Con este segundo capítulo me presento mis queridos lectores y lectoras, tengo en mente desde hace un tiempo atrás este fanfic dedicado a esta pasional pareja de shingeki no kyojin. Recomendables todos y cada una de las historias que se encuentran por aquí. No olviden darse una paseada entre tanta historia bonita que uno se encuentra por estos rumbos.

Gracias por su recibimiento y estamos en contacto.


-He regresado viva heee- suspiró Ymir orgullosa observando bajo el amanecer la muralla rose que se encontraba ya a pocos metros de distancia, su corazón no dejaba de palpitar, latía cada vez con más fuerza -Pronto..agh... Pronto..- decía entre jadeos mientras corría a toda velocidad adentrándose a la muralla -agh.. más cerca... más cerca... Historia...-.

Ciertamente escalar a mano limpia el muro sería imposible para cualquiera; en su forma de titán, bueno... en su forma de titán sería pan comido pero seguramente el humo, el estruendo y las luces alertarían a guardias que pasaran por allí, no había remedio, poco antes de llegar en donde se encontraba actualmente había conseguido un juego de uniformes, el equipo tridimensional necesario y, por suerte, gas suficiente para poder continuar en movimiento durante su largo recorrido, o al menos el necesario para no morir en el intento.

No se tiene que ser un genio para concluir que no todos los titanes tienen las mismas habilidades, cambian y varían según el individuo en cuestión, así que sabía de antemano que todo intento de Eren de endurecer su piel no serviría de nada, esa no era una habilidad que su titán poseyera, tantos planes y esfuerzo para nada, pero, ¿Qué harían después de descubrir que era imposible reparar el muro María? Seguramente esos ineptos humanos no se imaginaban el verdadero poder que Eren poseía y que de hecho había mostrado con anterioridad, si tan solo lo supieran, si tan solo conocieran la magnitud y la importancia de Eren en esta historia que llevaba demasiados años inconclusa, años en los que el dolor, sufrimiento y muerte lo eran todo.

Del mismo modo en el que visualizó a Historia cuando era secuestrada por Reiner y Bertholdt desde el bosque, justo cuando la tropa de exploración iba al rescate de Eren y de ella, Ymir supo en estos momentos, desde la lejanía, la ubicación de Historia. Sí, Ymir no era un titan cambiante normal como cualquier otro, de entre todos (los que conocía en la actualidad), era la que más años había vivido, la que más experiencias había obtenido, la que mejor conocía los poderes de su propio titán, y ahora los usaría plenamente para alcanzar las metas más egoístas que habitaban en su amargado corazón, o al menos eso es lo que pensaba, de alguna forma u otra no quería aceptar completamente que su egoísmo no era más que devoción para su Diosa, y en su corazón no había nada más que no fuera total fidelidad y afecto.

Secretos y mentiras, a eso se reducía su vida, que lamentable, que patética existencia, pero, fuese quien fuese ella era ella, vivía por sí misma, vivía por encontrar su propia felicidad, por su supervivencia, por su bien, aunque eso dependiese totalmente de otra persona, si su felicidad era la felicidad de la otra persona entonces buscaría en definitiva hacer feliz a esa otra persona porque en ello consistía su propia felicidad, era su decisión, sin importar nada, con solo ver nuevamente a Historia sonreírle cálidamente sabría qué todo, absolutamente todo había valido la pena. Cualquier hecho doloroso en el pasado quedaba atrás solo como el recuerdo de una pesadilla, su vida pasada ya no importaba, por fin había encontrado la razón de su existencia que la impulsaba a seguir viviendo, y ahora que volvería a encontrarse con su razón de ser estaba dispuesta a confrontar cada sentimiento que recorría por cada parte de su alto y delgado cuerpo. -También hay algo que quiero decirte, Historia- pensó repentinamente y como si algo hubiese impulsado todo su cuerpo sintió recorrer una poderosa adrenalina que la hacía seguir más a prisa, cada vez más a prisa, ansiosa de llegar a su destino.

.

