CAPITULO 3
El sol aún no salía, sin embargo el cansancio que sentía al llegar se desvaneció después de unas horas de sueño y descanso, al abrir los ojos, lo primero que notó fueron unas pequeñas y tibias manos sosteniendo con fuerza su brazo, aferrándose con cariño y temor a la vez, temor de despertar y ya no encontrarla a su lado. Ymir pudo notar en la expresión de la aún dormida chica rubia una tranquilidad capaz de reconfortar corazones, o al menos el suyo; en un acto instintivo acercó más a la rubia a su cuerpo, envolviéndola de calidez, giró su cuerpo un poco sin quitar su brazo sujetado para poder acariciar con la otra mano el suave y angelical rostro de Historia
-Mhm?- reaccionó al sentir el toque en su rostro.
-Lo siento ¿te desperté?-
-Entonces ... ¿volviste?... ¿no fue un sueño?... ¿en verdad estás aquí?- Preguntó Historia todavía adormilada, se veía demasiado linda recién despertada, en sus días de cadete, Ymir solía mirarla discretamente mientras dormía, pero la parte que más le gustaba observar era la hora en que su ángel despertaba.
...
...
- Cuando al fin despertó completamente, notó con gran vergüenza la posición en que se encontraba, aún mantenía cautivo el brazo de la morena sujetándolo con fuerza mientras este rodeaba su cuerpo, una de sus piernas se encontraba entre el par de piernas de la mayor y su cara descansaba entre los pechos de Ymir. Rápidamente la alejó de un empujón rompiendo así el encanto que la mañana había traído
-No tan rápido- pidió Ymir volviendo a sujetar a su Diosa abrazándola ahora con ambos brazos y atrayéndola más cerca de su cuerpo, bajó su cara para quedar a centímetros del rostro de la rubia
-Historia-susurró, el sonrojo de la aprisionada chica se hizo más evidente todavía, estaba sorprendentemente nerviosa pero sus ojos estaban expectantes a cada palabra como si ansiara escuchar algo
-Te quiero- esa expresión seria y esa profundidad en los ojos que tenía Ymir al momento de decir esas palabras era algo que Historia nunca olvidaría
-Regresé por ti- Cada palabra que salía de la boca de esa chica tan alta eran como una explosión de sentimientos en el corazón de la pequeña rubia, ¿Cómo podía ser tan injusta esa chica titán? apareciéndose nuevamente y soltando ese tipo de cosas tan abiertamente, definitivamente no era justo, todo esas dudas acerca de su propia existencia parecían quedar en un pasado que nunca existió, ¿Cómo era posible que esas pocas palabras cambiaran tan drásticamente su YO que hasta hace poco estaba resignada a tener?. Con pequeñas lágrimas en sus ojos y con el rostro totalmente rojo miró detenidamente el rostro de la morena y dijo suavemente: -... IDIOTA - esperó unos momentos y después de ver la cara confundida y desencajada que ponía Ymir agregó con una sonrisa usando el mismo tono suave de voz: - Te quiero Ymir -
Mostrarse tan sentimental no era propio de Ymir, así como no lo era una Historia tan bromista como la que había aparecido en tan importante momento, a Ymir casi se le sale el corazón al escuchar que la respuesta a sus sentimientos fuera un único "IDIOTA", por suerte un "te quiero Ymir" agregado al final de la frase le devolvió la vida junto a una pequeña carcajada por tan inexplicable escena que acababa de ocurrir.
Conocía a Historia de mucho tiempo atrás, desde que la interrogó mientras alimentaba a la pobre chica patata después de correr en sus tiempos de cadetes, habían pasado toda clase de momentos, habían estado mucho tiempo a solas, y la había confrontado lo suficiente para tener una perspectiva clara de la clase de persona que era realmente Christa, de antemano sabía que no era la Diosa que todos decían que era, aun así seguía llamándola Diosa por otros motivos, motivos un tanto íntimos, en el mismo caso, Christa sabía bien cómo era Ymir, no era tan difícil con esa actitud tan abierta que la chica titán tanto mostraba;
-Lo siento- susurró una sonrojada Historia
-Por qué te disculpas?-
-Dudé de tí, aquella vez en verdad pensé que no me necesitabas más- aclaró con la cabeza agachada.
Ymir ya no dijo más, esa cara se veía demasiado linda así sonrojada y avergonzada, con sus largos dedos sujetó el mentón de su Diosa con sumo cuidado, como si se tratase de lo más frágil y delicado que pudiese existir, la acercó lentamente y depósito un beso lleno de ternura a un lado de esos pequeños labios tan exquisitos.
