Los otros dos se sorprendieron y miraron la puerta que se quería abrir
-No está aquí – hablo agitado aun Sasuke
-Ah lo siento, ¿no sabes dónde fue?
-No, lo siento… agh… - gimió de nuevo al sentir que Naruto metía dos dedos en él
-¿Estás bien? – pregunto Gaara
-Sí… ght, es… jah... el alcohol – articulo por fin como pudo después de sentir el miembro del rubio
-Está bien, iré a buscarlo – susurro
-Ok
Ya no escucho respuesta y Naruto comenzó a embestirlo de nuevo, Sasuke se aferro a su cuello y comenzó a seguir el ritmo, ambos terminaron esta vez al mismo tiempo. Se terminaron de bañar y el primero en salir fue Sasuke quien miro el terreno a ver si estaba libre y después de mirar le dio la señal de que podía salir, se acostó cada quien donde debería ir y esperaron a que la mañana llegara, el rubio no se dio cuenta cuando Gaara llego.
El sol se asomaba por la ventana y esta vez le toco a Suigetsu recibirlo así que se despertó mirando a su lado, observando como Sasuke dormía tan plácidamente, la cabeza le comenzó a doler, clara señal de una resaca, Gaara también estaba despierto, los pensamientos de la noche anterior no lo dejaron dormir y la cruda menos.
-Sashuke – hablo Suigetsu con un puchero
-¿Sashu? – pensó el pelirrojo abriendo gradualmente los ojos – ¿Dónde lo había escuchado?
-Mmh… - hablo Sasuke, en realidad tenía mucho sueño
-Dame agua – parloteo
-No, ve tú
-Sashu
-Deja de molestar
Gaara se levantó bruscamente de la cama despertando a su paso a Naruto, quien lo miro extraño y lo siguió con la mirada, el pelirrojo se dirigió a la cama ajena y tomo a Sasuke del cuello de la camisa
-¿Gaara? – preguntó asustado Naruto
-Hey ¿Qué crees que haces? – peleo Sasuke
-Tu – miró a Naruto – es con esta puta con la que me engañas ¿No es así?
-¿A quién le llamas puta, bastardo?
-Gaara no sé de qué hablas – decía Naruto obvio no le diría la verdad
-Ese mensaje de hace días, era de él no es así
-¿Qué? – Fue el turno de Suigetsu – ¿Ustedes se conocían Sasuke?
-No – miro a Naruto – él y yo no nos conocíamos hasta hace unos días – se quitó las manos de Gaara de su ropa – así que no molestes
-Ayer estaban teniendo sexo en el baño
Ante esa acusación Sasuke miro sorprendido a Gaara
-¿Qué diablos?
-Por eso te escuchabas así, es porque te la estaba metiendo
-Hey no voy a permitir que le hables así a Sasuke – salió a la defensiva Suigetsu
-También a ti te están viendo la cara de idiota – bufó
-Gaara – llamo el rubio – tranquilízate ¿De qué hablas?
-¡El mensaje, la llegada tarde a mi casa, tu olor, todo! – Gritó – Dímelo de una vez
-No es lo que crees – se levantó de la cama molesto
-¿Y qué es lo que creo?
