Capítulo XI: Hablar [Semana 2 - Día 1]

Kyle's P.O.V

Pasaron unas cuantas horas mientras que Wendy, Cartman y yo preparábamos la comida para la fiesta de navidad que habíamos planeado hacer.

Sorpresivamente, no fue tan incómodo como esperaba; gracias al cielo cuando Cartman está distraído cocinando, no es tan insufrible, quizás debía ponerse a cocinar más a menudo. Y al parecer, le agradaba que Wendy le ayudara con eso. Ella hacía los postres mientras que él hacía la comida. Por primera vez no quería salir inmediatamente de la casa al estar cerca de su presencia.

Pero había algo que no me dejaba concentrar.

En vez de estar aquí con ellos dos, podría estar con Bebe y Kenny, pero por algún motivo ella no parecía tener intenciones de dejar de estar molesta conmigo. Desde que salí de la primera simulación Bebe ha estado evitándome, lo cual me parece bastante inmaduro, ya que no hice algo como para que se comporte así. Incluso si estuviese molesta por lo que pasó en la simulación, eso no lo justifica. Solo estaba haciendo lo que el juego quería que hiciera.

De hecho... de cierta forma, no estaba seguro de si siquiera me estaba controlando. Mientras más pensaba en aquella simulación, menos la podía recordar; posiblemente sería porque no quería hacerlo. De todas formas, aún sabía que todo lo que hice ahí fue lo que el personaje del juego hizo. Bebe debía entender que fue el personaje, no yo.

Suspiré. Quizás solo debía disculparme, como siempre lo hago. Seguramente eso es lo que ella espera de mí, y si lo hago, todo volvería a la normalidad. ¿Cierto?

De la nada, Wendy se sienta a mi lado, dos muffins de chocolate en sus manos.

— ¿Distraído? —pregunta, dándome uno de los muffins. Asentí, intentando sonreírle.

—Podría decirse —murmuré, para después comer un poco del muffin de chocolate. —Gracias, está delicioso.

Wendy sonrió. —De nada, Kyle. Ahora, dime qué te molesta.

— ¿Eh? —puse el muffin en la mesa, negando. —Estoy bien, Wendy.

Wendy levantó una ceja. —Uh-huh, seguro que sí.

Reí un poco, viendo que ella no pensaba irse hasta obtener una respuesta.

—En serio, todo está bien.

— ¿Ah, sí? ¿Y por qué llevas media hora sentado en la barra viendo la nada? —cuestionó, posando sus brazos sobre la mesa, su atención en mi. —Cuéntame, ¿qué sucede?

—Es una larga historia-

—Bueno, acabo de poner el pastel de banana en el congelador, y tardaría unos... —revisó la hora en su celular por un momento. —Cuarenta y tres minutos, así que tengo tiempo.

—Creo que Cartman necesita ayuda, creo que iré-

—Tocas algo de lo que cocino y te romperé el culo a patadas —interfirió Cartman, quién estaba colocando unos pedazos de pollo en un sartén. Wendy rió.

—Parece que no tienes escapatoria —notó, sonriendo, para luego darle una mordida a su muffin. Suspiré nuevamente, rindiéndome, ya que era evidente que no podría evadirla.— ¿Tiene que ver con Bebe?

Parpadeé.— ¿Cómo lo sabes?

—Digamos que a Bebe le gusta hablarme de sus problemas —comentó, lo cual me hizo fruncir las cejas, algo molesto.

—Que raro, porque a mi no me ha dicho nada desde días. Ni una sola palabra —dije, mirando el muffin como si me hubiese hecho algo malo. —No entiendo qué mierda le pasa.

—Deberías hablar con ella —sugirió la pelinegra, a lo que intenté aguantar una risa.

—Ya lo he intentado, Wendy, ella no quiere hacerlo. La última vez que intenté hablar con ella me cerró la puerta en la cara.

Wendy se veía sorprendida. — ¿En serio? —asentí, confundido por su expresión facial. —Por lo que Bebe me cuenta, eres el que se aparta.

