Disclaimer: Todo lo que reconozcas pertenece a JK Rowling

Aviso: Este fic participa en el minireto de diciembre para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

N/A: Este drabble es una especie de segunda parte del de Lily ;)


Graduación

–Lily Luna Potter.

Lorcan comenzó a aplaudir al ver cómo la pelirroja se levantaba y recibía, de manos de Minerva McGonagall, su diploma de graduada. Estaba muy orgulloso de ella y, ¿para qué mentir?, también feliz porque por fin terminaba su último año y podrían verse más a menudo.

Amplió su sonrisa al verla sonreír. Estaba guapísima con aquel vestido verde y el pelo recogido en una trenza sobre el hombro y parecía realmente feliz. No podía alegrarse más por su novia.


Un rato más tarde, y tras dejar que los Potter se acercaran primero a saludar a su hija, se dispuso a acercarse a Lily, pero un golpe en el brazo lo sobresaltó. Se giró y se encontró a un elfo bastante enfadado que lo fulminaba con la mirada.

–Usted es Lorcan Scamander, el novio de la señorita Potter –se limitó a decirle, haciendo que él frunciera el ceño.

–Sí, ¿por qué…? –Volvió a pegarle y él protestó–. Auch, ¿pero qué pasa?

–¡La ha hecho llorar!

–¿Yo? Pero sí… –Un nuevo golpe y volvió a protestar–. Oye, en serio. Si la he hecho llorar, ha sido sin querer, no ha sido en ningún momento mi intención.

–¿Eso cree? ¿Nunca le han enseñado que las cosas importantes no se cuentan por carta?

–Oh, Merlín, ¿lloró por lo que le conté? No era mi intención, yo…

Suspiró, sin saber qué decir. Jamás se habría imaginado que Lily se tomaría aquello tan mal. Solo quería poder pasar más tiempo juntos y sabía que ella podría investigar a pesar de viajar con él.

–¡Pues lo hizo!

–¡Lorcan!

Ambos se giraron al escuchar la voz de Lily. La pelirroja llegó corriendo hacia él y lo abrazó antes de besarlo con dulzura.

–Lils, enhorabuena.

–Enhorabuena, señorita Potter.

–¡Oh, Tix, no te había visto! –Sonrió al elfo y apoyó la cabeza en el hombro del rubio–. Veo que has conocido a Lorcan.

–Le ha estado pegando –intervino, de repente, James acercándose a ellos–. No sé qué habrás hecho, pero llevo años queriendo hacerlo.

–¡¿A que duermes en el sofá?! –Se escuchó una voz de lejos y el chico sonrió de medio lado.

–Lo siento, Lizz.

Lily rió y besó a Lorcan, todavía bajo la atenta mirada de Tix, que se relajó al ver a la pelirroja sonriendo. Solo esperaba que ese Scamander se comportara.