Domingo en la noche, Ichigo había decidido pasar al bar,
para intentar distraerse un poco.
Llegando al lugar notó que había bastante gente,
pues era noche de micrófono libre.

Tomo asiento en la barra y con un gesto
movió su cabeza y el barman le sirvió una cerveza…

-Ichigoooooo!-dijo Keigo emocionado
-Hey,-contestó sin ganas
-Donde esta Rukia-chan? La trajiste para que me escuche cantar?- dijo en voz alta.
-No, Rukia….-se le fue el aliento y las palabras- ella no pudo venir.
-Ahh-dijo Keigo decepcionado- la traes para la próxima…
ya que ella es encantadora.-Ichigo solo se limitó a sonreir y rascarse la cabeza.
-Deberias darle la buena noticia, en vez de contarle idioteces…
-Oye Mizuiro, pensé que lo mejor es que se lo dijeras tu – replicó Keigo.
-Buena noticia? -Preguntó Ichigo.
-Vamos a nuestra mesa habitual y te contaremos.

Ichigo siguió a Mizuiro y a Keigo y llegó a su mesa,
de pronto una de las chicas les llevó una ronda de cervezas.

-Y cual es la buena noticia?-dijo Ichigo sorprendido.
-Ichigo, tanto tiempo sin verte-dijo Sado.
-Oh, hola Chad- Ichigo estrechó su mano con la del moreno.
-Kurosaki, quita esa cara de alma en pena
-dijo Ishida mientras le daba una palmada en la espalda.
-Ishida! Que haces aquí? – le pregunta
-Algun dia tengo que descansar – dije Uryuu sentándose
- el hospital estará bien bajo la guardia de mi padre.
-Ahora que ya estamos todos- interrumpio Mizuiro
- les contaré de la maravillosa buena noticia.
-Si saben que la famosa Riruka dará un concierto en la ciudad, dentro de unos meses?- dijo Keigo adelantándose.
-Keigo… como sea- continua Mizuiro – hicieron una convocatoria para las bandas locales, y enviamos una prueba y…
-Vamos a tocar con en su concierto!-interrumpe Keigo
-Eso es genial, pero no sabes cuando? Quiza necesite hacer unos favores…-dice Ishida.
-Debemos ensayar mas – dice Sado
-Felicidades, en serio muchas felicidades –dice Ichigo.

La chica de antes se le acerca a Mizuiro y le dice algo en secreto,
el solo le sonríe y asiente. Toma sus cosas y se levanta…

-Es nuestro turno, nos toca-dice apresurado, todos se levantan excepto Ichigo,
pues no tiene a quien reemplazar, toma otra cerveza.

Observó a sus amigos en el escenario, las luces se apagaron,
y reconocio la canción que Mizuiro comenzó con el bajo,
Keigo comenzó a cantar…

"Eres como un serafín, tan buena hasta los huesos…"

Ichigo no podía dejar de vinculas las palabras con Rukia,
sus ojos, su boca, su sonrisa,
hasta que escucho las ultimas palabras de la canción…

"Ahora te tengo profundamente dentro de mi;
ahora te tengo profundamente dentro de mi alma… "

Ahí, en ese bar, escuchando la canción supo que Rukia
se había convertido en parte esencial de su alma y que la amaba demasiado.

Y... del grave error que necesitaba arreglar.