El beso de Scorpius:
Fiesta. ¿Quién se iba a perder una fiesta ilegal en Hogwarts? Por supuesto, él no. Ni Albus. Era en el sótano de Hufflepuff, algo poco habitual, pues las fiestas solían caer siempre en las salas comunes de Slytherin o de Gryffindor. Pero esta vez eran los tejones los que celebraban. ¿Qué celebraban? Eso da igual. El caso es que habría música, alcohol y jóvenes con las hormonas revolucionadas.
Cuando los dos serpientes llegaron intuyeron que los Gryffindor ya estaban allí, pues la primera imagen que vieron fue al hermano un año mayor de Albus, James; y su hermanita pequeña de cuarto, Lily, bailando y riéndose delante de ellos. En cuanto vieron a Albus, ambos corrieron hacia él y lo saludaron muy efusivamente. Claramente estaban borrachos.
-¡James, muy bien que tú estés borracho! Pero, emborrachar a Lily, ¿en serio? -se quejó Albus. James, como buen hermano mayor que era, se rió, despeinó a Albus y se fue tras Avani que pasaba por allí. Lily miró a Albus, se rió y se marchó bailando.- Que imagen de los hijos del salvador del mundo mágico... -dijo con ironía Albus. Scorpius se rió y los dos fueron a coger un vaso rápidamente.
-¿Has visto a Rose? -preguntó Scorpius, ganándose una mirada pícara por parte de Albus.- No lo digo por eso. Es mi amiga y solo quiero saludarla.
-No, no la he visto. Pero yo creo que...
-¡Scorpius! -gritó una chica colgándose del cuerpo de Scorpius y haciendo que parte de la copa que tenía en la mano se cayera al suelo. Albus se separó asustado y luego vio de quien se trataba, su ex novia, Marie, de Hufflepuff. Albus bufó y fijó la mirada en su amigo.- ¡Hace mucho que no te veía!
-Me ves en clase de Pociones, Marie... -le dijo Scorpius, confuso.
-No... -dijo ella alargando la vocal. Estaba borracha, claramente. Ella le siguió hablando muy melosamente mientras que Scorpius seguía buscando con la mirada a Rose. Y la encontró. Ojalá no la hubiera visto. Estaba con Lucas Finnigan de nuevo, hablando. Scorpius bufó y frunció el ceño. Fue entonces cuando Marie se puso de puntillas, agarró las mejillas de Scorpius y lo besó. Él primero sorprendido no reaccionó, pero vio como Lucas agarraba de la mano a Rose y se dejó llevar por el beso.
El beso de Scorpius para Rose:
Llevaban menos de quince minutos en la fiesta y la mayoría de sus primos ya estaban borrachos. Eran un caso perdido. Vale que ella también tenía un vaso en la mano, pero se encontraba en sus plenas facultades mentales, todavía. Estaba esperando a que los Slytherins llegaran para buscar a Albus y a Scorpius, sus mejores amigos. Bueno, amigos...
Vale, Albus era su primo, casi un hermano para ella -como todos los Potter para Hugo y Rose-, pero además siempre fue con quien más se sintió identificada y conectada, desde que eran muy pequeños y ambos tropezaban con sus pañales al caminar. Albus era especial para ella.
Y Scorpius... Scorpius era especial, sin duda alguna, desde que se conocieron con once años habían sido muy buenos amigos. Pero desde hacía unas semanas que estaba rara con él. El rubio la trataba como siempre, pero ella no lo sentía como siempre. Sentía cosquilleo en el estómago cuando estaban muy cerca, o sentía que él era muy sobreprotector con ella, tenía la necesidad de hablar largo y tendido con él allá donde lo viera, quería darle un beso en la mejilla -cerca de la comisura de sus labios para ser exactos- para despedirse de él por los pasillos...
-Rose. -le dijo una voz conocida para ella. Era Lucas. Rose lo miró y forzó una sonrisa.- ¿Podemos hablar?
-¿Hablar? ¿De qué?
-De nosotros.
-Ya no hay nosotros, Luke. -le dijo Rose, con una sonrisa forzada en los labios.
-Por favor. Solo escúchame. -le pidió Lucas. Rose bufó y lo miró para escuchar.- Te necesito, ¿vale? Sé que fui un idiota en dejarte y en decirte todo lo que te dije.
-¿Qué era una caprichosa, obsesiva y acosadora? -le dijo ella, dolida.
-No lo pensaba de verdad. Pero es que estaba celoso.
-¿Celoso? ¿De quién? Creo que nunca te di razones para ponerte celoso. -dijo Rose, frunciendo el ceño.
-De Malfoy. -confesó Lucas. Rose relajó su mueca.- Es que siempre estabas tan pendiente de él y él de ti. Que pensé que os gustábais y que en cuanto lo dejáramos te pondrías a salir con él. Pero me equivoqué y... -Lucas cogió la mano de Rose.- Y quiero volver contigo.
Entonces cuando Rose iba a abrir la boca para soltarle un rotundo No, escuchó los vitores y gritos de los adolescentes de su alrededor. Miró allá hacia donde todos señalaban y miraban y vio a Scorpius besándose con Marie.
¿Sabéis el sonido de un cristal rompiéndose en mil pedazitos? Ese fue el sonido que Rose y los de su alrededor escucharon cuando vio a Scorpius besarse con aquella chica. Los ojos se le humedecieron y abrió la boca para coger aire. Entonces Lucas le soltó la mano acompañado de un Parece que no estaba tan equivocado, antes de irse. Pero Rose ni lo miró, ni le importó. Lo único que le importaba en ese momento es que Marie estaba besando a Scorpius. Y Scorpius la besaba a ella.
