El sol salía lentamente por el horizonte. Sus rayos alumbraban cada rincón de una lejana región. Una chica de cabello rubio miel,se encontraba durmiendo, sentada en un banco, reposaba su cabeza sobre la pared del recinto.
La chica aparentaba tener unos diecisiete años: llevaba puesta una blusa de color negro; una pollera roja que le alcanzaba hasta los muslos; un par de medias negras y que le alcanzaba hasta las rodillas. Tenía un sombrero rosado.
Un pequeño Pokémon de tipo fuego estaba dormido, reposando sobre el regazo de la chica: el Pokémon parecía un pequeño zorro; con el pelaje naranja y las orejas peludas; el pelo de sus orejas eran de color rojo fuego.
La chica comenzó a apretar los ojos, como si la luz de la habitación comenzara a molestar. Los abrió lentamente. Dejó de reposar sobre la pared y miró su alrededor, cuestionándose dónde estaba. Se frotó los ojos y echó un bostezo ahogado. El pequeño zorrito en su regazo también se despertó.
La mujer sonrió al verlo y luego lo acarició. Recordó dónde estaba: en el aeropuerto de Kalos, en ciudad Luminalia. Había llegado la noche anterior, había pasado allí toda la noche.
Tenía que reconocerlo, no era nada cómodo dormir en las sillas de los aeropuertos, apenas se levantó, comenzó a sentir un horrible dolor de espalda, tuvo que estirarse hacia atrás y hacer que su espalda suene para que el espantoso dolor desapareciera. Pero no le importaba, estaba ahí por una razón, iba viajar a Kanto, para visitar a un viejo amigo.
Se sorprendió al notar que se había sonrojado solo por recordar a aquél chico. En ese momento muchos pensamientos cruzaron por su cabeza: Ha pasado mucho tiempo; ¿será que se acuerda de mí?; ¿Cuántos años pasó desde entonces? Se sacudió la cabeza, decidió que no seguiría pensando en ellos, solo había una forma de saberlo, ir allí.
-El avión rumbo a Kanto está a punto de despegar, favor a todos los pasajeros acercarse a la recepcionista encargada y mostrarle sus boletos- anunció una mujer en los altavoces.
-Bien- dijo la mujer sonriendo- vamos Fennekin, es hora de irnos.
El pequeño zorro asintió.
Se acercaron a una recepcionista, arriba de ella ponía en un letrero "Kanto". Serena le mostró el boleto y la recepcionista comenzó a estudiarlo.
-Bien, señorita Serena, que tenga un buen viaje- dijo sonriéndole, devolviéndole el boleto.
-Gracias- dijo Serena, agarrando el boleto.
Serena se dirigió hacia la entrada del avión, no sin antes mirar hacia atrás y sonreír.
Capítulo 6- Ese es mi camino.
Ash se encontraba recostado en el suelo, boca arriba, mirando el cielo. El sol había salido hace tan solo un par de horas y el cielo no había ni una sola nube, el viento soplaba frescamente. Sus Pokémon estaban durmiendo plácidamente, al lado de una fogata ya apagada.
Ash se había despertado muy temprano, recogió unas cuantas manzanas, en su mochila tenía reservas de comida enlatada, también tenía comida Pokémon. Sonrió recordando la exquisita comida que hacía Brook, lo extrañaba, pero él ahora estaba cumpliendo su sueño: convertirse en un gran médico Pokémon.
Charizard y Pikachu se levantaron soñolientos. Ash sonrió al verlos y se levantó.
-Buenos días- saludó sonriente- creo que ya es hora de desayunar.
Ayer por la mañana salieron del Monte Silver. Un largo y arduo viaje, surcando los cielos del monte, con los vientos gélidos. Tardaron casi todo un día en salir de ahí. Llegaron a la ruta Uno por la noche y decidieron levantar la carpa y pasar la noche en una montaña de los alrededores.
Ash pidió a Charizard que prendiera nuevamente la fogata. Calentó el café en ella, sirvió comida Pokémon a sus compañeros. Luego se preparó un sándwich y lo acompañó con el café. Pasaron unas horas y todos estaban llenos.
Charizard se tiró al suelo completamente lleno y Pikachu se recostó por su panza. Ash se acercó a ellos y puso dos manzanas en el suelo. Los Pokémon miraron confundidos la fruta.
-Coman esas manzanas. Necesitan comer frutas, además de pura comida Pokémon.
Pikachu se bajó de la panza de su amigo Pokémon y se acercó a la fruta, la olisqueó unos segundos para luego proseguir a cogerla y comenzar a comerla. Charizard solo se limitó a rugir y desviar la mirada de la otra manzana.
-Vamos Charizard, no te hagas del malcriado y come la manzana.
