-Ichi-niii!, Ichi-niiii!- Se escucha la voz de Yuzu, mientras toca la puerta. Ichigo gruñe

despertándose y se levanta del suelo como puede, le duele la cabeza y se siente agotado.

Como puede camina hacia la puerta y la abre…
-Ichi-nii! ¿Por qué no me abrias? –dice la chica haciendo un puchero.
-Lo siento Yuzu, se me olvido que vendrías.- dice Ichigo mientras pone una mano detrás de su
cabeza. La chica lo huele y se tapa la nariz, mirándolo feo.
-Ichi-nii, apestas, estuviste bebiendo?- le pregunta, aunque la respuesta era obvia.
-Si, yo… - Ichigo no puede decir nada más sin acordarse de lo que había pasado el dia
anterior.

-Debes darte un baño o se nos hara tarde!-dice Yuzu desesperada.
-Tarde?- Ichigo replica, pareciendo no entender lo que su hermana decía.
-Me prometiste que me acompañarías a mi presentación de platillos. – camina mientras levanta
las cosas que Ichigo dejo tiradas en el suelo.- ve a bañarte!- señaló hacia la puerta del baño.

Ichigo obedeció a su hermana, sin cuestionar, dejo que el agua fría calmara el fuego que le
nacía de la rabia que sentía, esa rabia que parecía sofocarlo cuando estaba sobrio, causado
por Rukia, su chica, y la escena de ver que su tio la besó.

Salió del baño y miro a su alrededor, su habitación estaba limpia, obra de su hermana. Ella se
escuchaba en la cocina, así que se dispuso a cambiarse, minutos después apareció frente a
ella.

-Tuviste una pelea con Rukia, Ichi-nii?-parecia consternada por el tono de su voz.
-Algo así…-dijo Ichigo, mientras se sentaba en un banco, cerca de la barra que había en su
cocina. Yuzu solo se limita a hacer una mueca y le sirve un poco de comida.

-Tengo una idea!- dice la chica sonriendo- que tal si pasas unos días en casa?, papá se la pasa
en la universidad y Karin parece zombie y es como si no estuviera, así me harias compañía y
no me sentiría sola.- lo mira ansiosamente esperando su respuesta.

Ichigo permanece en silencio unos instantes y acepta, quizá necesita estar con su familia, para
sentirse un poco más seguro. En esa casa, su único refugio, no cuestionarían alguna decisión
suya y le darían el apoyo que el necesitaba, y si, lo necesitaba fervientemente, pues se sentía
perdido.

Prepara sus cosas y salen de su departamento, piensa distraerse en la presentación de arte
culinario de Yuzu, así que bajan y llegan al estacionamiento y se suben a su auto.

Ahí estaba, la pequeña bolsa de galletas que Rukia comia, intacta, pues ella había decidido
guardarla para después; Yuzu las tomó e inclinó su cabeza a un lado sonriendo. Ichigo solo
asintió y ella procedió a comerlas.

-Son tan deliciosas, y no puedo creer que no me salgan igual!- decía mientras feliz las comia,
Ichigo solo se limitó a sonreir y ver a su hermana así lo tranquilizó.

Llegando al lugar donde seria la presentación de Yuzu, Ichigo divisó a una chica con la misma
complexión de Rukia, y pensó que su hermana la había invitado…

Él trataba de acercarse lentamente a la chica, pero ella desaparecia momentáneamente, y
aparecia de nuevo, comenzaba a molestarse, pues sentía que ella jugaba con el.
Avanzó rápidamente y la alcanzó tomándola del brazo,

-Rukia!-dijo Ichigo…
-Disculpa? Me estas lastimando…-contesta la chica, molesta y avanzando hacia el, se deja ver
por completo.

En frente de Ichigo estaba una chica diferente, delgada como Rukia, cabello más corto y de
color verde…

-Creo que te confundiste-le dice la chica casi sin expresión.
-L-lo siento-dice Ichigo, y a manera de disculpa se presenta extendiéndole la mano.- Ichigo
Kurosaki-quien presenta una mueca que parece una sonrisa…

-Nozomi Kujo- la chica estrecha la mano con la de Ichigo-espero que la chica que esperas,
aparezca; nos vemos.- dicho esto se da la media vuelta y se va.

Las palabras de Nozomi, resuenan en Ichigo, quien había vuelto a su tormento. Rukia quien
invadia sus pensamientos en todo momento, volvia a su mente para atormentarlo.

La tristeza de Ichigo se notaba en su cara, fingía reir, pero Yuzu solo lo miraba con dolor y se
sentía impotente de no poder ayudar a su hermano. Verlo así de nuevo le partia el corazón
una vez más…