Recordatorio: Los maravillosos personajes del mundo de Twilight pertenecen a nuestra querida Meyer . . .

Un día nuevo

Bella POV

-¡Edward!¡Edward!...¡El mejor!...¡Si!- estupidas zorras...pensé mientras las veía agitar sus pompones al aire.

El club de las admiradoras -las porristas de Edward- estaban en frente de mi, aplaudiéndole todo lo que haga el aun sea solo caminar.

Mientras yo me encontraba SOLA, sentada aquí viendo el estupido entrenamiento de Cullen, intente mil veces escabullirme en el camino, ya que sus queridas admiradoras lo acechaban ¡Pero no pude! El muy idiota me tomo del brazo y prácticamente me arrastro hasta colocarme en la segunda grada que para mi desgracia su estupido equipo se sentaba en la primera.

-¡Edward! Encesta bien esa pelota.- el entrenador Clapp le reprendió cuando no encesto una.

Reí abiertamente.

El me escucho y me puso esa sonrisa -malvada- que tiene.

Bufe mientras me veía las uñas, créanme era mas interesante que ver a esos disque hombres todos sudorosos, excepto claro. El perfecto Cullen, era imposible de creer que el como otros cuatro -contando a Hale, su hermano y el enamorado de Ángela- no sudaban tan extremo como los otros de su equipo. Al contrario de los demás que ya tenían sus playeras deportivas empapadas de sudor, era asqueroso.

-¡James! Los demás también juegan.

Mire de reojo el "partidito" y Cullen estaba -o eso parecía- algo molesto con James, quien mantenía el balón entre sus manos, al parecer Cullen le dijo algo que lo molesto por que le tiro el balón al pecho -que desgraciadamente Edward atrapo- y se vino hacia las gradas a sentar. Mientras que los demás reanudaban el partido. Cullen hizo un par de movimientos como los que hacia Mike para quitarme la pelota -cuando jugábamos los dos en su patio- y encesto en el aro. Después reunió al equipo al centro y empezó a decirles cosas "en secreto" ya que yo solo oía murmullos como "Ve a la derecha", "Tú al centro" y blah blah...Luego los mando a jugar y se estiro colocando sus brazos por alrededor de su cabeza, ocasionando que su playera se levantara y dejara ver el color de sus boxers. Negros.

-¡Te amamos Edward! - le gritaron las porristas.

El solo volteo y les dio su asquerosa sonrisa torcida.

Rodee los ojos mientras me colocaba los auriculares de mi Ipod, busque la canción que me relajaba "Hotel California" de mi querido Bob Marley y le di play.

Escuche la misma canción un par de veces hasta que mi cerebro decidió recordar la pequeña plática con Cullen.

-Edward. -lo llame ya que el no decía nada y solo me arrastraba hacia su entrenamiento.

Minutos antes sus queridas admiradoras casi me dejan sin pies, ya que se acercaron a ver si el "gran" Cullen iba a entrenar hoy. Desgraciadamente.

Edward no me contesto, solo me vio de reojo.

Bufe y obligue a mis pies detenerse. -¿Qué quieres?- le pregunte. -¿Quiéres que me disculpe? ¡Bien! Lo siento. No quise...

-No acepto tus disculpas niña.

¿¡Qué! Acaso él...Me llamo... ¿Niña? Hay Bella ya estas delirando.

-Si no quieres que el resto de la escuela sepa tu nocturna visita.- dijo mientras me tomaba del brazo y caminaba nuevamente arrastrándome.

Y ahí va de nuevo con ese temita.

-Tienes que obedecerme en todo.

Rodee los ojos. -Creo que eso me quedo claro cuando mencionaste la palabra "esclava".

Edward dejo escapar una risita -que pareció que era un asesino, esas cuando él va a matar a su victima- que me puso la piel chinita.

-Veo que ya te quedo claro. - me dijo burlonamente.

No lo mire...Solo mire el suelo, como si esos azulejos fueran lo mas interesante de este bello mundo.

-Y bien Isabella... ¿Quiéres saber tus reglas?

-Dime Bella, odio ese nombre. -le dije haciendo una mueca.

Capte un brillo de diversión en sus ojos. -Bien, Isabella. Te diré tus reglas.

Gemí. Era obvio que le agradaba mucho burlarse de los más débiles.

¡Bravo Bella! Te haz dicho tu misma débil. Vaya estupidez.

Edward fingió -por que eso hizo- pensar un momento, mientras llevaba su mano libre a su rasurada barbilla.

