Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Otro retazo de la historia ¡hurra!
Un poco melancólico, pañuelos por favor.
Gracias a mis principales lectoras tsuki y liluz ¡mis fans al 100%!
¡Déjenme saber su parecer!¡con un fascinante REVIEW!
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, trato de darnos mas gusto a todas.
Homake 5, la escritura del testamento.
Cuando dejé a mi padre en el suelo, y lo vi quedar sin movimiento, sonreí ¡al fin había logrado noquearlo! En cuanto internalicé este pensamiento, algo curioso pasó, papá me lo había descrito, pero no creí que fuera tan así, miraba el coliseo y de repente, comencé a ver fue por todas partes y a escucharlo ¡creí que era víctima del ataque de alguien! Pero me sentí flotar en el fuego y atravesarlo, unas imágenes llegaron a mi, había una mujer en un bosque cercano al santuario, sus cabellos eran cortos y de un color morado, ella corría, seguida por un hombre de cabellos negros y ojos azules.
¡vas a pagármelas perra! Gritaba el hombre, la mujer se enredaba con una rama, en forma de media luna, perfecta para dejar enganchado el pie, caía, el hombre desquiciado la miraba.
-morirás, morirás por haberlo hecho perra, morirás ¡por tener una hija! Ese hombre llevaba turbante, era musulmán y por lo que parecía, la mujer quien al parecer era griego musulmana lloraba - ¡Said!¡yo no he estado con nadie!¡este bebé me ha sido concedido por gracia divina! El rugía.
- ¡mientes!¡maldita golfa de shaitan! Gritaba y acto seguido, comenzaba a patearla, la mujer se protegía el vientre, una patada excepcional a su cabeza y fue desnucada, 2 pasos metalizados.
- ¡Shura!¡corre Shura! Gritaba, ese era yo, el hombre echaba a correr, pero una de mis flechas le daba por la espalda, Shura me miraba.
- ¡Aioros!¡la mujer!¡tiene un bebé! Me acercaba.
- ¡no pierdas tiempo!¡córtala! Shura le revisaba los signos vitales - ¡está muerta! Informó.
- ¡córtala ahora! Yo podía ver el cosmos de la bebé, que pedía a gritos que la sacaran, Shura cortó y miré, el saco, el volvió a cortar, sacamos a la bebé con cuidado, le di una palmada fuerte que la hizo llorar.
-gracias Athena. Murmuré mientras suspiraba de alivio, otra vez las llamas.
-esta es la reencarnación de Athena, que baja cada 250 años maestro. La entregaba al patriarca, quien la recibía, estaba sin Shura, como caballero de Sagitario, el vidente de la orden, mientras Athena es un bebé yo y solo yo, soy el único además del maestro que conoce y sabe inmediatamente quien es nuestra señora Athena, otra vez las llamas, estaba en el dormitorio de Athena viendo a la pequeña dormir, había tenido sospechas del maestro, cuando lo miré, entrar con un cuchillo, tomé a la bebé con un brazo y el cuchillo con la otra mano.
- ¿está loco maestro? Esta es la reencarnación de Athena que se le da al mundo, cada cierto tiempo, para que luche contra el mal que amenaza a la tierra. No podía creerlo, cuando el maestro soltó su mano, la máscara se desprendió ¡y encontré un par de ojos rojos! Otra vez las llamas, corría, se que corría, guardias me perseguían, sabía que tenía a mi espalda, era mi caja, en los brazos, era el bebé, hace menos de una semana que había regresado al santuario, habiendo resuelto el problema en Egipto, y todo se había disparado, la muerte del abuelo, la ascensión de Arles, que para colmo ¡resultaba no ser Arles! Sinó Ares, Ares en el cuerpo de mi mejor amigo, pero nada de eso importaba en ese momento, debía sacar a la niña de allí, llevarla a lugar seguro, lejos, muy lejos del santuario, los guardias me seguían, les había dado esquinazo a todos, a todos menos a una persona, las llamas nuevamente, Shura está tratando de que lo ataque, no puedo hacerlo ¡no puedo hacerlo con Athena en mis brazos! Sigo moviéndome esquivándolo, caigo por un barranco, la bebé se me ha caído de los brazos y con terror, veo como Shura la sostiene y la apunta, no lo puedo creer ¿Athena va a morir en manos de quien es su caballero mas fiel? No lo puedo permitir, me escucho decir:
- ¡trueno atómico! Y las llamas regresan otra vez, estoy en las ruinas de la acrópolis, es de primera hora de la mañana, tengo a la bebé en brazos y me siento muy debilitado, mis latidos van cuenta atrás, cuando veo a alguien, un japonés.
