Rukia trató de calmarse y secó sus lagrimas,
notó además que estaba sola en el balcón,
se quedó ahí esperando que su tio regresara,
pero no lo hizo, y salio del teatro cuando la mayoría lo había hecho.

Al salir notó que la calle estaba llena de gente,
y que toda caminaba hacia el canal.
Rukia miró a su alrededor y no vio algún rostro familiar,
así que solo avanzó en la misma dirección de los demás.

Rukia se mezcló entre la gente y llegó a donde unas grandes escaleras se conectaban
con el agua, entonces, viendo el canal a oscuras,
noto una luz que avanzaba hacia ella, y una música tétrica sonaba por todo el lugar…

Sorprendida pensó en que era el equipo de sonido en un edificio alto,
que ella vio como lo instalaban, pero nunca se imagino la potencia de este.

La luz continuaba avanzando hacia ella y se encendio una mas;
era una pequeña canoa con un angel, al cual puso fuego en sus alas y se consumieron
hasta que se convirtieron en cuernos y quedó como un demonio.

Detrás de esa canoa venia otra con un angel, el cual traía una lanza
y lanzó fuego hacia el agua, seguido de una canoa larga, p
arecida a un carruaje y en ella traía al rey… y después del rey,
la reina quien venia en una rueda haciendo equilibrio…

Mientras mas se acercaban, mucha gente comenzó a retroceder
y después todas, haciendo que Rukia retrocediera involuntariamente,
un haz de luz pasó cerca de ella y el aire se sentía caliente,
ella vio una llama de fuego muy cerca de ella.

Al verse hipnotizada, no se percató de que la canoa había llegado a la orilla
y el demonio se convertia en un escupe fuego,
asustada torpemente se echó para atrás,
cubriéndose con una mano, cuando sintió que era jalada de la otra…

Entre la multitud vio a quien la había salvado,
un hombre alto que llevaba puesta una mascara que parecía cabeza de antílope,
y llevaba lo que parecía piel en los hombros,
del miedo solo quería gritar por la impresión de lo que vio…

-Rukia estas bien?
-A-Ashido, eres tu?- preguntó reconociendo la voz

Ashido se quitó la mascara y sonriéndole asintió.

-Deberias estar en un lugar un poco mas alto,
para que puedas ver sin problemas el desfile
-Si, tienes razón – dijo poniendo su mano en su boca,
acto seguido Ashido le extendió la mano ofreciéndole un antifaz negro.

-Y eso?- preguntaba mientras toma el antifaz.
-Todos los que trabajaron para lograr el carnaval deben usar mascaras,
y ya que andas vestida…- Rukia dudó en ponerse el antifaz,
entonces Ashido lo tomó nuevamente.

-Permiteme – le dijo, mientras lo ponía sobre su rostro,
Rukia se quedo perpleja y esto le recordó la situación parecida
que vivió con Ichigo hacia unos meses.
-Gracias- dijo en voz baja.
Ashido le extendió la mano a Rukia nuevamente,
quien titubeando la tomó y el camino abriéndole paso entre la multidud,
hasta un lugar donde ella podía ver sin problema alguno,
el espectáculo frente a sus ojos…

Ya acabado el desfile, en el cielo destellaron los fuegos artificiales
y notó el reflejo en el agua…

Los ojos violáceos de Rukia, se veian hermosos,
al reflejar las luces de los fuegos artificiales, l
o que tentó a Ashido y se le acercó para besarla,
Rukia en reflejo rápido volteó y se separo de el.

-Lo siento-dijo Ashido calmado, Rukia solo se sonrojó y agacho su cabeza.

Caminaron en medio del tumulto de gente
que se detenia a observar a los artistas, músicos,
y varios que se tomaban fotos con los que portaban las tradicionales mascaras.

Cuando todos se fueron, Rukia se dispuso a irse a su hotel,
confundida por la acción de Ashido.

Rukia durmió profundamente hasta mediodía.
Su tio apareció y toco a su puerta despertándola.

-Rukia, abreee!- dije Soju desesperado, y Rukia se levanta
y camina adormilada hacia la puerta.
-Estas lista, en oh~ - la vio de una manera algo penosa.
-Acabo de despertar- refunfuñó.
-Ya veo, apurate, vístete y prepara tus cosas en una hora nos vamos a Japon.
-Ok. – dijo mientras se tallaba los ojos.
Rukia tomo una ducha, pidió el desayuno – almuerzo, preparo sus maletas
y se dispuso a marcharse al aereopuerto junto a su tio.

Ya en el aeropuerto, mientras esperaban
unos minutos antes de abordar el avión,
aparece la soprano de la opera y detrás de ella, Ashido;
Rukia se sonroja y piensa que quizá ella y el son amantes,
pero nota la frialdad hacia ella, aunque es amable.

-Soju – exclama la mujer con su hermosa voz seductora
-Bianccha- dice mientras camina hacia ella y la toma de la cintura besándola.
-Volverás a mi, verdad?- lo mira suplicante
-Si, volveré pronto a ti.

Rukia se quedó perpleja ante tal escena, Ashido avanzó hacia ella.

-"Pasajeros del Vuelo 135, favor de pasar por la puerta 9"

-Vamos Rukia, ese es nuestro vuelo.- dijo Soju.
-Rukia- Ashido murmuró su nombre
-Un momento, tio, en seguida voy- le contesto.
-Siento lo de ayer, y perdón por haberme portado
como un idiota en tu estancia aquí.
-No hay nada que perdonar,- dijo Rukia con una leve sonrisa.
-Adios Rukia…
-Adios Ashido.

Rukia giró sobre si y se disponía a marchar
rumbo a su salida cuando de pronto escucho:

-Si me necesitas, vuelve, yo te estaré esperando.
Rukia miró a Ashido sorprendida, y sin saber que mas decir
o que hacer en ese momento, hizo una reverencia y…

-Gracias – acabando de decirlo, se marchó.