Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas estén de lo mejor, acá hay ¡otro capi de la historia! O…los homakes, es mas propio decir.
A pasitos de finalizar el fic principal de estos homakes que espero hayan completado algunos aspectos del fic que pudieran haber generado curiosidad o intriga.
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!.
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, les regalo estas ideas.
Homake 8, Conociéndonos mas.
Otro día en el santuario, tenía que estar allí, porque como vivo con papá, mamá bueno, nos quedamos en el y Mil, pues, no queda otra que estar en el santuario santuario, Mil tiene 14 años, le falta poco para graduarse de santo, aunque sigue siendo insoportable de verdad, pero es mi hermano y lo quiero muchísimo, estoy en la sala de batallas, mirando las pinturas y las columnas, el perfecto trabajo, que ha sido hecho, Afrodita pasó por mi lado.
-hola princesa escorpión. Me dijo.
-hola Dita. Saludé entristecida –luces triste y aburrida. Dijo el, suspiré –es que nadie quiere jugar conmigo. Dije.
-no te lo tomes a mal, tenemos mucho trabajo, eso es todo ¿Por qué no vas a la playa?. Me preguntó –acá es aburrido. Dije.
- ¿Por qué? A ti te gusta ir sola a la playa. Asentí, la verdad era que ya no quería hacerlo, quería tener amigos en el santuario, como los tiene Mil.
-anda y diviértete. Me dijo, se despidió y se alejó, vi pasar a Máscara.
-hola, voy a ver al maestro princesa escorpión. Dijo –sigue, yo no te detengo. Dije.
-pareces mas muerta que Morticia. Me dijo, suspiré, el siguió su camino silbando, me fastidié de estar allí mirando y bajé a la playa, llegué y miré el mar, me senté a la orilla del mismo, quería perderme en sus profundidades, una lágrima salió de mi ojo, luego otras mas, a la basura que se me había metido, se unieron mis propias lágrimas de tristeza.
-las emociones tristes me deprimen. Me dijo una voz familiar, alcé la cabeza, sonreí.
- ¡Kim!. Exclamé al verla –hola princesa escorpión ¿buscas rescatar sirenas?. Me preguntó interesada, tenía su cola.
-hoy no, aunque eso no viene mal. Dije –entonces ¿Qué te pasa?. Preguntó, suspiré.
-ninguno de los chicos quiere pasar tiempo conmigo, todos están muy ocupados para dedicarme tiempo, ya nadie quiere jugar conmigo. Kim asintió.
- ¿quieres nadar conmigo?. Preguntó, me emocioné –oh ¿puedo?. Pregunté.
-desde luego, claro que puedes. Dijo Kim, le tomé la mano y saltamos al fondo del mar, cada vez que necesitaba respirar, ella me subía a la superficie.
- ¿sabes Kim?. Le pregunté, ella volteó a verme con interés, para animarme, se había puesto rubia como yo y parecía mi hermana mayor.
–quisiera ser tan bonita como tu. Dije –y lo eres. Me dijo.
¡una sirena con cola!. Exclamé feliz –ten cuidado con lo que deseas. Me dijo Kim.
-hace tiempo la señorita Anfitrite no transforma a ninguna humana en sirena, ni da permiso para que estas suban, las cosas están demasiado peligrosas. Asentí.
Yo quisiera, de verdad, debe ser tan lindo ser sirena y tener cola y nadar todo el día ¡es espectacular!. Ella rió.
Las que con suerte pueden pasarse todo el día disfrutando porque tienen todo lo demás cubierto. Asentí.
-bueno, eso. Dije, miré el mar –que sed tengo. Dije –ni se te ocurra. Me previno Kim.
Tu no puedes tomar agua salada, te secas por dentro. La miré entrecerrando mucho los ojos.
- ¿Por qué tu si puedes?. Pregunté –porque soy sirena de agua salada, ni los marinians, ni los humanos, ni las sirenas de agua dulce pueden tomar agua salada, se secan. Abrí la boca.
- ¿Cómo sabes de que sirena es cada tipo?. Pregunté - ¿Cómo hacen si van al agua salada?. Pregunté otra vez.
-ya va,1 por ves: primero; las sirenas se conocen por la forma de las escamas. Me mostró la cola, vi que sus escamas eran como semejando almejas.