Charizard negó con la cabeza. Ash suspiró y se levantó.
-Bien, iré a recoger la carpa, dentro de poco nos iremos- dijo dándose media vuelta.
Charizard observó como Pikachu comía la manzana e hizo una mueca de asco. Nunca le gustó comer vayas, así que mucho menos le gustaría comer una manzana. Escuchó un crujido, como de ramas. Miró hacia la izquierda, donde había un arbusto, resopló y lanzó unas ascuas hacia el arbusto, luego sonrió y miró nuevamente la manzana, gran sorpresa se llevó al ver que había desaparecido.
Miró a Pikachu, buscando respuestas, pero este seguía comiendo su manzana, eso le pareció sumamente extraño.
-Vaya, ¿terminaste de comer la manzana Charizard?- preguntó el pelinegro asombrado.
Charizard negó con la cabeza y rugió.
-¿Cómo que ni siquiera la tocaste? No pudo haber desaparecido así como así.
Charizard echó una mirada cómplice a Pikachu, este se encogió de hombros. Una gota gorda cayó de la sien del dragón.
-No tienes que fingir Charizard- dijo Ash sonriendo- solo di que lo comiste y ya.
Charizard negó con las manos y la cabeza, moviéndolos frenéticamente. En ese momento vio detrás de Ash, una silueta amarilla, que se subió encima de la mesa, robó otra manzana y desapareció, todo esto hizo a una velocidad asombrosa. Charizard señaló hacia atrás, el pelinegro giró, pero fue muy tarde, la silueta ya había desaparecido.
-¿Qué se supone que debo ver?- preguntó Ketchum, rascándose la cabeza.
Charizard no podía creerlo, ¿había desaparecido? Se quedó con la boca abierta, mirando la mesa y la manzana desaparecida.
-Creo que debes descansar un poco más Charizard- dijo Ash caminando hacia la mesa- guardaré la mesa y nos iremos.
El Pokémon se rascó la cabeza algo confundido, luego miró a Pikachu, este se encogió de hombros. Chariard apretó los colmillos, miró fijamente la mesa. Ash estaba arrodillado, guardando la mesa plegable, al lado suyo había cuatro manzanas.
Esperó pacientemente, sea lo que sea, si apareció para robar una manzana, volvería a aparecer. Pasaron unos segundos, pero la silueta volvió a aparecer, esta vez Charizard le lanzó unas leves ascuas, atinando a la silueta. Ash se sobresaltó, cayéndose hacia un lado.
-Pero… ¿qué?- preguntó sorprendido.
En ese momento, un Pokémon amarillo apareció frente a sus ojos, con una manzana en la mano. Un Pokémon con forma de fenec amarillo, con los ojos cerrados. El Pokémon estaba flotando.
-¡Es un Abra!- gritó Ash sorprendido.
Abra estaba flotando, y tenía una manzana en las manos, tenía los ojos cerrados, como si estuviera durmiendo, pero no lo estaba. Charizard lo miró, y lanzó un lanzallamas al cielo.
-Entonces él fue que robo las manzanas- dijo Ash sonriendo- bien, Charizard, ¡ataca!
Charizard desplegó las alas y lanzó un potente lanzallamas al fenec amarillo. Este sonrió y en un abrir y cerrar de ojos desapareció, luego apareció detrás del Pokémon dragón, le propinó un potente Mega Puño en la espalda del dragón, este se repuso e intentó golpearlo con su cola pero Abra logró esquivarlo, a desapareciendo, luego apareció en donde estaba Ash.
-Asombroso… este Abra es muy rápido.
Charizard mostró los colmillos y lanzó una estrella de fuego, Abra lo esquivó al instante, pero el ataque rozó el brazo del Pokémon, este soltó la fruta y desapareció al instante.
-Vaya…- dijo Ketchum sorprendido- ese Abra es muy rápido, sabe cómo usar la Teletransportación efectivamente- sonrió- si lo vuelvo a ver, quiero atraparlo.
Charizard descendió y lanzó un bufido. Ketchump simplemente rió. Decidió que iban a descansar un poco antes de partir, al cabo de unos minutos, terminó de guardar la mesa, el mantel, las manzanas y todos sus materiales en su mochila.
-Bien- dijo sonriendo- es hora de partir.
Metió nuevamente a Charizard en su Pokéball y Pikachu subió a sus hombros, estaban listos para partir. A lo lejos, un Abra con el brazo lastimado, miraba seriamente a Ash.
Con Serena.
El avión donde estaba abordando Serena aún estaba surcando los cielos. Ya había pasado un buen rato que estaba volando y ya estaba comenzando a hartarse, quería llegar a Kanto antes del atardecer.