Historia abrió los ojos de par en par al sentir el contacto de los labios de la morena rozando los suyos, sintió un cosquilleo inexplicable pero placentero, en aquel preciso momento se perdió a sí misma y cedió a los profundos deseos que emergían con tanta intensidad que era imposible detenerlos. Entrelazó esos pequeños brazos alrededor del cuello de Ymir y la jaló para quedar debajo de la titán, la acercó nuevamente, aún más cerca de su cuerpo y ahora fue Historia la que besó a su amada, la besó con tal pasión, deseo y lujuria que todo autocontrol y resistencia se desvaneció en menos de un segundo
-No está nada mal- susurró Ymir al oído de su Diosa provocando el efecto deseado en su pequeña rubia.
Tanto tiempo de estar separadas realmente había hecho estragos en ambas, todo el tiempo perdido, todas la miradas y sonrisas que se debían la una a la otra, todo, este era el momento de decirse todo sin necesidad de palabras mientras lentamente rosaban sus cuerpos, suavemente se acariciaban explorando el cuerpo ajeno, besándose dulcemente, fue Ymir la que comenzó a explorar el cuerpo que tenía debajo con los labios..besó la frente... las mejillas... el cuello, se detuvo en el cuello, lo lamió repetidamente mientras sus manos seguían jugueteando en el cuerpo de su Diosa, volvió a bajar, sus besos se dirigieron del cuello a los pechos mientras Historia se aferraba a la corta cabellera negra y apresaba con las piernas la cadera de la chica que ahora besaba sus pechos, recorría sus brazos y volvía a su cuello trazando un recorrido que Historia parecía disfrutar. Era una hermosa danza erótica, un momento que no debería terminar jamás, besándose cada vez más.. tocándose cada vez más... amándose cada vez más...
-Ymir- Decía entre jadeos la muy excitada rubia - S.. se gentil... por favor.. ah... se gentil... ah.. Y..Ymir!-
Ymir besaba sin descanso lo largo y ancho del pequeño y hermoso cuerpo de su rubia, ya no tenía control, ambas estaban totalmente desnudas bajo la delgada sábana de aquella pequeña cama, el sol pronto saldría, la luz que entraba de la ventana era casi nula, pero era suficiente para permitirle admirar ese cuerpo tan caliente y sudoroso que tenía bajo de ella pidiéndole con la mirada más. Los movimientos de ambas eran sincronizados y perfectos como si todo eso fuese destinado a pasar, como si toda la vida estuviesen esperando aquel fugaz momento.
-Aahh- se oyó gemir a la rubia después de que la titán mordiera uno de sus tan erectos pezones -aahh- las pequeñas uñas se enterraban cada vez, con más fuerza, en la espalda de la mayor, con cada beso, con cada roce, con cada mordida, cada vez que Ymir la hacía gemir sin control sólo podía dejarse llevar por el deseo y estremecerse salvajemente bajo el cuerpo de la morena, el ritmo era cada vez más acelerado, entre tantos jadeos y gemidos era imposible no excitarse, ambas estaban sudorosas, sin aliento, respirando pesadamente tratando de alargar cada segundo, deseando continuar por siempre,
-n..no.. por tu bien.. n..no sigas..- jadeaba Ymir. La pequeña rubia había encontrado el punto débil de la titán, Ymir parecía descontrolarse completamente cada vez que Historia mordía con lujuria su cuello a la vez que arañaba con fuerza esa fuerte y larga espalda. Historia estaba lista, estaba demasiado mojada, pedía, rogaba a Ymir con una mirada perdida y deseosa que la hiciera totalmente suya, que la tomara, quería sentir a Ymir dentro de ella, su intimidad se lo suplicaba. Con una cálida sonrisa Ymir asintió con la cabeza, entendiendo que había llegado el momento de por fin hacer suya a su tan amada Historia...
-El capitán Levi quiere hablar con nosot..- Sasha, que inoportuna chica, no había tocado la puerta de la habitación. Ahora se encontraba de pié frente a la puerta que acababa de abrir, por la sorpresa dejó caer la patata que llevaba en la mano la cual rodó hacia donde una escena totalmente extraña se llevaba a cabo. -e..est..este...lo ..si...sient.- tartamudeaba sin mover un solo músculo, de pronto, la puerta se cerró justo en su cara, a Ymir no le había quedado otra opción que levantarse y cerrar la puerta lo más rápido posible, ya que, conociendo a Sasha, la pobre se quedaría en shock por un largo rato.
