CAPITULO 5
(Devora Pov)
No había podido dormir. Había quedado la noche despierta pensando. Mirando por la ventana como amanecía.
Aunque no quise los recuerdos de el gallego vinieron a mi mente, y ese puto escalofrió me recorría la columna vertebral cada vez que pensaba en el.
El gallego, era el padre de Hannival, y era porque el mismo se encargo de matarlo. A un me sorprendía que yo misma estuviese viva.
Suspire pesadamente. No sentía las manos y los brazos me dolían.
El imbécil… no, el imbécil no, el muy hijo de puta de Blasco me había dejado atada mientras el dormida plácidamente.
Debía irme. Pero… si le hacía algo a Hannival, no. Eso no podía pasar. Pero también Hannival era un casannova. Duque no permitiría que nada le pasase.
Si solo tuviese mi móvil… todo seria sencillo. En pocas horas estaría lejos de aquí. Estaba cansada… aunque no lo reconocería.
"nunca casannova" -.
Escuche como un móvil sonó. Y a los pocos minutos como él, con su voz pausada y tranquila hablaba en ruso rápidamente.
Solía entender el idioma pero no completamente.
De la nada dejo de hablar. No sentí cuando se levanto de la cama, pero si escuche cuando la ducha.
Estuvo en el puto baño más de una hora.
"¿Qué coño estaba haciendo?" -.
Salió del baño perfectamente vestido, peinado con esa barba prolijamente arreglada.
No me dijo nada. Yo tampoco pensaba hablarle.
Se acerco hacia mí desatando mis manos. Un suspiro salió de mi sin quererlo y sentí mis brazos caer al costado de mi cuerpo mirando mis manos. No las sentía. Intente cerrar los dedos pero no lo logre.
Sentía como me miraba. Sentía su mirada fija en mí.
Sin pensarlo levante mi pierna para pegarle una patada en su rodilla para hacerlo caer. Pero en cambio este no se movió del lugar.
Me sujeto del cabello con fuerza que hiso que me doliese y me lanzo contra la cama. Todo pasó en pocos segundos.
Y al darme cuenta sentí las sabanas de la cama sobre mi piel.
"así que le gusta…-."
Y no pude terminar mi pensamiento que sentí su mano sobre mi cara y nuevamente como mi labio sangraba. No dijo nada, solo me sujeto del cabello haciendo que quedase boca abajo sobre la cama.
Cuando quise darme cuenta un grito salió de mi garganta. Me estaba azotando con el cinturón. Con la hebilla del cinturón.
Una, dos, tres …mordí con fuerza mi labio evitando gritar, sintiendo la sangre en el. La hebilla caía sobre mi espalda, sobre mi trasero, y mis piernas con fuerza.
El muy hijo de puta me dejaría marcada.
No supe cuando golpes me estaba dando, solo sentía mi cuerpo ardiendo por unas heridas que comenzaban a formarse.
(Blasco Pov)
Cuando me canse de azotarla la deje allí, sobre la cama.
Esta no sabía en donde se había metido. Camine fuera de la habitación. Bajaría para desayunar.
Aunque tenía hambre de mis filetes. Ya quería volver a casa y solo era el primer día.
No me preocuparía por ella en este momento. No se podría mover por un rato.
El móvil sonó.
-hola primo -.
Me senté en una silla esperando que los empleado del hotel sirvieran la mesa. Y debía decir que eran bastantes lentos.
-¿Cómo sabes que soy? voz de Hakon parecía cansada.
-¿te encuentras bien? -.
-sí, solo que no dormir…en fin, dime ¿ella esta…? -.
-en la habitación descansando -.
-entiendo, ¿pero esta…? -.
-primo no te preocupes, no la matare -.
El respiro hondo.
-¿podrás controlarte…? -.
-podre -.
"cuando este en casa" -.
-vale…-.
-¡HAKON! escucho la voz de Xinia llamando a su marido -.
-oye después hablamos y colgó.
Sorbí tranquilamente el café que había dejando en mi taza sobre la mesa. Mirando fijamente hacia afuera.
Justo de donde estaba sentada se podía ver el campo.
Había comenzado a llover.
"prefiero la nieve" -.
Pensé distraídamente mientras bebía café.
