Capítulo X: Preguntas [Día 1 - Semana 2]
Stan's P.O.V
Después de quedarme viendo el techo durante unos cuantos momentos, decidí levantarme de la cama.
Silenciosamente, sin dejar que Kyle me escuchara, tomé mi abrigo y guantes y salí del cuarto, cerrando la puerta con cuidado. Pasé por el pasillo y bajé por las escaleras, ya que pensaba que el ascensor haría demasiado ruido si lo llegase a usar.
Sin encender las luces de la sala, me coloqué el abrigo y salí de la casa. Tenía que estar afuera de ese lugar por un momento, necesitaba pensar.
El frío aire me recibió al salir, y aunque normalmente no me gustaba, en ese momento era lo que más quería. Respiré profundo, cerrando los ojos por un momento.
El sonido de la puerta abriéndose después de que la había cerrado me alarmó, haciendo que volteara a ver quien era el que había salido.
—Ah, eres tú —murmuré, suspirando. Consuela se encogió de hombros, sonriendo, como si se disculpase por estar observando con la cámara cada uno de mis movimientos.
Yo intenté devolverle la sonrisa, para luego colocarme los guantes, sintiendo que el frío hacía que mis manos se entumecieran.
— ¿Tienes que estar todo el tiempo así? —pregunté, mientras que empezaba a caminar sin rumbo, sabiendo que ella estaría detrás de mí. —Quiero decir, siempre tienes que estar grabando, supongo que debe ser agotador...
Consuela no respondió mi pregunta, pero en su lugar suspiró, dándome a entender que si se cansaba de ello.
— ¿El no hablar es algo de camarógrafos o solo me odias? —pregunté en broma, tratando de llenar el silencio. Consuela rodó los ojos, riendo en voz baja. —Vamos, Consu, puedes hablarme, no muerdo.
—Emily.
Dejé de caminar abruptamente al escuchar esa voz.
— ¿Hablaste? —cuestioné, sorprendido. Ella asintió, riendo.
—Mi nombre es Emily, y no pienso hablar más —murmuró, haciendo la señal de "mis labios están sellados" con su mano, enfocándose nuevamente en la toma.
— ¿Es en serio? Tengamos una conversación, seamos amigos —ante eso ella hizo una expresión de asco, lo cual me hizo sentir traicionado.
— ¡Me rechazas! ¡Te ofrezco mi amistad y me rechazas! —exclamé, sobreactuando mi dolor y traición. Cons- Emily rió, cubriéndose la boca con una mano. —No te rías, estoy sufriendo aquí.
Reí, dejando el acto.
Nos quedamos en silencio por un momento, lo cual me hizo dar cuenta de que había parado en el parque.
Hm... Quizá no iba sin rumbo después de todo.
Me senté en el columpio rojo, después de quitarle la nieve de encima. No me columpiaba, solo me quedé sentado ahí, en silencio.
Pensaba en las simulaciones, como se sentía estar dentro de ellas; era completamente... extraño, diferente a todo lo que estaba acostumbrado a hacer.
Hace una semana pensaba que esto de las simulaciones iban a ser solo eso, simulaciones. Creía que no iba a poder sentir nada en realidad, como si estuviese jugando un videojuego VR, pero era totalmente distinto a eso. Podía sentir todo.
—Pero... no quiero que nos atrasemos por mi culpa. ¿Y- y si perdemos? —recordé la voz de Kyle aquella vez que estuvimos en el reto de Slender, prácticamente pudiendo sentir la preocupación en él, se sentía real.
Aquella casa abandonada, el auto descompuesto, el bosque en el medio de la oscuridad; todo eso se sentía real, genuino... no parecía ser una simulación. Si no lo supiera, diría que en verdad estuvimos ahí, que todo eso sí sucedió-
— ¿Stan?
Salí de súbito de imaginaciónlandia, viendo que una cara familiar se acercaba a mi paradero. Sonreí por lo bajo, señalando el columpio azul que estaba a mi lado.
—Siéntate —murmuré, moviendo la nieve con mis zapatos.
— ¿Qué haces despierto a esta hora? —preguntó, sentándose en el columpio.
Lo miré por un segundo, cuestionante. —Podría preguntarte lo mismo.
Kyle suspiró, viendo hacia el cielo.
