Recordatorio: Los maravillosos personajes no me pertenecen a mi si no a nuestra querida Meyer... ya quisiera un Edward Cullen para dormir... todas las noches xD... ok ignoren eso ¬¬.
¿Qué nadie puede levantarme temprano?
Claro mi querida hermana no puede levantarme temprano, después de todo lo que hice por ella anoche, no claro que no, ni el imbécil de mi hermano tuvo la molestia de levantarme, no vuelvo ah servirles de chofer, eso jamás.
–Hijo no desayunaras nada – dijo mi madre cuando iba bajando las escaleras.
Negué aun grogui – No, ya llego tarde al entrenamiento–
Ella me beso la mejilla– No vuelvas tan tarde–
Yo solo asentí y salí directo a mi coche.
¿Quién soy yo? Se preguntaran no, pues soy capitán del equipo de baloncesto, eso me hace popular, eh sido novio solo de una chica que yo creía genial, su nombre Tania Denali, las demás digamos que solo eran chicas de un día, no me malinterpreten pero soy hombre. La vieja excusa para todo.
Estacione mi preciado volvo en mi lugar de siempre, en frente de las puertas de la escuela, siempre estaba reservado para mi, ser capitán tiene sus ventajas. Me baje del coche no sin antes tomar mi balón de basquetbol.
–Eddie mi amor– se acerco a mí la odiosa de Jessica.
Yo me zafe de su agarre – No me digas Eddie, ya te dije que me llamo Edward–
–Pero suena más sexy amor–
Rodee los ojos – No soy tu amor Jessica, adiós–le dije y me eche a correr.
De por sí ya llegaba tarde a dicho entrenamiento, entre a la preparatoria y corrí por los pasillos pude ver de reojo que mi ex se besaba con james, vaya y ayer me juro amor eterno, que patético, estaba tan concentrado con esos pensamientos que sentí que me estampaba con algo, ignore el hecho de haber sido alguien siempre me pasaba que por llegar tarde pues me estampaba con puertas o trabajos hechos por los demás alumnos y no quería distraerme en pedir disculpas que nada puede arreglarse con ellas.
–Edward– Grito mi entrenador cuando entre.
Yo me gire a verlo–Lo siento me quede dormido–
El negó – 50 vueltas a la cancha ahora –ordeno
Emmet se rio – Tu cállate – le dije
–Veo que alguien se levanto de lado equivocado de la cama–
Lo ignore y empecé a dar las vueltas, vi como siempre mis admiradoras que me aclamaban al lado de las gradas, cada una con una letra de mi nombre, para completar "Edward" completo.
Y a si paso otro entrenamiento.
Ya en la cafetería alguien me tapo los ojos – Hola cariño –
Negué que nunca se cansaría ella también – Lauren no me digas cariño–
Ella me ignoro – Puedo sentarme –dijo
Yo negué – Esta apartado–
–Pero si no hay nadie–
En eso Ben llego y se sentó – Pero ya estoy yo– le dijo sonriendo
Ella bufo y se fue a la mesa de las porristas.
–Gracias ya no se cómo quitármelas de encima– le agradecí
El rio – Te dije que andar con ellas eran mala idea–
–Pero si solo era de un día –le recordé
–Claro pero ellas no lo saben–
Bufe – Sabes que no busco ninguna relación –
–Eso porque no has encontrado a tu chica ideal– me recordó como tantas veces.
Yo negué – ¿Qué chica me amaría? Sin contar lo de fuera–
El me miro– Tan siquiera tendrás el valor de invitarla a salir–
– ¿Cuándo se lo pedirás? – le pregunté
El negó – Es demasiado pronto ni siquiera hemos hablado por 5 minutos solo monosílabos–
–Eso porque tanto como tú, como Ángela no se animan, es claro que le gustas–
El se giro a ver a donde estaba sentada Ángela –Ni siquiera me observa–
Rodee los ojos– Ven chico Emo, tengo una idea– dije levantándome y tirando lo que quedo de mi comida.
– ¿Qué idea? – pregunto receloso.
Negué sonriendo, ya verá. Cuando llegamos al salón ya estaban todos sentados o parados sobre las mesas, me senté al lado de mi hermana Alice, Ben llego y pensó que se sentaría a mi lado pero no lo deje.
–Y donde quieres que me siente – dijo señalando las mesas ocupadas.
Le señale la de enfrente – Pero –le empezaba a protestar.
–Siéntate o todos sabrán tu pequeño secreto –
–No te atreverías –
–Ben sabes que si –
El bufo y se sentó en frente. Que tiene de malo que la escuela se entere de tu virginidad. Eso sonó demasiado a chica.
Empecé a garabatear en mi cuaderno cuando escuche a lo lejos como le decía Ben a Ángela que se sentara a su lado. Solo espero que se anime a que salgan esta vez.
