Capítulo 2- La voz de mis Pokémon
Ash estaba meditando en la cima del monte Silver junto a su compañero Pikachu. La montaña era gigantesca, su gélido ambiente aumentaba conforme más subías la montaña, sobre todo en la cima, esto se debía a las fuertes ráfagas de viento que soplaban sin piedad.
Aún con el frío gélido, el joven Ketchum seguía meditando sin siquiera inmutarse o tiritar de frío. Estaba ahí sentado, con las piernas cruzadas, los brazos reposando sobre sus muslos, sus manos entrelazas y con tan solo su chaqueta azul sin su característico gorro que se encontraba en el suelo.
Estaba concentrado, tanto que podría pasar una horda de mamoswine y no se habría percatado. Sus ojos estaban cerrados a cal y canto, pareciera que no se abrirían por nada en el mundo.
Pasaron alrededor de diez minutos y el joven pelinegro de dieciséis años junto a su Pokemon seguían meditando, pero como si fuesen dos relojes sincronizados justo para sonar al mismo tiempo, abrieron los ojos y se levantaron.
Ash se acercó lentamente a la orilla de la montaña, sonrió triunfante. Pikachu se acercó a él y se subió a su hombro también con una sonrisa.
-Lo hemos hecho, Pikachu- le dijo el joven a la pequeña rata amarilla con una sonrisa- ahora todo el mundo verá ¡la resurrección del nuevo campeón Pokémon!- gritó animado hacia la nada, alzando una Pokeball
Un mes antes.
-¿Escuchar las voces de mis Pokémon?- preguntó confundido
-Así es- contestó con una sonrisa- los Pokémon, igual que los humanos pueden hablar, tienen una voz, solo que no nos detenemos a escucharla- contestó Red levantándose de la roca donde estaba sentado
-¿Las voces de mis Pokémon?- preguntó observando a su Charizard y Pikachu los cuales dormían plácidamente frente a la fogata
-Claro- contestó Red con una sonrisa- los Pokémon están en constante comunicación con nosotros, aunque no podamos entenderlos mediante las palabras ellos se comunican mediante gestos, acciones, pero…- se acercó a su Charizard, el cual estaba detrás del de Ash- cada Pokémon tiene su propia voz, una que lo caracteriza del resto, que lo hace especial, tal cual como los humanos, ¿no te parece Ash?- le dijo acariciando a su Pokémon con una sincera sonrisa
Ash lo observó fijamente, para luego fijar su mirada al suelo. Sabía que los Pokémon tenían voces, pero jamás se detuvo a escuchar las de sus Pokémon, ni siquiera la de Pikachu, es más, no sabía cómo escucharlas.
-¿Cómo puedo escuchar las voces de mis Pokémon?- preguntó Ketchum seriamente
-Mediante sus vínculos- contestó con una sonrisa
-¿Vínculos?-
-Así es. El vínculo entre un entrenador y sus Pokémon debe ser el más fuerte, gracias a ese vínculo es que el Pokémon crece y puede evolucionar junto a su entrenador, si el Pokémon no tiene un fuerte vínculo, se rehúsa a cooperar con el entrenador y así no pueden ganar batalla, ni superar obstáculos- contestó Red seriamente- dime Ash, ¿tienes un fuerte vínculo con tus Pokémon?-
-¡Claro que sí!- contestó Ash levantándose del suelo
-Entonces, ¿por qué perdiste ahí afuera con esos Pokémon salvajes?- preguntó acercándose a él seriamente
Ash simplemente se quedó mirándolo, desconcertado, enmudecido por la pregunta de Red. Se limitó a sentarse nuevamente, desviando la mirada.