-Número uno: Tienes que obedecerme en todo.

¿No? ¿En verdad? Imbecil.

-Número dos: Por ningún motivo tienes permiso de andar con alguien. Ya que eres mi novia.

Rodee los ojos.

-Número tres: Tengo cierto... ¿cómo decirlo? Oh si privilegios al ser tu novio. Y no hay reclamos.

Me mordí el labio, para no gritarle que era un idiota, engreído...

-Número cuatro: Cuando estemos en público actuaras como mi novia, pero claro tienes que pedirme permiso -disimuladamente- para ir al baño o a cualquier lugar que quieras.

-Eres un...

El me ignoro. -Y cuando estemos solos me trataras como tu amo.

Estupido, Estupido.

-Y por ultimo. Regla número seis.- se callo un momento y luego me sonrío. -Actúa normal.

¿Qué quiso decir con eso?

El me sonrió. -Me refiero a que tienes que fingir ser cariñosa, amable y sobre todo muy amorosa con tu muy apuesto novio.

Ash. Maldito Cullen. Y sus malditas reglas que se las trague por donde...

-¿Entendido? O no entendiste alguna regla ¿Isabella?

Lo mire tratando de transmitirle todo el odio que sentía. -Si Cullen.

El sonrío arrogantemente. -¿Disculpa? Me parece que no te escuche esclava.

Acalle los impropios que amenazaban con salir y trate de fusilarlo con mi mirada.

-Si, amo.

El solo sonrío y se detuvo, me fije que ya estábamos a menos de dos metros del gimnasio, me soltó la mano y me paso su mano por mi cintura atrayéndome hacia el. Y juntos entramos al gimnasio -que gracias a dios estaba vacío-.

Ni quiero imaginarme, que hubiera pasado si alguien nos hubiera visto.

-¡Bella!

Mike corría hacia mí. Se sentó a mi lado y me tendió un chocolate "kiss", lo tome.

-Gracias.

El me sonrío. -Eh Bells, te estaba esperando en el estacionamiento, pensé que si ibas a ir.

Me mordí el labio. -Lo siento. Es que...

-No me digas que ahora te da por ver el entrenamiento de Cullen. -me dijo mientras observaba a los chicos jugar.

-¡Claro que no!- dije mientras le pegaba en el hombro.

-¡Salvaje!

Reí. -Hay Mike. - me lamente. El me miro con su seño fruncido. -Edward ya me dijo que quiere.

-¿A si? - al imbecil se le iluminaron sus ojitos. -¿Qué es? ¡Espera! No me digas que quiere una noche de pasión.

-¡Mike Newton!- le grite.

Error. Esa mirada esmeralda se fijo en mí.

-No digas esas cosas. -le susurre mientras desviaba mi mirada de Cullen.

El río. -Que desperdicio.

Esta vez le di un zape en su cabeza.

-Me pidió...me pidió...

Mike arqueo una ceja. -Me pidió, me pidió. ¡Bella! Deja de tartamudear y dime que exactamente te pidió.

Inhale aire. -Mepidiosersunovia.

-¿Qué? Habla bien.

-El me pidió ser su novia.

Una estridente risa se escucho de repente. ¡Demonios!

Emmet se encontraba recostado sobre la banca de abajo, viéndonos con una estupida sonrisa en su rostro.

-¿Enserio? Vaya hasta que mi hermanito sienta cabeza.

Me quiero morir.

-Eh Jasper. Tienes que oír esto.

No...No...Maldito Cullen.

-¿Qué diablos quieres ahora Emmet? Por lo que veo no piensas entrenar y solo quieres jodernos a no...

-Oh espera Jazz, adivina qué.- le dijo interrumpiéndolo.

El lo miro. - Deja de jodernos Emmet y...

-Eddie tiene novia.

Gemí. Esto no me puede estar pasando.

Jasper río. -¿En serio?

-Si. Si. Y adivina quien es.

-No se idiota ¿Quién?

Emmet estiro uno de sus brazos que reposaba por debajo de su cabeza y me apunto ami.

Trágame Tierra.

-¿Bella? ¿En serio eres la nueva novia de Edward?

Nueva...Vaya fama que te estas dando Bellita.

-Si chicos, ella es mi novia.

Maldito Cullen, que no puedes irte a la...

-Cariño, te presento a Emmet, mi hermano aunque ya lo conoces y a Jasper. -¿me presento? Y ¿me dijo cariño?

