestimenta, pero no me importó.
— ¿No te vas a bañar? —preguntó él, mientras bajabamos las escaleras. Yo negué.
—Hace mucho frío, lo haré después.
—Asco.
—Tu das asco.
—Marshmallow.
—Rulitos.
Continuamos con esa pequeña "discusión" durante unos segundos más, para luego ir a la mesa a desayunar, donde todos estaban sentados, unos comiendo y otros conversando tranquilamente sobre los retos que seguirán, y quién podría ser el eliminado.
Nos sentamos con ellos y rápidamente nos hicimos parte de la conversación, que duró durante unos minutos más hasta que escuchamos unos pasos dirigirse a la mesa. Era Anne, con aún más camarógrafos de los que había en el comedor.
Ella llevaba una falda negra y una blusa púrpura oscuro, con un abrigo color crema. Se veía igual de formal que siempre, sin importar que fuese de mañana, era como si no supiera el significado de ropa casual. Siempre tenía que verse feliz y arreglada, como toda conductora.
Esta era la primera vez que la veíamos desde la simulación.
—Buenos días, jóvenes, ¿cómo se sienten? —preguntó, sus manos entrelazadas, sonriéndonos. Inmediatamente se pudo sentir cómo el ambiente se volvía tenso. Todos respondimos con un "bien," mientras que Anne asentía, como si nos estuviese analizando.
—Supongo que se preguntarán cuándo será el reto de la semana—comentó, su sonrisa nunca dejando su rostro. —Pues, solo tendrán que esperar unos momentos más, mientras tanto prepárense, el reto podría comenzar en cualquier momento y no sería bueno tomarles por sorpresa, ¿no es así? —rió un poco diciendo esto, observándonos a todos y cada uno de los participantes.
Kyle levantó su mano.
— ¿Sí, Kyle?
— ¿Cuál será el reto?
Anne abrió la boca, como si fuese a decir algo, pero luego la cerró y volvió a sonreír. ¿No se cansaba de hacer eso? Parecía que esta mujer no se molestaba.
—Lo sabrán cuando empiece —comentó ambiguamente, y tuve que contener las ganas de rodar los ojos con todas mi fuerzas. —Mientras tanto, como dije antes, prepárense, que su desempeño en este reto será decidirá si serán eliminados o no.
Después de haber dicho esto ella estaba a punto de irse, pero tenía que hacer una pregunta que llevaba horas en mi mente, y estaba seguro que en la de los demás también. Anne se detuvo.
— ¿Por qué tenemos que hacerlo? —pregunté, atrayendo la atención de todos. —Quiero decir, solo Butters, Craig y Kenny están en las eliminaciones, ¿no deberían ir solo ellos tres?
— ¡Oh, lo olvidaba! Los que no estén amenazados por las eliminaciones deberán participar en los retos por dos razones, —empezó a explicar, como si apenas se hubiese acordado de este hecho. —Los ganadores del reto obtendrán una Tarjeta de Salvación, por si llegan a caer en las eliminaciones, la usan y estarán de vuelta en la competencia.
Muy bien.
Ahora sí que quería participar en el reto.
Pude ver como todos de repente parecían interesarse más en lo que Anne tenía para decir. ¡Esa tarjeta serviría de mucho! Podría salvarme si llegó a perder, algo que no quería hacer. No soy el mejor perdedor de todos, y si estaba en esta competencia, debía ganar.
—La segunda es ayuda. Stan, tú eras el observador en la primera simulación, tu deber era ayudar a los participantes —cuando dijo esto todos los ojos se posaron en mí; pude sentir a Craig fulminando mi alma con la mirada sin siquiera verle.
Tragué saliva, incómodo. Ya sabía que fui horrible en eso, no necesitaba que me recordaran.
—Independientemente de quién sea el observador ayudante, si eres el segundo en ganar, esa persona te ayudará, solamente a dicha persona. ¿Alguna duda? —ante esa pregunta no hubo respuesta. Anne asintió. —Muy bien, los veré después, feliz día.
Kyle's P.O.V
Bebe aún no me dirigía la palabra.
Ella solo se sentaba a hablar con Wendy, y a veces con Kenny, pero cada vez que le intentaba decir algo solo le alejaba. No podía entender por qué, aunque tenía una idea.
Estaba seguro de que era por lo que sucedió en la simulación, aunque no era mi culpa. No pude controlarme,tenía que suceder, tenía que hacerlo, no había otra opción; pero Bebe actuaba como si en verdad hubiese sentido todo lo que le había hecho.