—No sé porque, pero no podía dormir. Luego noté que no estabas en la habitación y fui a buscarte —explicó, casi en un murmullo.
Reí un poco.
— ¿Tanto me extrañaste, Rulitos?
—Vete a la mierda.
Hicimos contacto visual por unos momentos, intentando tener un momento de seriedad, pero no pudimos evitar reír.
—No dijiste que no —reí, tomando algo de nieve para tirarsela en la ropa. Kyle simplemente se la quitó de encima, rodando los ojos.
—Oh, cállate.
—Sigue sin ser un no —comenté, sonriendo. ¿Qué puedo decir? Me agrada molestarle un poco.
Kyle empuja mi columpio hacia un lado, sonriendo, para luego volver a tener una expresión seria.
—No respondiste mi pregunta —al ver mi expresión confundida decidió repetir lo que había dicho. — ¿Qué haces aquí?
—Tampoco podía dormir —dije, suspirando. —Y necesitaba pensar, supongo.
— ¿Parece mentira, no? —Kyle ríe por lo bajo, después de unos segundos de silencio. —El concurso, las simulaciones... todo esto, creo que aún me cuesta creerlo.
—Y es la primera semana —dije, tratando de recordar todo lo que habíamos hecho. —Por alguna razón no me decido si pasó muy rápido o si fue totalmente lento.
Kyle rió, negando con la cabeza.
—Para mi se siente rápido, no sólo las simulaciones. Conocerlos a ustedes... conocerte a ti...
Cuando dice esto, deja de verme a los ojos y en su lugar observa la nieve en el suelo. Yo por otra parte lo seguía viendo, escuchando cada palabra.
—Creo que me estoy encariñando con este lugar, no quisiera que ninguno se fuera —dice, pero esta vez dirige su atención hasta a mi. —A excepción del idiota de Cartman, claro. Ese sí se puede ir a la mierda de una vez.
No pude evitar reír ante eso, lo cual hizo que Kyle riera también. Reímos juntos durante unos segundos; pero luego entramos en un silencio, solo nos observábamos el uno al otro, sin decir nada.
Por un segundo, no había ningún concurso. No había cámaras alrededor, solo estábamos Kyle y yo, sentados en el parque, en el medio de la noche.
En este momento realmente sentía que estábamos solos, podía concentrarme en él, detallarlo perfectamente. Sus ojos verdes eran claros, pero justo ahora lucían oscuros, su piel contrastando bastante. Sus labios, sorpresivamente, no se veían secos por el frío.
Se veían... de cierta forma...
Parpadeé.
¿Qué?
De repente, me di cuenta de lo que estaba pensando.
— ¿Stan? —su tono de voz sonaba preocupado, posiblemente estaba confundido ante mi reacción repentina; pero no quería escucharle en ese preciso momento.
Mi corazón empezó a latir fuertemente, de manera acelerada. Me paré, tratando de calmarme.
— ¿Pasa algo? —preguntó Kyle, levantándose del columpio.
Negué con la cabeza, respirando pausadamente.
—No, nada —murmuré, frunciendo las cejas. Vamos, basta, Stan.
—Uh... creo que deberíamos volver y descansar un poco —sugirió, posiblemente notando lo incómodo que estaba.
Asentí, sin mirarle. —Sí... hagamos eso.
En silencio, Kyle, Emily y yo nos dirigimos hacia la casa, la caminata siendo considerablemente más corta de lo que esperaba. Estaba agradecido por eso.
Kyle caminó hacia las escaleras, pero luego se detuvo y volteó, notando que yo seguía junto a la puerta.
— ¿No vienes? —preguntó en voz baja, como si pensara que levantar su tono haría que me espante o algo parecido.
Tomé aire y exhalé, desviando la mirada. Intenté responder, pero solo pude negar con la cabeza; no podía ir ahí, no todavía.
Kyle se quedó ahí por un momento, pero no dijo nada, para luego subir por las escaleras.
Kyle's P.O.V
¿Qué acaba de pasar?
Me senté en el borde mi cama, quitándome los guantes, sin poder evitar pensar en como Stan había reaccionado en el parque.
Se veía muy tenso, pero antes estaba normal, incluso bien.
Recuerdo como estábamos los dos sentados en los columpios sin decir nada, solo mirándonos en completo silencio. Por un momento realmente me sentí conectado a él.