Miró por la ventana el paisaje, era hermoso, abajo, las islas y los pueblos se veían diminutos, parecían puntitos esparcidos por todo el suelo, como si un pintor hubiera salpicado pintura en un cuadro.
Fennekin bostezó, estaba acostado en el regazo de Serena, durmiendo plácidamente. Serena sonrió y lo acarició, a Fennekin pareció gustarle, porqué sonrió.
Serena recordó el día antes de salir de su casa. Su mamá le había preparado un esquicito desayuno, esa iba a ser la última vez que desayunaría en casa, sabía que su viaje iba a ser largo, así que su mamá decidió hacer un increíble y exquisito desayuno. Cuando terminó.
Vera, la madre de Serena, le regaló una mochila y se despidió de ella, un gran abrazo y un beso. Cuando vio a su hija partir, invadida por la nostalgia y la tristeza de ver a su hija partir, no pudo evitar llorar.
Lo primero que hizo Serena al salir de su casa, fue ir al laboratorio del profesor Ciprés, donde entre tres Pokémon, eligió a su primero Pokémon y compañero de viaje Fennekin.
-Señores pasajeros, hemos llegado a nuestro destino, la región de Kanto- anunció el piloto por los altavoces.
La chica miró por la ventana del avión, quedó sorprendida al ver la región de Kanto: era una vasta y hermosa región. Por todos lados veía árboles frondosos, verdosos y enormes. Sin duda una gran región.
Una vez que el avión aterrizó con éxito, y las puertas se abrieron, Serena fue una de las primeras en bajar. Miró el alrededor sonriente, suspiró y se estiró.
-Bien- dijo sonriendo a Fennekin- a partir de ahora comienza nuestro viaje- miró hacia delante, decidida- y tal vez, nos encontremos con él.
Con Ash.
Ash estaba parado, cerca del borde de una pendiente que daba cara a Pueblo Paleta. Suspiró tristemente al ver todo el pueblo: su casa; el laboratorio; la casa de Gary. Todos los buenos recuerdos de su infancia y la primera vez que comenzó su viaje cruzaron por su cabeza, también le vino su recuerdo más reciente, el de tan solo cuatro meses atrás, cuando todo sus amigos, hasta su propia madre le pidió que renunciara a su sueño.
Estuvo cuatro meses entrenando en el Monte Silver, con Red. Se preguntó dónde estaría él y que estaba haciendo ahora. Suspiró una vez más y dio vuelta. Esta sería la última vez que volvería a Pueblo Paleta, al menos hasta que cumpliera su sueño. No se daría por vencido, no se acobardaría, esta vez cumpliría su sueño.
Sacó de su bolsillo una estalactita, la misma que obtuvo en la cueva en el Monte Silver. Lo apretó y sonrió, luego volvió a guardarla. Miró al cielo y recordó que en ese mismo lugar fue donde vio a Ho-oh por primera vez, esa vez pidió un deseo, en esta ocasión pediría otro. Sacó de su bolsillo una Pokéball y la lanzó al cielo, de él salió Charizard.
-Vamos Charizard, entrenemos.
Pasaron varias horas entrenando. Pikachu y Charizard entrenaban destruyendo rocas o enfrentándose a Pokémon salvajes con los que se encontraban por el camino, pero algo andaba mal…
-Esto es extraño…- dijo Ash pensativo- los Pokémon salvajes de esta ruta son más fuerte de lo que recordaba.
Sus Pokémon también pensaron lo mismo que él, extrañamente los Pokémoncon los que se encontraban eran muy poderosos para ser de la ruta uno, una ruta que se supone que los Pokémon que abundan no son precisamente muy poderosos a comparación de otras rutas, sin mencionar que se habían encontrado con Pokémon que no eran de esa ruta, como Raticate, Fearow e incluso un Gastly, además todos ellos eran de un gran nivel.
-¿Qué estará pasando…?
Miró hacia arriba y notó que el sol ya se estaba ocultando. Habían pasado varias horas entrenando, decidió que dejaría de pensar tanto en el tema y que era hora de alzar la carpa y cenar.
Con Serena.
Luego de haber salido del aeropuerto, Serena fue a un centro Pokémon para poder almorzar y comprar suministros para su viaje. Sabía que el viaje iba a ser largo, necesitaba comprar unas que otras pociones, comida, antídotos y demás.
Estaba en Pueblo paleta, eso lo sabía, allí comenzaban su viaje todos los entrenadores de la región. Decidió que después de almorzar, iría al laboratorio del profesor Oak.
Conoció al profesor Samuel Oak en el campamento Pokémon, un campamento dirigido por el profesor Oak y Ciprés. Fue ahí diez años atrás, y pasó la mejor semana de toda su vida, allí conoció a un chico que nunca olvidará.
