CAPITULO 6
(Pov Devora)
Abrí los ojos... estaba completamente adormecida, y era de noche estaba con la ropa puesta, tumbada boca abajo sobre la cama.
Miré a mi lado y ahí estaba él. Sin ropa... la parte posterior de su cadera estaba cubierta con una sábana blanca.
Sus abdominales eran definidos tenía tatuado un carnero en el centro de su abdomen, y letras en un idioma extraño en el interior del brazo, respiraba tranquilamente y dormía plácidamente.
Este era mi momento, pero cuando quise moverme no pude.
¿Qué me pasaba?.
Estaba consciente pero no podía hablar ni tampoco podía moverme... me había drogado seguro, por eso era de noche y no recordaba haberme dormido... mi cabeza iba a estallar, el muy hijo de puta sabía de sobre lo que estaba haciendo.
Lo vi moverse inquieto sobre la cama de un lado para otro, la sábana bajó un poco más y por alguna extraña razón no podía dejar de mirarle.
Mierda... me estaba volviendo loca, seguramente tenía ese síndrome que tienen los que cogen cariño a sus secuestradores.
¿Cariño... en serio estaba pensando en cariño... este cabrón no me dejaba irme ni lo haría jamás?.
Despertó abruptamente cubierto de un sudor frío y respirando con fuerza...
Sus ojos eran raros, me miró fijo y después se giró dándome la espalda... ¿qué hora era... cuando despertaría?.
Quería moverme, necesitaba hacerlo, estaba agobiándome.
-¿Te sientes cómoda?- dijo con voz tranquila-.
Intenté hablar pero no pude todo lo que pude hacer es un intento...
-Supongo que sí, estarás así todo el viaje, me ocuparé de darte de comer, muy a mi pesar ¿te gustan los purés? porque no podrás comer otra cosa-.
"Jodido hijo de puta..."-.
Se giró y me miró fijo... sus ojos...
-¿Has creído por un momento que ibas a jugar conmigo zorra?, no tienes ni idea de quién soy, no tienes ni idea de lo que puedo llegar a hacerte, a mi no se me torea-.
"Me ha quedado claro..."-.
-Ahora duérmete quedan un par de horas hasta el amanecer-.
(Pov Blasco)
Cuando desperté ella estaba despierta mirándome. Me levanté y me vestí bajo su mirada, no es que me incomodase, se suponía que era mi esposa ¿no? y dado su historial de Casannova una polla más no le iba a parecer nada del otro mundo, o quizás si...
Cuando subieron el desayuno la acosté en boca arriba. Abrí su boca dejé caer cortos sorbos de leche, se supone que no la tenía que matar.
Y con la leche se aguantaba bien, lo sabía por experiencia.
Cuando se bebió el vaso me fui a la ducha y al salir ahí estaba justo como la había dejado.
-Me pareces más interesante cuando estas callada Casannova, estoy pensando en dejarte así de forma permanente, podría partirte la columna-
Sus ojos estaban plagados de miedo, eso me divertía.
Terminé mi desayuno sin demasiadas ganas, quería volver a casa.
-Nos iremos a mi casa, y no te molestes en escapar hay hectáreas de bosque salvaje al rededor, está en medio de la nada y rodeado de lobos a los que no les doy de comer...-.
Ella cerró los ojos y tragó saliva.
Me encogí de hombros... no sabes lo que te espera...
