Hola ¡hola chicas! U hola si alguien lee este fic, espero todas estén bien.
Un capi un poco fuerte, una situación mu difícil de imaginar.
El escenario se ubica tras la muerte de Aioros.
¡déjenme saber su parecer!con un buen REVIEW!
Sain seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, lucho para que todo encaje.
Homake 6, sufrimiento y desgracia de Aioria.
Estaba dormido, ya mi maestro me había acostado, soñaba, soñaba con la vez que fuimos a disneylandia, por el cumpleaños de Muss y Toin, corría entre Saga y mi hermano, cuando el sueño cambió de repente, me encontraba en una casa griega muy bonita, era muy bella, toda blanca, con adornos y todas esas cosas, parecía una de esas casas con las que a mi Marín le gusta jugar, me adentré mas en ella ¡alguien me llamaba! Seguí mi camino y la vi, era la niña mas linda de la historia ¡y no pienso que todas las niñas sean lindas! Son monstros tan feos como los cíclopes, excepto Marín, ella es una niña muy linda ¡muy linda! Pero esta niña ¡también era la mas bella de la historia! Me sonrió.
-Aioria ¿podrás perdonarme? Preguntó con calma, me acerqué a ella - ¿perdonarte por que? No me importaría darte mi merienda del colegio si tienes hambre. Sus ojos azules resplandecieron.
-por todo el daño, que por mi culpa has vivido y vivirás, Aioria, recurda que tu hermano es… pero nunca llegué a saber lo que mi hermano era, alguien me despertó, me haló bruscamente de mi cama.
- ¡a donde fue el traidor! Gritó uno de los guardias, lo único que hice fue dar un grito, pero otro me golpeó el estómago.
- ¡no mientas maldito gusano!¡sabemos que sabes a donde fue el traidor de tu grité - ¡no se nada!¡no se nada!maldito hermano! Pero ellos me golpeaban, me pateaban y me dolía mucho, me hice una bola para impedir los golpes.
- ¡sabes que el maldito de tu hermano intentó matar a Athena y huyó con la armadura!¡huyó con la armadura de sagitario! Exclamaban los guardias golpeándome mas y mas - ¡a estas alturas el señor Shura ya debió haberlo matado! Exclamaba el otro.
- ¡mi hermano no es un traidor!¡déjenme!suéltenme! gritaba mientras ellos me seguían golpeando - ¡plasma relámpago! Lanzó la voz de mi maestro detrás de mi, enviando a esos guardias a la pared.
-Asfódelos ¿Por qué golpeas a un inocente? Preguntó mi maestro con severidad, mientras se acercaba a mi y me cargaba, apoyé mi cabeza en su hombro –ese niño es hermano del traidor Aioros, quien huyó tras intentar matar a Athena, se llevó la armadura de Sagitario y seguro, este mocoso, sabe donde está. Mi maestro endureció la mirada.
-Aioria no sabe nada. Dijo mientras los guardias malditos lo miraban –es nuestro deber interrogarlo. Dijo Asfódelos, se acercó a mi maestro pero este, en un movimiento sorprendente, le clavó la lanza en el estómago.
-este es el interrogatorio que sacarás ¡si vuelven a acercarse a mi aprendiz!¡fuera vasofias del inframundo!¡largo! el guardia restante se fue mientras yo, abrazaba a mi maestro.
La señora Kimiko ayudaba a curarme –se que no sabes nada hijo. Dijo por fin mi maestro, lo miré –lamento mucho la situación que estás pasando, necesito que vengas conmigo cuando Kimiko termine contigo. Asentí, cuando ella terminó, seguí a mi maestro, llegamos a las ruinas de la acrópolis, en un sitio, había una mortaja, mi maestro se acercó a esta.
-acá está, Aioria. Dijo mientras se acercaba a mi, toqué la tela y sentí el frío del cuerpo de mi hermano, mis ojos se llenaron de lágrimas.
-primero papá, ahora tu ¡me dejaste solo!¡prometiste que vendrías a jugar sega conmigo!¡me dejaste!¡me dejaste! Exclamé, golpeando el frío cuerpo de mi ermano, lo golpeaba y lloraba - ¡por que me traicionaste!¡por que me dejaste! Exclamaba una y otra vez, mi maestro me apartó de la mortaja, me sujetó fuerte, clavando su mirada en mi.
-escúchame Aioria, digan lo que digan, siempre recuerda que tu hermano no es un traidor, nosotros no lo creemos, siendo el que recibió a Atena, el sería incapaz de traicionarla. Dijo, pero no le quise creer, lo aferré, con la fuerza del dolor y la desesperación, al fondo, estaba mamá, suponía que la tía Kimiko había ido por ella, lloraba abrazada a esta última, mi maestro cargó el cuerpo envuelto de mi hermano y llegamos al cementerio, me sorprendió mucho ver a los tíos allí, pero como todo el mundo, se teletransportaba en emergencias, supuse que esto calificaba como una después de todo, uno solo la utiliza cuando es necesario moverse con rapidez, aunque es fácil de usar, delatas tu posición y te pierdes de hacer el recorrido completo, claro, te cansas mas rápido, igual, mamá se lanzó sobre el cuerpo de mi hermano, mientras yo, al lado de los tíos, esperaba a la culminación.
Poco tiempo después, mamá enfermó, una enfermedad atípica, solo una porción pequeña de la humanidad la tenía, mamá murió, dejándome solo, completa e inhumanamente solo, no queriendo hacer mas nada que entrenar, en el santuario, estaba completamente solo, solo me hablaba Marín, nadie mas, Máscara y Afrodita me miraban ppor encima del hombro, Shura no me hablaba en lo absoluto, recibí una llamada de Mu, otra de Shaka y otra de Camus, donde sorprendentemente, los 3 se aderían al pensamiento de los tíos, de que mi hermano no era un traidor, tiempo después, Milo y Alde fueron a visitar, Alde no quiso dirigirme la palabra, igual que los aprendices de plata, como todos los demás, me miraba por encima del hombro y Milo, Milo…el dijo…dijo que aunque su padre creyera que yo no era un traidor, el si lo creía, porque era hermano de un traidor, y por siempre sería un traidor ¡seguro que había hablado con Shura! Y así, permanecía solo, aunque estuviera rodeado de gente, porque en mi permanecía, la marca de la traición de mi hermano Aioros.
