Capítulo 3

Kate mira la hora una y otra vez, quiere volver al hotel pero se está tan bien ahora que las personas se están marchando. Observa a los padres con sus hijos, a los jóvenes preparados para irse de fiesta por la noche; Beckett se detiene al ver a una niña llorando en la orilla, ¿se habrá perdido? Decide acercarse a la pequeña.

- Hola pequeña, ¿por qué estás llorando?- La niña con el pelo cobrizo y ojos azules tiene la cara roja, Kate coge un pañuelo y le suena los mocos, con la toalla le seca las lágrimas.

- No, no encuentro a mi papi.- Beckett se levanta y mira a su alrededor, ya no queda nadie cerca; seguramente la pequeña se habrá alejado.

- Oye, ¿quieres que te ayude a encontrarlo?- Alexis le mira, su papi le ha dicho muchas veces que no hable con desconocidos pero esa chica no parece que sea una mala persona. La pequeña asiente, Kate le ofrece la mano, juntas caminan por la playa.

- ¿Cómo te llamas peque?- Alexis no sabe si contestar o no, su papi seguro que le regañará por hablar con una desconocida, pero esta mujer le está ayudando, ¿no?

- Alexis, me llamo Alexis.

-¿Alexis? Es un nombre muy bonito.- Alexis sonríe, le gusta esa chica, continúan caminando.

-¿Y cuántos añitos tienes Alexis?- Ésta le enseña la mano.

-Vaya, eres toda una mujer.- la peque sonríe orgullosa.

-Tu papá estará muy preocupado, será mejor que te lleve a comisaría, allí le llamarán.- Alexis sabe que están cerca de su casa.

- No, nosotros vivimos allí, mi papi estará en casa, seguro.- Alexis señala la casa, Kate no sabe si debe llevarla, ¿y si su padre no está? Bueno, no pierden nada por intentarlo. Kate toca el timbre esperando una respuesta, nadie contesta, vuelve a tocar.

- Me parece que tu papi no está, estará con la policía.- de repente escuchan unos pasos, la puerta se abre y aparece un Rick histérico.

- ¡Alexis, oh dios mío! Menos mal que estás bien.- Rick coge en brazos a su hija y empieza a besuquearle; Kate no puede evitar sonreír.

- Te dije que no te alejases demasiado, estaba a punto de llamar a la policía.

- Estoy bien papi, gracias a ella.- Alexis se acerca a Kate, Richard le mira con curiosidad.

- Alexis, ¿qué te dije sobre hablar con desconocidos?

- Pero papi…- Rick se pone el dedo en la boca, Alexis furiosa entra a la casa; Kate no entiende el comportamiento de este hombre, su hija está a salvo.

- Muchas gracias por haber cuidado de mi hija, si le llega a pasar algo…- Beckett puede ver la tristeza en sus ojos, pero sabe que esa tristeza no es de ahora; ella tiene la misma expresión.

- Ha sido un placer haberla conocido, creo que es la única persona que ha hablado conmigo desde que llegué, y ahora usted.- Rick no deja de mirarla, los ojos azules y los ojos color avellana mantienen la mirada.

- Bueno, pues otra vez, gracias, ya sabe donde vivo, seguro que Alexis agradecerá su visita, Señora…-

- Katherine Beckett, y por favor, no me llame Señora; será un placer volver a ver a su pequeña, Señor…

- Castle, Richard Castle, y no, ya no soy Señor.- se estrechan la mano, ambos sienten un escalofrío; Kate se da media vuelta y se marcha, sabe que éste le está mirando y eso le pone nerviosa.

- Alexis, Alexis, ¿dónde estás?- Rick busca por toda la casa, de repente cae en la cuenta de que su hija estará escondida en su sitio preferido. Sube por las escaleras y entra a la habitación de su hija, abre el armario y encuentra su peque abrazada a Linus.

- ¿Estás enfadada?- Alexis le da la espalda, Castle se sienta a su lado sin decir nada. Pasan unos minutos y Alexis vuelve a mirarle.

- Papi, esa chica fue simpática conmigo, me acompañó hasta casa.

- Ya cielo, pero seguía siendo una desconocida y ya sabes que hay gente muy mala, ¿lo entiendes no?- Su pequeña asiente con tristeza, abraza a su león de peluche, Castle sienta a su hija en sus piernas.

- Echo de menos a mamá.- Alexis comienza a llorar, Rick le abraza y le consuela, ver a su hija así es algo que le mata por dentro; acuesta a Alexis en la cama y ésta enseguida se queda profundamente dormida.

- Y yo también cielo.- Rick besa a su pequeña en la frente y en silencio sale de la habitación, ¿de verdad fue una idea venir aquí a pasar las vacaciones? Éste sale al patio y se tumba en la hamaca, se queda contemplando las estrellas.

- Kyra, ¿por qué? ¿Por qué tuviste que irte?

Esa misma noche, en la habitación de un hotel…

Kate mira las estrellas desde el balcón, después de tanto tiempo ha vuelto a sonreír, ver a esa niña con su padre fue algo bonito; recuerda esas conversaciones que tenía con Chase después de hacer el amor.

-Chase, sinceramente yo no me veo como madre.- su novio le besa con pasión, Kate se acurruca en su pecho.

- Kate, eres una mujer maravillosa y sé que serías una madre excepcional, pero lo primero es lo primero.- Beckett le mira confusa, Chase sonríe y vuelve a besarle.

- Ya lo verás, es una sorpresa que te tengo preparada, tendrás que esperar.

- Te encanta hacerme esto, ¿verdad?

- ¿Hacerte el qué?- Chase no deja de sonreír, Kate está locamente enamorada de ese chico, el chico que una vez le bloqueó el paso y después volvieron a encontrarse en una charla sobre la historia del arte.