Capítulo3- El entrenamiento comienza. Las voces de mis Pokémon

-Jaja, bien- dijo con una sonrisa. Emocionado por el entusiasmo de su amigo- primera parte de tu entrenamiento, te reto a una batalla- dijo enseñándole su Pokeball

-¡¿Qué?!- dijo Ash sorprendido- pero si mis Pokémon acaban de recuperarse.

-No hay problema- dijo Red con una sonrisa- han recuperado su PS al máximo. Hasta rebosan de energía.

Ash miró a sus Pokémon, no tenían lesiones, heridas o cicatrices en sus cuerpos. Sin duda estaba sorprendido. Observó la cascada y el lago en el que había sumergido hasta hace poco a Pikachu y Charizard. Según le contó Red, esa cascada y su lado irradia Fresh Water, un líquido milagroso que al beberlo o toque el cuerpo de algún Pokémon, lo curaría al instante. ¿Pero en realidad es tan poderoso que cura al instante las heridas y agotamiento de los Pokémon?.

-Esta cascada es totalmente pura. Aún no ha sido corrompida por el ser humano. No ha sido contaminado por las manos humanas- dijo Red, como si leyese la mente de Ash

-Pero yo entré en el lago.

-Sí, pero lo has hecho para salvar a tus Pokémon. Has entrado con buenas intenciones.

-¿Buenas intenciones?- preguntó Ketchump confundido

Red suspiró.

-Verás. Los Fresh Water que se venden en las tiendas, en las máquinas expendedoras, todas provienen de algún lago. La leyenda cuenta que la primera cascada de Fresh Water fue un regalo de Arceus para sus preciados hijos Pokémon que eran víctimas en la primera guerra mundial. Cuanta que antes era tan poderosa que curaba cualquier herida, inclusive las mortales. Pero nosotros, los seres humanos, por codicia, corrompimos e intoxicamos las cascadas y la vendimos pensando solo en nuestros bolsillos, desde entonces cada vez que un humano toca las cascadas de Fresh Water se corrompen y pierde su poder. Pero esta es diferente.

-¿Por qué es diferente?

-Porque los humanos que las han tocado lo hicieron con buenas intenciones. Solo se corrompe si lo tocan con intenciones codiciosas.

-Asombroso- dijo Ash fascinado por la historia

-Entonces- dijo Red seriamente- ¿aceptas el reto?

Ash miró a sus Pokémon seriamente. Charizard y Pikachu asintieron con la cabeza. Sus ojos reflejaban seguridad, ansiedad. Querían demostrar a Ash que pase lo que pase estarían con él, inclusive en la derrota. El pelinegro les brindó una sonrisa y volvió su mirada a Red.

-Aceptamos tu reto- dijo con una sonrisa. Mientras Charizars extendía sus alas y lanzaba al cielo un fuerte lanzallamas y Pikachu se subía en el hombro de Ash

-Perfecto- dijo Red con una sonrisa

Estaba emocionado.

Ash y red se encontraban frente a frente, cada uno en las orillas de lo que parecía un campo de batalla. Red le contó a Ash que había tallado con ayuda de sus Pokémon aquél campo de batalla en el suelo con un fragmento resistente y afilado de estalactita. Ash estaba emocionado, miraba a su oponente detenidamente. Conocía muy poco de él, lo acababa de conocer horas atrás. No sabía que Pokémon tenía, tampoco sabía si se especializaba en algún tipo. Solo sabía una cosa. Era fuerte. ¿Cómo lo sabía? Por sus ojos. Cuando conoció a Red, sus ojos eran brillantes e irradiaba tranquilidad. Pero ahora sus ojos brillaban tan fuertes y calientes como las llamas de una hoguera. Irradiaba confianza, como si nadie le pudiera vencer.

-¿Estás listo?- preguntó Red con una sonrisa

-Claro- contestó Ketchum seriamente

-Bien.

-¿Cuáles son las reglas?

-Es sencillo- dijo sacando de su bolsillo una Pokéball- tú usaras dos Pokémon a la vez, y yo…

-Entiendo, es una batalla doble- dijo con una sonrisa

-No- contestó aún con una sonrisa- tú usaras dos Pokémon y yo… usaré uno.

-¡¿Qué?!- preguntó Ash sorprendido- ¡¿Acaso eso no será injusto?!

-¿Qué tiene de injusto?- preguntó como si nada

Ash estaba atónito. ¿Hablaba en serio? ¿O solo estaba jugando con él? Él solo peleará con un Pokémon mientras que Ash usaría dos. ¿Se estaba burlando de él?