No era de imaginarme que mis mejillas me ardían a más no poder, solo asentí y estire -patéticamente- mi brazo algo tembloroso y los mire.

-Oh tengo nueva hermanita.- dijo Emmet, ya levantado y me dio un abrazo.

-No...Puedo...respirar...

-Emmet. Bájala ahora mismo.- pidió el idiota ese.

Emmet me bajo y me puso de pie sobre la banca, mientras que el estaba sobre la primera grada.

Jasper solo me sonrío.

Sentí como alguien me daba un pellizco.

-¿Qué te pasa idiota? No me pellizques.

Mike río. -Si. Si. Lo que digas. Pero... ¿No me presentas?- pidió haciendo un mohín.

Rodee los ojos.

-Edward Cullen.- lo señale al susodicho. -Mike newton mi patético mejor amigo.

Mike me dio un golpe en la cabeza. -Quisieras querida. Hola Cullen.

Para mi sorpresa. No le dio la mano. No lo abrazo y no chicos y chicas. No le dio un beso en su mejilla.

Solo un asentimiento. ¿Solo eso?

Lo mire como si estuviera loco.

El capto mi mirada y me sonrío -yo conocía esa sonrisa- era esa de ya veras por que.

-Mike. -Edward también le dio una inclinación y me sonrío a mi.

-¿Tienes algo que hacer hoy?

Iba asentir cuando "mi querido" mejor amigo se me adelanto.

-No..No tiene nada que hacer...Solo iba acompañarnos de compras ¿Vienes?

Hice una mueca y lo taladré con la mirada.

Mas te vale negarte Cullen.

-Me encantaría acompañar a mi novia.

Bueno tan siquiera el no dijo la palabra; nueva.

~Una hora mas tarde~

Maldita la hora, en que conteste esa estupida llamada.

Repasemos.

Después de que soportara las miraditas de sus admiradoras ¿Por qué lo hice? O es que a Cullen se le ocurrió besarme en medio de la cancha. Si como lo leen, el muy idiota me paro en el camino y me planto un beso – pero uno normal- solo fue un leve roce, solo eso.

Claro, no es por que quiera uno mas a fondo, no, no, claro que no, solo que no es justo que todo el transcurso del gimnasio hacia su coche. Si. Su coche, ya que no me dejo irme con Mike y los demás en el porshe de Alice. Las miraditas de sus admiradoras me fusilaran prácticamente.

Eso traería consecuencias. Si graves, pero muy graves consecuencias.

Y por si no fuera poco, todo el transcurso del viaje a Port Angels, se mantuvo callado, totalmente callado. Excepto por las lindas notas de la música clásica que puso.

Y me quede sorprendida. Por esos gustos. No creía que alguien le gustaba esa música en estos tiempos, ya que Mike se burla cada vez que pongo música clásica en mi casa.

Per lo peor es que Cullen, no me deja sola en ningún momento. Y el demonio de Mike y la duende esa están como locos comprando cosas.

-¿Qué tal esta? - le pregunto Alice saliendo del vestidor.

Todos nos encontrábamos sentados en uno de los sillones de ahí y solo Jasper y Emmet estaban de pie, recargados sobre la pared. Y mi querido Mike estaba sentado a mi lado manteniéndome en el medio de él y Cullen.

Mike negó. -No te queda ese tipo de blusa.

Bufe.

Alice se encogió de hombros y se metió de nuevo al vestidor. Para que segundos más tarde, saliera la perfecta Rosalie y se colocara en frente de nosotros. Ella se dio una vuelta y la falda que llevaba se elevo un poco.

Emmet soltó un silbido. -Mi amor que hermosa te vez.

Rose le mando un beso y se fijo en Mike. -¿Qué tal?

El río. -Te queda de maravilla.

Ella asintió contenta y se adentro al vestidor de ella.

Bufe. Mike se había hecho amigo de esas dos, en un santiamén, Rose ni siquiera me dirigía la mirada y no era para menos, yo al lado de ella. Simplemente no era nada. Y Mike de la nada le dice un comentario sobre una blusa y ¡PAM! Parecen ya mejores amigos.

Deje caer mi cabeza sobre el sillón y me tope con algo duro. Gire mi cabeza hacia Mike, y no, el no era quien mantenía su brazo recostado. Rodee los ojos y mire a Cullen. Si, era él. Estaba todo desparramado mandando mensajes por el celular y con su mano recostada en el respaldo del sillón.

Me senté bien para no tocar su brazo y observe a Alice que se había cambiado su blusa por otra de tirantes.