- ¡guau!. Exclamé –las de agua dulce, las tienen redondas, las de agua salada, las tenemos como almejas y las mixtas, como diamantes, si yo voy al agua dulce, debo llevar mi agua o un aparato que la vuelva salada, o volverme humana, para poder tomarla, lo mismo si las de agua dulce bienen al mar, un aparato que les transforme el agua.
Asentí.
-genial. Dije anonadada –hay muchas cosas que no saben los humanos que no les gusta educarse. Asentí con energía.
- ¡enséñame!¡explícame!¡yo quiero saber!. Ella sonrió.
-de acuerdo, pero vamos a que tomes agua. Me llevó de regreso a la playa y subimos hasta mi casa, me senté con ella en la escalera a parlotear, cuando vimos pasar a Mil y Muss, venían con Nico.
-oye tu, halacrán azul. Dijo Kim, mi hermano volteó a mirarla.
-el hecho de que tengas a tus amigos, no quiere decir que dejes a tu hermana botada, debes pasar tiempo con ella, no como corronchos si no quieres, pero no hay ninguna razón para que tu hermana, que ha sido tu primera amiga, la dejes botada. Milo me miró.
-no ha sido precisamente la primera. Dijo –pero si ha sido tu amiga sin ganárselo, por el hecho de ser tu hermana y pasar tiempo contigo ¡ojalá yo tuviera tu suerte!. Exclamó Kim, su cabello aumentó en tono de dorado.
-no digo que no te la pases ni con Muss, ni con Mu, ni con Alde, solo digo, que a menos que entre ustedes se rompa el vínculo de amigos, no debes dejar a tu hermana botada, muchos saben la suerte que tienen desde un principio y otros idiotas como tu, no lo saben hasta que la pierden, ojalá jamás debas perderla. Milo miró mal a Kim.
- ¿Por qué a ti te importa eso?. Preguntó, ella bufó.
-porque ambos son mis amigos y no vale la pena que se pierdan por creer que los hace mejores estar solo con sus amigos y relegar a sus hermanos. Mil abrió la boca, Muss parecía molesto.
-yo nunca le dije que hiciera eso. Kim asintió –yo lo se, pero, es el resultado de gente que le gusta dividir para controlar, que buscan crear heridas innecesarias y poner a alguien en el lugar de otro alguien. Mil me abrazó inesperadamente, lo abracé sorprendida.
-lo siento Hon, no volveré a hacerlo. Eso me hizo aferrarlo con fuerza, con mucha, mucha fuerza.
-ya me voy Honey. Me dijo Kim –muchas gracias Kim. Dije por fin, ella me guiñó el ojo.
-para eso, son las amigas. Dijo feliz.
Cuando dejé a Honey hablando con Dita, que ya tenía tiempo para ella, fui a la playa, allí encontré a Kim.
-es muy duro cuando tu rival se vuelve tu amiga Mil. Me dijo –tienes buen corazón. Dije, estaba terminando de atardecer, cuando la luna llegó, me di cuenta que era luna llena, la bañó, se le puso un vestido, una diadema con una luna y un color plateado en sus ojos.
-gu, gu, gua. Comencé - ¡si le dices a alguien te despellejo!. Me amenazó como una fiera.
-ok, ok, bájale 2 a tu histeria. Dije, me senté a su lado, ella me miró.
- ¿Por qué estás empeñada en la relación de Honey y yo?. Pregunté –porque es una buena chica y te quiere. Dijo.
-hay algo mas. Dije –si, lo hay ¿sabes que mi hermana es aprendiz del mensajero?. Preguntó, abrí la boca anonadado, papá me había explicado sobre la amazona que viene y va, la mano izquierda del patriarca, la amazona de Lince.
-no lo sabía. Dije –pues si, Luna es mi hermana y desde los 7 años que no la veo constantemente, no quiere… Kim se quebró.
-no quiere hablarme, porque soy una espectro, una maldita espectro, una párea, una marginada. Me quedé anonadado.
-el hecho…de que algunas personas usen el cosmos de Hades para el mal…no quiere decir, que todos lo hagan. Dije.
-dímelo a mi. Dijo muy triste, Kim tomó aire y me contó su tiste historia, tenía los ojos humedecidos, por la ttristeza que emanava, lo peor, fue que al terminar, Kim se echó a llorar y llorar y llorar, me quedé anonadado y solo atiné en un principio a darle palmaditas en la espalda, luego, recordé que así no se consolaba ni a un gato, así que: me dediqué a animar a Kim hasta que logré atenuar su tristeza.
