Recordatorio: Los personajes maravillosos de la saga de Twilight pertenecen a Meyer. . .
Y cuando quieres retrasar el reloj
Parece que el esta en tu contra
¡Que el tiempo se detenga!
BELLA POV
– ¡ISABELLA! – gritaba Charlie.
Bufe –No me digas así–
Odiaba mi nombre. ¿Pero eso ya lo dije verdad? En fin, se preguntaran por que Charlie me grita a estas horas de la mañana, ah lo que pasa es que, ¡Es lunes!, si como lo leen y yo como soy tan cobarde fingí desmayarme mientras desayunábamos pero obvio que no me creyó, soy una pésima actriz.
–Iras a la escuela, ¿Escuchaste? –
–Ya que–
Oí sus pasos por la escalera y me acosté de nuevo, Mike no me iba acompañarme hoy, así que me tenia que ir completamente sola, recogí mis útiles y los guarde en mi mochila, mire la ropa que traía, unos pantalones de tubo negros y una playera negra y sombras en mis ojos de color negro.
Lo se, soy patética. ¿Por qué voy de negro? ¡Hoy están invitados a mi funeral! A que es genial.
Maldito Cullen.
–Adiós papá– dije despidiéndome de el con un beso.
El se giro preocupado nunca me despedía a si– ¿Estas bien? –
Claro que no papá, resulta que hoy es mi funeral pensé.
Asentí– Todo esta bien, nos vemos –dije
No espere su respuesta, cruce el marco de la puerta y me prepare para llegar tarde, como siempre, iba saliendo cuando veo un porche amarillo, estacionado afuera.
Rodee los ojos al ver a Mike arriba de el junto con la hermana de Cullen.
– ¡Hola Bella! – saludo efusivamente Alice.
Le sonreí –Alice, ¿Qué hacen aquí? –
Mike se paso al asiento trasero –Venimos por ti–
–Eso veo, pero creí que no vendrías – Dije subiéndome al auto.
– ¿Te molesta mi presencia Bella? – pregunto Alice
La mire –Oh no solo que se me hace raro–Admití
Ella se encogió de hombros y encendió su convertible.
–Bien ¿Cuándo iremos Mike? –
Ir ¿Adonde?
– ¿Qué tal hoy? – propuso este idiota.
Alice lo miro por el retrovisor –Me parece genial–
– ¿Adonde irán? – pregunte metiéndome en su conversación.
Alice me miro –Dirás iremos Bella–
–Si Bells nos acompañaras al centro comercial de Port Ángels–
–Oh no chicos no – les dije
Alice estaciono su porche al lado del volvo, ¡Diablos! El ya llego, que no se pudo enfermar o mejor que lo atropellen aunque sea leve.
Mike se dio cuenta de que observaba el volvo de Cullen.
–Vamos Bells– dijo abriéndome la puerta.
¿Cuándo se salió?
–Bien entonces nos vemos en la segunda hora –dijo Alice despidiéndose y yendo con su novio.
Me despedí de ellos con un saludo de mano y arrastre a Mike hacia dentro, ya en los casilleros, lo enfrente.
–Me puedes decir que haces con el enemigo– le dije
El rio – ¿Enemigo? –
–Si tonto, ella es su hermana –
Mike negó sonriendo –Bella deja de ver tantas películas ¿si? – pidió
Bufe –No te das cuenta que el puede estar–
El me interrumpió– Para empezar Isa ¿Qué haces toda de negro? – dijo observando mi atuendo.
Yo solo me encogí de hombros –Hoy es mi funeral…Y odio ese apodo–
–Tú odias muchas cosas–
Lo ignore y camine a mi clase de Algebra. El me siguió.
–Tienes suerte que Cullen no lo vez hasta por la tarde– me recordó.
Sonreí sin poder evitarlo, iba a estar lejos de el toda la mañana.
–Swan– Grito una voz conocida.
No esa voz por favor. Por todos los que existen haya arriba no por favor.
Me gire para ver al gran Edward Cullen ¿Gran? Bravo Bella eleva tu misma su ego, que falta no le hace. Bueno este pedazo de carne, venia corriendo hacia mi con su estúpido balón de basquetbol.
–Tu y yo tenemos que hablar– dijo lanzándome una bola de papel que atrapo Mike para después dirigirse hacia las canchas.
Lo mire estática. ¿Qué acaso no lo podía olvidar? No claro que no.
–Chica, mira esto– Mike me extendió un papel. ¡La ex bola de pape!
