CAPÍTULO 10
Ambos hombres entraban en la vivienda de Richard, el silencio se había instaurado entre ellos desde el mismo instante en el que Hunt dijo de subir a casa, ambos estaban tensos. Entraron en la casa, Rick se acercó hasta la cocina y tomó una botella de agua, tenía la garganta totalmente seca, Hunt se sentó en el sofá esperando que su chico regresase, esperó pacientemente mientras Rick se cambiaba en su dormitorio.
Antes de acercarse hasta Hunt, Rick suspiró, no sabía la razón de que él estuviera en su casa, pero los años que llevaba a su lado le decían que se avecinaba tormenta.
-Tú dirás – dijo llegando hasta el salón.
-Es hora de volver a casa, Bail está muerto, así que recoge tus cosas y marchémonos – contestaba Hunt al tiempo que se encendía un cigarrillo.
-Pero el caso no está cerrado- Rick acercaba una silla para sentarse frente a Hunt.
-Repito, Bail está muerto, ya no hay caso.
-Claro que lo hay, no sabemos quién mató a Prince, no sabemos quién mató a Bail ni sabemos por qué vino a por mí – contestó intentando mantener la calma- No hemos encontrado a Newtton.
-A ver, primero a Prince lo mató Newtton, eso dirán las pruebas, segundo el peligro aquí era Bail y está muerto, y tercero fue a por ti simplemente porque eras de los míos.
-¿Por qué tiene Newtton que pagar por el asesinato de Prince? – aquello le daba asco.
-Nunca entenderé tu manía de buscar justicia, estamos aquí para resolver problemas y si para ello tenemos que usar a cabezas de turco lo hacemos – Hunt lo miraba con el semblante duro- Si todos vosotros hubierais hecho vuestro trabajo hace tiempo nada de esto habría pasado. Prince debió matar a Bail y sobre todo nunca debió mentir sobre el resultado de su misión. Tú no debiste dejarle que violara a aquella chica, sabías como era él pero le dejaste que se fuera con ella – Rick agachó la cabeza- Si todos hubierais actuado según las ordenes, hoy no estaríamos aquí.
-Ella ya sufrió, no podemos dejar que cargue con algo que no haya hecho – insistió Rick.
-¿Y si lo hizo? – Rick le miró – ¿y si ella realmente mató a Prince? Digamos que Bail la encontró, digamos que ella le contó lo sucedido, digamos que Bail la usó y logró que matase a Prince.
-Venganza –dijo Rick poniéndose en pie- Esto sólo se trata de venganza, siempre ha sido así. Bail y tú luchando por hacerse con el mando, él matando a tus hombres, y tú intentando darle caza. La diferencia es que él siempre ha ido de frente, siempre ha sido él quien se encargaba de los trabajos, pero tú nos has usado. Lo que no sé es de dónde viene ese odio.
-¿Yo os he usado? – Hust sonrió - ¿Quién crees que mató a Bail en tu portal?- Rick le miró y negó con la cabeza.
-Claro, que estúpido. Y yo intentando descubrir quién podría haber sido.
-Si tú hubieras hecho bien tu trabajo, yo no tendría que haber actuado, pero te dejaste sorprender, dejaste que él tomase la delantera, y fallaste los disparos. Nunca me he sentido tan decepcionado como esa noche. Creí que te había enseñado bien. Llevo toda la vida cuidando de ti, enseñándote todo lo que sabes, y esa noche descubrí que no has aprendido nada. Recoge las cosas y marchémonos de esta ciudad.
-No, no voy a marcharme hasta que descubra la verdad.
-¿La verdad? ¿Quieres la verdad? – Preguntó Hunt acercándose a Rick- La verdad es que tú me debes todo, que tú estás vivo porque te saque de aquella casa, la verdad es que tus padres fueron asesinados porque hacían negocios con quien no debían, pero eran mis amigos, mis mejores amigos, tal vez los únicos que nunca he tenido. Vives, porque les prometí que siempre cuidaría de ti. Esa es la verdad – Era la primera vez que Rick escuchaba hablar de sus padres- Y la guerra con Bail es cierto que viene de lejos, de muy lejos, Bail fue quien mató a tus padres – Rick le miró sorprendido- Sí, cuando lo descubrí mandé a mis hombres a por él, pero Bail siempre fue muy bueno y mató a mis chicos, y decidió dar un paso más, decidió matar a la única mujer que he amado.
-Martha – dijo Rick- Pero Bail trabajó a tu lado.
-Pero sólo era camuflaje, siempre estuvo en el otro bando. Era un traidor dentro de la CIA.
-¿Me estás diciendo que mis padres eran traidores? – Hunt asintió- Ya y Bail era otro – Hunt volvió a asentir- ¡Sal de mi casa! – Hunt le miró sorprendió- Sal de mi casa – Repitió Castle- Si ambos trabajaban juntos ¿qué razón podría tener Bail para matarlos? Has tenido toda la vida para decirme quien era, pero has decidido callar, ¿por qué ahora?
-Rick, hijo –Castle le miró con asco.
-No soy tu hijo, nunca lo he sido. Sólo he sido el chico huérfano al que decidiste modelar a tu imagen. Pero te ha salido mal, me despisto, me dejo sorprender, no pudo matar sin estar seguro de que esa sea la única forma de terminar con el peligro, me gusta la verdad, saber todo, odio las medias verdades. Odio que me mientan o me oculten información.