No sé cuando empezó la clase pero se fue interrumpida por una risa.
–No soy mala Ang – dijo la chica de al lado sonriendo.
La mire, ¿acaso era nueva?
El profesor le hablo –Dijo algo señorita Swan –Ella negó y murmuro un "No nada" avergonzada.
Oculte mi risa ese color en sus mejillas no le quedaba nada mal.
En toda la clase la observaba por cómo se comportara diría que era nueva, le iba hablar pero justamente sonó el timbre y salió corriendo, negué, que mala suerte tenia justamente acababa de encontrar a una chica que por primera vez no me miraba y ni siquiera se me echara encima.
–Edward – me llamo Alice.
La mire –No te voy a llevar – le dije
–Pero ni siquiera te iba a pedir eso – me dijo – Solo dile a mamá que llegare tarde – dijo señalando a Jasper.
–Ok yo le dijo, eh Jasper el lunes temprano – le recordé sobre el entrenamiento
El asintió – No iras a la fiesta–
–No lo sé – le dije, no estaba seguro de ir. –Pero hare lo posible–
Ellos se despidieron y salieron. Yo tenía que esperar a Ben que estaba muy entrado en la plática con Ángela.
Aguarde mis cosas en mi mochila y lo espere a fuera, el salió para luego despedirse de ella, con un beso en la mejilla, vi como se ruborizaba, igual que la chica anterior.
–Y bien como te fue– le pregunte de camino a mi volvo.
El rio –Ella es genial, acepto ir conmigo a la fiesta de mañana–
–Pues suerte – dije palmeando su espalda.
–Gracias Eddie – dijo burlándose para después ir hacia su moto.
–Ya verás –le grite.
Puse en marcha mi volvo y me dirigí a mi hogar no sin antes pasar a la tienda de discos por el encargo que pedí unos días atrás. Estacione al lado del Jeep de Emmet y me baje corriendo, ya lo quería escuchar.
–Ya llegue – Grite entrando a la casa. Tosí lo mío no era gritar.
Mi madre llego a mi – Estas bien – dijo palmeando mi espalda.
Asentí – Creo que – no termine me dolía la garganta.
–Hay hijo deja te preparo algo, sube a tu habitación– ordeno
Yo solo me gire, ya hay me deje caer en la cama, que bueno que me toco llegando a casa o si no sería un problema, encendí mi estéreo y deje que la música clásica llenara mi habitación, alguien toco la puerta.
–Te lo dejare aquí – dijo colocando el té en el buro
–Gracias, mamá– le agradecí.
Ella asintió –Deberías llamar a tu prima ya que no creo que iras a esa fiesta mañana –
La mire – ¿Quién te dijo? –
–Tu hermana– dijo como si fuera obvio – Y aunque reproches no iras de acuerdo–
–De todos modos no creo poder ya ves que si me enfermo me dura mínimo dos días– recordé
Ella rio –Eso te pasa por llevar y traer a tus hermanos ya en la noche–
Bufe – No entiendo si cada quien tiene coche por qué no lo usa–
–Ya sabes como es mi pequeña– comenzó a decir
La interrumpí – Se van a ensuciar y yo lo quiero reluciente mi porche – dije imitando la voz de la duende.
–Anda háblale y después duermes un poco–
Asentí y cogí el teléfono, o era por que ando enfermo o es que cambiaron los teléfonos a uno doble. Sacudí mi cabeza y marque a casa de Fabi mi adorada prima.
– Hola– contesto una voz suave.
–Eh bueno esta Fabi – le dije, será una de sus tantas amiguitas.
– ¿Fabi? – pregunto
–Sí, se encuentra en casa–dese juro era una de sus bromitas.
–No lo siento está equivocado– ok ahora ya ni un numero puedo marcar bien.
–Oh lo siento mucho con quien hablo– me disculpe
– ¿Quién eres tú? –
–Edward Cullen y usted señorita– le conteste cortésmente.
Ella rio –Oh vamos Mike, ¿Acaso haces esto para que vaya a esa estúpida fiesta? –
Qué risa más hermosa pensé –Disculpe pero soy Edward– y de que fiesta hablaba.
–Oh claro y yo soy Tania Denali– me contesto aun riendo.
Denali acaso ella conoce a esa zorra de mi ex. Qué pequeño era el mundo. Ahora fue mi turno de reir esperara que no resultara como mi ex.
– ¿Qué tienes contra Tania? – le pregunte
Ella bufo–Mike que tramas esta vez–
–Contéstame– Demande sin querer.
–Vale pero no entiendo la verdad, pues qué será que es una zorra, que se acuesta con todos para mantener su fama, que no se que le vio a ese estúpido de Cullen–
La interrumpí, acaso me conocía– ¿y con Cullen? –
–Mike–sonó desesperada.
–Dime cómo te llamas – pedí recargando mi espalda contra la cabecera de mi cama.
