Recordatorio: Los personajes de Twilight pertenecen a Meyer & los de Harry Potter pertenecen a J.K Rowling.
¡Feliz año 2012!
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Dumbledore se detuvo frente a una gran gárgola.
–Pastel de queso.
Ambos hermanos lo miraron extrañados, ¿por qué habla de postres? Antes, incluso de que quisieran preguntarse entre si, ambos se miraron y un extraño sonido empezó a sonar.
La gárgola se movía.
– Este mundo es loco.
Dumbledore sonrió, pero no se giro hacia Bella.
–Te acostumbraras, ahora…andando.
Ellos lo siguieron por detrás.
Subieron las escaleras de caracol, el silencio se rompía por la suave melodía que tarareaba el viejo de barba larga. Entraron a un despacho, al entrar se veía el gran escritorio que estaba a unos metros, y que para llegar a él tenias que subir unos pequeños escalones. Cuadros, artilugios, una extraña fuente, mesas antiguas, y...
– ¿¡Qué demonios!
La voz de Bella rompió la melodía, ella miraba fascinada y con cierta duda, los cuadros que colgaban en las paredes. No le sorprendía ver que flotaban, sino más bien que todos, absolutamente todos, se movían. Tenían vida propia.
Caras extrañas, la miraban con suspicacia.
–Son vampiros. – uno de ellos comentó y volteó a ver a Dumbledore.
–¡Ellos nos ayudaran! – otro de ellos comentó.
–Solo son niños... – una señora de aspecto desagradable.
–¡Silencio! – la voz de Dumbledore llegó demasiado tarde. Al hablar la señora todos habían callado. – Si, ellos nos ayudaran. – Dumbledore se giro hacia los hermanos vampiros. – Por favor, síganme.
Él se sentó atrás del escritorio. Tanto como Alec y Bella quedaron de pie frente a él. Esta última, seguía mirado extrañada los cuadros.
–"Los cuadros... – la voz profunda de su director la distrajo. – Todos son personajes muertos; no son exactamente fantasmas, como ya habrás observado. Son los antiguos directores y directoras que dejan tras de sí una leve impronta de sí mismos". – mientras lo iba diciendo llevaba sus manos hacia su barba.
Bella asintió tratando de comprenderle.
–Ustedes, están aquí para ayudarnos contra la lucha de Lord Voldemort.
–¡Al fin! Alguien dice su nombre. – dijo Alec.
–Los alumnos, no dicen su nombre por miedo.
–Entendemos. – Bella hablo. – ¿Pero, nosotros...como ayudaríamos?
–Lo más importante, se supone que deberíamos estar en la misma casa. – Alec miro a su hermana. -¡Y ella está en Slytherin!
– Eso tiene una explicación. – ambos esperaron a que continuara el director. – Tú estás en Ravenclaw, porque debes de encontrar a la hechicera.
– ¿Hechicera? – preguntaron al unisonó los dos hermanos.
Dumbledore suspiro con cansancio. – Veo, que mi amigo Aro no les explico.
–Solo nos mando aquí. – el reproche en la voz de Bella era evidente.
El director asintió, se levanto con cierta pereza, camino hacia los muchachos, y haciendo una seña, pidió en silencio que le siguieran.
Se detuvo frente a una extraña fuente, se acerco lo suficiente y extendiendo sus brazos, señalo que los quería a ambos lados. Tanto Alec, como Bella, se acercaron extrañados, Dumbledore saco su varita y se la apunto al inicio de su cabellera. Una especie de hilo blanco salió de ahí, y la dejo caer en el agua.
–Acérquense.
En cuanto ambas cabezas se inclinaron hacia la fuente, una extraña fuerza los absorbió.
Personas con vestimentas extrañas, estaban formando un círculo.
– Los seguidores de Voldemort.
Bella volteo hacia Alec. El miraba con atención aquellas personas.
Todos llevaban una máscara plateada, un murmullo en perfecta sincronía salían de ellos. En medio, una extraña chica estaba de pie, flotaba sin ninguna atadura en su cuerpo. Su larga cabellera llegaba hasta el suelo, su pelo negro como la noche, su piel morena y esas ropas...parecía una gitana.
–¡Jamás, lograran nada! -su grito interrumpió a los demás. – Renaceré. - su risa sonó lastimera a los oídos de los demás, incluso para ambos hermanos. –Proclamaran mi regreso, en siglos, regresare y acabare con su señor.
La chica, miro detenidamente hacia los hermanos.
-¿¡Nos ve? – ambos preguntaron viéndose.
Cuando voltearon a verla, parpadearon y en cuestión de segundos volvían a estar en el despacho.
–Esa es la hechicera.
–¿Ella nos vio? – Alec preguntó.
Dumbledore sonrió. – ¿Alguien quiere un caramelo?
Ellos negaron.
El viejo se encogió de hombros y camino hacia una gran charola, los "caramelos" se movían. El tomo uno sin importarle y se lo hecho a la boca.
–La razón, por la que están en casas diferentes. Es porque tú...– observo a Alec unos segundos. – Encontraras a la hechicera.
– ¿Quiere decir...
–La hechicera es Ravenclaw. – Dumbledore lo interrumpió. – Y usted señorita, pronto sabrá porque está en Slytherin.
Bella lo miro confundida, abrió la boca para decirle...
–Ahora andando, tienen que ir a sus casas y convivir.
Sin darles tiempo a nada, los fue empujando hacia la puerta. Al llegar se detuvo y los volteo para que lo miraran.
–No olviden, de juntarse con el trío dorado.
Bella y Alec se miraron, no entendían nada. El viejo, camino hasta su escritorio donde se sentó. Y los observo.
–No nos dira nada verdad.
Dumbledore negó. Y les hizo una seña para que se marcharan.
Cuando Bella cruzo el marco de la puerta, escucho de nuevo esa voz profunda.
–Bienvenidos a Hogwarts.
N/A: Lo que esta entrecomillas, lo dijo J.K en una entrevista :). Sé que me eh tardado bastante, desgraciadamente la editorial MAEVA me rechazo, no les mentiré…Si, me deprimí un poco y aun me siento decepcionada. La única cosa que me queda por hacer es mandar el libro completo a otra editorial. Aun no lo termino, estoy en ello.
Si quieren leer un adelanto de mi libro, en el capitulo anterior de esta historia lo encontraran. Y después si les gusta, pasen por mi perfil & denle click donde dice LIBRO & regálenme un "Me gusta" en la página de Facebook.
También, me hice hace meses una página llamada "Little Hope" para ver cuanta gente me lee. Link en mi perfil.
Actualizaré en unas semanas.
-Little Hope.