-joven ¿necesita ayuda? Lo miro con desesperación, realmente yo no importo, importa la bebé que tengo en brazos.
Señor, Athena vuelve cada cierto tiempo, para proteger a la humanidad, esta bebé, es la encarnación de Athena, por favor, se lo suplico, cuídela. El asiente y le entrego a la bebé.
-debe buscar a sus caballeros…los que puedan…defenderla…por favor…proteja a...At..hen…a las llamas me envuelven una vez mas, el sol me deslumbra, los ruidos me aturden y corro, corro lejos del coliseo con mis lágrimas al viento, corro a pesar de que todo el mundo me llama, escapé, huí, no puedo soportarlo ¡no puedo soportarlo!
He llorado, he llorado por un largo rato, no se por cuanto, pero si me han dejado asumir mi futuro, es para que me prepare, disfrute cada día y haga unas cuantas cosas antes de morir, regreso al coliseo donde mi padre me espera, los chiquitos me saltan encima cuando me ven llegar.
-Aioros ¿Por qué te fuiste? Pregunta Camus –no, no fue por nada. Logro darle una sonrisa al pequeño y el se relaja, Aioria tira de mi pantalón.
-si hermano ¡por que huiste! Espectros ¿Qué le puedo decir a mi pequeño hermanito? Suspiro.
-nada Aioria, me dio miedo ver a papá inconsciente. El asiente, papá me mira, lo sabe, seguramente lo sabe.
Ha pasado la fiesta, ya estamos todos, debo dejar algo para proteger mi casa, a los caballeros que mandé a entrenar, debo dejarles algo a ellos y a mi hermano, para Aioria he estado confeccionando un diario con mis vivencias, para los demás, dejaré pruebas que deberán pasar, si son dignos, encontrarán mi última voluntad, si no, mi armadura los matará, tomo la punta de la flecha y en griego antiguo escribo:
"caballeros, encomiendo a Athena a su cuidado"
Es lo único decente que he podido hacer por ellos, realmente lo único que he podido hacer por todo, ojalá pueda proteger también a los niños de oro, pero eso, me es imposible queda rogar que las enseñanzas de sus respectivos maestros, no sean borradas por la guerra brutal.
Hablé con el abuelito, muchas veces antes de su muerte, el me dio serenidad para aceptarlo, dijo que cuando se nos muestran estos hechos que son lo que no podemos cambiar, es para prepararnos y dejar cosas para los demás, nuestro buen recuerdo, nuestros asuntos pendientes, voy subiendo hacia la sala del maestro, es la fehcha indicada, miro a Aioria que está en los hombros del tío Lucas.
¡hermano! Me grita, me detengo y le sonrío, el baja de los hombros del tío y se trepa en mi.
-hermano, que bueno verte ¿Qué vas a hacer? Pregunta, le beso la frente.
-voy a hacer un poco de guardia arriba, órdenes del maestro. El asiente.
-mañana es domingo ¿jugamos sega todo el día? ¡tengo un juego nuevo llamado Sonyc! Sonrío, si no lo hago, no podré evitar llorar.
- ¡desde luego Aioria!¡paso por ti! Cuando haya descansado. El asiente, me besa la frente –te quiero hermano. Trago saliva, beso su mejilla y su frente.
-yo también leoncito, se bueno, se fuerte. El sonríe y se baja de mi, se vuelve a trepar a su maestro y se alejan a la parte privada de su casa, no puedo evitar que las lágrimas se me salgan, lloro, lloro desconsolado por un momento, luego pienso que el destino no me puede ver así, derrotado, aunque este día sea mi fin, daré mi resplandor con alegría, con una sonrisa para mi Athena, que si no lo hago, ella estará mas asustada de lo que ya de por si, va a estar, colocando mi sonrisa serena, voy a recibir el beso de la muerte, confiando, en que estarás viva, sana y feliz mi querida Athena y que mi espíritu, siempre te cuidará desde las estrellas.
