Buenas mis queridos lectores quiero decirles que aunque tarde en publicar eso no quiere decir que la vaya a abandonar como sabrán ni Victorius ni sus personajes me pertenencen


-Ey espera no vayas tan rápido-eran los gritos que Elizabeth le daba a Tori quien se encontraba corriendo delante de ella, ambas se encontraban corriendo libremente por el campo.

-Tuvo que pasar algunos meses para que ella y yo pudiéramos llegar a ese tipo de confianza, entenderás que para mi no fue fácil confiar en un humano después de lo que pasó recuerdo que solía escaparme en las mañanas y luego regresaba en las tardes a casa.

-¿Nunca te cuestionaron a donde te dirigias?-le preguntaba con genuina curiosidad.

-No, siempre les hacía ver que me iba a jugar o a recorrer nuestro territorio, era divertido estar con ella sabes me sentía de una manera que jamas imagine, con el tiempo empecé a desear estar más tiempo con ella sin que yo me diera cuenta.

-Cuando…-empecé a plantear mi pregunta pero en seguida me calle puesto que no sabia como hacerle la pregunta ella noto mi vacilación.

-Puedes preguntarme lo que quieras sin filtros Jade no te preocupes.

-De acuerdo-tomé una respiración antes de preguntar,-¿cuándo te diste cuenta que sentías algo por ella?

-Esa es una pregunta a la que no sabría darte una respuesta,¿cuando te das cuenta que quieres a alguien de una manera muy especial?, te aseguro que ni tu misma sabrías responder a esa pregunta si yo te la hiciera.

-Supongo que en eso tienes razón, ¿puedo hacerte otra pregunta?

-Claro que si Jade todas las que quieras.

-Cómo te volviste pues humana.

-Creo que lo mejor para responder esa pregunta es que te permita de nuevo ve el mundo a través de mis ojos que vivas lo que yo viví directamente, sería mucho más fácil de entender que estar explicandote a medias claro si tu quieres no voy a obligarte a hacerlo.

-¿No es peligroso?

-No Jade además ya lo has hecho antes en tus sueños solo que no te habías dado cuenta.

-¿Y tu donde estaras?

-No te preocupes yo estaré esperando a que terminen mis recuerdos por si te quedo alguna duda responderte adecuadamente.

-Esta bien Vega hagamoslo.

-De acuerdo allá vamos.

Me encontraba de nuevo viendo el mundo a través de los ojos de Tori siendo un lobo, asi como tambien poder escuchar sus pensamientos me encontraba de pie en medio de un pequeño claro en medio de la noche, bajo mis patas habia nieve y podia imaginar que había mucho frío, puesto que con cada respiración dada podía ver una nube de humo salir de mi hocico pero con el pelaje que tenía encima a duras penas sentía el frío, de repente empecé a caminar como siempre sin poder ser dueña de mis movimientos.

al cabo de un rato pude observar como el claro desaparecía para entrar en un bosque y posteriormente a un pequeño pueblo, mi paso era lento y silencioso, me imaginaba que por la hora no había ninguna persona fuera dándole al pueblo un aspecto abandonado y a la vez hermoso, después de vagar un rato entre las casas llegue frente a una puerta la cual me dispuse a rasguñar tal cual como un perro llamando a su amo para entrar a su hogar, podía ver en sus pensamientos el anhelo por entrar en este hogar, al cabo de unos minutos la puerta es abierta por Elizabeth y pude sentir dentro de la loba como su cuerpo se llenaba de felicidad, mientras la miraba con anhelo.

-¿Quién es Elizabeth?-respondía la voz de un desconocido que provenía desde dentro de la casa rápidamente noté como mis orejas se tensaron en clara señal de alarma.

-Ah no te preocupes Albert es solo la loba que te dije, a veces viene en las noches por aquí, ven pasa-me decía mientras se hacía a un lado para que pudiera entrar lo cual hice con gusto sintiendo de inmediato el cambio de temperatura.

-No es que no confie en ti, pero ¿estás segura de dejar entrar un lobo salvaje a tu casa en medio de la noche?

-No te preocupes es inofensiva, verdad que si- me decía a la vez que acariciaba mi cabeza como para dar énfasis a lo que decía-dentro de la loba podía sentir un gran sentimiento de felicidad por haber realizado ese pequeño acto de cariño.

-De acuerdo confiare en ti-el intento acercarse a acariciar mi cabeza como segundos antes ella había intentado pero pude sentir el cambio de ánimos inmediatamente dentro de ella, por un sentimiento el cual yo conocía perfectamente celos y los refleje en forma de gruñido a lo que el reacciono apartando su mano y mirándome con el ceño fruncido.

-¿Estas segura que es inofensiva?

-Claro que si simplemente no le agradan los extraños, solo necesitas tiempo para conocerla y veras que es muy agradable.