Con que te gusta juzgar a las personas
Te veo en la cafetería
PD. No se te ocurra escapar
Edward C.
Decía con su perfecta caligrafía que tiene el.
– ¿Qué diablos es esto? –
–El quiere algo–
Rodee los ojos–Creo que es obvio que algo quiere Mike–
–Ni modo Bells, yo estaré contigo– me prometió
Lo mire– Vale, ya vamos– dije empezando a caminar.
La primera clase paso normal, Mike me estuvo balanceando cuando me perdía en mis pensamientos, cuando sonó el timbre nos dirigimos a la clase de historia que compartía con Alice, para mi mala suerte nos toco atrás de donde se sienta ella y su novio.
–Bella, ¿Cómo estas? –me dijo Jasper.
¿Jasper? Que hace un perfecto Hale hablándome a mi.
–Hola– logre decir cuando se me quedo viendo esperando mi respuesta.
–Bella esta MUY bien ¿Verdad Bells? – dijo Mike.
Mire a Jasper –Si y tu Jasper–
El sonrió –Bien pero tú no lo pareces, te noto tensa–
Sonreí, que perspicaz era el.
–No es nada– dije encogiéndome de hombros.
El iba hablar pero el profesor entro. Estaba apuntando algo del día de la independencia de México, algo así, cuando una hoja color rosa pálido, llego a mi cuaderno, me gire para ver a Alice sonriéndome y apuntando la hoja.
¡Bella!
Tú y Mike se sentaran con nosotros
En la cafetería
La mire, ella estaba de espaldas ahora, me gire y vi a Mike que leía la nota, arranque un papel de mi libreta, anote algo y se la pase a Mike.
Hey Mike crees que ella sepa
Lo mas seguro
¿Le pregunto?
Pues si para que te saques esa duda Bells
Lo pensé por un momento, si no sabía ella, me preguntaría porque Edward me pidió vernos, y si lo sabe, le pediría ayuda.
Mejor no. Ya Cullen me dirá que quiere que haga o mejor dicho cuando será mi muerte.
–Bella– susurro alguien
Mire a mi lado derecho para encontrarme a Jessica Stanley, alias la chismosa de Forks.
– ¿Qué Jessica? –
Ella sonrió – ¿Qué traes con los Cullen? –No me dejo responderle –Primero te veo con Edward en el pasillo y horita Alice te habla–
–Edward solo me pidió ayuda– mentí
Ella negó sonriendo aun con su sonrisa hipócrita.
–Si ¿Qué otra cosa podría ser? Lo siento es que se me hizo raro–
Claro que no lo sentías, zorra.
Bufe, era obvio que pensara eso, por que es verdad, Edward Cullen no me hablaría si no fuera por esa estúpida llamada.
Estaba en mi cuarta clase, esta me tocaba sola, sin los Cullen ni los Hale, bueno solo con Mike pero el chico le encanta la clase de Turismo, que ni se acordaba que tenia amiga, yo por mi parte me aburría a morir, saber de ciudades geniales, que nunca visitare, la profesora Heidi, nos estaba relatando como era parís, la ciudad del amor.
–Señorita Swan–
Gemí, por dios que ella no me este hablando a mi.
–Bella te hablan– Gracias Mike, tenias que ser tú el que me lo recordara.
Alce mi vista para ver a la profesora a mi lado. –Si profesora–
–Ya que esta demasiado concentrada en sus apuntes, díganos por que parís es la ciudad del amor.
Me sonroje, todos me estaban mirando.
–Este…Pues la llaman la ciudad del amor por su belleza por la noche, una cena a la luz de las velas y de la torre Eiffel resulta de lo más romántico.
–Muy bien, quiero que todos traigan para…–deje de escucharla.
Paris, por que tiene que ser la ciudad del amor, para mi no lo es.
Bella tú nunca has ido ahí así que no opines, me recordé.
Rodee los ojos me estaba volviendo loca. Ahora hasta hablo conmigo misma.
–Bella ya es hora–
Mike se encontraba parado a mi lado esperándome, guarde rápidamente mis cosas y brinque del asiento para empezar a caminar a mi tortura. El pasillo que va para la cafetería nunca se me hizo mas largo que ahora, quería que se detuviera el tiempo, oh mejor que se encendiera la preparatoria y que la alarma sonara, así todos saldríamos afuera y no creo que Edward Cullen quiera que lo vean conmigo.
Tome unas cuantas cosas para comer, como por ejemplo un sándwich y un refresco de dieta, me gire y Mike ya me esperaba con su bandeja de comida a mi lado, le sonreí y me hizo una seña para que lo siguiera, vi que nos dirigíamos a la mesa de los Cullen & Hale.
