CAPITULO 10
(Pov Blasco)
Me subí los pantalones y la vi en el suelo.
-En una hora vendré a por ti, para comer-.
Ella asintió.
Salí de allí y cuando el móvil me sonó lo cogí.
-¿Si?-.
-¿Como está mi hermana?-.
-Está durmiendo, está bien- era Duque-.
-Seguro que...-.
-Seguro que está bien, de hecho ahora vamos a comer-.
-Vale vale-.
-Nos vemos duque-.
-Sí, nos vemos-.
Colgué y bajé las escaleras, tenía que ocuparme de unos asuntos del negocio y en una hora comería en el salón principal con ella... vemos sus modales, era hora de dejar las cosas bien claras.
….
Cuando se hizo la hora, pude subir, ella estaba vestida y peinada, recién duchada.
-¿Estás?-.
-Si- dijo-.
Tenía mucho que aprender.
Bajamos las escaleras de la casa hasta el salón y una vez allí el mayordomo le cedió el sitio.
Se sentó y no hizo nada, miró la comida pero no se abalanzó sobre ella, algo raro ya que llevaba días sin comer.
-Come-.
-No tengo hambre-.
-Si yo ordeno algo tienes que cumplirlo-.
Ella asintió de mala manera y se sirvió una porción de pastel de patata y lo comió sin rechistar.
La miré por un largo tiempo, era guapa... una pena es que fuese tan frágil, ni siquiera había podido aguantar la primera ronda suave y preparada para ella... veamos si a la segunda aguanta.
(Pov Devora)
Cuando la cena acabó él se levantó.
-Sígueme-.
Parecía su perrito faldero y bajé las escaleras de caracol que antes había bajado con él... quizás quiera más sexo duro... mierda no era sexo duro era sexo destructivo.
Un escalofrío me recorrió el cuerpo pero al ver que íbamos a la sala donde estaba la cocina me relajé un poco.
Señaló la silla y me senté.
Este repitió el ritual del otro día se quitó la camisa beige que vestía y sacó un tuper del congelador.
Hizo la carne poco echa y la sirvió en un plato. Se sentó enfrente de mí y se la comió con modales recatados.
-¿Se me permite hablar?- tenía que preguntarlo-.
Él asintió sin decir nada.
-¿Por qué comes aquí esto y no lo comes arriba?-.
Dejó los cubiertos en el plato y se levantó de la silla.
"MIERDA DEBISTE CALLARTE"-.
Abrió el congelador de arcón y sacó una cabeza humana de una chica de no más de treinta años...
Me tapé la boca para evitar gritar y vomitar.
-Esto no se sirve arriba-.
Estaba como una puta cabra...