-No lo sé- contestó en un susurro
-¿Qué dijiste?- preguntó Red acercándose a él más
-¡No lo sé!- contestó esta vez más fuerte
-¿Cómo no lo sabes, acaso no tenías un fuerte vínculo con Pikachu y Charizard?-
-¡Calla!- dijo enojado Ash
-Sabes, el problema no irradia en que no tengas un fuerte vínculo con tus Pokémon, ni en que no puedas escuchar sus voces, sino en tú abstinencia- respondió seriamente
-¡¿Qué quieres decir?!- peguntó Ash algo enojado
-Ahí afuera, en aquella batalla, estabas tan obstinado en seguir luchando y demostrar tu fuerza sin pensar en tus Pokémon malheridos, no te detuviste a escuchar sus voces pidiendo que te detuvieras- le dijo seriamente
Ash estaba sorprendido, parado mirándolo fijamente. Las palabras de Red eran duras y crudas, pero verdad. En ese entonces estaba tan concentrado, hundido en sus pensamientos, en querer demostrar sus fuerzas a aquellos que pidieron que renunciara a su sueño que no pensó en sus cansados y malheridos Pokémon, en que si seguían subiendo más la montaña podrían haber terminado muertos. ¿En realidad merecía ser nombrado entrenador?.
-No te preocupes- dijo Red acercándose a él, tocándole el hombro como señal de apoyo- al principio yo también era así, estaba tan centrado en la idea de ser el más fuerte que no me daba cuenta de que hería a mis Pokémon, luchaba día tras día sin descanso para lograrlo- le contaba algo decepcionado de su yo antiguo- pero con el pasar del tiempo, me di cuenta que llegar hasta límites innecesarios para alcanzar la fuerza-
-¿Y qué hiciste?- preguntó Ash atento a su relato
-Encontré otra forma de hacerme más fuerte- contestó con una sonrisa
-¿Otra forma?-
-Escuchar las voces, los corazones de mis Pokémon, y la mía- respondió con una amplia sonrisa- es por eso, que quiero ayudarte, a escuchar las voces de tus Pokémon-
-¡¿En serio lo harás?!- preguntó Ketchum emocionado
-Claro-
-¡¿Cuándo lo harás?!-
-Ahora- contestó con una sonrisa- mete a tus Pokémon en la Pokéballs, quiero mostraros un lugar- dijo dando media vuelta y junto a su Charizard, salieron de la cueva.
Ash obedeció sin protestar, metiendo a su Charizard en su Pokéball y a Pikachu (aún dormido) lo llevó cargado sobre sus brazos.
Al salir, el viento frio de la montaña le sopló en el rostro, el viento gélido chocó contra su rostro tibio, provocando que tiritara de frío. Una vez más recordó lo estúpido que fue al venir al monte Silver con solo dos Pokémon. ¿Por qué lo había hecho?, ¿solo para demostrar lo fuerte que era?
Red sonrió al ver la expresión en la cara de Ash, sabía que Ketchum comenzaba a entender que lo que había hecho estaba mal y eso era un gran progreso.
-Bueno Ash, quiero mostrarte un lugar- dijo sonriéndole, subiéndose en el lomo de su Charizard- sujétate- dijo aún sonriéndole
-¿Qué?- preguntó Ash confundido
En ese momento, Charizard agarró a Ash de la camiseta y alzó vuelo. Ash se asustó ya que eso lo tomó por sorpresa y abrazó a Pikachu con todas sus fuerzas. Al cabo de unos segundos dejó de temer y comenzó a admirar la vista desde el gélido cielo de la montaña.
Se podía respirar un aire fresco y puro. El aire entraba en las fosas nasales de Ash. Al respirarlo pudo sentir que toda ira, frustración, miedo desaparecía y a cambio recibía paz, seguridad y tranquilidad.
-Es increíble, ¿no?- preguntó Red con una sonrisa al ver la expresión de Ash
-¡Claro!- contestó entusiasta
-Espera a ver lo que viene- le dijo aún con una sonrisa
En ese momento, Charizard comenzó a volar más rápido. Red le hizo una señal con la mano a su Pokémon, señalando hacia arriba. El Pokémon al verlo ascendió rápidamente, a una velocidad increíble.
Al cabo de un rato, subieron hasta una parte definida del monte Silver. Red saltó del lomo de Charizard e hizo un ademan para que soltara a Ash.