- Habiéndose reunido nuevamente con todos, después de que Armin y Jean regresaran a salvo, el grupo de Eren esperaba tranquilamente las nuevas órdenes que sus superiores darían de algún momento a otro, a nadie le fué avisado el lugar en donde se encontraban sus superiores Levi y Hanji, no habían aparecido en un buen tiempo desde que salieron, no tenían órdenes nuevas desde el regreso de Mikasa y el resto, así que esperaban aprovechando el pequeño lapso de tranquilidad ya que momentos así eran pocos, y sabían mejor que nadie que eran pequeños momentos fugaces más que de descanso de preparación para lo que vendría más adelante.

Con tan solo estar cerca de Eren Mikasa era feliz, no pedía más; Jean intentaba calmar al tan agitado por no decir desconsolado Armin que no paraba de sollozar y pensar en lo sucedido mientras se encontraba secuestrado disfrazado de Christa; Sasha y Connie, bueno, no es tan complicado hacerlos divertirse un poco con el sufrimiento ajeno, pero no podía evitarse, la historia que acababan de escuchar de la boca de Jean rayaba de lo irónico a lo totalmente cómico, porque admitámoslo: Armin?, era inevitable que algo así pasara algún día, así que las burlas eran totalmente aceptables e inevitables en estos puntos, cierto?.

Era turno de Connie, Sasha y Jean estar de guardias afuera de la pequeña cabaña que usaban como refugio temporal, cada uno es su puesto de vigilancia en diferentes áreas; Mikasa, Armin, Historia y Eren eran en esta ocasión los encargados de la cocina, y como siempre el ambiente no era agradable del todo, decidieron darle su espacio a Historia, ya era normal verla distante y antipática con todos sus compañeros, era normal, no era a Christa a la que tenían enfrente, desde que Ymir se fué, ella era Historia. . . Lo era? entonces, cómo era realmente? qué debería hacer? pensaba día a día Historia mientras recordaba su niñez, su vida como soldado, la desaparición de la persona más importante, y mientras más recordaba, menos le importaba, -En realidad no me necesitaba- suspiraba cada vez que pensaba en el asunto.

La puerta se abrió repentinamente, se trataba del capitán Levi, seguido por Hanji y los demás del escuadrón, era hora de comer y planificar las tácticas que utilizarían en su siguiente misión, cada uno, con excepción de Historia y de Eren recorrerían los alrededores totalmente en busca de espías o algo sospechoso, en estos momentos era crucial que la seguridad en la que se encontraban fuera total, tenían que ser cuidadosos. Cada uno fue a su región asignada, cubrirían un rango grande, no tenían tiempo que perder, no si querían seguir usando ese lugar como escondite.

Como era costumbre de ese par en esos momentos a solas, Historia se dirigió a la silla junto a la mesa frente a la ventana, mientras Eren dormía en la única cama de la habitación, no era del todo agradable pasar el día junto a Eren, ciertamente se empezaban a llevar mejor, pero no tanto, siempre había esa incomodidad de parte de Historia que parecía recordar a alguien cada vez que lo miraba, algo familiar, entre pensamiento y pensamiento, Historia dormitó una vez, otra vez, el sueño parecía vencerle en cualquier momento, y justo cuando porfín sentía querer dejarse llevar a un sueño profundo, algo hizo que ambos se levantaran inmediatamente, alguien tocaba la puerta, lo que no era normal pues todos habían salido apenas unos instantes atrás a recorrer el lugar, se pusieron en guardia listos para atacar, Historia dudó por un momento al abrir la puerta, pues no sabía quién podría ser, no escucharon respuesta alguna cuando preguntaron al desconocido su nombre, ni tampoco podía visualizar nada desde donde se encontraban, así que después de tomar el suficiente valor y de revisar que Eren la respaldaba del otro lado de la puerta, abrió quedando atónita en ese instante, de pie frente a ella se encontraba ELLA.