Se despidió de la enfermera Joy y fue directo al laboratorio Pokémon, se preguntó si el profesor se recordaría de ella. Una vez llegó, suspiró y golpeó la puerta del laboratorio, esperó unos minutos cuando un chico, más o menos de su edad abrió la puerta. El chico al verlo arqueó una ceja.
-¿Se encuentra el Profesor Oak?- preguntó sonriendo.
-Sí…- dijo el chico- vaya, sí que es linda- pensó. Se sonrojó al darse cuenta de lo que estaba pensando- emmm… adelante- dijo haciendo espacio para que entrara.
Serena entró y se sorprendió al ver el interior del laboratorio: era enorme e increíble; sus paredes eran blancas y estaba repleto de fotografías de Pokémon, diplomas. Había millones de estantes, los cuales estaban repletos de libros, también había grandes variedades de máquinas de todos los tamaños, que brillaban y titilaban.
-Tracey, ¿quién tocó la puerta?- preguntó el profesor.
Se sorprendió al ver a Serena, esta hizo una reverencia.
-Hola profesor, no sé si se recuerda de mi pero soy…
-Serena- concluyó el profesor- claro que me acuerdo de ti, tú y Ash estaban muy pegados en el campamento.
Serena se sonrojó al recordar eso, cosa que no pasó desapercibido por Oak, Fennekin rodó los ojos.
-Ya veo…- dijo el anciano sonriendo.
-¿Ash y tú se conocen?- preguntó Tracey.
-S…sí- contestó ella- en el campamento del profesor Oak.
-Lo recuerdo, Ash y ella tan solo tenían ocho años- añadió el profesor.
-Ya veo.
-Dime Serena, ¿qué te ha traído por Kanto?
-Bueno… vine para comenzar mi viaje Pokémon- contestó ella sonriendo.
-Y este debe ser el pokémon que te ha entregado Ciprés, ¿no?- preguntó viendo a Fennekin- un Pokémon muy interesante.
-¿Qué Pokémon es ese profesor?- preguntó Tracey sorprendido.
-Es Fennekin, uno de los Pokémon iniciales de Kalos, allí te dan a elegir entre Froakie, Chespin y Fennekin, Pokémon muy raros incluso en esa región.
Se agachó y comenzó a acariciar al zorro de fuego, este sonrió y comenzó a mover la cola felizmente, luego el profesor invitó a Serena a tomar una taza de café mientras charlaban. Serena tomó asiento y comenzó a charlar con Tracey mientras hablaban de cosas como Pokémon, estudios y cosas así.
Tracey le contó que su sueño es llegar a ser un gran profesor Pokémon como Oak, él siempre fue su ídolo, por eso se quedó con el profesor Oak a aprender más acerca de los Pokémon. En cambio Serena confesó que aún no decidió que quería hacer con su vida, por eso empezó su viaje, tal vez en el camino descubra que quiere hacer.
Tracey le preguntó que le hizo venir hasta Kanto, en vez de comenzar su viaje allá en Kalos. Serena contestó que le llamaba mucho la atención Kanto, además… había alguien a quién quería ver.
-Ya veo- dijo Tracey sonriendo y cruzándose de brazos.
-¿Y qué te ha traído a mi laboratorio? Me da la sensación de que no solo has pasado a saludar- dijo Oak metiéndose en la conversación
-La verdad…- dijo la chica sacando un libro de su mochila- el profesor Ciprés me pidió que cuando llegara a Kano, te dé esto.
El profesor Oak agarró el libro y lo abrió, comenzó a darles una hojeada y sonrió, antes de cerrarlo.
-¿Qué es Profesor?- preguntó Tracey curioso.
-Es un libro repleto con las investigaciones de Ciprés- dijo dejándolo el libro en la mesa- por lo poco que leí, habla acerca de un gran descubrimiento, y tiene importancia para Kanto.
-Eso suena fantástico- dijo Serena emocionada.
El profesor asintió.
-El mundo está lleno de misterios que esperan a ser descubiertos- miró a Serena y la sonrió- has venido aquí para ver a Ash, ¿no?
Serena se sonrojó cuando el profesor mencionó el nombre del muchacho. Oak asintió.
-Lamento decirte que él no está aquí.
Serena pareció algo decepcionada, miró al profesor, este tenía una mirada deprimida, eso hizo preguntarse a Serena que había pasado.
-Hubo un incidente meses atrás, creo que herimos sus sentimientos, huyó y no volvimos a saber de él desde entonces.
Tracey bajó la cabeza, parecía también triste.
-Pero… sé que está allí afuera, entrenando.
-Lo encontraré- dijo la chica decidida- después de todo, tengo que agradecerle lo de aquella vez- dijo sonriendo.
