hola ¡hola chicas! Otro retazo para ustedes ¡espero lo disfruten!
Este retazo se ubica, en el capítulo de la desgracia para Kanon, un capi después del accidente del tío Eric, es una conversación necesaria, que después de pensarlo, decidí que era buena idea colocarlo.
¡Muchas gracias a todas!
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, les doy mas gusto a todas.
Homake 4, órdenes dadas, despedidas forzadas.
Camus me encontró, en el camino hacia mi casa, conmocionado por todo lo acontecido, lo miré y el me miró - ¡tío Mu!¡te llama el abuelito Isma, asentí y dejé a Mu en casa de Simón, Camus lo buscó y no supe que hicieron, fui corriendo hacia la casa de mi abuelo, la situación era delicada, por el cosmos me había enterado, de que Eric había atacado y aunque no estaba convencido de su culpabilidad, pues Eric y yo, éramos amigos, no podía dejar de notar las evidencias firmes en su contra, aunque debía hallarles una explicación lógica.
al llegar ala sala del patriarca, miré a mi abuelo, ciertamente se había visto viejo, pero bien conservado, ahora, se veía demacrado.
-hijo, cierra la puerta. Asentí y cerré, el silencio me aplastó los oídos.
-Mu, te he llamado aquí porque pronto moriré. Me quedé de piedra.
-no puedes dejarme abuelo. Dije mientras lo miraba, el me sonrió –hijo, las estrellas han llamado por mi, he tardado demasiado en reunirme con tu abuela. Cerré los ojos, cuando los abrí una vez mas, el continuaba con su sonrisa.
- ¿Cómo pasará abuelo? Pregunté, el suspiró.
-van a asesinarme. Me descontrolé.
- ¡no!¡no!¡quien va a hacerlo!¡dímelo!¡para acabar con ese maldito! Exclamé enfurecido, su mirada endureció - ¡Mu alto!¡detente! me callé, lágrimas de rabia abandonaron mis ojos.
-escucha hijo, el problema no es que me asesinen, ya he meditado para ese percance, estoy preparado para morir, como caballero siempre he estado preparado para morir, lo que me preocupan, son tu y mi nieto Mu. Dijo, asentí.
-hemos vivido en Zhu-yu-ha toda nuestra vida, nos bastará con volver allá. El abuelo negó.
-escucha hijo, no debes volver a la aldea, debes ir a la vieja torre. Temblé.
- ¿a la vieja torre? Pregunté shokeado –jamás hemos ido allí abuelo. El abuelo Shion sonrió –lo se hijo, pero la encontrarás. Me dijo, se levantó de su trono, ya el paso joven que presumía, se había vuelto viejo y basilante, me acerqué a el y lo ayudé a moverse, llegamos a su estudio, el buscó en un cajón, lo que sacó, me dejó perplejo.
-con ayuda de este talismán, tus ojos la ruta hallarán. Asentí.
- ¿Cuándo morirás abuelo? Pregunté –cuando los caballeros regresen de su misión a Egipto, dentro de 3 meses, aún faltan caballeros por investirse, debo dejarlos preparados. Asentí.
-Athena no puede hacer nada. Continuó, temblé –no habrá llegado aún cuando yo muera, llegará una semana después. Asentí –lamento no poder conocerla. Dije con profunda tristeza, el abuelo asintió.
-yo igual hijo, debes hacerlo, apenas se sepa la noticia de mi muerte, debes irte, buscar la torre en Jamir y culminar el entrenamiento de Mu allí. Asentí.
- ¿puedo saber el nombre de tu asesino? Pregunté, el abuelo cerró los ojos –Ares. Murmuró con tanta suavidad como si fuera un leve sollozo, asentí.
-abuelo, te amo. Dije –y yo a ti, nieto querido, me despediré de Mu, el día antes, no te preocupes, todo saldrá bien, conforme a la voluntad de los dioses. La puerta de la oficina se abrió, Lucas entró.-su Ilustrísima, el atacante está en la sala. El abuelo Shion asintió, se colocó la máscara dándonos la espalda y nos dirigimos los 3 a la sala del trono.