¿Qué mierda?

— ¿Qué es lo que te dice? —pregunté, mis manos haciéndose puños. Wendy notó esto, y colocó una mano en mi hombro, una expresión de simpatía en su rostro.

—Es muy ambigua al respecto, pero según ella, ni siquiera intentas reconciliarte —explicó, su voz en un murmullo. —La noche que salimos de la simulación de Ib, estaba furiosa-

¡¿Pero por qué?! —espeté en voz baja, ya que no tenía intenciones de que Cartman escuchase nuestra conversación. — ¡Lo que pasó en la simulación fue solo eso! No fue algo real.

—Lo sé, Kyle —Wendy suspiró, bajando su mano. —Pero... creo que no sólo por eso está molesta contigo.

— ¿Por qué más habría de estarlo? —cuestioné, mi voz casi quebrándose. —No lo entiendo...

Cubrí mi rostro con mis manos y cerré los ojos por un momento, intentando calmarme. Sentí que Wendy colocaba sus brazos alrededor de mi, lo cual me hizo sentir peor.

No merecía su ayuda.

—No deberías estar perdiendo tu tiempo aquí conmigo —musité, quitándome las manos del rostro. Wendy frunció las cejas, viéndose ofendida.

—Si crees que te voy a dejar aquí solo estás equivocado. Soy tu amiga, ¿no? Estoy aquí para ti, es más, si quieres puedo ayudarte a que hables con Bebe.

Negué con la cabeza. —No tienes porque hacer eso, Wendy —la miré, y en su rostro se podía ver preocupación, cosa que no merecía de ella. —Deberías ir con Stan, ustedes dos si son una buena pareja...

Cuando dije esto, pude ver como Wendy bajó la mirada, una expresión que no podía leer en su rostro. Por alguna razón, la única palabra que encontraba para describirlo era... ¿culpa?

— ¿Sucede algo? —pregunté, viendo que ante la mera mención de Stan el ambiente había cambiado. Wendy negó suavemente, algo distraída. — ¿Estás segura? Puedes contarme si quieres, como dijiste, somos amigos. Quizás pueda ayudarte también.

—Kyle... puedo confiar en ti, ¿cierto? —preguntó, su tono de voz bajo y serio, nunca le había escuchado hablar así desde que ella había pisado la casa. Yo asentí.

—Por supuesto.

Wendy tomó aire y exhaló, mirando hacia el frente.

— ¿Nunca has sentido que quieres algo diferente? —preguntó, tomando el envoltorio del muffin en sus manos, rompiendolo en tiras. —Digamos que estás en una isla desierta y tienes un amigo al que quieres mucho. Pasan todo el tiempo juntos, sabes todo sobre él, y él sabe todo sobre ti; estar con él es una rutina que sabes de memoria.

No decía nada, solo la escuchaba hablar atentamente, intentando descifrar a dónde quería llegar con esa metáfora.

—Entonces, llega una nueva persona a esa isla, alguien que nunca has visto antes —mientras habla, puedo notar un brillo en sus ojos. —Esta persona es completamente diferente a tu primer amigo, pero no crees que es algo malo. De hecho, te interesas es él, y luego ustedes dos se hacen amigos.

Por alguna razón, sentía que la situación hipotética que Wendy estaba contando tenía algo de sentido. Seguía sin decir nada, quería escuchar cómo terminaría su explicación.

—Entonces, te das cuenta que esa nueva persona te hace sentir bien, nuevo, diferente. Algo que dejaste de sentir con tu primer amigo... —Wendy suspira, para luego soltar las tiras del envoltorio en la mesa. —Después de un tiempo, sientes que te apartas de tu primer amigo. No planeabas que fuera así, pero solo pasó. No es que no lo quieras, pero por alguna razón, estar con tu primer amigo se siente como... conformarse.

Después de un momento, pude ver que unas lágrimas se formaban en sus ojos. En ese instante supe a qué se refería con lo que me estaba contando.

—Wendy...