Entre en nervios pero me relaje cuando no vi rastro de Edward por ningún lado.
–Hola chicos–dijo Mike como si los conociera de toda la vida y se sentó, yo hice lo mismo.
– ¿Qué iremos de compras? – dijo Emmet
Mike y Alice asintieron mas yo negué. Ni crean que iba a ir.
–No iras Bella– dijo Rose.
¿Desde cuando me habla? Oh cierto desde esa estúpida llamada todo mi mundo se ah ido patas para arriba.
–He no – dije
–Claro que iras Bella–
Volví a negar – No Alice no creo que pueda–
–Si puedes Bella– dijo Mike
Lo fulmine con la mirada.
–Esta decidido iras con nosotros– dijo Emmet
Asentí. Ya que me quedaba.
La comida paso sin otro contra tiempo, para mi suerte Edward no se apareció en todo el rato, pero para mi desgracia me tocaba Ingles con el.
–Vamos, nos toca juntas– dijo Alice sonriendo.
Me pare y tire los restos de comida al bote de basura, Alice se sentó en el lugar de siempre y yo pues me senté al lado de Cullen ya que Ángela se quedo otra vez con Ben. Como aun no llegaba el maestro le avente una bola de papel para que volteara.
–Hola Bells–
Le sonreí y le hice señas de Ben y ella juntos y forme un corazón. – ¡BELLA! –
Reí –Lo siento– dije encogiéndome de hombros –No pude evitarlo–
Ella negó –Me debes una–
–Pero si ni siquiera lo vio–
Ella rio e iba hablar pero el profesor puso orden. Ni cuenta me di cuando entro.
Estaba apuntando lo que el profesor apuntaba en el pizarrón, que para mi desgracia era todo ingles y no le entendía. Frustrada deje de escribir y me dedique a prestarle atención a ver si lo entendía, un piquete en mi brazo me saco de mi supuesta atención, agache mi vista y vi que había un papel extremadamente doblado sobre mi libreta. Lo abrí con cuidado.
Siento no poder llegar a la cafetería
Tenía cosas que hacer
Le conteste.
Alguna de tus conquistas te retuvo
¿Celosa?
Ni en tus mejores sueños Cullen
Como sea Isabella, ya que no pudimos hablar
Me preguntaba si tienes clase después
Es mi última hora ¿Por qué?
En ese caso vendrás a mi entrenamiento.
¿Entrenamiento? Acaso quería que yo lo acompañara.
–Para que quieres que valla– le susurre solo para que el me escuchara.
El sonrió– Mi nueva novia tiene que acompañarme.
¿Novia? Casi me atragante con mi propia saliva. Este chico esta demente ni en sueños me pasaría por su novia. Y menos con lo que le dije.
–Isabella– lo voltee a ver. ¿Por qué no hay nadie? El dese juro noto mi desconcierto –Ya sonó el timbre –
–Oh– dije ya que no me di cuenta.
El se giro para quedar de frente a mi – Serás mi novia por el tiempo que yo dijo– demando
Reí –Si como no–
–No juego Isabella, tu dijiste esas cosas de mi yo podría decir unas cuantas cosas–
–Tú no sabes nada de mí–
–Claro que lo se –
Lo mire desafiante –No te atreverías–
–Me atrevería de la misma forma que tu–
– ¿Qué acaso no lo puedes olvidar? – pregunte
EL negó sonriendo. Maldito arrogante.
– ¿Qué es lo que quieres? –
Yo ya quería acabar con todo este jueguito.
–Ya te lo dije, serás mi novia–el lo pensó un momento– No mejor serás mi esclava, pero para los ojos de los demás serás mi novia–
– ¡Nunca! –
–Entonces todo Forks se enteraran de unas cuantas cosas–
El no podría saber nada de mí.
–Como quieras–
El se paro –En ese caso, mañana se enteraran de tu visita al Club Sex–
¿Cómo supo eso? Edward Cullen será mi muerte.
Lo mire –No lo hagas– suplique
El sonrió –Entonces me acompañas esclava– dijo ofreciéndome su brazo.
Lo fusile con la mirada –No me digas así –
El negó divertido –Sabes esclava, en lo que hacemos de camino al gimnasio, tendrás que aprender como tratar a tu amo–
– ¿Qué dices? –
–Solo unas cuantas reglas Isabella, ahora camina– ordeno
Y lo hice. Eso me pasa por ser tan bocona.