-¡Esa! ¡Esa! Es perfecta. -le aplaudió Mike.

Jasper río al ver como era Mike.

Reí con el. Y no era nada con lo que yo presenciaba.

-¡Bella! Ponte esto. -me dijo Alice mientras me aventaba un par de prendas.

Negué- Ya fue suficiente.

-Oh vamos.

Volví a negar. Ni loca iba a probarme mas cosas.

-Anda, Eddie no te ha visto nada de lo que te compramos.

Por que creen que no quiero.

-Vamos Bells. -pidió Mike haciendo ese mohín.

Alice me sonrío. -Vamos Bella ¿Si?- y la muy astuta hizo el mohín también.

Suspire resignada y tome las cosas de mi regazo y me metí a un probador.

Edward POV

¡Joder! Pero que piernas.

Emmet y Mike le soltaron unos cuantos silbidos, causando que su cara se tornara de un color rosado.

Ella había salido con una mini falda negra y una blusa de tirantes color roja, se veía increíblemente sexy.

-Vuelta...Vuelta. -le aclamaron los idiotas estos. Incluso Jasper.

Ella se volvió a ruborizar e hizo ademán de meterse al vestidor. Pero no la deje. Tome una de sus manos que caían al lado de su cuerpo y a jale hacia mi.

Bella dio un grito. Y quedo sobre mí.

Su rubor se intensifico.

La mire sonriendo y me incline para besar rozar sus labios con los míos.

Ella mantenía sus manos sobre mi pecho, y se mordió el labio.

Iba a rozar sus labios nuevamente, pero esta vez iba a profundizar bien el beso, pero alguien la aparto de mí.

-Eh semental, tranquilo. -Mike la sostenía de su cintura.

Si no fueras Gay ya estuvieras en el piso...

-Bells vete a cambiar.

Ella asintió y se metió al vestidor.

-Y tu, cuida esas manos en mi presencia. -me pidió mientras trataba de sonar serio.

Arque una ceja i lo mire. ¿Qué? Acaso quiere hacerle del hermano protector o que.

Los chicos rieron mientras me soltaban un par de comentarios tontos.

Suspire y mire hacia donde estaba metida mi esclava.

Deje que una sonrisa surcara mi rostro. Eso me gustaba.

Bella POV

Ash...Maldito Cullen y sus estupidas reglas...

Después de ese pequeño desliz por parte de el, salí del probador y le di las prendas a Mike para que el las pagara, el sonrío y me miro con esa sonrisa.

Bufe. Me esperaba una buena charla en cuanto llegáramos a casa.

Mi querido novio -nótese el sarcasmo- me obligo a comer con ellos, a si que ahora me encontraba en la "Bella Italia" con ellos.

-Buenas tardes, bienvenidos a la Bella Italia ¿Qué desean ordenar?- pregunto Sara.

-Hola Sara. -la saludo Mike.

Ella lo reconoció. -Oh chicos. -dijo mirándonos a él, Edward y ami. -¿Cómo han estado?

¿Edward? Pero que... ¡Demonios! Ella es otra de la lista de Ligues de Cullen por un día ¿o que?

-Pues bien, muy bien.

-¿Y tú chica?

Le sonreí falsamente. -Bien.

-¿De donde se conocen? - quiso saber Rosalie mirándonos.

Por favor...No le digan nada...

-Oh es que ella hizo un record aquí. -dijo esa mesera señalándome.

-¿Un record?- pregunto Emmet.

Ella asintió. -Si es que era noche de copas y ellos asistieron. -me señalo a mi y a Mike. -Y estuvimos compitiendo y ella me gano.

-Pero no quieren imaginarse como quedo.

Gemí y rogué por que el suelo se abriera.

Emmet estallo en carcajadas, seguido por los demás.

Luego de eso la comida paso sn ningún inconveniente excepto por los comentarios que hacia Emmet y Mike le seguía la cura. Al salir del restaurante aproveche que Cullen hablaba con Jasper de algo del entrenamiento y arrastre a Mike hacia atrás para que ellos se adelantaran.

-¿Qué pasa Bella?

-Tienes que ayudarme.

El me miro sin entender.

-Tienes que decirle a ellos que te regresas con nosotros.

-¿Por?

Rodee los ojos. -Por que supuestamente te quedaras en mi casa.

-Oh ¿En serio?

-¡Mike!

-Ya...Ya...Vale. Les diré.

Asentí contenta y lo arrastre hacia los demás, los cuales estaban recargados en el convertible de Alice y Edward estaba sobre el suyo.

