Disclaimer: Todo lo que reconozcas pertenece a JK Rowling
Aviso: Este fic participa en el minireto de diciembre para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
Chocolate
Lily bajó a las cocinas oculta bajo la capa de invisibilidad y con mucho cuidado para que no la descubriera nadie. Se suponía que debía llevar ya cuatro horas acostada, pero no conseguía conciliar el sueño y se moría de hambre así que, en lugar de quedarse dándole vueltas a la cabeza, prefirió darse un pequeño paseo y tomarse algo dulce.
Cuando llegó, le hizo cosquillas a la pera y pasó al interior, quitándose la capa. Su plan era coger algo rápido y volver a su habitación sin que nadie la descubriera, pero no tuvo en cuenta que los elfos del colegio siempre estaban alerta.
–¿Puedo ayudarla?
Dio un pequeño salto, alarmada, y se giró para encontrarse con un elfo, que la miraba un poco sorprendido.
–Yo… No, bueno, sí –suspiró–. No quería molestar.
–No molesta –sonrió y se encogió de hombros–. ¿Se encuentra bien, señorita? No tiene buena cara.
–Tengo los ÉXTASIS es un par de días –contestó. Se apoyó en una de las mesas y se subió de un salto antes de suspirar–. Estoy un poco estresada.
–¿Y eso es todo? –preguntó, escéptico.
–¿Tanto se nota?
–No, es que llevo muchos años trabajando en este colegio –chasqueó los dedos y sobre la mesa apareció un plato de galletas de chocolate.
–Es que Lorcan es un gilipollas –cogió una galleta y bufó–. A tres días de los ÉXTASIS me escribe y me dice que se va a Merlín sabe dónde a buscar Merlín sabe qué y que no sabe cuándo volverá, ni si podremos vernos en varios meses.
–Pero seguro que una oportunidad muy importante para él y…
–Claro y no me importaría si no me hubiera dicho que, para evitar todo eso, me fuera con él. ¡Cómo si no tuviera nada mejor que hacer!
El elfo tuvo que contener una pequeña carcajada. Los adolescentes se enfadaban por cualquier cosa.
–En un mes comenzaré a trabajar en un laboratorio con un investigador importante. No puedo dejar mi sueño porque él quiera irse a perseguir los suyos.
–Eso es evidente.
–Pues él parece no entenderlo y –volvió a bufar, frustrada–. ¿No podría haber decidido estresarme después de los exámenes?
–Creo que voy a por más chocolate. Le hace falta.
Lily sonrió levemente y asintió. Al menos podría relajarse un poco durante un rato.
