Disclaimer: Todo lo que reconozcas es propiedad de JK Rowling.

Aviso: Este fic participa en el minireto de septiembre para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Personaje: Victoire Weasley (para mí es y siempre será Ravenclaw).


Unas Navidades muy entretenidas

–¿Crees que somos los primeros que hacemos esto?

–Estoy prácticamente seguro de que no somos los únicos a los que se les ha ocurrido esto.

Victoire rió y volvió a besar a besar a Teddy. Estaba sentada en el lavabo del baño con Teddy apoyado entre sus piernas. Volvían a casa para las vacaciones de Navidad y ambos sabían que debían aprovechar aquellos últimos momentos de intimidad. Llevaban muy poco tiempo juntos, eran bastante jóvenes y no querían involucrar a la familia hasta que estuvieran seguros de que todo saldría hacia delante. Por suerte en el castillo solo tenían que ocultarse de la pequeña Dominique y de alguna que otra mirada indiscreta.

–¿Cuánto tiempo crees que falta para llegar a Londres?

–No mucho –el metamorfamago suspiró–. Deberíamos volver a nuestros compartimentos pronto.

–Bueno, pero todavía podemos aprovechar un poquito más, ¿no crees?

Unieron sus labios de nuevo y continuaron así hasta que alguien comenzó a aporrear la puerta.

–¡Lleváis como una hora dentro! –Gritó una voz femenina desde el otro lado–. ¡Si queréis enrollaros, buscad un compartimento vacío!

Los dos se separaron rápidamente y se miraron unos instantes: Teddy completamente rojo e –pelo incluido– y Vic aguantando la risa a duras penas. Aquella situación era demasiado divertida.

–¡Ya salimos!

La rubia se bajó de un saltó y abrió rápidamente. Salieron y se alejaron con paso apresurado por el pasillo mientras la pobre chica que llevaba un rato esperando los fulminaba con la mirada, antes de despedirse con un guiño de ojos e ir cada uno hacia el compartimento en el que estaban sus amigos.

–Has tardado un poco, ¿no?

Vic les sacó la lengua mientras ellas reían y se sentó en el hueco que quedaba libre. Sus amigas eran de las pocas que sabían lo suyo con Teddy y les encantaba hacer bromas sobre ello.

–Había cola, ya sabéis –lanzó una carcajada al decir aquello y se encogió de hombros–. ¿De qué hablabais?

–De nuestros planes para estas Navidades –contestó una de ellas–. ¿Qué vas a hacer tú?

–No lo sé –sonrió de medio lado–, pero estoy segura de que, sea lo que sea, será muy entretenido.

Sobre todo si sus padres se enteraban de lo suyo con Teddy. Entonces serían las vacaciones más entretenidas de su vida.