-Comencemos- dijo Red lanzando su Pokéball y de él salió un Dragonite

Este Dragonite tenía una pinta poderosa. Cuando salió de la Pokéball y solo en el instante en el que extendió sus alas, una fuerte ráfaga de viento se apoderó de toda la sala. Esa ráfaga era cálida, cuando me tocó sentí como la atmósfera cambió y como mi cuerpo quería caerse al suelo y pegarse al suelo por tanta presión. La piel del Dragonite era brillante y hermosa. En ese omento entendí la razón de porque Red me había dicho que solo usaría un Pokémon. Por un segundo me sentí intimidado.

-Este es mi Pokémon- dijo Red con una sonrisa, mientras Dragonite sonreía- vamos Ash, no me digas que tienes miedo.

En ese momento sonreí y salí de mi trance, para luego dedicarle una sonrisa- ¿Yo?, já, jamás- para luego hacer un ademan para que mis Pokémon entren a la arena de batalla

Pikachu y Charizard miraban a Dragonite con determinación. Estaban dispuestos a ganar. Red agarró del suelo una pequeña piedra y dijo que en el momento en que caía al suelo la batalla comenzaría. Lanzó al cielo la piedra. Ambos veían la piedra caer. Ash dejó caer una pequeña gota de sudor. Red veía la piedra caer detenidamente. La piedra cayó al suelo. La batalla había comenzado.

-¡Pikachu, usa tacleadas de voltios!- gritó Ash

Pikachu comenzó a correr en dirección a Dragonite, mientras sus mejillas sacaban chispas y una estela de electricidad lo rodeaba. Alcanzó al Pokémon de tipo dragón sin problemas y le dio una potente tacleada en la panza.

-¡Bien!- dijo Ash con una sonrisa

-No festejes todavía- contestó Red también con una sonrisa

Dragonite simplemente sonrió y dedicó una sonrisa.

-¡Dragonite, puño fuego!- ordenó Red

El puño Dragonite se envolvió en un fuego potente y le dio un potente puñetazo en la panza de Pikachu, mandándolo varios metros atrás. Justo cuando Pikachu estaba a punto de estrellarse contra la pared de la cueva, Chariard alzó vuelo y lo salvó.

-¡Bien hecho Charizard!- gritó Ash feliz

-Interesante, tu charizard es veloz- dijo con una sonrisa- pero… ¿más que mi Dragonite?

En ese momento el Pokémon dorado lanzó un potente lanzallamas en dirección de los dos Pokémon de Ash. Este hizo un ademan a su Charizard, este entendió rápidamente y alzó vuelo, esquivando el ataque de su oponente e inesperadamente lanzó a Pikachu hacia Dragonite como si fuera una pelota de fútbol Americano.

-¿Pero qué?- preguntó Red confundido

-¡Vamos Pikachu!- gritó Ash seriamente

Pikachu estaba girando a una velocidad increíble, mientras giraba una estela de electricidad rodeó todo el cuerpo de Pikachu, ahora Pikachu giraba como un taladro, un taladro de electricidad.

-Interesante- dijo Red con una sonrisa- veamos que tan fuerte es, ¡Dragonite, intenta agarrarlo!

-¡¿Qué?!- preguntó Ash sorprendido

Dragonite esperó a que Pikachu se acercara y logró atraparlo, con dificultad, pero lo logró. Pikachu dejó de girar y la estela que lo rodeaba desapareció, dejándolo a él en manos del enemigo. Dragonite abrió la boca y de él comenzó a salir un brillo azul. Un Rayo de Hielo comenzaba a formarse en su boca.

-¡Ahora, Charizard, Pikachu!-

En ese momento la cola de Pikachu comenzó a brillar y golpeó con ella el mentón de su oponente librándose de su agarre, Charizard se acercó a él en rápidamente y con su cola atrapó a Dragonite en un potente Giro Fuego.

-¡Bien hecho!- gritó Ash feliz

-Esto aún no ha terminado- dijo Red

En ese momento, del Giro Fuego salió un poderoso Hidrobomba que atravesó el tornado de fuego y lo hizo desaparecer. El atque era tan rápido y potente que garró a los dos Pokémon desprevenidos y los mandó varios metros atrás, haciendo que se estrellen contra la pared de la cueva. Cuando cesó el ataque, amos Pokémon cayeron al suelo debilitados. Ash había perdido.

-¿Perdimos?- preguntó Ash atónito- eso fue muy rápido- dijo para luego arrodillarse en el suelo con la mirada perdida

Red simplemente suspiró. Fijó su mirada en su Pokémon y le sonrió- Buen trabajo- dijo acariciando a su Dragonite el cual acababa de acercarse a él. Miró a Ash, el cual se había levantado y se dirigió a sus Pokémon.