-Te aseguro que no dirá nada, por lo menos no por ahora- Habló Ymir dirigiéndose a una muy apenada Historia que se encontraba bajo esa delgada sábana que delineaba su desnudo cuerpo, era obvio que estaba avergonzada pero extrañamente quería seguir con lo que habían empezado, la respiración de ambas seguía agitada, Ymir ya se empezaba a vestir, recogió toda la ropa que se hallaba en el piso y la acomodó en una silla que se encontraba en la habitación mientras tomaba una prenda a la vez mientras se vestía, extrañada miró a su rubia que seguía recostada
-Deberías bajar o alguien vendrá a buscarte otra vez- Dijo Ymir mientras se sentaba en la cama a un lado de la diosa -Creo que tienes razón- contestó Historia de mala gana
-Será posible.. Querías continuar después de todo?- preguntó Ymir un tanto divertida
-n..no es eso- dijo Historia inmediatamente pero sus ojos decían lo contrario
-será en otra ocasión- susurró Ymir al oído de Historia mientras acariciaba lentamente el largo cabello rubio de su Diosa, aunque Ymir también se había quedado con ganas de más sabía que ya no era momento para eso, la mañana había llegado y los rayos del sol eran claramente visibles. Un beso hubiese sido suficiente para Ymir en un principio, pero ahora que había probado el sabor de su amada no podía evitar desear más.
La mañana transcurrió con normalidad, con la excepción de la extraña sonrisa que intentaba disimular sin éxito una ruborizada Historia, nadie le preguntó que le pasaba, después de todo se habían alejado desde hace un buen tiempo de ella, Sasha, sin embargo, la observaba desde lejos, no encontraba el valor aún para preguntarle por lo ocurrido
-Sasha- la llamó cortante Mikasa para que volviera en sí mientras vigilaba desde su puesto ya que era su turno de guardia - Hoy estás más torpe que de costumbre- añadió Mikasa sin emoción alguna en sus palabras.
En la tarde después de haber comido, el grupo de Eren conversaba sobre los planes del futuro mientras que en alguna habitación cerca de ahí se escuchaban gritos pidiendo clemencia, Hanji y Rivaille torturaban a sus prisioneros queriendo sacar la mayor información posible. Todos ya estaban enterados de los planes del comandante Erwin y esperaban su nueva misión. Muy poca era la atención que Historia prestaba a sus compañeros, le preocupaba más Ymir, quería preocuparse por su propio futuro ya que tenía una leve idea de lo que podría llegar a pasar pero no podía evitar que su amada morena acaparara toda su atención.
Terminada la reunión, sin nada nuevo que agregar, Historia se dirigió hacia el ático abandonado donde solía pensar sin que nadie la molestara y se sentó en el suelo mirando la pequeña ventana que tenía enfrente, sintió a alguien acercarse detrás suyo, ese alguien se sentó atrás de ella abriendo las piernas para que la pequeña rubia quedara con la espalda recostada en los pechos de la persona que tenía detrás, unos largos brazos rodearon suavemente su cuerpo a la altura de sus hombros y un fuerte mentón se apoyó sobre su cabeza
-Te aburriste mucho hoy?- rió Historia, pues sabía que Ymir era una persona a la que no le gustaba estar encerrada
-Nop- respondió para su sorpresa - Estuve pensando todo el día en las cosas que aun me faltan por hacerte - bromeó la chica titán con su habitual forma de ser. Bajo sus brazos sintió a Historia tensarse por un instante debido a esas últimas palabras
-Tengo que volver en media hora- interrumpió Historia - tendremos otra reunión-
-Noooo- replicó Ymir en forma infantil a lo que Historia rió suavemente
-Ya has tomado una decisión?- el tono en la voz de la morena había cambiado drásticamente, ahora era una voz mucho más seria y cortante, esta vez hablaba en serio, preguntaba sinceramente y esperaba una respuesta real. Sin mentiras.
Ambas sabían exactamente de lo que hablaban, Historia agachó la cabeza y respondió con una voz suave y segura - Con Ymir a mi lado no tengo nada de que temer - Ymir la abrazó con más fuerza y la diosa sujetó sus brazos dulcemente, ninguna se volvió a mover, nadie dijo nada, en el silencio de la tarde olvidarían en un momento las preocupaciones y problemas, sólo disfrutarían de ese cálido abrazo, disfrutarían el momento.
Ymir inhaló profundamente para llenarse del aroma de su amada
-Mi reina- dijo con ternura la chica titán, ambas se quedarían en la misma posición hasta que ese efímero momento terminara.