Al ver que ella había empezado a llorar, la envolví en un abrazo, el cual ella devolvió al instante.

¿Soy una persona horrible, Kyle? —su voz flaqueó, como si de verdad creyera eso.

—Claro que no, Wendy —susurré, colocando mi mano en su cabello. —De hecho... creo que entiendo como te sientes.

— ¿En serio? —preguntó, su voz entrecortada por el llanto.

Consideré mi respuesta durante un segundo, dándome cuenta de que no podría negarlo. —Sí, en serio.

Wendy se separó un poco de mi, para mirarme a los ojos; ella no estaba llorando más, pero las lágrimas seguían en su rostro. Se veía bastante estresada y preocupada.

—Kyle, prometeme que no dirás ni una palabra sobre esto —pidió, limpiando sus lágrimas con el dorso de su mano. —Por favor.

—No diré nada, lo prometo —aseguré, haciendo que ella suspire, aliviada. —Pero, creo que deberías con Stan sobre esto. Él si te escuchará.

Wendy asintió, para luego preguntarme; — ¿Y tú harás lo mismo con Bebe?

—Sí, necesito hacerlo, yo-

De súbito, una alarma ruidosa comenzó a sonar, alarmándonos. Wendy sacó su celular de forma apresurada, desactivando la alarma para volver a apagarlo y guardarlo.

—El pastel... tengo que sacarlo del congelador —dijo, riendo un poco de manera nerviosa. Yo asentí en reconocimiento, levantándome de la silla junto a ella.

— ¿Ya terminaron su reunión de chicas? —preguntó Cartman sarcásticamente, colocando el pollo en un plato. —Genial, ahora ayúdenme a servir esta mierda.


Stan's P.O.V

Decidí no insistirle a Craig sobre lo que había sucedido antes.

Era definitivo que él no iba a decirme nada, así que pensé que era mejor dejar el tema así. Posiblemente y solo dijo todo eso para joder con mi cabeza, solo para ver mi reacción.

En su lugar, descargue un par de canciones y las pasé al pendrive de Craig, el cual tenía unas cincuenta canciones.

—Okay, creo eso es suficiente, vamos a la sala —dijo Craig, sacando el pendrive de su laptop para luego cerrarla.

Salimos de su habitación y bajamos por el ascensor, el cual se me hacía extraño usar ya que me había acostumbrado a usar las escaleras. Por otra parte, a Craig le encantaba estar ahí y usar el comando de voz una y otra vez.

Para cuando bajamos y se abrieron las puertas del ascensor, lo primero que llamó mi atención fue el olor de la comida, que estaba puesta en la mesa. Un montón de postres; pastel, muffins, galletas, y también había pollo. Bastante pollo.

—Esto se ve delicioso —dije, acercándome a la mesa. — ¿Puedo comer ahora?

—Estamos esperando por Kenny y Bebe —dijo Kyle, quien se dirigió hacia donde yo estaba para colocar un plato de pudding de arroz en la mesa. Pensé que se iba a quedar ahí, pero una vez había puesto el plato se alejó.

—Oh, está bien—murmuré, aunque de todas formas no había nadie que me pudiese escuchar.

De repente, alguien le había bajado el tono a las luces de techo, haciendo que las luces navideñas y el fuego de la chimenea resaltaran más. Era Wendy.

Me iba a acercar a ella para decirle lo de las canciones, pero me detuve al ver que Craig se me había adelantado. Lo que sea que le había dicho, la hizo reír, y ella lo golpeó suavemente en el brazo.

Fruncí el ceño ante eso, pero no dije nada.

— ¿Te vas a quedar ahí parado como un idiota o qué? Quítate del medio.

Ignoré a Cartman y simplemente me dirigí hacia la cocina, sintiendo que el ambiente estaba algo tenso. Aunque, siendo honesto, todo el día ha estado así.

Kyle estaba a punto de tomar agua cuando vio que le estaba observando, lo cual hizo que desviara la mirada, recordando lo que Craig había dicho.

—Ah... no te lo ha dicho.

