Cuando Scorpius se enamoró:
Sentado sobre la cama de sus padres, al lado de su enferma madre. Scorpius le había llevado una taza de té y había aprovechado para hablar un poco con ella, en privado. Tenía ya doce años, parecía que tuviera treinta por la madurez que presentaba.
-Pero me gusta mucho, mamá... -dijo él, cuando terminó de contarle su historia de amor no correspondida. Su madre esbozó una débil sonrisa y se acarició la mejilla.
-Mi vida, quien la persigue la consigue.
-¿Qué quiere decir eso?
-Que sigas peleando por la chica Weasley. -dijo Astoria.
-¿Qué? Mamá yo no te he dicho que fuera Rose.
-Ni yo, pero ahora ya me lo has dicho. -dijo Astoria, sonriendo. Scorpius soltó un bufido, era imposible engañar a su madre.- Cariño, de donde venís no tiene importancia si queréis llegar a algún lado juntos.
-Mamá, mi familia le hizo mucho daño a la suya. Mucho. Papá entre ellos.
-El pasado es el pasado. Tu padre es tu padre. Y tú eres tú. -dijo Astoria.- Da igual lo que pasara antes, lo que importa es lo que puede pasar después. Si tus sentimientos son sinceros con ella y los suyos contigo no hay nada más que hablar.
-No creo que los abuelos piensen lo mismo... -musitó Scorpius, cruzando los brazos delante de él. Su madre sonrió.
-Tus abuelos no querían que papá se casara conmigo. -confesó Astoria.- Mi familia no tenía sangre suficientemente pura.
-Los Greengrass son parte de los Veintiocho Sagrados.
-¿Y? Los Black y los Malfoy tienen una historia mucho más enriquecedora que los Greengrass. Y por supuesto no se conoce ningún miembro de su familia que fueran traidores de sangre. Aunque sí que los haya...
-¿Los hay?
-Sí. La hermana de tu abuela, sin ir más lejos, no Bellatrix Lestrange. Andrómeda Tonks. -dijo Astoria.- Se casó con un hijo de muggles, tuvieron una hija y ella ahora cuida de su nieto. Desgraciadamente su hija murió en la Segunda Guerra Mágica. Es más, son muy cercanos a los Weasley, seguramente Rose y Albus los conozcan.
-¿Puedo preguntar por ellos?
-No. -dijo la severa y grave voz de su padre desde la puerta de su dormitorio. Draco y Scorpius se aguantaron la mirada.- Scorpius no te metas en más problemas con los abuelos.
-Pero padre, son familia...
-No son nuestra familia. Andrómeda fue borrada del árbol familiar de los Black. Punto. No nos busques más problemas y menos con el estado de salud delicado de tu madre, te lo pido por Merlín.
-Está bien, padre. -dijo Scorpius. Se levantó de la cama, besó la frente de su madre y le sonrió.- Te mantendré informada. Tengo que hacer deberes ahora.
Cuando Rose se enamoró:
-Entonces, te gusta. -dijo Hermione. No era una pregunta, era una afirmación.
-No lo sé, mamá. -dijo Rose.- Solo estoy un poco confundida.
-Estás confundida porque te gusta.
-Es un buen chico y me gusta estar con él. Solo eso.
-Pues, ¿cuál es el problema?
-Em... -dijo confusa Rose. Bufó y se lo confesó a su madre.- Tengo miedo a enamorarme y que me lastime.
-Cielo, eso es parte del juego. -le dijo Hermione, acariciando su cabeza.- No pienses más en eso. Dale una oportunidad.
-¿No crees que soy muy joven para tener novio?
-Rose, aunque papá diga que no puedes tener novio hasta los treinta y ocho, es una exageración. No tienes que hacer caso a todo lo que diga tu padre. Catorce años está muy bien para tener novio. Hablamos mañana, ahora a dormir.
Hermione le dio un beso en la frente a su hija y se marchó de su habitación. Caminó hasta la suya, donde Ron leía las últimas facturas de Sortilegios Weasley. Se puso el pijama, fue al baño y se sentó en la cama para leer un poco de la novela que la tenía atrapada.
-¿De qué hablabas tanto con la niña? -preguntó Ron, sin despegar la mirada de sus pergaminos.
-De que está enamorada. -Ron era su marido y no procedía mentirle. Pero el pelirrojo dejó todo lo que tenía en las manos sobre la cama y miró a su mujer, que arqueó las cejas. Sabía lo que llegaba ahora, la escena de celos.- No empieces, Ronald.
-¿Quién es?
-No te lo pienso decir porque te pondrás como loco. -dijo Hermione.
-Lo sabía, lo sabía. Es el hijo del hurón, ¿verdad?
-No lo llames así y no, no es Scopius Malfoy.
-¿Quién es entonces?
-Lucas Finnigan. -dijo Hermione con un suspiro.
-¡Su padre hacía explotar cosas!
Magos y brujas, os presento al hijo de Seamus Finnigan, Lucas.
Hasta la próxima :*