-Ya veo- dijo el profesor, en ese momento sacó una Pokéball de su bolsillo y se la entregó a Serena- si lo ves, entrégale esta Pokéball, es uno de sus viejo amigos, ha estado algo inquieto estos últimos días, me imagino que ha sido porqué quiere volver con él.
Serena miró la Pokéball y luego la cogió, asintió al profesor y se lo guardó en el bolsillo.
-No se preocupe profesor, confié en mí.
Oak asintió.
-Entonces debo partir ahora profesor- dijo levantándose del sillón.
-Entiendo- dijo haciendo lo mismo- espero que podamos volver a vernos.
-Eso espero profesor.
Todos salieron y se despidieron de ella, Serena hizo una reverencia, luego salió corriendo de allí, al lado de Fennekin.
Con Ash.
Ash terminó de cenar junto a sus Pokémon, luego de eso levantó la carpa. El sol ya se había ocultado, el cielo se tiñó de negro y el alrededor solo era alumbrado por la luz de la luna y la fogata que hicieron.
El clima era perfecto, el viento soplaba y refrescaba el ambiente, perfecto para dormir afuera a la intemperie o dentro de una carpa. Eran altas horas de la noche y sus Pokémon ya se quedaron dormidos, él se quedó afuera, acostado, mirando el cielo nocturno al lado de la fogata.
Pensó en su madre y amigos, se preguntó que hacían ahora y si estaban pensando en él. Le dolió dejar su casa, pero tomó la decisión de que no volvería hasta que cumpla su sueño.
Se levantó, tenía sed, agarró su mochila y sacó un termo de agua, agitó el termo para comprobar si había agua en su interior, comprobando que no había nada. Suspiró, se levantó algo agotado, a pocas cuadras había un pequeño río con agua cristalina, el lugar perfecto para cargar el termo.
Caminó alrededor de cuatro cuadras hasta que llegó al río, el agua era cristalina, se veía muy tentadora, se agachó y se lavó la cara con ella, luego destapó el termo y lo cargó, tomó un poco de ella, luego prosiguió a taparla.
En ese momento escuchó un grito, alarmado miró dónde provino el grito, en el interior del bosque. No dudó dos veces antes de ir a su socorro. No sabía que pasaba, pero alguien estaba gritando, estaba en apuros, pero no tenía ni un solo Pokémon consigo.
Corrió hasta que llegó a una especia de acantilado con un enorme árbol en medio, allí una chica se encontraba cubriéndose con las manos, frene de ella se encontraba un Pokémon que Ash no había visto hasta el momento, una especie de zorro, al zorro le atacaba un… ¿Gengar?
-¿Qué hace un Gengar aquí?- se preguntó Ash confundido.
El Gengar notó la presencia de Ash, giró y le lanzó una sonrisa siniestra. Ash apretó los puños.
-¡deja a esa chica!- gritó el pelinegro.
El Pokémon zorro miró a Ash, este al verlo le hizo un ademan, el Pokémon pareció entenderlo "Protégela".
Apretó los puños, deseó no haber llamado la atención del Gengar, este giró y parecía tener toda su atención ahora en él. Deseó no ser tan imprudente y haber venido con su Pokémon, pero ellos estaban dormidos a varios metros del lugar.
Gengar rió y comenzó a formar una Bola de sombra en su mano, en ese instante lo lanzó a Ash. Cerró los ojos, esperando el impacto, pero en ese momento, un Pokémon apareció y repelió el ataque. Ash se alegró de verlo.
-¡Abra!- gritó feliz- justo a tiempo.
Ahí estaba el mismo Abra de la mañana, flotando, protegiéndolo. Gengar dejó de reír por un instante al ver al Fenec amarillo. Abra miró a Ash, este comprendió al instante.
-Bien… ¡Abra, usa mega puño!
En ese momento el Pokémon desapareció, luego apareció detrás del enemigo y le encestó una potente mega puño, este salió volando hacia delante, pero se repuso rápidamente, clavando sus tobillos al suelo, luego lanzó una bola sombra.
Abra estaba en un dilema, detrás suyo estaba la chica y aquél extraño Pokémon, podía teletransportarse fácilmente, pero si lo hacía, los de atrás saldrían lastimados.
-Abra… ¡usa protección!- ordenó Ash.
El Poémon obedeció y creó un gran espejo protector, el ataque de Gengar chocó contra él, partiéndolo y provocando que ambos ataques desaparecieran.
Gengar aprovechó el momento y se lanzó junto a Abra, y le propino un potente puño sombra en la panza, provocando que cayera al suelo estrepitosamente.
-¡Abra!- gritó Ketchum.
Cuando el polvo desapareció, Abra seguía de píe en el suelo, lastimado, apenas podía mantenerse parado.
-¡Abra, resiste!
