CAPITULO 7
(Hakon Pov)
-¡SE LOS DIJEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! -.
Comencé a gritar como un desquiciado mientras me reía.
-ahora paguen que he ganado la apuesta -.
-¿Qué apuesta? -dijo Xinia entrando al salón de la casa Casanova.
La abrace y bese sus labios.
-la apuesta que hice un tu padre y duque -.
Los dos me miraban al igual que Xinia
-les dije que Blasco no aguantaría mucho tiempo de luna de miel en ese hotel y que volvería antes -.
Xinia me miro.
-V dijo que Devora se iría y duque dijo que terminarían la semana en el hotel -.
Ella sonrió.
-han vuelto antes -.
-siiii y ahora ellos deben pagarme riéndome
-ya ya calla rapuncel -.
-no le digas que hacer a mi marido! grito Xinia a su padre.
V puso los ojos en blanco y con duque nos reímos.
(Devora Pov)
No supe bien cuanto tiempo había pasado solo supe que cuando abrí los ojos nuevamente estaba en el interior de una limusina.
Gire mi cabeza… sentía que me estallaría en cualquier momento. Pero podía mover mi cuerpo, como pude hice crujir los huesos de mis manos… por fin las volvía a sentir. Moví mi cuello hacia los lados haciendo que crujiera también.
No sabía dónde estaba… solo que sentía frio.
-no vuelvas hacer eso -la voz tranquila de Blasco me saco de mis pensamientos.
No dije nada… me había dejado claro que no debía hablarle y tampoco me interesaba hacerlo. Mire por la ventanilla.
El cielo estaba nublado, nieve estaba cayendo…se podía un inmenso bosque alrededor, cientos y cientos de arboles cubiertos en su totalidad por la nieve que caía del cielo.
"¿en dónde estaba?" -.
La limusina comenzó hacer un zigzag subiendo una especie de montaña. De la nada este coche paro, y se abrió la puerta. Un aire frio hiso que se me helaran los huesos.
-baja -la voz de Blasco sonó terriblemente tranquila cuando el bajo de la limusina.
Muy a mi pesar hice lo mismo y al ver lo que tenía en frente me quede sin palabras.
-esta es mi casa, y a partir de ahora será tu casa también -no dijo más nada -¿qué esperas? Ven -.
Era un puto castillo metido dentro de una puta montaña. Mire a mi alrededor y no había nada. Nada de nada, solo un bosque… y árboles y mas arboles y arboles… el castillo estaba al final de la montaña. Parecía una fortaleza. Las columnas sobresalían de la roca dando un paisaje único y peculiar como tenebroso.
Seguí a Blasco subiendo las escaleras de piedra que estaba talladas en la roca, parecíamos que estábamos entrando a una cueva. No había luces. Solo unas antorchas que colgaban de la pared a ambos lados.
"okeyy…."-.
Al final de las escaleras había unas estatuas de unas mujeres perfectamente talladas en la piedra. Había una puerta. Grandísima, como las antiguas puertas que se encontraban en fuertes. De madera donde arriba de dichas puertas estaban gravado en oro el nombre de la familia "Winchester"-.
Una puerta más pequeña que se encontraban tallada en las mismas puertas gigantes, se abrió.
Y allí estaba un mayordomo…tétrico, nada que ver a mi querido Havers -.
-bienvenido señor -dijo el mayordomo inclinándose.
Entre en la casa y una piel de oso gigante de pelo negro me recibió.
-Robert -hablo Blasco y ambos lo miramos -mi esposa…-.
Ese mayordomo me miro he hiso lo mismo. Solo se inclino levemente hacia donde yo estaba. Iba a decir algo pero Blasco me sujeto del brazo.
Se podía ver un inmenso pasillo juntos a unas inmensas escaleras de piedra recubierta por una fina alfombra presa.
Este lugar era helado. Las paredes eran altas, estaban pintadas de un color verde pastel oscuro tétrico y los muebles eran antiguos de la época entre medieval y victorianos. No había luz eléctrica… solo velas.
"VELAS. VELAS" -.
Velas por doquier. Distribuidas en distintos candelabros que estaban desparecidos por el lugar, como candelabros que colgaban del techo. Y el suelo estaba enmaqueltado como por una especie de alfombra rojo oscuro.
"tenebroso" -.
Mientras el caminaba y me arrastraba vi un salón.
Había dos enormes armaduras en la entrada del mismo, una piel de oso de polar cubría el centro, y varias cabezas de animales decoraban las paredes.
"¿pero qué coño es todo esto?" -.
Yo haría algo… tenía que hablar con duque, decirle que me sacara de aquí. Era la única manera.
Si, tenía razón. Debía hablar con mi hermano…-.
"¿pero como…?"-.
Blasco camino al final del pasillo. Y abrió una puerta de madera. Parecía pesada.
Antorchas colgaban de la pared e iluminaba las escaleras de piedra que eran en forma de caracol.
Blasco bajo estas escaleras y este lugar era a un más frio que arriba. No dijo nada.
Solo camino por el pasillo que había allí. Había jaulas. Esto parecía una mazmorra. Quise decir algo pero las palabras no me salían.
El centro en una pequeña habitación.
Había una pequeña mesa de madera vieja con dos sillas. Un pequeño mueble también de madera donde había algunos utensilios de cocina. Un pequeño fregadera y una cocina que al parecer era eléctrica o eso creía. Ya que aquí no había luz.
Las paredes eran de hormigón y velas iluminaban el lugar. En la habitación había una cortina en color azul… que al parecer pasaban a otra habitación, se podía ver luz.
Blasco señalo la silla. Me senté en ella y lo mire fijamente.
El quito su chaqueta junto a su camisa dejándola colgada sobre la silla. Estaba desnudo de la cintura para arriba.
"¿no tiene frio?" -.
No pude evitar pensar.
El abrió un congelador que estaba al lado de la pequeña cocina, saco un taper, y puso una sartén en la cocina dejando la carne que había sacado del taper allí.
"este está pirado" -.
Solo dio la carne vuelta y vuelta, rápido. Se la sirvió en un plato y se sentó en la mesa a comer como si nada.
Comencé a templar sin poder evitarlo, este lugar era demasiado frio. Y no podía de dejarlo de mirarlo.
Cuando termino de comer… sea lo sea. Se levanto y dejo el plato en el fregadero.
Se giro y en una zancada estuvo en frente mí sujetándome el cabello con fuerza. No pude gritar ni decir nada ya que me saco de allí a rastras siguiendo caminando por ese tétrico pasillo.