El escenario frente a mi cambio de nuevo ahora ya no había nieve sino un hermoso verde cubría todo a mi alrededor y la brisa era realmente refrescante, me encontraba sola caminando en dirección hacia el río cuando note un olor distintivo y pude ver en la mente de Tori como asociaba este olor a Elizabeth es increible esto de sentir lo que un lobo siente, sin pensarlo me dirigí en esa dirección, bueno tampoco es como si tuviera opción para elegir, pude ver que en un pequeño claro se encontraba como no Elizabeth, pero también se encontraba ese chico Albert que por alguna razón se me hacia muy conocido ambos se encontraban sentados en una manta, disfrutando de una buena comida, "ese chico no me agrada" eran los pensamientos que invaden la mente de Tori en este momento, a simple vista se podía observar que era una especie de picnic, como puedo me acerco sigilosamente escondiéndome por detrás de un árbol para poder escuchar su conversación.

-¿Entonces dime qué es tan importante que tenias que decirme que me trajiste tan lejos del pueblo?, dudo mucho que solo fuera para comer, me estas preocupando

-En verdad me conoces muy bien nada se te escapa-soltó un ligero suspiro antes de continuar hablando- no hay una mejor manera de decirte esto así que solo lo hare -le decía tomando sus manos y mirándola directamente a los ojos esto me sonaba a confesión y podía notar claramente como ella se ponía nerviosa seguramente pensando en lo mismo- Elizabeth me voy del pueblo.

-¿Que? ¿a qué te refieres? como que te vas, ¿cuando paso esto?-podía ver como su expresión paso del anhelo de posiblemente recibir una confesión al dolor de saber que su amado planeaba irse.

-La verdad llevo tiempo pensándolo, siento que mi futuro es incierto y que cada dia que paso no encuentro un sentido a mi vida siento que algo me falta, por eso quiero viajar conocer otras culturas y poder ver si en el camino encuentro aquello que busco.

Pude notar como dentro de Tori un sentimiento de felicidad la lleno al saber que aquel chico por el cual sentía celos se alejaría de su amada Elizabeth, al ver fijamente hacia la pareja pude ver como en la mirada de ella por un momento hubo un atisbo de dolor antes de transformarlo en una falsa sonrisa misma que muchas veces pude ver reflejada en Vega ahora podía entender de dónde lo aprendió.

-Me alegro mucho por ti, en serio, es bueno ver que finalmente decidiste hacer algo con tu vida eso deberíamos celebrarlo no te parece.


La escena cambió ahora me encontraba escondida detrás de unos árboles mientras observaba como Elizabeth se despedía de su amado quien se montaba en una carreta y se perdía por el camino, cuando me asegure que nadie me veía salí de mi escondite para acercarme a ella, muy emocionada que el chico se hubiera ido, lentamente me arrastre hacia su pierna tratando de llamar su atención tocándola con el hocico.

-Ah hola amiga como has estado- de inmediato note que algo andaba mal puesto que de inmediato se agacho a mi altura y me abrazo pero pude sentir lagrimas saliendo de su rostro.

-El se fue, realmente se fue sin poder decirle absolutamente nada de lo que siento por el.

Varios dias habian pasado desde que Elizabeth tuvo que despedir a su amado, según me reflejaban los recuerdos de Tori, todos los dias venia exclusivamente para estar con ella y hacerle olvidar por un tiempo su pena.

Nos encontrábamos echadas frente al río por la altura del sol pude adivinar que eran quizá la de la tarde mientras Elizabeth pescaba yo me encontraba acostada con los ojos cerrados pero alerta a cualquier movimiento, ella acariciaba mi cabeza de manera tranquila no podía pedir nada mejor

-Sabes ahora que lo pienso en todo este tiempo que has estado conmigo no te e dado ningún nombre dime te gustaria.

Yo solo reaccionaba a eso moviendo la cola

-Eso lo tomare como un sí déjame ver ah ya sé que te parece el nombre de Victoria, es un nombre que me gusta mucho.

De nuevo meneaba mi cola pero más entusiasta que antes, estaba feliz y quería hacérselo saber.

De repente detecte un leve movimiento a mi izquierda obligándome a levantar la cabeza y ver cómo de entre los arbustos un pequeño conejo salía saltando, eso de inmediato me recordó que no había comido nada y creo que Elizabeth también se dio cuenta.

-Veo que tienes hambre anda ve y buscalo no te preocupes yo estaré bien aquí.