Y luego, parecía que fuésemos unos completos desconocidos otra vez.
¿Acaso le dije algo para que reaccionara de esa forma?
Me acosté, cubriéndome con las cobijas. Será mejor que duerma, con suerte todo estará bien mañana.
—Kyle... Kyle, despierta.
La voz de Stan hace que abra los ojos lentamente, viendo que él estaba colocándose su camisa.
Fruncí el ceño, cubriéndome el rostro con el brazo, rehusándome a despertar, aunque ya estaba semi consciente.
Stan suspiró, tomando el dorso de mi mano, quitandola de mi rostro. Sus ojos azules estaban fijos en los míos, casi como si estuviese analizando. Estuvimos así durante un segundo, y pude notar algo extraño en su mirada, pero no sabía exactamente qué.
De todas formas, Stan rompió el contacto visual y soltó mi mano, carraspeando.
—Eh... las- las eliminaciones —dijo, después de tartamudear un poco. Yo levanté una ceja, pero luego recordé a qué se refería.
—Oh, cierto.
Me levanté de la cama y me quité la camisa, dirigiéndome hacia el baño. —Hey, ¿sabes dónde está la toalla? —pregunté, buscando en el closet donde usualmente la guardaba, pero no estaba ahí. —Stan, si sabes donde está dim...
Volteando, me di cuenta de que Stan no estaba en la habitación.
Suspiré. Por supuesto.
Una parte de mi creía que Stan estaba volviendo a estar incómodo en mi presencia, pero no sabía por qué. Últimamente nos hemos estado llevando bien, no había dicho o hecho algo como para que hacer que estuviese tenso a mi lado. ¿O si lo había hecho? No, claro que no. No he hecho nada.
Fruncí las cejas, desanimado. ¿Es estúpido sentirme algo mal por esto?
Sentí un nudo en el estómago. Seguro que todo estaba bien y solo estaba exagerando, quizá Stan solo estaba ansioso por saber los resultados y por eso reaccionaba de esa manera, no tenía porque preocuparme. Quizás estaba paranoico por todo esto del concurso.
Convenciendome de ello, entré al baño.
Bajé por las escaleras, encontrando a todo el grupo junto a Anne y Tyler sentados en la sala. Anne notó mi presencia, sonriendo.
—Ah, ya estamos todos... Kyle, toma asiento por favor.
Ojeé el sofá, viendo que el único sitio disponible era al lado de Butters, quien estaba mordiéndose las uñas por el nerviosismo. Dirigí mi atención a Stan, quien estaba sentado en el otro sofá al lado de Wendy, su mano sobre la de ella, pero él se veía totalmente distraído. Casi como si no estuviese ahí.
¿Qué le pasa?
—Kyle.
La voz de Anne hace que reaccione. Ella seguía sonriendo, pero se podía ver que estaba algo impaciente, así que decidí sentarme al lado de Butters, quien casi salta al sentir el movimiento del sofá cuando me senté.
—Muy bien, chicos —Tyler le entrega el control de la pantalla en medio de su oración. —Ya tenemos los resultados de la votación.
Puse una mano en el hombro de Butters, en un intento de ser reconfortante. Le sonreí, como para decirle que todo estaría bien- después de todo, estaba seguro que cada uno de nosotros había votado para que Cartman se fuera. Seguramente la gente que veía el programa estaría de acuerdo con que Cartman es el que tiene que irse.
—El participante que pasa a la siguiente semana con los demás concursantes es...
Vamos, solo di su nombre.
Todo estaba enfocado en Anne y Tyler en este momento; las cámaras, nuestra atención, todos querían saber.
—Es... —Anne tomó aire, y después de lo que se sintió como varias horas, anunció el resultado; — ¡Eric Cartman!
— ¿Qué? —fue la reacción de Tyler, quien inmediatamente actúa como si no hubiese dicho una palabra. Anne le lanzó una mirada casi imperceptible, pero fui capaz de notarlo. Seguido de esto, todos menos Cartman empezaron a quejarse del resultado.
—Esta mierda no puede ser en serio —dije, molesto. ¿Cómo vergas había pasado ese imbecil a la segunda semana y no Butters? ¡No podía ser posible!
— ¡Todos votamos por Cartman! Él tiene que irse —repuso Stan, a lo que Craig asintió; incluso él estaba en desacuerdo con la votación.
