Karin se había calmado camino a casa. Se bajo del auto y entró sin decir nada;
Ichigo se sentía incomodo por el silencio.

-Lo siento.- dijo Ichigo.
-No…-contestó Karin- no es tu culpa.
-Karin, de verdad lo siento.
-Ichigo, esta situación en parte es mi culpa.
-Como puede ser tu culpa?
-No debí ser tan egoísta, por mi culpa tu novia se vio obligada a comprometerse con otro.
-Obligada? Que sabes?
-Yo no quise casarme con el, quizá llegaron a un acuerdo, ya que su familia es rica. Ichi-nii lo siento.
-Karin, basta!
-Ichi-nii, lo mejor será que siga adelante, ya nada puede ser cambiado.

Ichigo escuchó las palabras de Karin, tenía razón, ya nada podía cambiar,
ella lo había olvidado, y aunque podía recuperarla, solo le traería un mal recuerdo a su hermana.

Rukia había regresado a la mansión, era tarde y se sentía cansada.
Pensaba en la chica del retrato, ella quizá era una modelo,
como es que no la saludo, ya que era la prometida de Toshiro,
algo se le hacia demasiado sospechoso.
Entró a su recamara y comenzó a buscar detalles
que se vincularan con su relación entre ella y Toshiro.
No halló nada, le parecía mas sospechoso aun, hasta que…

-Oh Rukia-sama, le pasa algo?
-Kiyone…-contestó al verla.- no solo que…
-Que?- dijo Kiyone ansiosa.
-Buscaba mi libro favorito, pero no lo hallo.
-Rukia-sama se encuentra en su departamento. – dijo Kiyone aliviada.
-Mi departamento.
-Si, vivía alla antes del accidente, bueno, mucho antes.
-Vivía.
-Si, desde que se comprometió, iba a vivir aquí, ordenes de Ginrei-sama.
-Ya veo, intentaré dormir, puedes retirarte.
-Buenas noches, Rukia-sama.

Rukia observó que Kiyone se marchó y siguió pensando en su relación tan misteriosa con Toshiro,
y llegó a la resolución de que volvería a su departamento.

A la mañana siguiente, Rukia se despertó decidida a volver a su departamento.
Pasó a desayunar e Isane le daba medicamento, cuando fue interrumpida.

-Kuchiki-dono – dice una sirvienta – tiene visita.
-Tan temprano?
-Si, disculpe.
-En seguida voy.

Rukia camina hacia donde estaba su visita, y contempla a una mujer alta,
de cabello negro y recogido, con un vestido blanco y formal.

-Lisa?- pregunta.
-Buenos días, Rukia.- le contesta mientras asiente y sonríe.
-Que bueno es verte, dime a que se debe tu visita.
-A dos razones muy grandes.
-Asi? Cuales son?
-Primera, vine a ver como estabas, tan pronto regresé a Japón me enteré.
-Ehm, si, yo tuve que hacer un viaje.
-Oh, de negocios?
-Algo asi.
-Oh disculpa, donde están mis modales, gustas algo de beber?
-Un té, por favor.

Minutos después, a las dos mujeres les sirven el té, Rukia espera a que se queden a solas.

-Raro en ti, beber a estas horas.
-Dada mi condición, ya no puedo tomar sake.
-Estas enferma?
-No exactamente. – Lisa levantó su mano y mostró un par de anillos.
-Felicidades, no sabía.
-Vine a invitarte, pero me dijeron que estabas en Venecia, asi que te llamé pero no te dije.
-Venecia? Disculpa yo…
-Descuida estoy al tanto de tu situación.
-Debiste ser reportera, y dime con quien te casaste.
-Ya sabes la respuesta- dijo mientras se sonrojaba.
-Te casaste con el pesado del Ceo Mugurama?
-Si, y no le digas asi.
-Pero como fue que decidiste casarte.
-No se,- dijo mientras se tocaba el vientre.- el siempre ha sido protector.
- Wow, no pensé que- dijo mientras se sonrojaba sorprendida.
-No fue mi intención, no sería capaz de atarlo asi.
-Pero accediste por que le amas.- dijo con melancolía.
-Si y cambiemos de tema, sabes que detesto hablar de mi.
-Me parece perfecto.
-Lo que me lleva a la segunda razón.- dice mientras saca un libro.
-Y ese libro?
-Es tuyo.
-Mio.
-Si, vine a informarte, que se convirtió en un éxito, están imprimiendo en segundo tiraje.
-Sode No Shirayuki…-leia lentamente.- Por que me informas esto.
-Porque,- dijo riendo – tu lo escribiste, antes del accidente, por el libro te llame mientras estabas en Venecia.
-Dias sin Suerte, eh?
-Eso, pensé mientras leí por primera vez el titulo.
-Gracias Lisa, yo…
-No agradezcas Rukia, gracias a ti, y felicidades por obtener este logro.

Dichas estas palabras, Lisa se levantó, abrazo a Rukia y en unos instantes se marchó.
Rukia preparó sus cosas y se dispuso a marcharse a su departamento.

Ichigo continuaba meditando las palabras de Karin, y tomó su celular e hizo una llamada…

-B-Bueno?
-Inoue… podemos vernos?