En eso, Gengar ríe y lanza otra bola de sombra, iba directo a Abra, este estaba tan lastimado que no podía esquivarlo. En eso un potente lanzallamas choca contra el ataque, disipándolo.
-¡Charizard!- gritó Ash feliz.
Allí venía Charizard volando, encima suyo estaba Pikachu. Aterrizó frente a Abra, Charizard lo miró y sonrió, Abra hizo lo mismo.
Gengar miró a sus dos oponentes nuevos y comenzó a reírse, luego creó otra bola sombra pero esa vez lo lanzó al suelo, creando una pantalla de humo. Charizard disparó una estrella de fuego y Pikachu un atractrueno contra la pantalla de humo, disipándola, pero cuando desapareció por completo, Gengar ya no estaba.
-Desapareció…- dijo Ash sorprendido.
En eso giró para ver como se encontraban sus Pokémon, Abra cayó al suelo agotado, suspiraba ajetreadamente, pero estaba bien. Pikachu y Charizard también estaban bien. Se dirigió donde estaba la chica, se agachó para verla mejor.
-¿Te encuentras bien?- preguntó sonriendo.
-S… sí- contestó la chica.
Alzó su mirada y se sorprendió al verlo, Ash notó eso.
-¿Qué sucede?
-Ash… eres Ash, ¿no?
-Sí, ese soy yo… ¿y tú eres…?
-¿No te acuerdas de mí? Soy Serena, del campamento Pokémon de profesor Oak.
Al principio Ash no la recordaba, intentó excavar en sus recuerdos, miró fijamente a la chica y abrió los ojos de par en par.
-Serena… eres tú…- dijo sorprendido.
-¡Lo recuerdas!- dijo levantándose, animada.
-Vaya, has cambiado tanto…- dijo igual de animado.
-Ha pasado diez años, claro que he cambiado- dio un giro- y bien… ¿Qué tal me veo?
-Linda…- dijo algo apenado.
-Ya veo…- Serena se sonrojo.
Los Pokémon de Ash parecían algo confundidos. Fennekin se acercó a ellos y se presentó.
-Ese no es lugar para hablar- dijo Ash- vamos, armé un campamento cerca de aquí, vayamos allá a charlar.
Nadie se negó. Charizard cargó del pobre Abra lastimado, mientras que los demás iban a píe. Cuando llegaron al campamento, Ash pasó a curar las heridas de Abra.
-Ese Pokémon… jamás lo vi- dijo Ash por Fennekin.
-Se llama Fennekin, es un Pokémon de tipo fuego, uno de los iniciales de la región de Kalos.
-Ya veo, como Charmander.
-Así es- dijo viendo como su Fennekin dormía al lado de los otros.
L llegar al campamento, al cabo de un rato todos los Pokémon fueron a dormir al lado de la fogata. Abra dormía plácidamente en la panza de Charizard.
-¿Qué te trae a Kanto?- preguntó el moreno.
Serena se sonrojó levemente, cosa que no pasó desapercibido por él, pero decidió hacer caso omiso.
-Vine a comenzar mi viaje Pokémon aquí. Kanto me pareció el lugar idóneo para ello.
-Ya veo- dijo Ash sonriendo- es una hermosa región, sin duda.
Serena sonrió, le contó acerca del profesor Ciprés, que fue él quien le dio a su primer Pokémon y unas cuantas Pokéballs más. También le contó que se encontró con el Profesor Oak y Tracey, Ash apretó los puños cuando oyó eso. Serena notó eso, sabía que estaba tocando un tema delicado.
-¿Qué ha pasado contigo en Pueblo Paleta?
Al instante se arrepintió de preguntar eso, a penas volvió a verlo después de diez años y le hizo una pregunta tan íntima como esa, se sentía como una tonta, una invasora, pero quería saber que sucedía.
-Lo siento…- dijo arrepentida, bajando la cabeza.
-N… no te disculpes- dijo Ash forzando una sonrisa.
No estaba enojado con ella, solo se sentía algo incómodo hablando de ello. Suspiró.
-Me pidieron que renuncie a mi sueño- dijo mirando la fogata.
Serena no entendía, arqueó una ceja. Ash notó eso y sonrió.
-¿Tienes algún sueño, Serena?
La chica pensó un poco, luego contestó.
-No… por eso vine hasta aquí, esperando encontrar algún sueño por perseguir.
-Ya veo…- dijo el pelinegro sonriendo.
En ese momento un recuerdo vino en la mente de Serena.
-Ash… tu sueño es convertirte en maestro Pokémon, ¿no?
Ash asintió, Serena recordó que él le había contado eso en el campamento diez años atrás.
