Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer.
Una buena composición
Solo se puede lograr si
Lo haces con el Corazón.
Como siempre Edward se encontraba componiendo un par de canciones en su hermoso piano, su familia había salido ah cazar, su esposa se encontraba con su pequeña hija Nessie en el sillón que estaba enfrente de él. Les sonrió a sus dos tesoros. Para después ponerle toda su atención a su piano.
Deslizo sus hábiles manos por las teclas provocando que un sonido, demasiado agradable inundara la habitación donde se encontraban, cerro sus ojos y se permitió guiar como muchas otras veces por la música que él provocaba, con cada nueva entonada que se oía en el ambiente, demostró el amor y la felicidad, que él sentía en esos momentos, por las dos personas que se encontraban observándolo.
Nessie que por primera vez despejaba la vista de su padre para después fijarla en su madre, levanto una de sus manos para ponerla en la mejilla de Bella y decirle atreves de sus pensamientos, "Mami, nos podemos sentar a su lado". Bella solo la miro con ternura para después sonreírle y cargarla en brazos para ir al lado de su esposo.
El cual se encontraba en todavía con los ojos cerrados, transmitiendo el hermoso sonido que cualquier pianista feliz pudiera transmitir atreves de sus pensamientos de gloria al lado de una bella esposa e hija, una sonrisa se multiplico en su rostro al encontrarse pensando en cómo fue concebida su pequeña Nessie.
Paso el tiempo, las notas del sonido estaban llegando a su fin y con ellas darle nombre a una nueva composición hecha por el, solo que esta no podía ponerle nombre, era demasiada hermosa para opacarla con un nombre que tal vez la destruiría por completo y pudiera perder su magia.
Cuando la hermosa composición llego a su fin, abrió los ojos, contemplo por un segundo las teclas donde reposaban sus manos, para girarse a ver a su familia, su pequeña hija estaba dormida en los brazos de su mujer, beso la mejilla de su hija para luego besar en los labios a su esposa.
-Es hermosa- le dijo Bella con los ojos brillosos, si pudiera llorar Edward estaría seguro que horita lo estuviera haciendo.
-Ambas la inspiraron- le respondió acariciando su mejilla.
Una nueva composición, para esta nueva familia, solo que ahora la inspiraron los dos más grandes tesoros que Edward pudiera tener.
~Es increible como la mùsica puede hacerte olvidar tus preocupaciones...