-¿Qué es este lugar?- preguntó Ketchum
-Ya lo sabrás- contestó Red caminando hacia delante, entrando a una cueva
Ash se quedó mirando a Red sin seguirlo. El pelinegro al notar eso salió de la cueva.
-¿Qué esperas, una invitación?, ven entra- bromeó, haciendo un ademan para que lo siguiera
Ketchum hizo caso y lo siguió, entrando a la cueva. Estaba oscuro y húmedo pero gracias al Charizard de Red, se pudo iluminar un poco, permitiéndoles ver su camino.
Caminaron hasta que vieron un destello de luz que indicaba el final de aquella oscura cueva. Al salir, Ash se sorprendió al ver el lugar. Seguían dentro de la cueva, pero ese lugar era más amplio y menos húmedo. Era cálido, a pesar de estar en una montaña que se podría considerar helada. Había una hermosa e increíble cascada, en el suelo había pequeños fragmentos de césped, y lo que parecía un destello de luz, en realidad era una estalactita.
-¿Qué es este lugar?- preguntó el moreno más joven sorprendido
-Un hermoso lugar, ¿no?, aquí es donde siempre entreno- contestó Red con una sonrisa- ve y pon a tus Pokémon sobre el agua de la cascada-
Ash se le quedó mirando por varios segundos, ¿meter a mis Pokémon a la cascada?, ¿para qué?, decidió hacerle caso pero en el camino seguía preguntarse el por qué debía hacerlo.
Se acercó a la orilla del rio hecho por la cascada y ahí zambulló a Pikachu y Luego a su Charizard.
El agua del rio era cristalina y nada contaminada. Al verla te daban gana de probarla. El sonido de la cascada cayendo daba tranquilidad.
Pikachu y Charizard comenzaron a abrir lentamente sus ojos. Sus heridas comenzaban a sanarse rápidamente y la fatiga desaparecía. Al poco tiempo ambos Pokémon se levantaron ya rehabilitados.
Ash se sorprendió al ver la rápida rehabilitación de sus Pokémon . Se preguntaba qué clase de agua milagrosa era esa, curaba las heridas rápidamente.
-Esa cascada al igual que el lago irradia Fresh Water, por eso las heridas sanan rápido- contestó Red como si había leído la mente de Ash
-Oh, eso tiene sentido- contestó el moreno- ¿por eso vienes a entrenar aquí?- preguntó curioso
-Sí, es una de las razones, pero también por la paz que ofrece el lugar- contestó con una sonrisa
Ash entendió a la perfección sus razones. No siempre eres tan suertudo de encontrar un sitio como este, en un lugar tan peligroso como lo es el monte Silver.
Ash miró a sus Pokémon detenidamente, para luego acercarse a ellos.
-Lo siento- se disculpó frente a sus Pokémon- fui un testarudo e inconsciente al venir aquí y a forzarlos a luchar sin descansar-
Los Pokémon se acercaron a Ash al ver lo arrepentido que estaba. Pikachu se subió a su hombro y le sonrió. Charizard se acercó a él y también le sonrió. Habían aceptado su disculpa.
Red sonrió al ver la escena. Sabía que pedir disculpas significaba que su amigo y aprendiz se arrepintió por sus actos pasados y tal vez, había madurado un poco.
-Bien Ash, ¿estás listo para el entrenamiento?- preguntó el moreno acercándose a él, tocándole el hombro
-¡Claro, comencemos!- contestó emocionado
-Jaja, bien- dijo con una sonrisa, emocionado por el entusiasmo de su amigo- primera parte del entrenamiento, te reto a una batalla- le dijo enseñándole su Pokeball
Continuara…
Hola a Todos, ¿Qué tal?, espero que bien.
Bueno aquí les traigo el segundo capítulo, espero que os guste.
Así es, Red y Ash tendrán una batalla, y luego aprenderá a escuchar a sus Pokémon.
Nos vemos.