Antes de que pudiera responder, una bola de sombra cayó en medio de ellos, levantando una estela de humo. Los dos salieron disparados del lugar, tosiendo por culpa del humo. En eso una sonrisa completamente blanca apareció en medio de la oscuridad.
Ash entonó los ojos en esa sonrisa, comenzó a formarse una silueta se formó, una silueta que el chico pudo reconocer.
-¿Qué sucedió?- preguntó Serena, acercándose a él.
El estruendo despertó a los Pokémon, los cuales se levantaron alterados, al ver aquella silueta, se dirigieron a sus entrenadores respectivamente. Abra se acercó a Ash y miró la silueta seriamente.
-Así que también lo notas, ¿no? Abra.
El fenec amarillo asintió.
-Has vuelto, Gengar.
-¿Gengar?- preguntó la chica, mirando la silueta.
La misma comenzó a reírse y tomó forma física, sin duda era el mismo Gengar de hace rato, reía de la misma forma.
En eso, otros dos Pokémon aparecieron, cada uno en los costados de la chica: un Haunter y un Dusclops. El Haunter sonreía maniacamente, tenía un parche en su ojo izquierdo y una cicatriz en el ojo derecho. Ash se sorprendió al ver a Dusclops, él no era de Kanto, normalmente se encontraban Hoenn.
Ambos Pokémon sujetaron a Serena de los brazos y comenzaron a levitar con ella. La mujer intentaba luchar contra ellos, pero eran más fuertes que ellas. Fennekin saltó en su auxilio, pero por desgracia Gengar estaba atento y lanzó un ataque de hipnosis a Fennekin, este cayó al suelo dormido.
-Mierda….- dijo Ash alzando a Fennekin- ¡Suelten a Serena! ¡¿Por qué nos persiguen?!
Los tres Pokémon solo rieron. Ash suspiró y miró a sus tres Pokémon, luego a los otros tres enemigos.
-Serena… aguarda, te salvaremos.
-Ash…
En ese momento Charizard desplegó sus alas, Pikachu comenzó a desprender chispas de sus mejillas y Abra se paró. Los tres Pokémon rieron.
-No huiré…. Demostraremos de lo que somos capaces- dijo seriamente.
En eso Charizard echó vuelo y Pikachu se subió encima, mientras que Abra desapareció. El dragón lanzó una Pirotecnia a Haunter, este esquivó el ataque, dejando libre un brazo de Serena, mientras que Pikachu lanzó una esfera eléctrica a Dusclops, el cual dio en lleno al Pokémon, dejando a Serena Libre.
Gengar sonrió y fue junto a Serena, la cual estaba descendiendo, pero Abra apareció frente a él sorprendiéndolo, luego le da una potente Tacleada, mandándolo a volar hacia tras, luego agarra a Serena y se teletransporta, al lado de Ash.
-Gracias Abra- agradeció el pelinegro. Abra asintió.
Serena se pone detrás de Ash y agarra a su Fennekin durmiente.
-Gracias Fennekin, fuiste valiente- luego mira a Ash- gracias…- dijo algo sonrojada.
Ash la mira fijamente, asiente y le sonríe.
-Escuchen….- dijo a los Pokémon enemigos- me han pedido que renuncie a mi sueño, dejar de ser un maestro Pokémon, dejar de entrenarlos.
Charizard aletea cada vez más fuerte. Pikachu comienza a desprender más electricidad por todo su cuerpo, Abra mira fijamente a Gengar.
-Mis amigos, el profesor Oak e incluso mi madre, fui un tonto y huí de allí- sacó de su bolsillo la estalactita, y lo apretó fuertemente- pero conocí a alguien, que me dijo que no me diera por vencido, que no hay tiempo límite para cumplir los sueños.
Serena miró a Ash por la espalda, por un momento le pareció alguien incansable, se sonrojó.
-Ash…
Ash mostró su puño hacia frentey les dedicó una mirada decidida a sus enemigos. En ese momento Fennekin se despertó, justo para escuchar las últimas palabras de Ash, Serena sonrió a su Pokémon.
-No me daré por vencido, cumpliré mis sueños, mi nombre es Ash Ketchump, recuérdenlo, el próximo campeón de Kanto.
En eso Charizard da un coletazo a Haunter, luego un lanzallamas y termina derribándolo en el suelo, dejándolo fuera de combate.
Pikachu aprovechó el momento de impacto sobre Dusclops y le da una potente Tacleada de voltios, haciendo que chocara sobre unas rocas, dejándolo K.O.
Solo quedó Gengar, el cual dejó de reír al ver a sus compañeros caídos. Abra se puso en medio de él. Gengar volvió a sonreír, preparó una bola de sombras y lo lanzó fuertemente, Abra sonrió y comenzó a formar una esfera azul en sus manos, que comenzó a tomar forma.