¿Qué era lo que no me contaba?

Vamos, Stan, tienes que hablar con él, o sino nunca lo sabrás. Tienes que dejar de actuar como un jodido idiota de una buena vez. Pensé, convenciéndome de que estar así no tenía sentido. Tomé aire, un poco nervioso.

—Kyle, yo -

Para cuando finalmente volteé a verle, Kyle no estaba ahí. Huh, sentí un déjà-vu ante eso... quizás así se sentía Kyle cada vez que lo evitaba.

Dios, soy un imbécil.

El sonido de la puerta principal abriéndose me interrumpió los pensamientos, haciendo que me dirigiera a la sala para ver quién había llegado. Era Bebe y Kenny, el cual traía una bolsa de botellas en ambas manos.

— ¿Qué tanto alcohol traen ahí? —preguntó Craig, quien ahora estaba en el sofá con Wendy. Bebe sonrió de lado, colocando una mano en el hombro de Kenny.

Hm. Esos dos han estado muy juntos durante estos últimos días.

—Lo suficiente para que te diviertas —dijo, guiñandole un ojo de forma coqueta, aunque no hizo efecto en Craig, por obvias razones. —Vamos, Kenny, preparemos los tragos.

Prácticamente arrastrando a Kenny a la barra, caminé hacia una de las sillas y me senté, viendo como ellos preparaban los tragos sin decir una palabra.

Definitivamente no sentía que era navidad...


Un par de horas y un montón de bebidas después, todos estábamos sentados en el suelo, en forma de círculo, una de las botellas vacías en medio de todos nosotros.

—Básicamente, —habló Bebe, sosteniendo la botella. —Es como Verdad o Reto, pero la botella decide a quién le toca. Y no se pueden arrepentir.

— ¿Quién girará la botella? —preguntó Kenny, a lo que Bebe rió.

—Yo primero, por supuesto —al decir esto, ella gira la botella con sus manos, y después de dar unas cuantas vueltas, el pico de la botella señala a Craig. Bebe rió.

—Ah, joder —Craig rodó los ojos, pero no objetó. Bebe se sentó nuevamente, pensativa.

— ¿Verdad o reto, Tucker?

Craig la miró por un segundo, para luego reír un poco. Wow, creo que nunca había escuchado ese sonido antes.

— ¿Sabes qué? Reto.

Bebe rió otra vez. —Oooh, reto. Bien, te reto a... —antes de continuar, la rubia miró a todos los que estaban en el círculo, sus ojos cayendo en Wendy. — ¡Besar a Wendy!

¿Qué? —al ver cómo había reaccionado, Bebe rodó los ojos.

—Oh, vamos, Stan. Es solo un reto, relaja la raja —ante eso Kenny y Kyle rieron, lo cual hizo que Bebe riera otra vez. Yo la fulminé con la mirada.

Dirigí mi atención a Wendy, quien estaba ahí sentada sin decir nada. Ella me miró, pero no pudo mantener el contacto visual.

Bebe suspiró. —Ugh, bien, no tienen que hacerlo si te vas a molestar -

— ¿Quién dijo que estoy molesto? —pregunté sarcásticamente, tomando el vaso que tenía lleno de whiskey, el cual tragué de un solo tiro. —Es solo un reto, que importa ¿no?

Bebe sonrió. —Vaya, quién lo diría. Pensé que harías una escena por eso, Stan.

Yo me encogí de hombros, mi garganta ardiendo por el whiskey. —Pfft. Háganlo, no significa nada.

— ¿Seguro? —preguntó Craig, seriedad en su rostro. Rodé los ojos, asintiendo. —Okay, bien.

Craig se movió hacia donde estaba Wendy, quien estaba sentada al lado de Kenny y Kyle. Craig se acercó hacia ella, y plantó un beso en sus labios; pude ver como Wendy se sonrojaba furiosamente, pero no se apartó del beso, el cual duró aproximadamente unos dos segundos.

Apreté el vaso en mis manos, pero no dije nada.