Levantándome y estirandome me prepare para ir detrás de ese conejo calculaba que no tardaria mas aya de 5 minutos en atraparlo, pero no contaba con que era muy rapido asi como agil y me obligo a perseguirlo por un buen rato, cuando porfin lo logre atrapar decidí que lo mejor era comerlo de una vez en vez de llevarlo hasta el río, realmente moría de hambre, me encontraba ya dando mi último bocado cuando de repente escuche un grito proveniente del río y cuya voz pude reconocer como la de Elizabeth rapidamente corri en su dirección para poder ver como ella se encontraba tirada en el suelo sujetando su pierna mientras lloraba de dolor, al fijarme bien pude ver como una enorme serpiente se encontraba cerca del lugar huyendo rápidamente y con gran ira dentro de mi me lanze hacia ella matándola casi al instante y regresando rápidamente donde ella.

De picaduras de serpiente no sabía mucho solo que debía mantener mi distancia , mi manada siempre estaba alerta y nunca había escuchado que alguno que hubiera sido mordido hubiera sobrevivido, lo más que podía hacer era tratar de limpiar su herida con mi saliva y eso hice, pero eso no parecía aliviarla, no sabia que hacer el pueblo aun cuando se encontraba cerca no lo estaba tanto como para que pudiera caminar y si yo intentaba ir por ayuda lo más probable terminaría siendo perseguida para matarme y ni siquiera sabía si podía llevarla hasta allá.

-Victoria-podia oir como me llamaba con un claro tono de dolor.

De inmediato me acerque a ella no sabiendo qué hacer y me eche a su lado.

-No se si lo logre, debí tener más cuidado pero puedo sentir como el veneno recorre lentamente mi cuerpo, si no lo logro quiero que sepas que fuiste una gran amiga.

No sabiendo qué más hacer y sabiendo que era verdad que no lo lograria decidí quedarme con ella hasta el final, podía sentir el gran dolor de Tori pero no entiendo mi abuela sobrevivió por alguna razón yo existo que paso sera mejor que siga viendo a ver que pasa, de repente empecé a aullar de dolor y pena, aulle por horas mientras veía impotente cómo perdía la conciencia de a ratos y cuando la recuperaba me sonreía.

-Tienes una hermosa voz Victoria al menos me iré escuchando una hermosa melodía-después de decir aquello cerró los ojos y ya no los volvio a abrir podia sentir como poco a poco su respiración se hacía cada vez más débil y mi aullido cada vez más doloroso, sin Tori ser conciente pero yo si note como la luna que en ese momento se encontraba mostrando un hermoso brillo plateado empezó a tener una tenue luz azul claro, a mi espalda una luz brillante se hacía cada vez más intensa y de esa luz emergió una hermosa mujer vestida con un kimono blanco con adornos en plateado, su cabello era totalmente blanco y sus ojos eran de un hermoso color azul claro de inmediato y por instinto me puse de pie gruñendo en su dirección pero ella no parecía asustada al contrario me miraba tiernamente a la vez que me brindaba una dulce sonrisa.

-No tienes porque sentir miedo mi pequeña Victoria.

"¿Quien es ella? ¿como sabe mi nombre?" eran las preguntas que se hacía en su mente por la extraña chica que estaba frente a mi.

-A lo largo de la vida e recibido muchos nombre sin embargo el mas conocido de mis nombres es Tsukiyomi la diosa de la luna.

A medida que hablaba lentamente se iba acercando hacia mí extrañamente a medida que esto sucedía podía sentir una extraña calma rodeandome hasta que finalmente estuvo frente a mí y extendió su mano para acariciar mi cabeza cosa que sin pensarlo la deje.

-Te estado observando durante mucho tiempo Victoria, tu aullido de dolor fue quien me trajo hasta aquí, durante años me he deleitado escuchando la hermosa melodía que ustedes los lobos entonan para mi, pero jamas habia oido una tan hermosa pero a la vez tan triste esto hizo que descendiera directamente hasta ti para aliviar tan triste canto.

"eso es imposible"

-Nada es imposible querida

"¿puedes salvarla?"

-Desgraciadamente ahora es muy tarde para que la medicina pueda hacer algo por ella pero quizás la magia pueda hacer algo para salvarla lamentablemente hay un precio que debe ser pagado así funciona la magia-decía ella revisando el estado de Elizabeth.

"¿cual es el precio? haré lo que sea con tal que ella esté bien"

-Veo que la amas de verdad muy bien te dire puedo curarla pero para ello debo mezclar tu alma con la de ella al estar sana tu alma la curaría.

"¿eso la curaría?"

-En efecto lo haría, pero tu alma quedaría partida a la mitad mezclada con la de ella no serias lobo pero tampoco humano, lo que significa que serias humana un tiempo y luego serias un tiempo lobo ni siquiera yo puedo determinar cuánto tiempo estarías en cada fase, otra cosa que debes saber es que si hacemos esto tu vida quedará congelada no envejecerás ni morirá de enfermedad puesto que no tienes un alma completamente pura "

"no importa Elizabeth lo vale, no me importa si ya no puedo tener una vida normal solo quiero que ella esté bien"

-Si estas completamente segura así será.

CONTINUARA