-Que te engaño con ese – señalo a Sasuke
Sí, se sintió herido
-No te preocupes – hablo el azabache -Yo estoy felizmente saliendo con Suigetsu – sonrió y se acercó a él – así que no te preocupes entre tu chico y yo no hay nada
Beso a suigetsu, Naruto apretó el puño
-Ves – grito Naruto – no hay nada
-Eso no significa nada – susurro – también puede que lo estén engañando a él
-Mierda – pensó -Dime Gaara porqué crees que te engaño con él
-Ayer no tenías esa marca en el cuello – apunto a una parte
-¿Qué? – se sorprendió y llevo una mano al lugar y miro después a sasuke molesto, el cual negó con la cabeza
-Ves, por eso, me acabas de responder – se río dolido – Adiós Naruto
-Hey Gaara espera – lo detuvo del brazo
-No, déjame ir – lo miro triste – confiaba en ti
-Gaa-chan – bajo la mirada
-Naruto, ¿es mejor que yo? – miro con odio contenido al azabache, quién esperaba la respuesta también
-No es eso, cuando lo conocí me pareció interesante – dijo sincero, con la mirada en el piso, no podía ver a su novio o ex, ya no sabía
-¿Sasuke? – preguntó Suigetsu pidiendo una explicación
Naruto sentó en la cama a Gaara y Sasuke hizo lo mismo con su amigo, imaginándose por donde iba la cosa
-Veras Gaara – comenzó a hablar el rubio – lo que paso fue que hace varios meses cuando peleamos por lo de Temari yo me fui a un bar, sé que te dije que estaba en casa, pero era porque estaba molesto – miro a Sasuke – ahí fue donde lo conocí
Gaara desvió su mirada al azabache, el cual lo miraba triste, Suigetsu no se lo podía creer, no había nada entre ellos pero aun así le dolía no por el hecho de que Sasuke le gustara sino porque se sintió utilizado. Lo que decía Naruto era verdad, Temari siendo la hermana mayor de Gaara no aceptaba su relación y quería que lo dejaran todo y ya no se vieran a lo cual ambos se negaban, motivo por el que las visitas a casa del pelirrojo siempre terminaban en peleas cuando la rubia estaba ahí.
-Yo al principio me acerque a él para platicar, pero después de verlo sonreír y sus pucheros, me llamo la atención bastante - en realidad no dejaba de nombrar a un "estúpido pez blanco no correspondido"
Suigetsu miro a Sasuke sorprendido
-¿Hablabas de mí? – preguntó Suigetsu
-Sí – desvió la mirada avergonzado.
-¿Te gustaba? – dijo sin quitar la sorpresa en su cara
-Sí
Ante tal aclaración Naruto se sintió molesto como cada vez que los veía juntos
-Sasuke… pero tú sabes… - no termino, el azabache negó con la cabeza y lo miro
-Lo sé – le sonrió – aparte me enamore de otro idiota – miró a Naruto
Ahora fue el turno de Gaara de molestarse
-¿Y qué más? – pregunto
-Bueno, ese día que lo conocí fuimos a su departamento, solo íbamos a seguir platicando porque el bar ya iba a cerrar y nos habíamos complementado bien – miro a su pelirrojo – lo que paso después fue que terminamos teniendo sexo – miro sus manos las cuales estaban entrelazadas, nadie dijo algo – Lo que paso después es que ambos nos sentimos bien, o bueno por lo menos yo – Sasuke asintió dando a entender que él también – yo te amaba a ti – miro a Gaara – pero después de que lo conocí mis sentimientos comenzaron a cambiar, al principio no, pero en este viaje me di cuenta que sí – miro a Suigetsu – cuando vi que le prestaba más atención a él y como se tocaban – apretó los dientes – me ponía celoso y no podía dejarlos solos por miedo a que pasara algo mas entre ellos – La mirada de odio que sintió Suigetsu le dio escalofríos – Pero al parecer sí paso
-Naruto… - llamo sorprendido Sasuke, el rubio negó y el azabache entendió
-Te juro que cuando estaba contigo Gaara no pensaba en él, pero cuando estaba con él, no pensaba en ti, no sé qué me paso porque jamás pensé que llegaría a hacerte esto, tampoco es como si nos viéramos a diario o cada semana, no, a veces durábamos meses sin contactarnos, bueno yo, por que llegamos a un acuerdo en el que él no podía mandarme mensajes o llamarme porque sabía que estaba contigo
Gaara no decía nada, solo escuchaba todo aquello pero al oír lo último no pudo aguantarse más, todo aquello le dolía bastante
-¿A pesar de qué sabías que tenía pareja seguiste este juego? – regaño
-No es eso – fue el turno de Sasuke por hablar – cuando lo conocí se veía mal, yo acepte que se acercara para hablar, en realidad no soy mucho de hablar con personas desconocidas – Suigetsu le dio la razón – pero cuando me dijo que tenía pareja y se habían peleado lo entendí todo, entendí que solo quería desahogarse así que lo deje hablar, después lo invite a mi casa, pero como ya te lo dijo fue solo para seguir hablando no pensé que terminaríamos así, después de ese día yo no pensé en seguir viéndolo pero – trago saliva no sabía si decir lo otro o no
-Dilo – le autorizo el rubio
-Bueno, Naruto me mandó un mensaje, no recuerdo en que momento de la noche intercambiamos números pero así fue, pero me mando mensaje un mes después de que eso ocurriera y así fue como comenzamos a vernos, al principio solo eran salidas a comer o al cine, pero pasado los meses se convirtieron en algo mas privado – se sentía como un traidor
-entonces ya tienen casi el año desde que se ven – calculo Gaara
-Sí, más o menos – sonrió avergonzado
-Si eso es todo – se levantó, en realidad ya no quería escuchar mas – me voy
-Gaara – lo detuvo Naruto – La última vez que estuve con él…
-Fue anoche – iba a seguir caminando
-Bueno sí – se frustro ya no tenía caso negarlo - pero antes de anoche fue hace como 4 meses y fue el día que lleve a tu casa ese regalo – señalo su muñeca
-Entonces no estaba loco – sonrió, se quitó el brazalete y lo dejo en la cama – si no se dan prisa no alcanzaran desayuno.