Butters empezó a llorar, lo cual hizo que dirigiera mi atención hacia él. Él empezó a murmurar cosas sobre sus padres, pero casi no le podía entender ya que hablaba en un tono muy bajo y bastante rápido.
Cartman rió, ignorando todos los comentarios sobre cómo queríamos que se fuera. —Sabía que me quedaría, soy el alma del puto programa.
— ¡Vete a la mierda, Cartman! —espetó Kenny, abrazando a Butters, murmurándole palabras de aliento para calmarle. Cartman solo rodó los ojos.
— ¿No hay manera de cambiar el resultado? —pregunté, pero Anne solo negó con la cabeza.
—No, lo siento, pero reglas son reglas, y el público votó porque Butters abandonara la competencia —explicó, para luego encender la pantalla con el control.
En la pantalla se mostraba fotos de cada uno de nosotros, abajo de la foto estaba nuestro nombre y un número. El primero en la lista era Stan, luego seguía yo, después Wendy, Craig, y Carman. Butters estaba al final de la lista.
— ¿Qué es eso? —preguntó Kenny, su expresión de pura y honesta confusión. Craig rodó los ojos.
—Creo que es obvio, son los resultados de búsqueda —dijo, a lo que Tyler asintió. —Presta atención, no te haría daño.
Kenny le lanzó una mirada, pero Craig no se vio intimidado en lo más mínimo. Tyler se aclaró la garganta.
—Efectivamente, esos son los resultados que hemos tenido luego de una semana de estar al aire. Parece que Stan y Kyle son los favoritos del público.
Cuando Tyler dijo esto, no pude evitar dirigir mi atención hacia Stan, quien había hecho lo mismo, pero volvió a ver a Tyler casi al instante una vez notó que me había dado cuenta de que me estaba viendo.
—Craig y Wendy son los segundos en la lista de búsqueda —notó Anne, haciendo que Wendy dirigiera su atención a Craig. —La búsqueda de ambos aumentó considerablemente luego del reto, esperemos que eso continúe.
Wendy le sonrió, a lo que Craig solo asintió en señal de respeto.
—Butters, desgraciadamente, no resaltó en los resultados, por eso debe irse —concluyó Anne, para después apagar la pantalla y dirigirse al rubio, quien seguía llorando en los brazos de Kenny. —El equipo ya mandó tu equipaje a la limusina, tienes un momento para despedirte.
Con esas palabras, Anne y Tyler salieron por la aquella puerta que nadie a excepción de ellos dos ha cruzado, dejándonos a todos en un silencio. Butters se limpió las lágrimas con el dorso de su mano y se levantó del sofá, haciendo que todos nos pusiéramos de pie de igual forma.
—Cuando esto termine, nos veremos otra vez, ¿sí? —prometió Kenny, dándole un abrazo. Butters asintió, sin decir nada, posiblemente porque no confiaba lo suficiente en si mismo como para decir algo en ese momento.
Uno por uno nos despedimos de él, y después de un rato, lo acompañamos hasta la puerta.
—Hasta pronto, chicos —susurró Butters, antes de cerrar la puerta y marcharse en la limusina. Esa fue la última vez que lo vimos.
—Esto no es justo —dijo Kenny, mirando la puerta con una expresión severa. La mayoría de nosotros estaba de acuerdo con él.
—Lloren todo lo que quieran, seguiré aquí —repuso Cartman, quien estaba en la cocina, tomando un smoothie de chocolate. Craig le sacó el dedo del medio, sin decir nada, sabiendo que eso no cambiaría el resultado.
Anne entró nuevamente a la sala, con Tyler a su lado y unos dos camarógrafos grabando sus movimientos.
—Vamos, chicos, ¡no estén tristes! —exclamó Anne alegremente, en un intento de cambiar el tenso ambiente que se había formado en la sala. —Véanlo de esta forma, ¡ya están en la segunda semana! Nuevas experiencias están por venir, aprovechen para recuperar energías mientras nosotros preparamos la nueva simulación.
Cierto. Aún no sabíamos qué tipo de simulación tendríamos esta semana, quizás podría ser más difícil que la anterior.
—Tienen la casa para hacer lo que quieran, decidan con cuidado —sugirió, para luego señalar hacia el comedor. —Su desayuno está listo, coman y disfruten de su día.
