CAPITULO 32
(Pov Xinia)
-ES QUE NO ENTIENDO PORQUE TE LLEVAS TAN BIEN CON
ELLA-.
-Somos amigos-.
-ELLA NO TIENE AMIGOS-.
-¿Porque no?-.
-PORQUE SE LOS FOLLA-.
-¿Oye... deja de gritar?-.
-NO ME DA LA GANA Y CUANDO DIGO QUE NO ES QUE NO
¿TE HAS FOLLADO A MI TIA HAKON?-.
-Que no...-.
-TE LA HAS FOLLADO ESTOY SEGURA-.
-A ver mujer, si me preguntas algo, te lo respondo y luego lo afirmas no hay sentido-.
-¿SABES LO QUE NO TIENE SENTIDO QUE TE LLEVES TAN BIEN CON ELLA?-.
-OYE YA ESTÁ BIEN XINIA-.
¿Me estaba gritando... me estaba gritando?.
-QUE NO ME GRITES INSENSIBLE-.
-VAYA QUE AHORA ERES MARIA TERESA DE CALCUTA-.
-¿A QUE COÑO VIENE ESO?-.
-DEJA DE GRITAR ME PONES NERVIOSO-.
-HARÉ CONTIGO LO QUE ME DE LA GANA ¿LO ENTIENDES? Y AHORA ME VOY PORQUE ME ESTAS GRITANDO Y NO SE PUEDE HABLAR CON UNA PERSONA QUE TE GRITA-.
-Pero si has empezado...-.
-ESO HAZME SENTIR CULPABLE-.
Cerré la puerta de un portazo... me había gritado.
(Pov Hakon)
"M.I.E.R.D.A"-.
No debí gritar.
-Primo...-Blasco había venido y yo estaba fuera en el bosque-.
-¿Estás bien?-.
-No no lo estoy, estoy a mil jodidas millas de estar bien-.
-¿Que ha pasado?-.
-Mujeres... te pasas la vida pensando que puedes vivir sin ellas y luego llega una y te manda a le mierda todos los esquemas-.
-¿Y XINIA donde está?-.
-No lo sé, me ha gritado y se ha ido-.
-Uig, eso tiene que dar miedo-.
-Le he gritado-.
-Mierda Hakon... sabes que eso puede con ella-.
-Sí, lo sé, soy tonto, demándame. Pero es que está celosa de Devora-.
-¿Cómo?-.
-Sí, porque somos amigos piensa que nos hemos acostado-.
Blasco se estaba riendo... mierda...
-Pues cállate porque si Xinia esta celosa eso quiere decir... que Devora también lo está-.
-¿cómo?-.
-Que si que las mujeres tienen algo en la cabeza que no funciona algo que no está bien... y luego los locos somos nosotros por cazar... estando con semejantes mujeres lo normal es despellejar cosas, coño-.
-Tranquilo... verás que ahora subes y dices "soy gilipollas" y la tienes de rodillas frente a ti con su boca en toda tu...-.
-Vale vale lo capto, lo capto-.
(Pov HANNIVAL)
Habíamos viajado a Rusia para concretar lo del negocio, Verio iba conmigo al igual que Troy.
Al llegar fue Hakon el que nos recibió.
-Hola- dijo bastante calmado-.
No quería tratos con este tipo, me fui derecho hacia el despacho de Blasco.
-Vengo por las cuentas-.
-Claro, siéntate-.
Me senté y empezó a explicarme como iban las cosas aquí y como serían asentí a todo, no era tan diferente a como llevaba yo mis clubs.
-Verio se ocupará-.
-Claro, tu chico ¿No?-dijo Blasco-.
-Sí, mi heredero-.
-Es tu viva imagen-.
-Si- sonreí- estoy muy orgulloso de él-.
-con razones-.
Devora entró en la sala, muy embarazada, su pelo estaba más brillante y había subido de peso o eso me parecía.
-Quiero hablar con él, a solas-.
Blasco se tensó.
-No voy a matarla, es muy pronto para matar reinas ¿no crees?-.
Nadie dijo nada, se levantaron y se fueron.
-Así que ahora domas bestias como Blasco-.
-Él es bueno conmigo Hannival -.
-No quiero hablar contigo, así que di lo que tengas que decir...-.
-Si tú eres el heredero quiero que... quiero que tú cuides de tu hermana como un protector...-.
No podía ser cierto, no me podía estar pidiendo esto.
Mi voz salió baja y ronca como un siseo.
-Si algo le pasa a tu marido, seré yo el que se haga responsable de ti, y te juro por la tumba de mi abuela que no le faltará nada ni a ti y a esa que llevas ahí dentro, pero no me pidas más, no me pidas verme ni hablar conmigo no quiero que te acerques a mí, si sigues respirando es por ser hija de quien eres y porque yo respeto las normas y no piso mi apellido que es justo lo que tú has hecho- junté mi nariz en su mejilla- zorra -susurré- que poco te costó dejarme y ahora que bien te sientes al llevar a esa dentro de ti siendo hija de alguien tan monstruo como mi padre-.
Me levanté.
-No temas por esa cría, no le pasará nada, yo no mato a mujeres que no lo merezcan y esa niña no merece morir-.
Me giré y salí de allí, nadie estaba escuchando para mi eterna sorpresa.
-Nos vamos- le dije a Troy-.
-¿Y Dev?- Blasco me miró-.
-No voy a matar a Devora, respeto nuestro acuerdo- le cedí la mano y el la tomó- cuando yo hago un trato, lo hago-.
-Confió en tu palabra-.
-La tienes, hemos tenido una charla nada más-.
-Supongo que eso está bien-.
Asentí y me fui de allí para no volver, todo estaba zanjado y solucionado.