Salió cerrando la puerta tras de sí, se recargo apoyando su cabeza en la madera mirando hacia arriba, le dolía demasiado, pero ¿qué podía hacer? si Naruto así lo quería no lo iba a detener, una tenue lagrima resbalo por su mejilla que rápidamente fue secada con el dorso de su mano, camino sin rumbo, no tenía hambre y es que esa situación no era linda, llego al lago que visitaron el primer día que llegaron y entendió todo, desde la insistencia de Naruto, hasta la mirada embobada que le dirigía al azabache, el hecho de que apretaba los puños cada que los veía juntos y muchas otras cosas, el rubio no era bueno actuando, para nada. Se sentó en la banquita mirando la nada y de pronto escucho unos pasos acercándose a él, volteó la cara y vio que era el peliblanco
-¿Qué haces aquí? – se hizo a un lado para que se sentara
-Creo que aquellos dos tenían que hablar a solas – agarro una piedra antes de sentarse
-¿A ti no te gusta Sasuke? – Preguntó con la esperanza de que luchara por el azabache y el rubio volviera con él – todo este tiempo pensé que eran pareja
-No, de hecho a mí me gusta otra persona – sonrió – Sasuke y yo nos llevamos así, pero nunca me había animado a besarlo hasta aquella vez que estábamos en el comedor
Aventó la piedra al lago y espero paciente a que Gaara hablara pero eso no sucedió
En la habitación
Ambos estaban frente a frente observándose sin moverse, esperando a que el otro hablara, pero ni uno quería ceder
-Esto es absurdo – rompió el silencio el rubio
-Lo sé – se cruzó de brazos el albo
-Lancemos una moneda y así veremos quien comienza a hablar del tema
-Naruto no es necesario – lo miró – yo sé que no quieres estar conmigo
-¿De qué hablas? – gruño
-Es obvio, se nota que aun quieres a Gaara – miró la puerta como si estuviese presente - ¿Por qué no vas y hablas con él?
Sasuke quería estar solo para pensar y cuando vio que Naruto se levantó de la cama lo entendió todo, entendió que él no lo amaría como el azabache lo amaba, se hundió bastante en sus pensamientos hasta que unos cálidos labios lo besaron, y unas manos frías se posaron en sus mejillas, entonces se dejó llevar, estaba feliz, su corazón no dejaba de latir fuertemente sobre su pecho, no abrió los ojos por qué si lo hacía sabía que iba a derramar lágrimas de felicidad, pero no se lo permitiría.
-Teme – le llamo cerca de sus labios, sin soltar sus mejillas – Quédate conmigo siempre
-No – respondió
-¿Qué?
-Que no – agarro las manos de Naruto y las quito de su rostro – tengo hambre
Se levantó y dejo a Naruto en la habitación, estaba feliz, sí, demasiado, tanto que podría dar brinquitos pero no se lo dejaría fácil al rubio
-Maldito teme
Se escuchó desde la habitación y una sonrisa se posó en los labios de ambos