-Ey Edward te molesta llevarme contigo. -

Por eso te quiero Mike.

Edward asintió y se despidió de los chicos mientras rodeaba el carro.

-Adiós Bells. -Emmet me abrazo y se dirigió después a Mike. -Adiós chico raro.

Mire a Mike. Espero que no se lo tome a mal.

El sonrío. -Adiós Grandullón. Adiós Alice. Adiós Jasper. Adiós Rose.

Reí. -Ya...Para...Creo que ya lo captaron.

Alice se despidió de nosotros con un beso en la mejilla y Jasper solo me sonrío. Mientras que Rose se acerco y beso a Mike en la mejilla.

-Adiós Bella.

-Eh adiós.- le dije mientras me giraba para subirme al coche algo confundida.

Bufe. Edward me esperaba con la puerta abierta para que me subiera. Mike se río mientras abría la puerta trasera y entraba. Yo por lo tanto solo rodee los ojos y deje que cerrara la puerta cuando ya me había subido. El camino hasta su asiento y observe como sonreía y negaba con la cabeza.

Cuando ya se metió, encendió su coche y empezó el viaje.

Uno...Dos...Tres...

-Oye Bella.

No que no hablabas campanita...

-Si Mike.

-No es que me queje pero pon música ¿Si?

-Mike. -le acuse, no iba a andar moviéndole a este auto ¿o si? Claro que no. Ni que fuera mío.

Edward encendió el radio. -¿Qué estación?

Mire a Mike. -Tú sabes Bells.

Rodee los ojos. -La 103.5.- le pedí

El la puso y estaba empezando la canción favorita de Mike.

"The Middle" de Jimmy Eat World. (N/A: Escúchenla, esa canción me sube el animo)

Reí cuando escuchar a Mike cantarla. Lo mire de reojo y estaba mirando por la ventana.

-Me dejaras sorda. -le grite.

El río. -Canta conmigo. -dijo mientras se colocaba en medio de Edward y yo.

Negué sonriendo. -Siéntate bien.

-Si cantas conmigo. Lo are.

-Mike. -le reprendí. -Puedes salir por la ventana.

-Valdrá la pena. -dijo mientras se inclinaba y le subía un poco mas a la música. -¡Mike!

Edward río. -No hay problema. -medio grito.

Bufe.

Mike me miro con esos ojitos de cachorro a medio morir.

-No dejaras que me mate ¿Verdad?

Inhale aire y me prepare para la vergüenza.

hey, don't write yourself off yet.
it's only in your head you feel left out or
looked down on.
just do your best, do everything you can.
and don't you worry what the bitter hearts are gonna say.
it just takes some time, little girl you're in the middle of the ride.
everything will be just fine, everything will be alright.
it just takes some time, little girl you're in the middle of the ride.
everything will be just fine, everything will be alrigh.

Cante el coro del final junto con Mike. Ambos reímos al terminar y chocamos nuestras palmas como siempre lo hacíamos.

-Oh adoro esa canción. -dijo mientras le bajaba un poco ya que empezaba otra.

-Se nota. -dijo Edward mirándonos a ambos.

Me ruborice y es que la verdad había olvidado que el estaba aquí.

-Te ves linda cuando te ruborizas. - ¿Qué es lo que dijo?

Edward quito una de sus manos del volante y toco con la puntas de sus dedos mis mejillas.

Sentí como mis mejillas ardían a más no poder.

-Ah pero que tiernos. -dijo Mike.

Me aparte disimuladamente de él y di gracias a dios que la quito. Pero desgraciadamente tomo una de mis manos y la apretó. Manteniendo ese agarre por todo el camino.

El camino lo pasamos en silencio. Excepto cuando Mike decía que le subiera a alguna canción.

Edward aparco el coche en la entrada de mi casa y no soltó mi mano.

¡Genial! Esta vez no me abriría la puerta.

-Adiós Mike.- se despidió Edward.

El río. -Vaya manera de echarme.

Edward se río. Yo solo sonreí y mire a ambos.

-Adiós Edward.- me despedí tratando de salir pero no pude ya que el me mantenía agarrada.

Edward tiro de mi y me plato un casto beso en los labios -solo un roce-.

-Paso por ustedes mañana. -se despidió mientras me dejaba ir.

Tome mis cosas de la escuela y me dirigí hacia dentro ignorando las miradas picaras que me daba Mike.

Y viendo de reojo como un coche plateado se perdía por la carretera.