-Lo han hecho de maravilla- dijo consolando a sus Pokémon acariciándolos- fue una buena batalla.

-Sin duda lo fue- dijo el pelinegro acercándose a ellos- hace mucho no tuve una batalla como esta-prosiguió acompañado de un silbido- tienes talento Ash, ahora sé que puedes con el entrenamiento.

-¿Qué?

-La batalla que tuvimos fue una prueba. Estuve estudiando los movimientos de tus Pokémon y las órdenes que les dabas. Sin duda serán fuertes, vale la pena entrenarles.

Ash estaba atónito, entendió que Red solo los estaba evaluando, poniendo en pruebas sus habilidades. Red no había peleado en serio. Red sonrió y devolvió a su Pokémon dentro de la Pokéball.

-Bien, comencemos.

Luego de que zambullí a mis Pokémon dentro del lago de Fresh Water, Red nos dio las indicaciones de la primera fase del entrenamiento.

-Siéntense y mediten.

-¿Eso es todo?- pregunté confundido- ¿Solo nos sentamos y meditamos?

-Así es- contestó Red mientras se sentaba en una roca- necesitan mucha concentración y silencio. Los tres necesitan fortalecer sus lazos Entrenador y Pokémon.

-Eso suena sencillo- pensé, para luego sentarme, cruzar mis piernas, mis manos posar sobre mis rodillas y dejar mi gorra al lado mío en el suelo.

Charizard y Pikachu me imitaron y se sentaron al lado mío. Los tres estábamos concentrados. Todo iba bien. Hubo un breve silencio. Solo se escuchaba el agua de las cataratas caer y el lago fluir junto al viento cálido de la cueva. Todo esto solo duró veinte segundos. Escuché una bolsa abrirse y el crujir de unas patatas fritas partiéndose. Giré y me encontré a Red acostado sobre una roca comiendo Patatas Fritas. Me miró y me sonrió con una en la boca. Decidí hacer caso omiso y volver a mis asuntos. Intenté concentrarme, pero otro sonido me desconcentró. Esta vez la tapa de una lata abriéndose. Otra vez era Red, que abría una lata de 7Up que comenzó a tomar, luego me sonrió y me mostró la lata. Algo enojado intenté volver a lo que hacía, pero otra vez algo me desconcentró. Red estaba escuchando música a todo volumen en su PM3.

-¡¿Qué crees que haces?!- le grité enojado

-Escucho música- contestó

-¡Resaltemos lo obvio!- contesté cabreado- ¡se supone que debo concentrarme!

-¿Qué te lo impide?

Me palmeé la cara. Era como si Red quería verme enojado. No le di el gusto. Volví a concentrarme.

-¿Al menos entiendes por qué estás haciendo esto?

Me detuve a pensar.

-Porque eres mi maestro y debo obedecer.

Red rió.

-Los alumnos siempre cuestionan a su maestro. Me resulta raro que tú no.

Me apené. ¿Por qué estaba haciendo todo esto en realidad?

-¡¿Vas a dejar concentrarme sí o no?!

-¿Qué te detiene?

Vi a mis Pokémon. Ambos estaban concentrados. Parecía que nada ni nadie podía perturbarlos. En ese momento entendí. Podía concentrarme si quería. No debía hacer caso al ruido a mí alrededor. En una batalla era lo mismo. Siempre debía estar concentrado o perdería. Cerré mis ojos. Inspiré hondo. Todo el ruido, barullo y distracción a mi alrededor desapareció, solo estaba yo en un lugar completamente oscuro. De la nada dos puertas aparecieron al lado mío en el mismo momento que abrí mis ojos. Una puerta amarilla y otra roja y detrás de mí una puerta azul. Las dos puertas se abrieron, de las dos salieron dos voces que me dieron la bienvenida. La primera voz era chillona. Cada palabra que decía era acelerada y rápida, sin embargo se entendía. Por otra parte la segunda voz era más gruesa y profunda. Cada palabra que escuchaba era fuerte y decidida, como la de un líder.

-Hola Ash- dijo la primera voz

-Hmp, tardaste mucho en concentrarte- dijo la segunda voz

Al instante descifré de quien eran aquellas voces.

-¿Pikcahu… Charizrd…?

-¡Así es!- contestó la primera voz

De las dos puertas salieron dos siluetas. Cuando vi las siluetas me quedé atónito. Ahí estaban Charizard y Pikachu, solo que no tenían forma de Pokémon, sino de… ¿humanos?

Continuara…

Holaa!

He aquí el tercer capítulo de esta historia. Ojalá les guste. Por favor dejen Reviewes, nos vemos :D