Esto era una competencia, y lo que sucedió allí fue una simulación- nada de lo que pasó fue real. Me decía eso último una y otra vez.
Bebe no parecía entender que en algún momento íbamos a tener que competir el uno contra el otro. Ella era bastante competitiva, y ahora qué actuaba así conmigo no sabía qué hacer para mejorar la situación, no importaba si quería resolverlo, no me lo permitía. No me dejaba.
Suspiré, abriendo la puerta principal. Tenía que salir un rato de la casa, quería tomar un poco de aire.
—Hola Kyle.
Levanté la mirada, viendo a Stan sentado en los columpios. Intenté sonreír, pero no pude, así que solo me acerqué hacia donde él estaba, sentándome a su lado.
— ¿Sucede algo? —pregunta, posiblemente notando mi falta de ánimos. Asentí, frunciendo el ceño.
—Estoy harto de que Bebe me siga evitando... ya casi ha pasado una semana y no me ha dirigido la palabra. No sé qué hacer... —hablé, molesto conmigo mismo. Stan asintió, su expresión comprensiva.
—Podría... podría pedirle a Wendy que hable con ella, para ver si logra que ustedes dos se dirijan la palabra otra vez —sugirió, después de unos momentos de silencio, lo cual hizo que le diera mi atención. Eso no parecía una mala idea.
—Gracias —murmuré, haciéndole sonreír.
—Está bien, no es nada —dijo, haciendo un ademán con sus manos para restarle importancia.
—Desearía que fuésemos como ustedes dos, ¿sabes? Siento que con Bebe peleo todo el tiempo...
Stan rió secamente, negando ante lo que le decía.
—Ah, si supieras cuantas veces he estado así con Wendy —comentó, su expresión se veía algo melancólica. —Han habido momentos en las que sólo hablábamos para discutir. Créeme, si se aman, estarán bien.
Stan decía esto como si fuese una regla inquebrantable. Parecía creer que mientras que ella y yo nos amasemos, podríamos superarlo.
El único problema era... que no estaba seguro de eso. Yo quería a Bebe, pero no sabía exactamente si ella de verdad sentía lo mismo por mi.
No sabía qué creer.
— ¡Chicos! ¡Ve- Vengan! ¡Anne volvió! —exclamó Butters a lo lejos. Stan y yo intercambiamos miradas por un segundo para después dirigirnos hacia la casa rápidamente.
Y, en efecto, Anne estaba ahí, junto con Tyler.
—Muy bien, —dijo Tyler, sacando un control del bolsillo de su abrigo. —Ahora que estamos todos, podemos empezar.
—El reto de la semana es... —después de unos segundos de suspenso, pulso un botón del control, y la respuesta se vio reflejada en la pantalla. —Slender: The Eight Pages.
Él silencio expectante se desvaneció una vez fue revelado el reto; la sala estaba dividida en dos. Los que estaban emocionados por jugar Slenderman, y los que odiaban siquiera pensarlo.
Yo realmente estaba en contra de participar, pero simplemente no podía renunciar a la oportunidad de conseguir la tarjeta, o la ayuda. Tenía que tragarme mis opiniones negativas y ganar, ya que ni siquiera era el único al que le desagrada Slender.
Stan, Kenny, Craig y Bebe se veían emocionados por el reto, mientras que Cartman se veía fastidiado, Wendy era neutral al respecto y Butters estaba completamente aterrado de solo pensarlo. Yo no podía evitar sentir nerviosismo.
—Tienen cinco minutos para vestirse, los esperamos en la sala de simulación.
— ¿Estás listo? —le pregunté a Stan una vez salió de la habitación, vestido con el uniforme de las simulaciones.
Stan sonrió, entusiasmado. —Apuesta tu culo a que sí.
—Síganme —dijo Tyler, llevándonos hacia el ascensor y hasta el pasillo, donde estaban Anne, los camarógrafos, y las puertas que rezaban "Simulación A" y "Simulación Z."
—Craig, Butters y Kenny, ustedes dos deberán pasar por la puerta Z, y los demás por la A —comunicó Anne, señalando dichas puertas con su mano.
—Buena suerte —dijo la voz de Tyler, antes de que entrasemos por a la sala de simulación, donde al siquiera poner un pie dentro, se sucumbía a la oscuridad.
