Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer y claro a J. K. Rowling y la trama aún si te parece patética es mía.
Bella POV.
–Bella.
Me gire para encontrarme a Alec que sostenía varias bolsas de ropa de bebe. Gemí.
– ¿Es necesario?– pregunte.
El me miro incrédulo. –Hazlo por tu bebe.
–Aro. – suplique.
El solo me miro através de sus gafas- Solo las traía por una tonta apuesta que perdió con Jane- y me sonrío. – ¿Si?– pregunto como si no supiera nada.
Rodee los ojos. –Por favor. – le suplique de nuevo.
–Todos queremos ver esa ropita.
Alce una ceja y le mostré al pequeño juguete en forma de bebe que me extendía Alec. – Pero ¿Esto?–
El me sonrío. –Hazlo Bela.
Bufe.
Dure como 3 horas cambiándole pañales y ropa a un bebe falso y todo por Alec, ya que era el consentido de la familia no se le podía negar nada. Aquí estoy yo con 8 meses de embarazo, y con una familia de vampiros que me cuidan como si en realidad fuera una de ellos.
Los Vulturis se dispersaron por el castillo menos Aro, que extrañamente siempre siento que me quiere decir algo. El y yo estábamos en donde fue mi una de las tantas torturas que me impone los pequeños hermanos Vulturis, dado que hoy le toco a Alec, Aro estaba leyendo con esas gafas raras y yo me encontraba tejiendo una botita.
– ¡Demonios! –me queje al sentir un dolor en mi vientre.
Cuando alce mi vista para llamarlo, el ya se encontraba a mi lado, sosteniendo mi mano.
–Tranquila son solo las contracciones. – dijo mientras sentía como una de sus manos me acariciaba la espalda.
– ¿Contracciones?– pregunte desconcertada.
El sonrío. – Son los dolores que...
–Se perfectamente que son, pero mi bebe aun le falta un mes. – le dije.
–Es normal.
– ¿Normal? Quiero que mi bebe nazca en un mes mas. – dijo sollozando.
–Tranquila Bella. – me dijo Heidi que le mandaba
–Pero y si sale mal.
Ella negó.
–Pues lo arreglaremos. – dijo Aro como si estuviera hablando de cualquier cosa.
–No arreglaran a mi bebe.
–Pero si tu. – dijo Dimitri.
–Hey cualquier hombre que este aquí que se marche. Nosotras nos encargaremos.– dijo Jane.
Seis horas después.
–Es una niña.
Levante mi vista para ver el pequeño bulto que estaba en los brazos de Heidi.
–¿Por qué no llora? –pregunté.
Se supone que deben de llorar.
–¿Heidi?– pregunté. Ella solo miraba a la niña maravillada.
–¡JANE!– grite al ver que también estaba viendo a la niña, amabas estaban tocándole cada una de sus manos.
–¿Qué sucede?– pregunto Aro entrando.
Yo solo miraba a las chicas con mi bebe. –¿Qué tiene mi bebe?– pregunte llorando.
Ellas salieron de su trance y Heidi se encamino a mi con mi bebe aun en sus brazos.
–Tranquila Bella, solo que esta pequeña tiene un don.– dijo señalándome.
Extendí en mis brazos y ella me puso a mi bebe en ellos. –Hola Reneesme Carlie. – dije al verla era igual a él.
Mi bebe me extendió sus bracitos y acerque mi cara a ella, para rozarle su nariz, ella me puso sus manitas en mi pecho. Sentí como su nariz pasaba por mi cuello, para de pronto sentir como unos pequeños colmillos hacían paso a mi garganta.
Gemí de dolor. Mientras sentía como alguien me la arrebatara. Llevándome por completo a la inconciencia.
