CAPITULO 19

(Devora Pov)

Estaba un poco más respuesta, pero de igual manera Blasco no dejaba ni una noche sin follarme. Y no era que no me gustase…-.

"devora, ¡no te gusta!" -.

-claro, claro no me gustaba -murmure caminando por el castillo de un lado a otro. Quería conocerlo de memoria.

Pero me vivía perdiendo. Tenía demasiados pasadizos.

Sin mencionar que nunca había salido fuera.

Y a la mente se me vino Blasco… su cuerpo, tenía un bonito cuerpo, su abdomen era perfecto…sus tatuajes…-.

"es un pirado" -.

Y claro que lo era.

Baje las escaleras del sótano. Quería ver que más había allí.

Ya había preparado su comida, y él había comido en su estudio cubierto de velas…pero no comido todo, dijo que después se cocinaría.

No dije nada más. Solo cogí la bandeja y me fui de allí dejándolo solo.

Camine por el pasillo donde Blasco solía arrastrarme varias veces al día. Había perdido la noción de los días, inclusas de las semanas.

Ya no sabía en donde que día y mes estaba.

Respire hondo recordando las palabras de Irina.

Flash Black.

-mierda entre dientes y portugués para que nadie me entendiese.

Según Blasco tenia "prohibido hablar" mientras cocinaba. Me había equivocado y le había echado más sal de la necesaria.

Estaba cansada de todo esto.

-yo la ayudo señora -.

Me gire y una vieja mujer, bajita de pelo blanco se puso a mi lado.

-¿Quién eres? -.

Nunca la había visto.

-soy Irina, la cocinera de esta casa. Estaba de vacaciones por esa razón no pudimos conocernos…-.

-no deberías hablarme….-.

Ella sonrió.

-no se preocupe, yo sé cómo arreglarlas con el señor Blasco -.

Mientras ella comenzaba a cocinar y ocupar mi lugar la mire.

-¿hace mucho que trabaja aquí…?-.

Ella dejo de cocinar y me miro fijamente.

-desde antes que el señor Blasco y el señor Hakon nacieran -.

"mierda" -.

-yo….-.

-usted debe tener paciencia con mi niño Blasco… el esta tan antormentado… suspirando.

Me la quede mirando.

-¿Cómo?-.

-no sabes nada ¿Cierto? -.

Negué, no sabía a lo que se refería.

-es una larga historia…-.

-comienza mujer, ya has empezado hablar -.

Ella sonrió.

-el señor Blasco no tiene la culpa…fue, fue su padre, pero él se encargo de su padre y ahora lo tiene en su sala especial de trofeos…-.

Fin del flash back.

"sala de trofeos especiales…"-.

Debía encontrar y por instinto sabiaque la tendría en el sótano. Donde nadie la viera. Seguí caminando.

Estaban las salas que ya conocía… otras puertas estaban cerradas y mientras iba caminando hacia mas frio y las antorchas se iba apagando.

Al final del pasillo había unas escaleras…pero allí no había luz. Así que cogí una de las antorchas que estaba en la pared y baje las escaleras con cuidado.

Mientras más bajaba mas frio hacia. Al final de las escaleras había una vieja puerta de madera. Sin pensarlo la empuje con mi pie y esta abrió con facilidad.

Entre. No había luz y estaba helando.

"otro sótano" -.

Había unas jaulas…y en ellas unas viejas cadenas.

Trague en seco. Este lugar daba escalofríos.

Seguí caminando, la curiosidad me ganaba.

Al llegar al final no había más puertas o algo. No se escuchaba ninguna clase de ruidos.

Me gire y volví a mirar a mi alrededor… en una de las jaulas parecía haber una especie de cama con unas viejas mantas…¿esos eran plato?, parecía que sí.

Levante un poco mi vista y deje caer la antorcha al suelo haciendo que la misma se apagase por algunos charcos de agua que había en el suelo.

"no puede ser….."-.

Dos cabezas humanas… dos cabezas. Una de un hombre y otra de una mujer totalmente disecadas colgabas desde el techo de la jaula con una cadena.

No grite. No dije nada. Solo me gire y Salí corriendo de allí subiendo de nuevos las escaleras con los ojos cerrados.

Corrí por el pasillo del primer sótano y choque contra algo o mejor dicho alguien sintiendo como me sujetaban.

Abrir mis ojos y allí estaba Blasco cubierto de sangre mirándome fijamente.

-¿Qué haces aquí Casannova? -.