-Y...Ymir- Dijo vacilante queriendo despertar de la mala broma que sus ojos le gastaban, la persona frente a ella no dijo nada sólo sonrío para después decir -He vuelto-

Es bien dicho que las cosas no siempre resultan como las planeamos, por lo tanto, el romántico regreso que Ymir había preparado mientras viajaba para reencontrarse con su Diosa se esfumó en el momento en el que sintió un fuerte golpe directo a su estómago, Historia estaba totalmente desorientada, no sabía como reaccionar ante la llegada de esa chica, todo su cuerpo estaba confundido, qué debería decir? qué debería hacer?, era un mar de emociones en esos momentos, al fin solo atinó a darle un golpe a la mayor, era todo lo que se le había ocurrido y lo primero que quiso hacer después de todo el dolor que había sentido al quedarse sola, dolor que curiosamente se había ido totalmente, Ymir solo hizo un gesto de dolor y después sonrió al recibir el golpe sabía que se lo tenía bien merecido, no por dejarla ya que era por su bien, se lo merecía por hacer todo en secreto y no confiarle sus verdaderas intenciones al separarse sin ninguna explicación de por medio, pero ahora ellas estaban allí, ambas se miraron intensamente como nunca lo habían hecho, una mirada que lo decía todo, era extraño, pero era real lo mucho que se decían estando allí, de pie, una frente a la otra

-Bienvenida a casa- Balbuceó Historia,

no aguantó más, su temple se destrozó, las lágrimas comenzaron a brotar y pronto un gigante mar de llanto recorría sus pequeñas mejías, en su arrebato de emociones se abalanzó y abrazó a Ymir lo más fuerte que pudo, recibiendo como respuesta un profundo y cálido abrazo de un par de largos brazos que ahora se enlazaban en su cintura fundiéndose así en el calor del momento.

-Y..Y...Ym...YMIR!?- Gritó Eren súbitamente, todavía plantado como idiota al lado de la puerta, apenas había reaccionado después de saber que la persona que había llegado se trataba de la chica pecosa, ambas chicas fueron separadas por la voz del soldado Jeagger que ahora se abalanzaba con la intención de golpear a la chica titán

-A qué has venido!- gritó Eren dirigiendo su mirada a Ymir pues Historia se había interpuesto entre los dos para protegerla, -Cálmate de una buena vez, al menos podrías dejar de hacer lo primero que se te viene a la mente y escuchar a las personas, ¿no lo crees?, créeme, estoy de su lado- dicho esto, Ymir cayó al suelo víctima de un cansancio de varios días de viaje, a decir verdad, solo se había mantenido de pie gracias al incontrolable deseo de tener cerca a su Pequeña chica, pero ahora que su cuerpo estaba más relajado no evitó que éste se desplomara reclamando descanso ante la mirada atónita de los primeros que habían presenciado su regreso.

-Yo me haré responsable- dijo Historia al ver las malas intenciones que la mirada de Eren reflejaba para con Ymir, y sin decir más cargaron el cuerpo de la cansada titán hacia la habitación de Historia. -Está bien- resopló de mala gana Eren -Pero cuando todos regresen tú se los dirás- y después de esas últimas palabras salió de la habitación sin más que decir.

Todavía no lo podía creer, tenía a Ymir acostada en su cama, junto a ella, había vuelto, no había duda, no tenía palabras para describir la felicidad que la invadía en esos momentos, se reclinó suavemente apoyándose en la cama hasta poder estar cara a cara para después depositarle un dulce beso en la frente de la ahora dormida chica titán, el día había terminado, la noche había caído, sus compañeros no habían vuelto aún y el sueño era incontenible; con mucho cuidado de no despertar a Ymir se acomodó al lado de ésta para dormir, en definitiva mañana sería un gran día, uno diferente, y con un movimiento involuntario aun estando dormida Ymir abrazó a Historia con una mano lo que hizo que la pequeña después de dar un pequeño respingo por tal sorpresa se aferrara fuertemente al brazo con una gran sonrisa en su rostro dejándose finalmente llevar por el sueño durmiendo bajo esos fuertes brazos que tanto había extrañado.