Woah, esto se puso bueno —comentó Bebe, una vez Craig se había separado de Wendy. — ¿Sentiste algo, Craiggers? ¿Debería ponerles un nombre a ambos?

Craig se volvió a sentar en donde estaba, lanzándole una mirada a Bebe. —No, y ni se te ocurra llamarse así otra vez en tu puta existencia, ¿escuchaste?

Bebe rió.

Ya estaba cansado de escuchar su puta risa molesta.

—Supongo que me toca a mi girar la botella ahora —dijo, tomando la botella en sus manos para darle una vuelta; la botella, después de girar unos segundos, cayó en Cartman. — ¿Verdad o-

—Verdad —interrumpió, después de tomar su champaña.

— ¿Es verdad que eres virgen porque todas las chicas te desprecian? —preguntó Craig, haciendo que todos en el grupo, incluyéndome, rieran. Cartman lo fulminó con la mirada.

—Jodete, marica de mierda.

—Marica y todo, pero al menos yo si he llegado a estar con una chica —comentó, sonriendo solamente para molestarle. —Pero anímate, si tienes fé -y digo, mucha fé- quizás y algún día llegues a primera base, Cartman.

Bebe exclamó un emocionado "woooh" ante eso. Creo que ella era la que estaba más borracha de todos nosotros.

—Vete a la mierda, ¿sí? —insultó, para luego tomar la botella y girarla con fuerza. Después de unas vueltas, la botella cayó en frente de... mi.

Mierda.

— ¿No puedo mover la botella verdad? —pregunté, sabiendo que lo que sea que me iba a decir Cartman no iba a ser bueno.

—Nope, te jodiste —comentó Kenny antes de beberse su Manhattan. Suspiré, resignado.

— ¿Verdad o reto? No sé ni para qué pregunto, sé que escogerás verdad.

—Reto. Reto. Reto —comenzó a cantar Bebe, golpeando sus manos con sus piernas para darle énfasis a lo que decía. Los demás hicieron lo mismo, repetían la palabra "reto" una y otra vez en esperanzas de que eso me convenciera.

— ¡Está bien, está bien! —todos aplaudieron; no pude evitar reír ante eso. —Pon el mejor reto que se te ocurra, culón.

Cartman frunció las cejas, molesto, pero rápidamente cambió su expresión. Hizo como si estuviera pensando la cura del cáncer, para luego ver a Bebe con una sonrisa.

—Te reto a que beses a Bebe.

Bebe tragó su bebida de golpe al escuchar eso. — ¡¿Qué?!

—Mmm, no —Cartman rió. —Ella no, no sería tan divertido.

Gracias a Dios. No tenía intenciones de besar a la novia de-

— ¡Kyle! —al exclamar ese nombre, todos voltearon hacia Cartman, para luego verme a mi. —Te reto a que beses al judío, eso sería interesante. Si es que ya no lo han hecho, claro.

Kenny y Cartman rieron. Los demás solo me observaban de forma expectante, como si esperaban una reacción de mi parte.

— ¿Realmente te diviertes con esto, no? ¿Por qué Kyle? —preguntó Craig, posiblemente porque sabía nuestra situación. Cartman solo rió más.

—Hey, tú besaste a la novia de Stan, lo justo es que él bese a la pareja de alguien.

—Eso no tiene sentido -

—Olvídenlo, me largo —dijo Kyle, interrumpiendo a Craig, llamando la atención de todos.

—Kyle, espera -

Wendy deja hablar cuando Kyle se levanta y se dirige hacia las escaleras, subiendo sin decir palabra alguna. En ese instante, prácticamente sentí que la tensión en la sala me iba a sofocar en cualquier momento.

—Oooh, creo que se molestó. ¿Dormirás en el sofá hoy, Stan?

No desperdicié oxígeno en responderle, simplemente me levanté y subí las escaleras con rapidez, dirigiéndome hacia nuestra habitación, donde creía que él estaba. Tenía que hablar con él, ahora.

Todo esto... no sé qué nos está pasando, pero tiene que terminar.