-Richard, no tenía sentido que supieras quienes eran tus padres, qué importaban ya estaban muertos- Se intentó defender Hunt.
-Claro ¿qué importaba? Preferiste dejarme en un centro de menores, que creciese sin saber quién era, ahora lo entiendo todo. Eras tú el que echaba para atrás cada intento de adopción, no querías que tuviera en quien apoyarme, me necesitabas solo.
-Tuviste una gran educación, entraste en la mejor escuela del país, ¿crees que unos padres adoptivos te podrían haber dado lo que yo te di? Hice lo mejor para ti.
-No, hiciste lo mejor para ti. Estudie lo que tú decidiste, soy experto en comunicaciones, estudié ingeniería mecánica– le gritaba Castle.
-Lograste la mejor beca, entraste en una empresa de diseño de armamento.
-Porque tú decidiste que seguiría tus pasos, nunca me disteis la opción, nunca preguntasteis qué quería hacer. Yo sólo quería estudiar ingeniería agrícola, pero no terminasteis llevándome hacia vuestro campo. Y claro pensaba que te debía tanto que no me sentía capaz de negarme- Rick se dejaba caer sobre el sofá, le estaba comenzando a doler el pecho- Quiero que salgas de mi casa. No pienso ir a ningún lado hasta que descubra quien y porque mataron a Prince. Quiero toda la documentación que haya sobre mis padres, quiero saber quién soy.
-Castle, no digas tonterías. Mañana mismo montaremos en un avión y regresaremos a casa – Dijo Hunt tomándolo del brazo.
-Suéltame – dijo Rick mirándolo con odio.
-¿Qué harás si no lo hago? – preguntó cínicamente Hunt.
-Te mataré, un hombre armando ha entrado en mi casa, me he sentido amenazado y he disparado – contestó fríamente Castle- Nadie dudará de mi palabra a fin de cuentas soy un poli, ¿lo recuerdas?
-No me amenaces – Hunt sacó su pistola y la apoyó en el costado de Castle.
-No eres más que un saco de mierda – tomó de la muñeca a Hunt llevando la mano con la pistola hasta la cabeza- Aprieta el gatillo y si no lo vas a hacer guarda el arma. Te lo repetiré por última vez, ¡sal de mi casa! Y dame todos los documentos que tengas en relación a mi padres – Ambos hombres se aguantaron la mirada, siendo Hunt el primero en retirarla.
-Al final no eres tan diferente de mi, sólo hacía falta tocar la tecla adecuada – dijo sonriendo y bajando el arma.
Rick le golpeó con todas sus ganas, haciendo que cayese al suelo- Soy totalmente diferente a ti, o al menos lo seré desde hoy. No hagas que use en ti todo lo que me enseñaste – se puso en cuclillas al lado de Hunt.
-Muchacho, no te aconsejo ir en mi contra – Hunt se incorporaba- Los que lo han hecho no han sobrevivido.
-Los que lo han hecho no sabían tanto de ti como yo. ¿Por cierto como está Alexis? –Hunt se abalanzó sobre Castle que le paró en seco sacando su arma reglamentaria- Es una pena que no sepas dónde está tu hija, en cambio yo hablo muy a menudo con ella, es una gran chica.
-Eres un bastardo – le escupió un Hunt lleno de odio.
-Soy lo que tú creaste. Dame lo que quiero, y yo intentaré que tu hija vuelva a hablar contigo.
Hunt salió de aquella casa, toca pero no hundido, hacía falta mucho más que Castle para terminar con él.
-Muchacho, no sabes dónde te estás metiendo – dijo Hunt al llegar a la calle elevando su vista hasta las ventanas de la vivienda de Castle.
Rick se sentó escondiendo su cara entre sus manos, su móvil sonó avisándole de la llegada de un nuevo WhatsApp.
"Mañana a las 9 de la mañana en Central Park, en el embarcadero"
Primero el papel con la pregunta de si estaba en el lado correcto, y ahora le citaba, Newtton tampoco era quien creía, pero la pregunta era ¿quién de todos estaba jugando con él?
Hunt llevaba mintiéndole toda la vida, si bien era cierto que siempre había cuidado de él, le había pagado los estudios, cierto que fueron los que Hunt quiso, pero se los había pagado, le había ayudado a entrar en las empresas más importantes del país para hacer las prácticas, le ayudo a entrar en la CIA, en realidad, fue Hunt el que decidió que debía entrar. Rick nunca pensó en convertirse en espía, le gustaba la ingeniería.
Lentamente de fue quedando dormido, las pastillas que aún tomaba para sus lesiones le estaban dejando KO, antes de cerrar los ojos le dio tiempo a mandar un OK como respuesta a Newtton y poner la alarma del móvil.
En otro punto de la ciudad, Kate llegaba a su casa, encontrando a su hijo ya acostado, la niñera le dijo que aquella tarde Alex se había portado de maravilla, habían ido al parque, había hecho los deberes, y había visto un poco la tele y a su hora se había ido a la cama.
Tras pagar a la chica Kate se acercó hasta el dormitorio del pequeño, se sentó en la cama y comenzó a acariciar la cabeza del niño, al tiempo que se preguntaba si había llegado la hora de decirle a su compañero que tenían un hijo.
En la oscuridad de la calle, una sombra observaba como las luces de la vivienda se apagaban, tras ver como la casa quedaba en tinieblas, la sombra se fue alejando de allí con una csonrisa dibujada en su rostro,
