Recordatorio: Los personajes de esta saga pertenecen a Meyer . . . Se prohibe el plagio . . .
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Bella POV
-¿Se les ofrece alguna bebida? -pregunté desde mi escritorio.
Toda la -perfecta- familia Cullen, me miro.
-No gracias. -dijo el padre de la familia.
Asentí frunciendo el seño.
Era la primera vez que esto me pasaba, ni siquiera vio a la que era su familia haber si alguno de ellos quería algo de beber. Solamente dijo que no y los demás ni se inmutaron.
Suspire y decidí mejor concentrarme en lo que momentos antes estaba haciendo.
Ellos continuaron viendo la carpeta, mientras yo me encontraba viendo las casas que había vendido esta semana.
A lo lejos escuchaba sus conversaciones.
-¿Esta?- pregunto una voz femenina.
-No, demasiado fea. -dijo alguien.
Sonreí sin querer, siempre habían casas que no eran del agrado de mis clientes.
-¡Emmet!- regaño creo que la mamá. -Mas respeto ¿De acuerdo?
-Si.
-¿Esta?
-¡Si! -canturreo alguien. -Es perfecta Carlisle.
-Entonces decidido. ¿Señorita?
Gire mi vista para ver a la familia de nuevo observándome. El clásico rubor apareció sobre mis mejillas.
-¿Si?
-Hemos encontrado una que esperemos este aun en venta.- contesto el padre. Creo que era Carlisle.
-Todas están disponibles.
-En ese caso, nos gustaría verla. -hablo la mamá.
-Claro señora Cullen. ¿Les parece si nos vamos en mi camioneta? O ¿Me siguen?
El señor iba a comenzar hablar pero una de sus hijas le interrumpió.
-En tu camioneta. -canturreo la chica de aspecto duende.
-Ok. Sigánme.
Me dirigí hacia las afueras de mi oficina y espere a que salieran, no cerré la oficina, los pocos clientes que iban a verme siempre se esperaban en la sala hasta que yo llegara, camine hasta el estacionamiento que estaba atrás de mi local y me detuve frente a mi camioneta.
-Suban. -dije al tiempo que quitaba la alarma.
Era una Lincon negra. La pareja de aspecto fuerte -la rubia y el chico musculoso- se sentó en el asiento de hasta atrás, la mamá se sentó en medio junto con el chico de pelo cobrizo y la chica se sentó en las piernas del otro chico. El padre se sentó a mi lado.
Después de unos minutos en la camioneta, nadie hablaba, bastante tiempo había pasado para ver si alguno de ellos preguntaba algo -por lo regular lo hacían – al estar consciente de que nadie hablaba, prendí mi estéreo y puse en el volumen mas bajo mi música favorita.
Claro de luna de Debussy empezó a sonar.
-Mira Eddie tu horrible música esta sonando.
-¡Emmet!- Carlisle le regaño. -Comportate.
Deje escapar una pequeña risa audible para mi y me concentre a manejar.
Edward POV
Trate de concentrarme.
¿Era posible esto? Me pregunte a mi mismo, mientras mi mirada se dirigía hacia ella.
Frustrado conmigo mismo, cerré mis ojos y deje que la música me envolviera.
-¿Estas bien Edward? -preguntó a velocidad vampirica Jasper.
-No.
Los pensamientos confusos de mi familia no se hicieron esperar.
-No puedo leer su mente.- susurre.
-¿Qué? ¿Pero...
-¿Eso es verdad? -Carlisle interrumpió a Rose.
Asentí. -Llevo tiempo queriendo ver que piensa pero nada, es todo muy oscuro.
-Vaya Eddie, estas perdiendo tu don.
Gruñí, él sabia que odiaba que me llamara así.
-Hemos llegado. -anuncio la vendedora Isabella.
Cada uno de mi familia se bajo y se situó al principio de la gran casa.
Era color blanco con tejados azules, muy al estilo americana, la chica comenzo a caminar hacia dentro con nosotros por detrás.