Diciendo eso, Anne se dirige junto a Tyler a la puerta, pero antes de entrar vuelve a dirigir su atención a nosotros, como si acabase de recordar algo.
—Ah, se me olvidaba... ¡Feliz navidad!
Stan's P.O.V
Vaya, estar en este lugar realmente te hacía perder el sentido del tiempo. No recordaba que era navidad, a pesar de que la casa estaba decorada con todo tipo de adornos navideños, con algún par de adornos de Hanukkah también.
Pensaba que faltaban un par de semanas, pero no creí que el día estuviese tan cerca.
— ¡Hagamos una fiesta! —sugirió Bebe con entusiasmo. —Pongamos música y preparemos cócteles, lo que sea. He estado sobria durante semanas- ¡tres semanas! —exclamó, como si la idea de permanecer libre de alcohol en su sistema fuese completamente irracional.
Aunque... en ese momento, aquella sugerencia sonaba perfecta.
—Muy bien, hagámoslo —dijo Craig, aunque no se escuchaba muy entusiasmado.
—Kenny y yo nos encargaremos de los tragos, —comentó Bebe, para luego dirigirse a Kyle, Wendy y Cartman. —Ustedes tres, ayuden con la comida y lo demás. Y cierra la puta boca Cartman, también comerás tú —afirmó justo cuando Cartman había abierto la boca para objetar.
—Ugh, bien —se resignó, cruzándose de brazos. —Pero cocinaré lo que quiera.
Bebe rodó los ojos. —Me vale verga, solo hazlo.
— ¿Qué haremos Craig y yo? —pregunté, viendo que los demás empezaban a irse a la cocina. Bebe volteó y pensó por un momento.
—Tú y Craig pueden escoger la música —sugirió, para luego tomar el brazo de Kenny e irse con los demás a la cocina.
Suspiré, dirigiendo mi atención hacia Craig, quien estaba viéndome con una expresión seria en su rostro, cruzado de brazos. Yo levanté una ceja, confundido.
— ¿Qué?
Craig soltó una risa sarcástica, negando.
— ¿Es en serio? —preguntó, pero no entendía a qué se estaba refiriendo exactamente.
— ¿Qué quieres decir? —cuestioné, a lo que Craig rodó los ojos, suspirando.
—Por Dios, Stan, ¿qué es lo que sucede ahora?
—No entiendo de qué hablas —dije, frunciendo las cejas. Craig ahora se veía exasperado, como si estuviese harto de solamente tener que verme.
—Deja de hacerte el tonto, Stan. Sabes de qué hablo —al darse cuenta de que aún no tenía idea de qué mierda hablaba, Craig suspiró. —Tú y Kyle, algo sucede. ¿Crees que no noté cómo le lanzabas miradas mientras Anne hablaba toda esa basura? No hace falta ser un detective para saber que algo pasa.
—Pues no pasa nada, Craig —dije, cruzandome de brazos. —No sé porque pensarías eso.
— ¿Te molesta eso? Heh, sabía que si tenías un problema conmigo también lo tendrías con él, no me sorprende —al decir esto Craig saca su teléfono y lo desbloquea, sin prestarme más atención.
— ¿Qué habría de molestarme? No tiene sentido lo que dices —repuse, —y no tengo un problema contigo.
—No me interesa. Solo digo que no deberías actuar todo tenso solo porque Kyle es así, no es una enfermedad ¿sabes?
¿De qué mierdas está hablando? No entiendo nada pensé; tratando de hallarle sentido a lo que Craig decía, pero al ver mi expresión, él pestañeó, confundido.
—Espera, no eres tan idiota como para en serio no entender —murmura en pensamiento, para luego analizarme durante un par de segundos. —Ah... no te lo ha dicho. Mi error.
— ¿No me ha dicho? ¿Qué es lo que no me ha dicho? —pregunté, pero Craig solo negó con la cabeza, concentrándose en su celular una vez más.
—Nada, niño. Olvida lo que dije- es más, tienes razón, no pasa nada —dijo, sin despegar los ojos del celular. —Descargaré un par de canciones, tengo un pendrive en mi bolso.
—Craig-
El pelinegro me ignoró, caminando hacia el ascensor, dejándome solo.
Oh... okay, bien. Genial.
Ahora estaré todo el día, y seguramente el resto de la navidad, preguntándome qué mierdas acaba de suceder.