-Esfera Aural- dijo Ash sorprendido.
Abra lanzó la Esfera Aural, el cual colisionó contra la bola de sombras, la Esfera aural fue más fuerte y ganó a la Bola de sombras, luego fue directo a Gengar, dándole de lleno en la panza, haciendo que fuera directo a un árbol y lo dejara inconsciente.
-¡Bien hecho equipo!- dijo Ash sonriendo.
-¡Eso fue asombroso! ¡¿No, Fennekin?!- preguntó Serena, dando vueltas con su Fennekin, a este le brillaban los ojos del asombro.
En eso los tres Pokémon enemigos se levantaron, los Pokémon de Ash estupefactos, volvieron a prepararse para pelear, pero los enemigos solo sonrieron y desaparecieron, junto con un viento gélido, todos quedaron sorprendidos.
-Ash…- habló Serena- estuvieron asombrosos, próximo campeón de Kanto- dijo sonriendo.
Ash se sonrojó levemente, pero luego sonrió.
-Gracias, no lo hubiese hecho sin ellos- dijo, sonriendo a sus Pokémon.
Estos sonrieron, en ese momento, la luz del sol alumbró sus caras. Todos miraron hacia arriba, ya comenzaba a amanecer y ellos apenas lograron dormir, pero ninguno estaba agotado.
Ash se acercó al pequeño Abra, se agachó y le sonrió.
-Eres asombroso, un gran Pokémon- le sonrió, luego sacó una Pokéball vacía de su bolsillo- dime… ¿quieres venir con nosotros?
Abra se sorprendió, miró a Charizard y Pikachu, los cuales asintirton, luego miró a Ash, luego la Pokeball, sonrió, tocó el botón del objeto circular, una estela roja lo rodeó y entró en la Pokéball, esta giró una vez y luego brillo.
Ash sonrió y apretó la Pokéball.
-Bienvenido a la familia, Abra.
Todos sonrieron. Al cabo de una hora, todos desayunaron, se limpiaron y descansaron un rato, luego de eso estaban al cien por ciento. Se encontraban ahora en medio de la ruta uno.
-Bien, creo que comenzaras tu viaje para convertirte en maestro Pokémon, ¿no?- preguntó Serena, sonriendo.
-Sí, debo ganar de nuevo las ocho medallas si quiero participar en la Meseta Añil- dijo sonriendo- debo entrenar también a Abra.
-Ya veo, esta es la despedida, ¿no?
-¿De qué hablas?- preguntó Ash.
-Aquí es dónde tomamos caminos separados, debo encontrar mi propio camino- dijo Serena decidida.
-Ya veo…- dijo Ash, luego acarició la cabeza de Serena.
Ash le pasaba unos cuantos centímetros, Serena parecía algo triste. Ash se rascó la nariz.
-Sabes… algo que aprendí en estos últimos años viajando por diversas regiones, es que no hay razones para viajar solos.
-No entiendo…- dijo Serena, sorprendida.
-Lo que quiero decir es qué… encontremos nuestro caminos juntos, Serena- sonrió y le pasó la mano- ¿vienes?
Serena abrió los ojos de par en par, luego sus ojos se aguaron y sonrió.
-¡Claro!- dijo sacando unas cuantas lágrimas.
Ash rió y se rascó la cabeza.
-Bien, andando, iremos a ciudad verde.
En eso ambos tomaron el mismo camino, ese era el principio de un nuevo viaje, un nuevo sueño, nuevas aventuras y quien sabe…. Tal vez un nuevo amor nacerá.
A lo lejos, un hombre miró a ambos jóvenes, el hombre tenía un traje estrafalario: una camisa negra sin mangas, algo ajustado, tenía unos guantes que le llegaban hasta los codos y en donde estaban las uñas del guante, sobresalían garras negras, tenía unos pantalones de camuflaje negro, con unas botas del mismo color, una especie de capa negra con capucha. El hombre usaba una máscara, el cual cubría toda su cara: la máscara era blanca con tatuajes rojos y no tenía boca y dejaba ver solo los ojos verdes del sujeto.
En eso Gengar, el mismo Haunter con parche y Dusclops aparecieron al lado de él. Gengar le dio una parte de una prenda rasgada al sujeto
-Buen trabajo chicos- dijo agarrando la prenda, era roja y por lo que se veía, pertenecía a Serena- han hecho un excelente trabajo, Giovanni estará complacido….
Continuará…
¡Holaa! :D
¿Qué tal familia? Aquí les traigo otro capítulo de esta serie, espero los agrade y estén complacidos.
See, Ash tiene un nuevo Pokémon y es un poderoso Abra. Y un nuevo enemigo aparece.
Espero os guste el cap y nos vemos n.n/