Ella volvió a bufar –Mike Newton –
Newton pensé, ese apellido me recordaba a alguien ¿Pero a quien?
Esa chica siguió hablando– Ok te seguiré tu juego tonto, Soy Bella Swan pedazo de idiota –me contesto enogada
Swan, Swan de donde me suena.
Le conteste –Entonces que tienes contra Edward Cullen, Bella–
– Que es un completo idiota, que no sabe lo que tiene, que se aprovecha de los demás–
– Aprovecharse de los demás, ¿Cómo? – la volví a interrumpir
Acaso me aprovechaba de los demás sin darme cuenta.
–Mike bien sabes pero bueno se aprovecha de los pobres chicos como tú, sin ofender, que quieren entrar al estúpido equipo de baloncesto ¿Ya terminaste con esta tontería? –pregunto
Pero yo estaba pensando con que era el Mike newton el chico Gay del que se burlo James por querer entrar al equipo, yo ni siquiera lo vi jugar y solo le dije que no porque James me dijo que era nefasto en el juego.
–Aun no – le conteste saliendo de mis pensamientos.
–Bien como decía, es un egocéntrico egoísta, que anda con todas las chicas que se le crucen o que se le avienten como pedazo de carne que es y no Mike antes de que me digas que yo era una de ellas eso ya fue ok – pedazo de carne.
Reí, cuantas cosas no me dirán.
–Entonces eras una de ellas– y no la había visto será que era poca cosa.
–Mike, tu lo has dicho era –
– ¿Y qué te hizo cambiar de opinión? – pregunte
–Hay Mike, te diré y espero que ya le pares con esto, pues fue sus ojos, cuando lo mire por primera vez al bajarse de su estúpido preciado volvo pues me fije que era diferente a los demás, sus ojos como te dije mostraban una gran tristeza, lo vi tan vulnerable que me dieron ganas de correr abrazarlo, claro eso antes de que cierta zorra se acercara a besarlo como si la vida se le fuera en ello– dijo suspirando
Me quede anodado jamás ni siquiera mis hermanos me habían notado semejante cosa, bueno solo mi mamá pero como pudo sin siquiera mirarme dos veces, alguien se asomo por mi puerta, la pequeña duende hizo señas para entrar, asentí y tome un cuaderno que estaba a mi lado junto con una pluma. Le escribí
–Mike –La chica me llamaba aun con el nombre de ese pobre chico.
Sabes quién es Bella Swan
Le pregunte a Alice que me miraba confusa.
Hoy se sentó al lado tuyo en Ingles. Distraído.
Era ella la chica que se avergonzó hoy, pero como no me di cuenta, le iba hablar cuando ella contesto de nuevo.
–Eso quiere de–se interrumpió de repente.
No sabía qué hacer podía decirle algo o quedarme callado, opte por lo segundo al ver que Alice volvía a escribir.
¿Qué tramas Edward?
Negué y articule un nada.
Te advierto que quiero que sea mi amiga, por algo le eh
Hablado estos días.
Le conteste ya que Bella no me contestaba aun.
Le has hablado pero por qué no me eh dado cuenta.
Sera por que estabas demasiado ocupado con tu ex.
Quiero que me la presentes
Jamás no arruinaras mi amistad con ella
Me respondió, le iba a reclamar cuando alguien hablo a lo lejos de por donde ella estaba.
–Bella mira lo que te compre – escuche que le decia un chico.
–Mike dime que esto es una broma– ella le dijo al chico, con que el era Mike Newton.
Mike hablo de nuevo– No sé de que hablas pero esto te quedara de maravilla–
Sonreí y me aclare la garganta–Vaya, con que eso piensas de mi – dije
–Edward– ella articulo nerviosa
Pude escuchar como él le preguntaba algo de mí o eso creí.
–Tú y yo tenemos mucho de qué hablar Isabella– le dije para después colgar.
Sonreí – Y si que tenemos de muchas cosas de que hablar – dije mirando el teléfono.
Alguien brinco en mi cama – ¿Qué hacías hablando con ella? – me pregunto
La mire – Me equivoque de numero – le conteste.
Ella negó –no arruinaras mi amistad con Bella ok–
–Claro que no hermanita ahora largo de mi cuarto –la corrí
Ella saco su lengua y se fue dando un portazo.
Mire el teléfono, ganas me daban de marcarle a Fabi pero estaba verdaderamente cansado, negué sonriendo y pensé en ella, como pudo saber lo que me pasaba por medio de mis ojos, sin duda alguna era ella, de alguna manera sabia que ella era la chica especial, pero como conseguirla algo con ella si me acaba de decir que me detesta.
Bufe y me acurruque en mi cama.
¿Quién diría que sabría quien era la chica que me llamo la atención con esto?
Todo por marcar un número equivocado.
